Wednesday, August 13, 2008

González Casanova: la de Allende, lucha sin tregua

Falta explorar recovecos de su pensamiento, señala el ex rector de la UNAM

Armando G. Tejeda

Madrid, 12 de agosto. Salvador Allende (1908-1973) fue un hombre de personalidad compleja, al que a 100 años de su natalicio y a 35 de su asesinato no se ha explorado en todos sus recovecos, tanto íntimos como públicos. Fue un “gran presidente”, pero también un revolucionario, un luchador infatigable contra el orden establecido y contra la principal amenaza que afrontaba entonces –y ahora– cualquier gobierno con aspiraciones socia- listas: la guerra sucia del imperio. Ésta fue una de las principales aportaciones del prestigioso sociólogo mexicano Pablo González Casanova al curso El pensamiento vivo de Allende: actualidad y perspectivas, organizado en El Escorial por la Universidad Complutense y La Jornada.

El académico y ex rector de la UNAM, uno de los pocos mexicanos que conocieron y hablaron personalmente con Allende unas semanas antes de su muerte trágica y heroica en La Moneda, expuso: “creo que estamos viviendo en un mundo en el que la crisis del capitalismo se ve acompañada también de la crisis de una alternativa en los movimientos de liberación. Por eso creo que traer a la memoria a un dirigente como Salvador Allende es muy importante, porque nuestros referentes teóricos y prácticos difícilmente pueden ser libros o corrientes filosóficas”.

González Casanova, al celebrar la impartición del curso, ajeno al boato oficial, explicó que “hay una distorsión de la memoria que está muy vinculada a las formas de adaptación de quienes siguen usando corrientes ideológicas y políticas mientras hacen exactamente lo contrario de lo que hicieron sus antecesores. Cuando no se atreven a destruir sus estatuas, mutilan su memoria. Ahí puede haber un ocultamiento deliberado –como el caso de los socialistas, entre comillas, que están gobernando Chile– del proyecto socialista de Allende, y un uso del lenguaje que se presta a distintos tipos de lectura e interpretaciones”.

Explicó que el proyecto de la Unidad Popular de Chile llamó la atención al mundo entero, pues significó un camino pacífico y legal al socialismo. “Allende libró un combate dificilísimo por la democracia y el socialismo. Usó todos los recursos jurídicos y políticos a su alcance. No sólo nacionalizó la minería del cobre, sino la del hierro, la del salitre y la del carbón. Expropió a los grandes latifundistas para entregar las tierras a los campesinos y, al mismo tiempo, logró un notable crecimiento de la actividad económica y social. El desempleo bajó a 3 por ciento y 99 por ciento de los niños pudieron encontrar un lugar en la escuela. Todo ocurrió enmedio de uno de los planes más agresivos en la historia de las oligarquías latinoamericanas y del imperialismo norteamericano”, advirtió el ex rector.

En cuanto al retrato que perfiló González Casanova de Allende, que murmuró con la voz entrecortada por la emoción, sólo un fragmento: “Salvador Allende fue un hombre profundamente humano. Un hombre de honor. Dijo lo que pensaba. Hizo lo que dijo.

“Igualó con sus actos las palabras. En la historia de la cultura latinoamericana acabó con la fraseología. Transfiguró la persuasión y la retórica en figura exacta de la conducta. El presidente Allende –dijo Fidel Castro en el acto póstumo que organizó el pueblo chileno– no le falló a su pueblo chileno. Del mismo modo que el pueblo chileno no le fallará al presidente Allende. Los revolucionarios chilenos no le fallarán al presidente Allende. Y, sobre todo, escucharán sus llamados a la unión más estrecha para llevar adelante la lucha libertadora. Que lo sepan, que lo oigan, que se les grabe profundamente: Chile volverá a vivir tras un largo y doloroso amanecer.”

Movimiento obrero y unidad popular

Antes, el profesor de origen chileno Francisco Zapata hizo un exhaustivo análisis sobre la transformación del movimiento obrero durante el gobierno de Allende, que pasó de ser sujeto pasivo de la historia a convertirse, a ser consciente de que también podía ser protagonista. Ese aprendizaje se quedó “en el disco duro” de la memoria colectiva del pueblo chileno, que hoy en día emerge de nuevo tras un periodo de “hibernación”.

Por último, Pedro Miguel, articulista de este diario, señaló que en el caso de Allende “hay victorias que son derrotas, puesto que su derrota fue su victoria, porque hoy en día él es un símbolo del pensamiento universal, mientras que Pinochet, además de ser un cadáver, es un icono de la infamia”.

¡ Cuidado con las macetas !






Para Erikita

Desde tus primeros días

el mar te meció en sus brazos

coronó tus sienes con caricias

susurró en tus oídos los sonidos

del mundo

y no tuvo más remedio que arropar

tú corazón y tú alma solitaria.

Conmovido, no pudo llevarte con él

y te depositó en los brazos

de tú madre.

Ahí creciste siendo moldeada

con polvo intelestelar y vestigios

milenarios.

Tú risa pronto fue tomada como

referencia del mundo transformado

llegando esta a llenar y formar

nuevas galaxias en un espacio vacío

ignóto y oscuro.

Yo te encontré detrás de una concha

marina

me sorprendió el movimiento extraño

de este vestigio marino y

delirante fue mi asombro

al descubrir en tus ojos como se

forman los mundos.


René Zúñiga, Agosto, 2008


En la celebración total del afecto.

Tuesday, August 12, 2008

Blogósfera








René Zúñiga


Monterrey entre el sopor y la indiferencia, generado este por el entusiasmo olímpico y el espantoso calor de hasta 36 y 37º grados a la sombra. Si, se comenta en la calle, en las plazas públicas donde la ciudadanía acude a disipar la carga de trabajo y a converger coyunturalmente sobre los problemas cotidianos que los aquejan, los recibos de los servicios altos e impagables, los salarios bajos y con pérdida del poder adquisitivo de manera permanente. Día a día los artículos comestibles y de la canasta básica sufren incrementos, es lo que se comenta; la mirada puesta hacia un futuro incierto. Frente a los paseantes desfilan marcialmente los destacamentos de la Policía Federal o del ejército que han venido a esta Sultana del Norte para imponer una autoridad que no existe, ya que los ajusticiamientos y los levantones, todos atribuidos a la delincuencia organizada, son cosas de todos los días. Así transcurre el paseo dominical, entre los comentarios en voz baja y la incertidumbre de cómo vislumbrar un futuro inmediato sin preocupación, sin inquietudes que se guardan para si mismos, recordando que viajaron desde su ejido de origen en el vecino estado de San Luis Potosí, para lograr , siquiera, que los más chicos de la familia puedan tener una preparación que les permita la posibilidad tener futuro.
Mientras esto sucede con las familias nuevoleonesas de origen y por adopción, la clase política avispada en la búsqueda del vellocino de oro, la quimera, la cúspide de una triunfal vida política. Priístas y panistas en disputa permanente para saber quien es más ético, quién si cree en Díos, o simplemente quien roba menos, pero sirve más a la comunidad. Alguien pregona, mientras observa el poster donde se ubica su voluminoso abdomen, que no su rostro, para burlar las nuevas disposiciones electorales y ganar ventaja a los de su mismo bando y, por supuesto a los del partido de enfrente, casi los mismos, pero en diferentes trincheras:¡ A César lo que es del César y a Díos lo que es de Díos !. Mientras avanza con dificultad entre un enjambre de oficiosos periodistas de la fuente que afanosos quieren la nota, algunos simplemente se conforman con la foto y el boletín que los saca del problema de tener que justificar el día de trabajo en su medio.
Los diarios nacionales dan cuenta de las tragedias en los estados del sur del país, inundaciones, ajusticiados. Ebrard en franca caída de popularidad, afirman los merolicos oficiales por el problema del New’s Divine, primero y después la desafortunada muerte de Fernando Martí, entre fuego amigo y misiles asesinos que buscan el blanco perfecto para avanzar en los proyecto entreguistas con el imperio del norte.
Nuevas y largas giras de Andrés Manuel López Obrador, visitar pueblos y ejidos, algunos en las montañas, algunos más caseríos paupérrimos en el altiplano. Informan: más de tres millones de credencializados y una visita a Nuevo León del 28 al 30 de Agosto, recorriendo la mayor parte del estado. Un día después en México, D.F., encabezando una marcha nacional en Defensa del Petróleo. Brigadas a en todo el territorio nacional que superan los doscientos mil activistas, dispuestos a informar, a romper el cerco. Mientras, el señor FeCal soñando que el país será la cuarta economía mundial en breve, siempre y cuando apoyen sus propuestas y el pueblo mexicano trabaje bien duro para lograrlo. Regaños y repitiendo hasta el cansancio una realidad del estado de la seguridad nacional que ha sido un fracaso total. Que barbaridad, vivir para atestiguar los desvarios de una clase política que nada en el fango del desprestigio, que visualiza una realidad aparte, distinta, una realidad que no vulnera su voluntad de poder, dejando a su paso una cauda de megalomanía y a la distancia pueblos originarios en el atraso, la marginación y la explotación por las castas del poder locales, que a cambio de privilegios, mantienen una situación de terror, para que el país esté en calma y pueda pregonarse en horario estelar, por el canal de las estrellas, que somos un México moderno, altivo, trabajador y con futuro promisorio.
Estaremos narrando desde este espacio los aconteceres de una sociedad contradictoria y contrastante, conservadora y generosa. Una capital moderna, con cinturones de miseria y con cinturones de opulencia. En unas áreas circulan tartanas, carros viejos y carretones, por otras, carrazos alemanes, franceses, gringos, cuyos costos equivalen a dos o tres casas, incluso cuatro de interés social.
Así las cosas.


La cuadratura del círculo



Dicen algunos que hay temas que no debiéramos tratar por salud mental. Menos aún, darle un tratamiento frívolo donde no pudiera dársele el peso específico a un problema complicado, enquistado y que a la sociedad se le ha vuelto “ normal ”, es decir, se ha acostumbrado a oírlo desde siempre, al grado que ya forma parte del inconsciente colectivo y aunque indigna, todos los cercanos al círculo del poder político quieren, aunque esto no se manifiesta abiertamente, estar dentro del presupuesto y a manera de broma se manifiesta: no me den, nada más pónganme donde hay.
En los anales de la historia del México moderno ya se decía: No hay quién aguante un cañonazo de cincuenta mil pesos oro. Álvaro Obregón, sonorense, quién conocía la condición humana, acuñó esta frase célebre que todos han repetido divertidos en alguna ocasión en la vida. También, en la conquista del voto, se utilizan estrategias encaminadas a eliminar oponentes, recurriendo a medios que no fallan. Comentaba un gobernador del estado de Puebla, ufano él, que uno de sus asesores alarmado por el prestigio de un luchador social y que sería un hueso duro de roer en las elecciones en puerta, le decía que había que hacer algo drástico, porque de otra manera no iban a poder con el sujeto, a lo que el gobernador contestó:¡ nombre, no te preocupes, regálales una camioneta y ellos solitos se encargan de darse en la madre !
El humor y el ingenio popular han hecho un extenso inventario de anécdotas, donde siempre, hay un político ambicioso que permite la corrupción para ganar incondicionales y él mismo es parte de una cadena de complicidades del poder político, en su maridaje con el poder económico.
Nuevo León ha sido víctima de políticos ambiciosos manifestando una voracidad insólita para los negocio$, no hay que olvidar que la actual administración ha sido señalada como una de las más corruptas, pero los gobiernos panistas no se quedan atrás, uno de los suspirantes del blanquiazul a la gubernatura en el 2009, Fernando Larrazábal, es recordado por haber sido una persona austera, muy medida en sus gastos y sin propiedades, sin embargo, ahora es un prominente hombre de negocios, con fastuosas propiedades y es solamente una muestra gris de la desmedida ambición de todo político, es posible que haya excepciones, pero seguramente serán garbanzos de a libra, pero dicen que si hay. No me consta.
Recientemente un escándalo cimbró a una sociedad adormilada, pero a escasos días de darse a conocer, muchos celebran que los parquímetros no tengan costo hasta nuevo aviso, ya que están a la búsqueda de fabricantes que construyan el aparato, pero a prueba de corrupción, imposible el milagrito.
El Alcalde de Monterrey: Adalberto Madero Quiroga de extracción panista, ha trabajado para ir escalando diversos puestos, lo más relevante: ser Senador de la República y ahora alcalde de la tercera ciudad más importante del país, a pesar de ser mal visto por su físico – es gordito, parece que tiene Síndrome de Down y habla con gran dificultad -, una vergüenza para el panismo, dicen algunos panistas de alcurnia, pero ha derrotado a quién se le pone al frente. Es posible que ha pesar del escándalo de los parquímetros, el alcalde regio llegue a la grande,; pero aún es largo el viaje; mientras tanto el ciudadano común disfruta de estacionamiento callejero gratuito ya que de los casi 12,000 parquímetros, más de cinco mil no estaban registrados, siendo ordeñados diariamente por empleados de la dirección correspondiente y en complicidad con todos, ya que era un secreto a voces y se comenta en los pasillos que el mismísimo Madero Quiroga estaba al tanto del descarado robo.
Se informa que por lo menos 45 empleados de todas las áreas están siendo investigados, pero la ciudadanía está clara que nunca se castigará a los verdaderos culpables, mientras las denuncias llegaron hasta el jerarca del panismo nacional Germán Martínez, quien sólo ignoró la denuncia. Hacerse de la vista gorda, es una socorrida forma de hacer política en el primer círculo del poder en México, para no lastimar a la institución panista.
Nadie sabe como terminará este escándalo, más de ciento cincuenta empleados movidos a otros departamentos, subdirectores y funcionarios presentaron su renuncia, pero hasta el momento que escribo esto, no hay denuncias ante el ministerio público y Adalberto Madero Quiroga, hace los amarres pertinentes para llegar a la grande.
Dicen que para encontrarle la cuadratura al círculo basta una regla y un compás, otros más que el círculo es una perfecta superposición de cuadrados que se unen bajo el régimen de la unidad pi, aportado por
Pitágoras, pero para otros más simplemente es un problema imposible de realizar.
La corrupción, aderezada de ambición y ausencia de principios será imposible de desterrar de la burocracia, que se supone, debiera estar al servicio del país y de menos, reciprocidad por el salario que cobran cada quincena .
El país es un compendio de injusticia, de impunidad; de corrupción, en estas condiciones, no se ve un horizonte claro ni posible.


Credibilidad perdida


Finalmente tras tortuosas sesiones, ruedas de prensa, ataques y descalificaciones por parte de los principales contendientes se cerró el círculo; la Comisión Nacional de Garantías y Vigilancia, por unanimidad, dio a conocer el dictamen que invalida las elecciones del pasado mes de marzo por la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática. Como era de esperarse, Alejandro Encinas defendió su triunfo, manifestó que este llegará de la mano con una nueva y cuidadosa elección, exigiendo castigo para los culpables que vulneraron la credibilidad de la sociedad y que ha colocado en el nivel histórico del 16 al 18% de aceptación al partido que se gestó el 6 de Julio de 1988, cuando la caída del sistema evitó que Cárdenas, el ingeniero, se convirtiera en presidente.
Hay quienes olvidan que Jesús Ortega Martínez siempre ha contendido por la presidencia del partido del sol azteca, con la reciente elección era la quinta ocasión que el Chucho mayor buscaba ascender al olimpo perredista, sin embargo, las triquiñuelas, su vocación antidemocrática y autoritaria, pero sobre todo su inconsistencia ideológica; lo han enviado al Hades, para su fortuna si tendrá monedas – a él le fascinan las monedas -, para pagarle al barquero, pero permanecerá en la oscuridad total para el resto de su triste y pestilente carrera política.
En los enormes anaqueles de la CNGV, cuentan con un escandaloso archivo de las múltiples demandas internas en contra de Jesús Ortega, algunas desaparecieron, otras más sus compinches se encargaron de detener su análisis y dictamen para no dañar a Chucho, como le llaman sus cortesanos y guaruras, quienes agradecidos por haber recibido favores políticos de parte del “generoso ” Jesús Ortega, le cuidan las espaldas al santón de la izquierda moderna. No es para menos, ser regidor, presidente municipal de algún olvidado pueblo escondido en los mapas oficiales, pero sobre todo llegar a ser senador o diputado, no es cualquier cosa y eso lo saben todos aquellos que recurrieron a todos esos recursos vergonzantes para lograr, a como diera lugar que chucho llegara a la grande, votaciones zapato en Chiapas, operativos tutelados por el priísmo mexiquense y hartas linduras ampliamente documentadas por propios y extraños.
Es inminente el deterioro ideológico y de principios del perredismo. Ahora cualquier panista o priísta, cuestionan ufanos el cochinero de los perredistas amarillos. Será menester derrumbar ese edificio sin cimientos, sostenido con columnas de ignominia, de mentira, inconsecuencia política; de oportunismo voraz.
Es insólito como merolicos desvergonzados como Oscar Mario Beteta, Joaquín López Dóriga o el insufrible Pedro Ferríz de Con, señalen con espada flamígera a esa izquierda desfigurada, sin propuestas: ¡mentirosa!
Mucho trabajo deberá hacer la sufrida militancia para emerger con un nuevo proyecto, limpiando la escoria y tomando decisiones, al fin de cuentas, quienes hacen posible a toda organización política es su militancia. La nomenklatura sirve solamente para el disfrute del privilegio. En una refundada organización, no tienen cabida.

Monday, August 11, 2008

La noche del viento

Hermann Bellinghausen


Con la cara cansada de ser sólo un rostro, una noche de 1979 Plotino escaló una torre alta. Un transformador había estallado durante una tormenta que duró toda la tarde y hasta los bomberos acudieron por el pequeño incendio que hubo. La quemazón fue importante, tuvieron que cambiar todo el armatoste. Y el cableado. Se hizo tarde. La cuadrilla se siguió con algunos otros postes, que esa noche estuvieron particularmente elevados.

Todos coinciden que era muy noche, madrugada casi. Los de la cuadrilla estaban exhaustos. Plotino se ofreció para el último ascenso de la jornada, con su disposición habitual. “Ora, pásale al pilón” agradecieron los demás, ya sin interés, burlones.

Subió y lo olvidaron. Hacía frío, la atmósfera enfriaba. La ciudad suburbana era un espejo amarillo y cintilante. Un animal dormido. Esporádicos focos rojos y chasquidos de llanta en el asfalto encharcado delataban el paso furtivo de carros a deshoras. Desvelados, malvivientes, clandestinos, taxistas, policías, gente así.

El aire estaba tan limpio que brillaba. Plotino en el arnés de cuero, autosuficiente con la doble cuerda, virtuoso que era del rapel, dejó a los de la cuadrilla en brazos de un fodongo sueño y escaló con entusiasmo obstinado.

Un viento en dos tiempos alzó la voz, retumbó encañonado dentro del casco y le aguijoneó las mejillas. Él aspiró, sintiéndose definitivamente vivo. La segunda luna de aquel octubre pegaba de gritos, pálida y rugosa, como una cara de verdad.

Conocía las epifanías del aire, pero aquella le trajo un nuevo alivio al corazón, encabronado desde la derrota del movimiento electricista. La Revolución mexicana, o lo que fuera, estaba irremediablemente perdida. La ilusión reformista se internaba ya en los rieles del acomodo con la nueva cara del poder. Durante unos años más, la ilusión permanecería viva. Ya no vio Plotino el acomodo de los realistas, los pragmáticos y los olvidadizos. Piernas de palo que se quebraban alegremente. Hubiera vomitado.

No se supo más de él. La cuadrilla primero, y los policías por la mañana, buscaron su cuerpo por toda la manzana: patios, azoteas, balcones. Lo boletinaron en la colonia. Ni rastros. No aparecieron los lazos, ni el arnés, ni el casco, ni Plotino o sus pedazos. Se pensó en un accidente, y luego en una desaparición posiblemente política. Ninguna hipótesis se pudo demostrar.

Plotino trepó el viento por última vez, le acarició las crines, le habló al oído, lo escuchó relinchar. Él, que no conoció el vértigo, no temía las nubes turbulentas ni las nieves eternas de los volcanes, mucho menos los cielos abiertos como aquel umbral de la aurora. ¿Oyó los “tambores del alba” que decía don Rafael Galván Maldonado? Runrún se fue pal norte estaría silbándose con los Inti Ilimani, o Simón Bolívar Simón.

Como todos, Plotino soñaba volar. A diferencia de nosotros, lo consiguió.

De seguro sigue cabalgando por ahí, a la manera de Emiliano Zapata, incapaz ya de influir en la vida terrenal, sostenido por los vientos. Sin forzar mayor comparación con el caudillo del sur, los dos han de ir en caballos igualmente blancos. A veces creo sentir en el aire abierto algo así como su galope. Ilusión pura, ya sé. Pero es una manera bonita de recordar a alguien, ¿a poco no?
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Sunday, August 10, 2008

Poniatowska: el compromiso de consignar

Rosario Alonso Martín

Desde sus inicios como periodista y narradora en 1953, la vasta obra de Elena Poniatowska se ha caracterizado por la voluntad de consignar la realidad a través de sus entrevistas, crónicas y reportajes. Capaz de recrear en sus páginas la historia reciente de México, país del que no es originaria y al que conscientemente eligió pertenecer, la autora ha practicado la escritura de un género híbrido en el que conjuga los múltiples elementos corales que configuran una crónica narrativa cercana al testimonio, deudora del “nuevo periodismo” estadunidense, cercana a la historia oral de la que se sirve la antropología y capaz de documentar sus novelas, mosaicos narrativo de la historia contemporánea de su país.

La concesión del Premio Rómulo Gallegos 2007 a la autora, por la novela El tren pasa primero, la consagra finalmente como narradora tras una larga y fructífera trayectoria en la que su trabajo en los periódicos parece haber primado sobre su escritura novelesca. Iniciada muy tempranamente en el periodismo, sus crónicas, entrevistas y reportajes, de una gran originalidad que transciende las barreras de los géneros, fueron desde el principio seguidos y leídos por un público que, a lo largo de los años, se ha acostumbrado a verla como a una figura indispensable en el periodismo mexicano, no sólo como autora de fuste, sino como figura de referencia ética y moral, capaz de asistir a los hechos más dramáticos y complejos de la historia contemporánea de México y reflejarlos fielmente en su escritura. Comprometida con la realidad de su tiempo, Poniatowska parece practicar la ubicuidad con su presencia en los medios de comunicación más diversos, publicar crónicas que despiertan la conciencia del país y, al mismo tiempo, ser reconocida internacionalmente como narradora. El Premio Alfaguara de Novela 2001 y el Rómulo Gallegos 2007 suponen una consagración, pero no una renuncia, ya que la autora no ha perdido su voluntad de consignar, su “obligación” de relatar los episodios más determinantes de la historia contemporánea de su país, ya sea a través de su trabajo periodístico inmediato, ya sea a través de crónicas convertidas en libros o novelas sumamente documentadas y deudoras de la realidad. En consecuencia, Poniatowska disfruta en la actualidad de su reconocimiento narrativo y, al mismo tiempo, escribe y publica casi en tiempo real su última crónica, Amanecer en el Zócalo, la que narra el plantón realizado por los seguidores de Andrés Manuel López Obrador en la Plaza de la Constitución. La obra, de nuevo una personal crónica coral, nos devuelve a una autora cercana, partícipe y testigo de la historia real que revitaliza su propio estilo, fiel a sus principios y, de nuevo, sumamente comprometida con su voluntad de consignar. Una autora capaz de trascender las páginas de los periódicos para llegar a la permanencia del libro publicado, que fija en el imaginario del lector y en el transcurso del tiempo la historia mexicana contemporánea de a pie, aquella silenciada por los cauces oficiales, que precisa de una voluntad valiente y comprometida para mostrarse.

CONTRA LA OCULTACIÓN Y EL MIEDO





Las crónicas publicadas de Elena Poniatowska nacen de la negativa por parte del periódico en el que entonces ella colaboraba para publicar sus acusadoras páginas. La tragedia se silenciaba, una tragedia que sacudió al país el 2 de octubre de 1968, cuando el ejército mexicano intervino en una manifestación estudiantil celebrada en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, provocando una masacre determinante para el país en su posterior desarrollo político, cultural y vital. Tras un esperanzador período de protestas estudiantiles inspiradas por el mayo francés y los movimientos libertarios de los años sesenta, el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz respondió ocupando Ciudad Universitaria y permitiendo la matanza. Un silencio denso se adueñó del país y fue precisamente Elena Poniatowska, tras visitar el escenario de la masacre un día después, quien inició el proceso de escritura del que sería el primer libro sobre ella publicado en 1971: La noche de Tlatelolco, una crónica plena de imágenes en el que se eleva un “nosotros” que narra el desarrollo de los hechos a un gestor testimonial que aparece levemente como destinatario del relato.

En medio de una atmósfera de ocultación y miedo, Poniatowska inició una investigación minuciosa en la que visitó a los líderes estudiantiles encarcelados. Con sus testimonios, los soportes textuales sacados de periódicos, las pintadas, graffitis , poemas de autores consagrados, como Octavio Paz y Rosario Castellanos, declaraciones anónimas y manifiestos, Poniatowska constituyó La noche de Tlatelolco. Testimonios de historia oral, mural ensangrentado que se erigió como primera experiencia de creación colectiva dirigido por una mano vigorosa y valiente, que reconoce abiertamente el origen de cada uno de los retazos textuales que lo conforman:

En su mayoría, estos testimonios fueron recogidos en octubre y en noviembre de 1968. Los estudiantes presos dieron los suyos en el curso de los dos años siguientes. Este relato les pertenece. Está hecho con sus palabras, sus luchas, sus errores, su dolor y su asombro [...] Aquí está el eco del grito de los que murieron y el grito de los que quedaron. Aquí está su indignación y sus protestas. Es el grito mudo que se atoró en miles de gargantas, en miles de ojos desorbitados por el espanto el 2 de octubre de 1968, en la noche de Tlatelolco.

El silencio oficial –Poniatowska fue víctima de numerosas amenazas, y su editorial y el libro no fueron en absoluto promocionados ni respaldados– no pudo acallar una nueva forma de interpretar la sociedad mexicana llena de valentía, que no se limitó a relejar la tragedia de Tlatelolco, sino que continuó relatando sus secuelas en una serie de crónicas que, rechazadas por los periódicos de la época, conformaron el segundo volumen de la que hemos denominado Trilogía Trágica: Fuerte es el silencio, de 1980, en el que la voz coral colectiva se sustituye por una sola voz, poética, ausente, pero siempre atenta a los ecos que documenta y reproduce. Formada por un prólogo y cinco crónicas, la obra vuelve a retomar la intrahistoria protagonizada por los anónimos y silenciados informantes de Elena Poniatowska:

Al principio, cuando les preguntaba: “¿Cómo se llama usted?” venía el sobresalto: “¿Quién?” “Usted”, “Usted”, “¿Yo?”, “Sí, usted.” “Pues póngale nomás Juan o lo que quiera... Ciro me llamo, pero puedo responder a otro nombre, al que usted mande, cualquiera es bueno.” Me di cuenta de que su “¿Quién?” equivale a “Nadie” [...] Se convierte a los mexicanos pobres en nadie. Si la mayoría sólo existe de bulto (es “el pueblo”) los pobres no tienen voz. Fuerte es su silencio.

En estas crónicas dedicadas a los niños de la calle, a los presos políticos de Tlatelolco, a los desaparecidos políticos y a los movimientos cooperativas campesinos anteriores a la guerrilla, Poniatowska exhibe su talento para mostrar una voz presente y acusadora. Implicada, la suya resuena en medio de los informantes y sus referencias a la primera persona son constantes, lo que supone un cambio frente a su primera crónica de Tlatelolco:

ÁNGELES DE CIUDAD.

Cuando estoy fuera de México –cosa que no sucede con frecuencia porque como a todos los mexicanos me cuesta un trabajo horrible salir de esta espantosa ciudad–, hay una calle en la que hago converger toda mi nostalgia: San Juan de Letrán. Me preguntan que cómo puede gustarme esa calle tan fea. Es que yo estudié taquimecanografía en una academia de San Juan de Letrán, pero como no era una alumna aplicada bajaba a la avenida para levantar ojos de azoro ante la Torre Latinoamericana, ir al Sanborns de los Azulejos y comprar chocolates rellenos en Lady Baltimore.



Se trata de una forma distinta de hacer crónica y testimonio, más subjetiva e incluso novelesca, en la que la voz del narrador cobra una nueva e insospechada importancia. La interacción entre los diferentes géneros periodísticos y literarios es una característica de toda la producción de Poniatowska. Pero es en la crónica y en el testimonio donde su destreza para manejar varios planos del discurso es más acusada. Los suyos son textos híbridos en los que se confunden la entrevista, la observación costumbrista, el alegato, la trascripción certera de la oralidad, el detalle significativo, la agudeza crítica y la subjetividad, todo sin perder su valor estilístico, su carácter autorreferencial y su fortísima carga de denuncia.

LA TRILOGÍA TRÁGICA

Los desastres, esta vez naturales, no habían cesado para el sufrido pueblo de México. Más vinculada en su trabajo editorial y colectivo con La noche de Tlatelolco, la crónica del terremoto producido en México el 19 de septiembre de 1985, y publicada en 1988 bajo el significativo título de Nada, nadie. Las voces del temblor, cierra lo que hemos denominado la Trilogía Trágica de Elena Poniatowska. En los tres volúmenes, el carácter de testimonio oral está implícito en el título: La noche de Tlatelolco, testimonios de historia oral; Fuerte es el silencio; Nada, nadie, las voces del temblor. En el primero y en el último, la autora aparece levemente como segunda persona que recibe el relato de otros, soporte textual de la comunicación oral; en el segundo, la voz subjetiva es protagonista del relato, y en los tres libros los elementos híbridos se superponen para acentuar su verismo y su carácter periodístico que, en los tres casos, se había negado a seguir publicando sus crónicas, por lo que la autora recurrió a su edición en forma de libro. Se trata de textos incómodos que constituyen una denuncia a los poderes institucionales, en el caso de Nada, Nadie... hacia un gobierno que se niega a aceptar la ayuda internacional ante el desastre, que tiene una respuesta lenta y desorganizada tras el terremoto, y que había permitido a las constructoras utilizar materiales de ínfima calidad, lo que se tradujo en un mayor número de muertos y damnificados. La sociedad civil asumió los rescates y el auxilio de las víctimas. En ese movimiento espontáneo, Poniatowska no sólo recibió testimonios, escribió y publicó; también ayudó, organizó colectas, fue una de las muchas manos anónimas dispuestas a colaborar activa, directamente.
Con estos referentes de compromiso activo con los episodios más dolorosos de la historia mexicana moderna, la sociedad ha recurrido a Poniatowska para que escriba libros sobre diversas cuestiones candentes de la realidad mexicana. Suyos son numerosos textos sobre la revuelta zapatista, hecho histórico que, al tener una gran resonancia mediática, ha sido menos trabajado por la autora. Sus artículos periodísticos siguen mostrando su compromiso con la dolorosa actualidad del país y es requerida para escribir libros de crónicas acerca de episodios sangrantes. En este contexto situamos la publicación de otra crónica en el año 2000 sobre un hecho vergonzoso para la opinión pública mexicana: en 1999 una niña de trece años, víctima de una violación, es obligada por las autoridades panistas de su estado a tener a su hijo. Poniatowska, que escribe Las mil y una... (la herida de Paulina) como un encargo de las feministas Marta Lamas e Isabel Vericat, quien acompaña a Elena, lo asume como un pretexto para atacar la discriminación femenina, el poder de la Iglesia, el boicoteo de las asociaciones civiles por parte del gobierno mexicano, y para abordar de forma tangencial problemas tan acuciantes como la desaparición de las mujeres en la frontera con Estados Unidos, la explotación de los mexicanos (sobre todo de las mujeres) en las maquiladoras del país vecino y la inmigración ilegal.


Obra menor, Las mil y una... responde a las constantes que caracterizan las crónicas y testimonios de Poniatowska: el texto aparece dividido en unidades y profusamente titulado de forma sumamente significativa, y las entrevistas se confunden con textos de toda factura, creando un resultado híbrido en el que la imagen cobra gran importancia (en este volumen muchas de las fotografías son de Mariana Yampolsky). Asimismo, la autorreferencia también está presente en esta crónica centrada en la reivindicación de la mujer:

Si me hice periodista es porque sólo he tenido preguntas, nunca certezas. De lo que sí estoy segura es de mis intenciones. Siempre me han atemorizado los juicios devastadores, los que descalifican, los que condenan, los irascibles, los defensores de verdades absolutas o los que se atreven a ir en contra de la integridad de los demás. Muy pronto descubrí a las minorías y me identifiqué con ellas. Son mi legión. Los que creía más cerca, los que para mí eran el reflejo del amor de Dios, me sentenciaron y de haberlo podido habrían vulnerado mi tímido proyecto de vida.

ES UN HONOR...

El proyecto de vida de Poniatowska ha sido, desde sus inicios, de una extraordinaria coherencia. Incapaz de disfrutar de su consolidada posición, siempre está atenta al devenir de la historia mexicana y presta al activismo. Por todo ello no hay que sorprenderse de su apoyo al candidato presidencial de la izquierda Andrés Manuel López Obrador, y su participación en los diferentes actos de desobediencia civil que acompañaron la discutida elección del actual presidente de México. Durante cincuenta días, entre 3 mil y 5 mil personas ocuparon los diez kilómetros que median entre la carismática Plaza del Zócalo y la Fuente de Petróleos, colapsando la arteria central de la capital mexicana. Los cuarenta y siete campamentos de todo el país que se plantaron para defender el voto por voto, que según los partidarios de la izquierda le darían la victoria a López Obrador tras una elección sumamente discutible e igualada, supusieron la mayor manifestación ciudadana desde los tiempos de Tlatelolco y dividieron al país. Poniatowska, que había recibido no sólo críticas, sino un ataque frontal y mediático por parte de ciertos sectores de la política mexicana por su decidido apoyo al candidato y su ponencia cultural con vistas a un nuevo gobierno, participó en el plantón con sus intervenciones públicas y escribió, prácticamente sobre la marcha, una crónica de los cincuenta días que fue publicada con tal premura que la autora prescindió de su editorial combativa de siempre, Era, para entregarle el manuscrito a Planeta. Indudablemente, la inmediatez es una de las características de esta crónica, Amanecer en el Zócalo, que se inicia el 29 de julio del 2006 y se cierra con una entrada fechada el 17 de septiembre, crónica que recorre un movimiento iniciado oficialmente el 29 de julio y finalizado el 16 de septiembre.



Para el lector de Poniatowska, la última de sus crónicas está formada por los materiales heterogéneos que conforman su original discurso: entrevistas a los protagonistas e informantes a pie de calle, fotografías, discursos –un elemento que lastra el texto en exceso lo constituye la trascripción íntegra de los discursos de López Obrador– fragmentos periodísticos... un mosaico textual estructurado de una forma novedosa. Partícipe del movimiento, testigo privilegiado, Poniatowska cuenta el plantón desde una visión personal, desde el discurso más íntimo, el del diario personal. Las entradas a los diferentes capítulos subdivididos, como es su costumbre, en forma de párrafos significativamente titulados, son entradas de diario, relato íntimo en el que Poniatowska narra lo que ve, refleja aquello que le cuentan y, sobre todo, plasma sus sentimientos con una sinceridad tan cercana que resulta al lector extrañamente inocente, candorosa incluso. Crónica personal, crónica activa, la prosa de la autora constituye un relato desde dentro, que no ahorra las críticas ni sus propias dudas. Sin protagonismo ni vehemencia alguna, Poniatowska narra con la minucia e intimidad que corresponde a un diario íntimo las contradicciones que observa, la admiración que le despiertan personajes como el propio López Obrador, la actriz y activista Jesusa Rodríguez, a quien le dedica el libro, y los ataques que sufre así como la incomprensión de su propio medio:

Voy al Zócalo. En la noche, Kitzia, mi única hermana, me llama de Estados Unidos, su voz muy aguda resuena en mi pequeña recámara: “¿Te crees Juana de Arco o te pegaste en la cabeza? Estás totalmente zafada, nunca has estado en la realidad pero ahora menos. amlo es un engañabobos que va a llevar al país al desastre y tu ahí pegada. Salte, mana, salte, esa gente no te merece, salte.” Le digo que he recibido muchas llamadas de insultos. “Tú te las buscas por ilusa.”



Partícipe del plantón, Poniatowska refleja los cincuenta días que devolvieron a México a la efervescencia propia de los años sesenta. Ocupada la vía principal de la ciudad, miles de personas se enfrentaban al frío, la lluvia, el fuerte granizo y la incomprensión de los habitantes de la capital para exigir un recuento pormenorizado de los votos. La intendencia y la forma de entretener a tal cantidad de personas, se reveló un logro más de la sociedad civil, capaz de asociarse, defenderse y unirse de nuevo, mostrando a la autora sus vidas interrumpidas, sus anhelos de mejoría y su esperanza en un futuro mejor, al tiempo que convertían la calle en su casa y la generosidad en la norma. Atenta de nuevo a las voces de la calle, Poniatowska recorre el plantón, cronista siempre, política a su pesar, insertando sus dudas y sus miedos en el relato oral que sus interlocutores le proporcionan:

Mis muertos me acompañan y me preguntan qué haces y les respondo que ahora ando en el plantón no porque sea revolucionaria, ni marxista ni leninista, sino porque aquí hay gente tan buena y noble como la que conocí durante mi adolescencia, mi juventud y mi madurez, aristócratas desprendidos con los que no hablo de lucha de clases (porque no sé hablar de eso) [...] Al igual que los ricos, los proletarios pueden ser arrogantes y corrientes (porque la insolencia siempre es corriente) y sus aspiraciones los asemejan: tienen una casa y quieren otra, un coche y quieren otro, pero aquí en el plantón sólo hay gente que desea que se acabe un sistema represivo, sí, pero lo desean como si tomaran el té de las cinco, con elegancia.

Como a lo largo de su dilatada trayectoria, Poniatowska se debate entre su tarea de escritora, su trabajo personal y creativo y su deseo de bajar a la plaza pública, en este caso nunca mejor dicho, y participar activamente en una sociedad civil que tiene pocas oportunidades de mostrar su disconformidad y organizarse al margen de las maltrechas alianzas partidistas. Sabedora de su proyección personal como activista, tremendamente escéptica con los políticos, y de una valentía de la que pocos intelectuales hacen gala, Poniatowska se decide por participar en el plantón y vivirlo, una experiencia que no se desmonta tras la pérdida y la decepción, sino que se convierte en libro, en experiencia compartida y perdurable. De nuevo la prosa de la autora le devuelve al país el relato de su historia contemporánea, ya sea en forma de crónica o de novela documentada, instrumentos ambos para interpretar el pasado, el presente y el futuro de una sociedad convulsa:

Claro que ahora no escribo una página ¿Dónde están mis agallas? Sin embargo, la realidad me jala, mi país me toma por la garganta y me ahorca. En Europa, en Estados Unidos cada quien puede sentarse en su casa a escribir sobre lo que se le da la gana, aquí en México, la realidad se mete a tu casa por las ventanas y te avasalla y te saca a la calle. ¿Cómo quedarte encerrada en un terremoto? ¿Cómo cuando el país está a punto de quedar paralizado con una gran huelga ferrocarrilera? ¿Cómo cuando se masacra estudiantes? ¿Cómo cuando se comete un fraude de esta magnitud?




La respuesta a las preguntas retóricas de la autora son estos textos Nada, Nadie ; Las voces del temblor; El tren pasa primero; La noche de Tlatelolco o Amanecer en el Zócalo. producto del compromiso de Elena Poniatowska consigo misma y con el país al que eligió pertenecer; compromiso de reflejar, relatar, testimoniar su historia viva y cotidiana y de participar activamente en la medida de sus posibilidades en la lucha de una sociedad civil por unos derechos que le han sido constantemente negados por el poder. Capaz de integrar su escritura personal, su aliento narrativo de creadora en novelas que reivindican la lucha social y testimonian una época silenciada, como es el caso de El tren pasa primero, la más reciente de sus obras de ficción, Poniatowska no olvida el trabajo diario del reportero de calle, la crónica cotidiana que, más tarde, se convierte en libro, en página perdurable. Una crónica que en el caso de Amanecer en el Zócalo otorga una nueva voz a la gestora testimonial al uso, al periodista interlocutor. Se trata de un diario personal, el de una batalla cotidiana contra los elementos, contra el fraude y contra las propias contradicciones personales de una escritora que ha hecho de su sinceridad y su lucidez un retrato certero de aquellos días de lucha, sus anónimos protagonistas y su propia persona. Una protagonista que le da una nueva dimensión a la crónica, el compromiso de mostrar aquello que ve, oye y siente, la dimensión personal que hace épica una aventura colectiva: aquella que se enfrenta a una masacre, a una injusticia, a un terremoto, a más injusticia, más, más todavía.


Si me hice periodista es porque sólo he tenido preguntas, nunca certezas. De lo que sí estoy segura es de mis intenciones. Siempre me han atemorizado los juicios devastadores, los que descalifican, los que condenan, los irascibles, los defensores de verdades absolutas o los que se atreven a ir en contra de la integridad de los demás.

Thursday, August 07, 2008

¡ caraxxxo ! La Casa de la Neta, producto de la perversión y el gusto por la música, viernes de 7 a 8 tarde-noche por www.somosunoradio.org

En el preludio de la neta a eso de las 18: 45: José Cruz Camargo,en entrevista, su voz, el blues y la vida. En la música, entramos con Real de Catorce...




En la música: Bepo´s Blues, Seblues, Reyes Victoria; José Cruz Camargo, Real de Catorce, Javier Bátiz & Guillermo Briseño.

En el rollomínimo: Un revuelo ha causado la muerte de Fernando Martí en el terror total de la violencia, mientras las muerte de las comunicadoras de la radio comunitaria: La Voz que Rompe el Silencio, allá en Oaxaca, no merecieron ningún pronunciamiento de México Unido contra la Delincuencia. El estado mexicano muestra su vulnerabilidad, mientras el discurso de Fe Cal, no cambia; todo es color de rosa.


Muñoz Ledo

Lorenzo Meyer/ Grupo Reforma

El 26 de julio, el presidente del Partido Acción Nacional (PAN) anunció en Guanajuato y con gran entusiasmo que el propósito de su partido es, ni más ni menos, que la "guanajuatización" de México. Como proyecto nacional de un partido en el poder, la propuesta muestra que, por lo que a pobreza de ideas se refiere, el PAN es radical y va a fondo. Por la circunstancia en que el proyecto del PAN fue anunciado, se puede colegir que "guanajuatizar" incluye "foxizar": hacer de México un territorio compatible con las formas e intereses que representa el ex Presidente Vicente Fox.



El contraste

En general, en México el político es percibido como un personaje que concibe al poder como un medio para servir, en primer lugar, a sus intereses personales y de grupo. Al político profesional se le considera un individuo de relaciones y conexiones, dispuesto al compromiso, de buena memoria, pero capaz de olvidar al instante, gente de palabra fácil, espina dorsal flexible y principios éticos desechables. En cualquier caso, rara vez se le percibe como una fuente de ideas aunque sí propenso a ocurrencias, como la "guanajuatización".

Entre nosotros abundan los personajes públicos decididos a no perder el tiempo buscando y analizando los "grandes textos". Prefieren invertir su energía en "hacer política" y no en la ciencia política. No le ven sentido a dominar la teoría ni a aprender de lo sucedido en otras partes o épocas. En tales circunstancias resulta fuera de lo ordinario toparse con un político profesional, como es el caso de Porfirio Muñoz Ledo -Secretario de Estado, presidente de partidos, legislador, candidato presidencial, embajador, etcétera- que también se mueve con soltura en el campo de las ideas de la teoría política y que, vía el ensayo, es capaz de formular un diagnóstico del proceso político mexicano y que contiene explicaciones de fondo sobre la realidad en que estamos inmersos, así como propuestas para modificarla positivamente.



De libros a libros

No es Porfirio el único político que ha publicado un libro en estos días, pero "La ruptura que viene. Crónica de una transición catastrófica" (Grijalbo, 2008 ), se hace más notable justamente porque se le puede comparar con las obras recién aparecidas de Vicente Fox, Carlos Salinas o Manuel Espino. La distancia que separa a uno de los otros es enorme. En los ensayos de Muñoz Ledo hay elementos de justificación personal, pero finalmente éstos son secundarios, lo central es un diagnóstico del poder en México que obliga al lector a la reflexión y a definirse. En contraste, los otros libros son justificación pura, obras pequeñas en su espíritu y cuya lectura sólo se justifica por obligación de periodista, investigador o por lealtad personal.

Porfirio es un personaje controvertido. Los caminos de su biografía lo han llevado a asumir conductas que parecieran contradictorias. Ha cambiado de adscripción varias veces y ha chocado con numerosos actores y herido algunas susceptibilidades. Sin embargo, eso no debe contar al juzgar sus ideas, de la misma manera que, por ejemplo, es improductivo analizar las ideas pedagógicas de Juan Jacobo Rousseau en torno a la educación moral y "natural" del niño que propone en su "Emilio", en función del desapego que el autor mostró frente a sus propios hijos. Lo útil es examinar los argumentos de Muñoz Ledo considerando su capacidad para explicar la situación en que se encuentra México y las soluciones que ofrece.



Juicio

Es obvio que la publicación de los ensayos de Muñoz Ledo no se pensó como alternativa al proyecto panista de "guanajuatizar" a nuestro país, pero en los hechos puede funcionar como tal, al proceder a contrastar las formidables posibilidades que se abrieron para México con el triunfo electoral de Vicente Fox en el 2000 y la manera tan irresponsable, absurda y torpe como éste las desperdició.

Ese desperdicio de la oportunidad para poder introducir cambios sustantivos en las instituciones y en sus contenidos, tan largamente esperada y trabajada por muchos, va a pasar a la historia como la gran responsabilidad de Fox, de su grupo y de los intereses económicos que lo respaldaron y alentaron a seguir por el camino que finalmente siguió.

El 2000 fue un momento histórico con características que difícilmente se podrán replicar en el futuro previsible. En la pérdida de esa oportunidad no sólo entraron en juego la ignorancia política y la falta de visión histórica de Fox sino también la pusilanimidad y un terrible fallo moral, pues no fue otra cosa la decisión de él y los suyos de poner el poder y la legitimidad recién ganados al servicio no del cambio constructivo sino de sus intereses personales y de los grandes grupos empresariales, sin importar que en el discurso que les ganó el voto hubiera un compromiso con el "bien común" de largo plazo, tal como ellos mismos lo habían definido en documentos y discursos.

Porfirio Muñoz Ledo, que ha vivido en el ojo del huracán de la transición mexicana, ha logrado destilar, en "La ruptura que viene", su experiencia personal combinada con una visión del conjunto. Gracias también a su capacidad para fundamentar sus explicaciones en términos teóricos, su libro resulta, entre otras cosas, una cadena bien argumentada de dónde estamos, de las tareas incumplidas y de las salidas posibles. Es, además, un juicio muy severo sobre Fox como hombre público, sobre el foxismo y sobre la "guanajuatización" de México.



La tarea que no se acometió

En "La ruptura que viene", el autor da testimonio que al momento de su victoria, Fox y su círculo contaban ya con la información y los elementos teóricos y prácticos, para saber que su tarea central era llevar a cabo el gran cambio del andamiaje constitucional para acelerar la cancelación del pasado y ganar el futuro. Muñoz Ledo, desde el 2000, propuso que "toda transición culmina en una nueva Constitución" y luego sentenció: "Sería anómalo que una transición democrática que por definición es una ruptura pactada, no culmine en una Nueva Constitución".

Ya con Fox en la Presidencia, nuestro autor se colocó a su lado para insistir y proponer que la extraordinaria energía política surgida de la nueva legitimidad se encauzara al logro de una gran meta: la reforma del Estado. De inmediato, Muñoz Ledo se puso, y puso a muchos otros, a trabajar en una comisión plural para trazar el objetivo y el plan de ruta de una tarea que debería consistir en "algo... de demolición y mucho de reconstrucción".

Se trataba de destruir, así como de construir otras reglas del juego para facilitar el arranque de una etapa histórica con una nueva estructura constitucional que girara en torno a un puñado de temas, todos sustantivos: los derechos humanos, los deberes fundamentales, la soberanía y el poder ciudadano, los objetivos económicos y sociales del Estado, los poderes públicos y las disposiciones generales cuyo meollo sería lograr y sostener el estado de derecho.

En realidad Fox nunca tomó en serio la comisión y sus 180 propuestas. Sí, en cambio, vio a Porfirio Muñoz Ledo como a un aliado incómodo al que se quitó de encima dándole un cargo diplomático en Europa. Al final, el cambio de Fox resultó pobre, huero y desembocó en lo que ya a inicios del 2001 sentenciara el autor de "La ruptura que viene": "Una transición que no desemboca en una nueva legalidad no es una transición. Es un cambio de autoridades o de partido, pero no una transición". Eso fue lo que pasó, eso es lo que hoy tenemos, ésa es la "guanajuatización", uno de cuyos productos ha sido la parchología, es decir, continuar con un arte dominado por el PRI: parchar (la Constitución, las instituciones y las prácticas) para no cambiar.



En suma

El fracaso de la reforma del Estado lleva a concluir, entre otras cosas, que hoy "la sociedad no está en el poder, pero el poder tampoco está en el Estado. La concentración del ingreso produce invariablemente la concentración del poder, pero éste ya no se encuentra esencialmente radicado en los poderes constituidos, sino en instancias ajenas a la república".

México, en vez de consolidar su democracia, va en camino de convertirse en un Estado fallido caracterizado por "la descentralización del autoritarismo y la metástasis de la corrupción". El resultado es un país donde "el Estado se vacía de poder y la sociedad de confianza".

No ha habido cambio de régimen: "Rompimos con un sistema, pero no acertamos a crear otro nuevo... el autoritarismo no se terminó, sino que se repartió, y la venalidad no se extinguió, sino que se pluralizó". Una ruptura con lo caduco fue posible, pero quienes debieron conducirla se negaron a aprovechar la oportunidad. Por tanto, el pasado no ha pasado y la tarea sigue pendiente.


opinion@elnorte.com

Recibe Monterrey La lagartera, monumental escultura de Toledo

■ La primera creación del artista en gran formato requirió de un año y cuatro meses para concretarse

■ Se emplazó y permanecerá en el sitio emblemático donde se fundó esa ciudad en 1596

David Carrizales



Monterrey, NL, 6 de agosto. Un año y cuatro meses después de su inicio, al fin fue entregada oficialmente a la ciudad de Monterrey la monumental obra escultórica La lagartera, del artista Francisco Toledo.






El gobierno estatal aspiraba a que el proyecto fuera concluido durante la realización del Fórum Universal de las Culturas, que fue clausurado el 8 de diciembre de 2007, pero el proceso de realización de prolongó más de lo esperado, debido a las dificultades técnicas que representó la primera obra realizada por el maestro en gran formato, y que el propio escultor y pintor oaxaqueño precisara que “todavía no ha nacido quien lo presione”.

La obra, que se emplazó y permanecerá en el sitio emblemático donde se fundó Monterrey en 1596, pesa 20 toneladas y mide 25 metros de largo, 10 de ancho y tres de altura.

La lagartera fue inaugurada la noche de este miércoles en una ceremonia a la que acudió Francisco Toledo, el gobernador José Natividad González Parás y María Teresa Franco, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes.

La obra marca también el comienzo del paseo Canal de Santa Lucía, y se une a una serie de esculturas que en los años recientes se han instalado a lo largo del río Santa Catarina y en la misma Gran Plaza, donde hace meses fue inaugurada la escultura Caballo, del artista colombiano Fernando Botero.





Esta es, sin embargo, la creación artística que ha costado mayor trabajo, pues fue inspirada en una pieza que realizó el propio Toledo hace algunos años, la cual elaboró en cerámica, con medidas aproximadas de 1.30 metros de largo por 59 centímetros de ancho y seis de altura, propiedad del empresario Mauricio Fernández, quien convenció al artista para emprender esta aventura, de la cual por momentos dijo estar arrepentido, aunque esta noche, al preguntársele si estaba satisfecho, se limitó a decir, “ahí vamos”.

Enriquecimiento patrimonial

El gobernador González Parás señaló que quienes conocen la personalidad del maestro Toledo, dudaban que el proyecto fuera a culminarse, “pero finalmente aquí está” esa extraordinaria pieza que “viene a enriquecer el patrimonio cultural de Nuevo León, México y el mundo.

El proceso se inició en abril de 2007, con la elaboración de los dibujos y esquemas a escala para la reproducción del modelo base. En una bodega de la colonia Moderna se armó una estructura con cubos de poliestireno, sobre los cuales se diseñaron las escamas y los lagartos de la pieza de origen.

A partir de julio de 2007, explicó Luis David Ortiz, responsable del proyecto por parte del gobierno estatal, Francisco Toledo dedicó a la obra nueve visitas y alrededor de 146 días de trabajo creativo, particularmente extenuante en estos últimos dos meses durante los cuales realizó el modelado final al aire libre.

La escultura monumental La lagartera se inició el 4 de abril. Se trata de una pieza de forma rectangular en altorrelieve, que plasma el nado de varios lagartos sobre una superficie de escamas en diferentes escalas, de los cuales emergen ranas, peces, cangrejos, tortugas y lagartos.

Wednesday, August 06, 2008

Derechos iguales y fin a la exclusión, claman mujeres en una marcha



Karina Avilés y Emir Olivares


Los relatos de decenas de mujeres confluyeron en las calles de la capital del país en un reclamo: derechos iguales para todas, seropositivas, viudas, lesbianas, divorciadas, indígenas y abandonadas. Así exigieron un alto a la exclusión al desarrollo y pidieron a los gobiernos del mundo dejar atrás el poder y el control patriarcal, que mantienen a las mujeres en condiciones “vergonzosas” y de desventaja.

Mujeres de diferentes nacionalidades, creencias y ocupaciones, en el marco de la 17 Conferencia Internacional sobre VIH/sida, marcharon del Hemiciclo a Juárez al Zócalo capitalino para romper el silencio y recordar que los derechos de la población femenina son violentados y hoy día son uno de los sectores más vulnerables a la epidemia.

Trabajadoras sexuales, activistas, seropositivas, amas de casa y estudiantes gritaban en calles del Centro Histórico: “¡Todas las mujeres, todos los derechos!”, “¡en mi cuerpo, yo decido!”, “¡por machista y homofóbico, el gobierno federal va a caer!”, “ni una muerta más” y “¡todas las mujeres estamos presentes, escucha presidente!”

La descubierta estuvo integrada por la directora del Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México, Martha Lucía Micher Camarena; la activista internacional Patricia Pérez, candidata al Nobel de la Paz; la periodista Lydia Cacho y Stephanie Raper, activista australiana de 16 años, quien padece sida, entre otras.

Ahí, Patricia Pérez, también representante en América Latina y el Caribe de la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH, manifestó que actualmente los derechos de ese sector a escala mundial “siguen siendo relegados, aunque cada vez más las mujeres estamos levantando la voz, planteando necesidades y propuestas para que se respeten”. Pero, destacó, ésta no debe ser una lucha exclusiva de las mujeres, sino de toda la sociedad.



Entre los contingentes iba Alexandra Villavicencio, joven ecuatoriana que desde hace cinco años tiene el virus y supo de éste tras el nacimiento de su bebé. A partir de entonces debió pasar una serie de arbitrariedades, entre ellas el despido de una trasnacional de refrescos.

Sin embargo, dijo, del “pánico” pasó al activismo, y su caso logró repercusión tal, que en 2006 fue aprobada una ley en su país que protege los derechos de las personas con VIH y establece sanciones contra los patrones que los discriminen. “Si no hubiera salido a dar la cara, no habría esta norma.”

En el templete dispuesto en la plancha del Zócalo, Martha Lucía Micher destacó que de nada sirven discursos sin recursos, y demandó justicia y equidad, pues “ya basta de explotación, exclusión” y de ser “golpeadas, criminalizadas y marginadas”.

La cantante escocesa Annie Lennox, activista en la lucha contra el VIH, advirtió que si los gobiernos no responden a la feminización de la enfermedad, en unos años más se tendrá una “bomba de tiempo”, y llamó a las mujeres de América Latina y el mundo a que se conviertan en parte de la solución.

Tuesday, August 05, 2008

CONVOCA EL MOVIMIENTO NACIONAL EN DEFENSA DEL PETRÓLEO A UNA MOVILIZACIÓN NACIONAL EL DOMINGO 31 DE AGOSTO

Conferencia de prensa y entrevista realizada a Claudia Sheinbaum Pardo, secretaria de Patrimonio Nacional del gobierno legítimo de México y coordinadora del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, realizada el 4 de agosto de 2008



La semana pasada, entre otras actividades, se nombró una comisión por parte del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, para definir el plan de acción que vamos a lleva a cabo. En esta comisión estamos Alejandra Barrales, Ricardo Ruiz, Jesusa Rodríguez y su servidora.



Queremos informarles que como parte de este nuevo periodo, de esta nueva etapa, como parte del plan de acción, estamos planteando una parte que ustedes ya conocen, que es el apoyo a la consulta ciudadana que se realizará los próximos 10 y 24.



Vamos a continuar con estas actividades; saben que la consulta está apoyada por el Movimiento, por los partidos del Frente Amplio Progresista, y que está organizada por un consejo ciudadano y la observancia de Alianza y Propuesta Cívica.



La segunda es, también ustedes ya la conocen, pero vale la pena comentarla, es la propuesta que se va a presentar por parte del Frente Amplio Progresista al Congreso de la Unión , que se decidió que la preparara el grupo de expertos que participó en los foros de debate y el grupo de intelectuales en defensa del petróleo, que ya la están elaborando y en el momento en que esté lista será presentada al Congreso de la Unión.



Y la tercera: estamos llamando a una movilización nacional en todos los estados de la República , en todas las capitales de la República , el próximo 31 de agosto. En el Distrito Federal será en el Monumento a la Revolución y en todas las capitales habrá movilización de todos los brigadistas.



Ésta es con el objetivo de estar alertas a cualquier albazo y a cualquier aprobación que pretenda la privatización del petróleo.



Hay otras actividades, que las iremos mencionando, pero estás son actividades que hemos decidido.



P: ¿En qué van a consistir estas movilizaciones?

R: Son mítines en las plazas principales de todo el país, con los brigadistas. Ustedes saben que al menos tenemos 200 mil brigadistas en defensa del petróleo en todo el país y éste será el mecanismo de organización de esta movilización.



P: ¿En todo caso se les llamaría a movilizarse…?

R: En ese momento es para estar alerta y de acuerdo como se vayan dando las circunstancias, si quieren aprobar una propuesta —independientemente de la propuesta que haya presentado el grupo de intelectuales— que sea privatizadora, entonces haremos otro tipo de movilizaciones.



P: ¿Se están preparando, quizá sea muy fuerte decir, para la guerra, pero parece ser que es inminente una confrontación o un enfrentamiento entre quienes promueven la iniciativa privatizadora y los que no?

R: Ojalá y no se así, ojalá se abra la puerta a esta otra visión, que se está planteando, que es una visión que ya se demostró en la consulta ciudadana del pasado 27 de julio, en donde votaron en las nueve entidades de la República alrededor de un millón de ciudadanos y en el Distrito Federal 820 mil.



Es contundente lo que está diciendo la gente, que no quiere la privatización del petróleo y en ese sentido nosotros nos vamos a movilizar.



P: ¿Pero también parece contundente lo que están diciendo los panistas de que van a con todo?

R: Nosotros nos estamos preparando para la movilización, en caso de que suceda esto que tú mencionas, que lo planteen de esa manera, no vamos a claudicar de ninguna manera en una lucha que para nosotros es vital para nuestro país.



P: ¿Decía López Obrador que ya se tienen muchas acciones, éstos mítines es lo más barato?

R: Es lo primero.



P: ¿Qué opinión tiene en relación con la reunión que tendrán las dirigencias del PRI, PAN y PRD en el Senado de la República , este miércoles, para ver precisamente la reforma energética?

R: El PRD está trabajando por su cuenta, pero lo importante aquí es que haya un acuerdo de que quien presente la iniciativa sea este grupo de expertos e intelectuales.



P: ¿No afecta ese tipo de reuniones a la movilización a la cual ustedes están convocando?

R: De ninguna manera.



P: ¿Andrés Manuel qué dice al respecto?

R: Que te conteste Andrés Manuel. Muchas gracias.

La épica de lo cotidiano... del Desierto entre las flores, Blog

Saint John Perse



Es innegable que el siglo XX francés nos ha ilustrado con altísimos nombres y obras en materia de poesía. Sólo por nombrar algunos: Artaud, Breton, Aragon, Max Jacob, Blaise Cendrars, Valéry, Éluard, Reverdy, Apollinaire, Supervielle Tristan Tzara, René Char, y un prolongado y célebre etcétera.Más silencioso dentro de esta lista, pero figurando de forma merecida, está Saint John Perse (1887-1975). Poeta nacido en ultramar, en el Caribe, y que sabría conceder a su verso los mismos sonidos, ritmos y sensaciones que abundaban en la tropical isla de Guadalupe, cuna del poeta. Perse, de nacimiento llamado Marie René Auguste Alexis Léger, se trasladó prontamente a la Francia continental para seguir estudios de leyes y ciencias políticas en París y en Burdeos. Corto sería el derrotero que lo conduciría hacia la carrera diplomática, como era su propósito y respondiendo a su fuerte vocación de viajero. Perse abrazó el cuerpo diplomático como lo hicieron otros poetas en aquellos años (cerca nuestro están los ejemplos de Neruda y Octavio Paz, o más allá el de Seferis), recorriendo tierras remotas como el desierto de Gobi, la Patagonia y el gélido litoral de Labrador. Lo que vio y a quienes vio serían los ingredientes sazonadores de su poética. Su carrera como personero del Ministerio de Asuntos Exteriores finalizó hacia la década de los cuarenta, cuando se negó a seguir participando del gobierno colaboracionista de Vichy, tras haber trabajado en la embajada francesa en Pekín (actual Beijing), bajo la dirección del “Gran pacificador", Aristide Briand. Interrumpió una carrera no muy larga en las relaciones exteriores, de solamente ocho años. Al mismo tiempo ya había establecido, en la década del veinte, conexiones con poetas como Valéry y Claudel, sin embargo su carácter retraído lo llevó a marginarse de la vida literaria pública, y crear en silencio.Tras el fin de esta etapa en su vida, el destino era emigrar. Así lo hizo en 1941, cuando decide radicarse en Estados Unidos, donde desarrolló con más tranquilidad el resto de su escasa obra poética, al tiempo que trabajó en la biblioteca del Congreso, en Washington. No obstante, años antes había producido muchos poemas que jamás vieron la luz, pues su departamento parisino fue allanado por la Gestapo, donde fueron destruidos manuscritos que representaban más de quince años de trabajo. Una de sus primeras producciones notorias es Éloges (1911), poemas en que se veía claramente imbuido por la nostalgia de las Antillas perdidas y por la cadencia de la poesía simbolista. Este conjunto de poemas atrajo la atención, entre otros, de André Gide. Aquí ya empieza el concierto de reminiscencias del pasado, en este caso, reminiscencias del nirvana antillano de Guadalupe, y de las épocas de su niñez, entre palmeras y sirvientes que rondaban solemnemente, tal como los versos en el poema, por la lujosa residencia de sus años de infancia. Su obra cumbre, Anábasis (escrita durante su residencia en China en 1924), es donde su voz propia resuena con la propiedad que habría de ganarle un nombre en el concierto de la poesía mundial.
Épica y movimiento
Perse fue un poeta silencioso, cuya obra compleja y poco accesible al público común y corriente no le significó un número mayoritario de adeptos y seguidores, que habrían servido de caja de resonancia, más que para él, para su poesía. Era entre los pares que Perse recibía los parabienes que no obtenía del lector común. La pureza y precisión de su lenguaje le granjeó un nombre entre los cultores de literatura. Su correspondencia con otros poetas mostraba de plano una actitud más reservada que la de otros versificadores de su tiempo. Así se lee, en una misiva a e e. cummings de 1949, una frase decidora “Nunca alcanzaré a disculparme debidamente por mi silencio, pues bien sabéis lo que eso quiere decir entre nosotros”. T.S. Eliot también fue otro de los que mantuvo correspondencia con Perse. De hecho, fue el autor de La tierra baldía, el encargado de corregir una de las pruebas de la edición de Anábasis que publicó Faber & Faber, editorial de Eliot, además de prologar la respectiva publicación, lo que hizo que surgiera en Saint John Perse un compromiso de eterna gratitud con el poeta anglocatólico, que a esas alturas ya contaba a su haber con el premio Nobel. Relata con sinceridad en una carta de 1959 a Eliot: “la autoridad de vuestro nombre (el de T.S. Eliot) favorecerá como siempre la carrera de ese libro”. Las traducciones se multiplicaron, Eliot y Archibald Mc Leish al inglés, Ungaretti al italiano, Hugo von Hoffmansthal al alemán. La poesía de Perse no es fácil, por ello quizás no es conocida. Pero por cierto que esto no la hace menos valiosa, como tampoco es menos valiosa por ser considerada “poesía para poetas”. Los colegas supieron reconocer e incluso admirar sinceramente a Perse, Andre Gide, Juan Ramón Jiménez, Stephen Spender y Simion Kirsanov, se cuentan entre sus adeptos. En palabras de Eduardo Milán, la poesía de Perse: “no es una poesía cuya voluntad reside en la ambición de explicar lo inexplicable, traduciendo lo intraducible o volviéndose accesible a la complicidad del lector, pacificando aguas que no son pacíficas... la poesía de Perse es la imagen viviente de la potencia del lenguaje cuando se asume como voluntad de poder y no de dominio”. La crítica tachó de herméticos los poemas de Sant John Perse, lo que equivale a una suerte de muerte literaria, en cuanto ya se transmite al lector que al leer a este poeta tendrá que poner una cuota no menor de esfuerzo para lograr captar la poesía residente en estas palabras. En efecto la poesía de Perse muestra, a primera lectura, una complejidad oscura, no es un rayo luminoso que señale el camino, no es la palabra que presenta una asequible descripción del mundo. Más bien, es una épica de la comprensión humana, mediante el relato de acontecimientos en apariencia nimios, pero que se despegan de su insignificancia para encajar con el proyecto poético de Perse. Poesía épica, pero de una épica peculiar, sin precedentes, como dijera de ella Eugenio Montale, pues se detiene en los acontecimientos mínimos, y extrae de ellos materia que sirva para construir su poesía, su cantar. Es la épica que se ve en Anábasis, una épica de lo menor, de lo exiguo, un canto ceremonial a los quehaceres del hombre, no solamente el grande y trascendental, sino también aquel que realiza la labor pequeña, pero no por ello menos impactante en la vida, pues es el afán del hombre, sea éste afán en apariencia fundamental o módica, porque es el movimiento (“amar es una acción”, diría), su liturgia propia, “un gran poema nacido de la nada, hecho de la nada”, donde desfilan en procesión las imágenes (“un montón de imágenes rotas”, a la manera de Eliot), las ciudades, los pueblos, el mar, los hombres, un poema de la historia, dirigida a aquellos que fueron y a los que vendrán. Anábasis tiene sabor a odisea, sabor a travesía, -su vocación viajera y diplomática empezaba a ganar terreno-, una expedición militar en busca de una ciudad nueva, tal como la obra de Jenofonte (S. IV a. C.) en la que se describe la expedición de Ciro en contra de su hermano Artajerjes II. Eliot diría de este poema que: “tiene la misma importancia que los últimos trabajos del señor James Joyce”. La década de los cuarenta nos presenta la etapa de mayor actividad escritural de Perse, Exilio (escrito en 1942, en Long Island), Poeme l’Etrangère, Pluies (1943), Neiges (1944), Vents (1946), vientos que soplan no solamente desde el fin de una cruenta guerra, trayendo la paz que llega al hombre, y también emerge desde su interior. Vientos que también supieron soplar en la poesía chilena, como la de Efraín Barquero. El tono de los poemas de esta época cambió, desde el recuerdo infantil y la épica, a un tono más oscuro y personalísimo marcado por el exilio que vivía Perse en EE.UU., las playas de esta poesía no son como las de los inicios, si antes eran paradisíacas, ahora estaban desoladas, barrida de soledad y ostracismo. La lluvia y los vientos son quienes dictaminan los compases, las imágenes tomadas de la fuerza de la naturaleza describen el panorama del Nuevo Mundo, recordando a Whitman, pero con más delicadeza y elegancia que el volcánico autor de Hojas de Hierba. La década siguiente traería el homenaje “al mar de toda época y de todo hombre”, la gran oda al mar Amers (1957), en los sesenta su épica abstracta, Chronique (1960) y Oiseaux (1962), donde vemos a un Saint John Perse que empieza a dar la cara a la vejez y a la muerte. En este año Perse recibió el premio Nobel de Literatura, galardón que lo salvó del anonimato total a nivel de grandes públicos. Se da comúnmente el pensamiento de que algunos laureados por la Academia sueca lo fueron injustamente, y que muchos que lo merecían no tuvieron la fortuna de recibir el máximo galardón de las letras universales (el caso de Borges es ya casi un lugar común). Al ver a un poeta poco conocido como Perse es muy tentador pensar que él es uno de aquellos infames que obtuvo grandes laureles con una obra poco importante. Al menos en el caso de Saint John Perse, pensar así sería cometer una injusticia. En su discurso ante la Academia, Perse imaginó el futuro del hombre, iluminado tanto por la luz de la ciencia, como la de la poesía, “La poesía no es, como se ha dicho, la realidad absoluta, pero se le acerca, la añora fuertemente, tiene una profunda percepción de la realidad, en el punto extremo en que lo real parece asumir la forma del poema... la poesía es una forma de vida, una forma integral de vida, el poeta existió entre el hombre de las cavernas, y existirá entre los hombres de la era atómica, porque el poeta es una parte inherente del hombre”. En 1972, Gallimard publicó las obras completas de Saint John Perse, tres años antes de su muerte, ocurrida en Giens, en 1975.

posted by jisa at 12:16 AM

Monday, August 04, 2008

“Queremos que llegue el día en que podamos decirles a nuestros muertos tres cosas nada más: no nos rendimos, no nos vendimos, no claudicamos.”

■ Expone que busca una relación directa no mediática entre organizaciones

■ Los zapatistas no buscan hegemonizar la rebeldía en México, expresa Marcos

■ Señala que ni él ni nadie es capaz de llegar al poder y transfomar todo hacia abajo


Hermann Bellinghausen





Marcos, el viernes pasado en el caracol de La Garrucha
Foto: Indymedia Chiapas


San Cristóbal de las Casas, Chis., 3 de agosto. El zapatismo “no es el único rebelde, ni el mejor”, ni busca crear “un movimiento que hegemonice toda la rebeldía en México”, sostuvo el subcomandante Marcos la noche del viernes al recibir en el caracol de La Garrucha a la Caravana Nacional e Internacional de solidaridad que recorre las comunidades zapatistas.

Acompañado por el teniente coronel Moisés y los comandantes Isaías y Masho, se pronunció por alcanzar “un encuentro de rebeldías, un intercambio de aprendizajes y una relación más directa, no mediática sino real, entre organizaciones”.

Ante caravaneros procedentes de diversos países, particularmente europeos, el jefe militar rebelde subrayó que “el cuento de una izquierda institucional” que llega al poder “está perfectamente claro para los españoles, con José Luis Rodríguez Zapatero o Felipe González”, o para los franceses, con “el barón” François Mitterand.

“En México no. Sigue habiendo esa expectativa: que es posible que la izquierda que padecemos ahora, si llega al poder, va a gobernar sin dejar de ser de izquierda”. Prácticamente todos los países del mundo dan cuenta de lo contrario, recalcó. “De gente de izquierda, no necesariamente radical, que en el momento en que llega al poder deja de serlo. Varían la velocidad, la profundidad, pero indefectiblemente se transforman. Eso es ‘el efecto estómago’ del poder: o te digiere o te hace mierda.”

En México, ante el acercamiento de la izquierda al poder, surgió “este proceso de digestión y defecación” sobre ella. “Perdónenme si rompo algún corazón, pero el centro no está en el centro, está pegado a la derecha”.

Recordó que un grupo de intelectuales, artistas, líderes sociales pedía a los zapatistas volver la historia a 1984, “cuando pensábamos que si un grupo, o una persona, llega al poder, transforma todo hacia abajo. Que depositáramos la confianza, el futuro, nuestra vida y nuestro proceso a un iluminado, a una persona, junto con una banda de 40 ladrones que es la izquierda en México”.

Expuso: “No es que nos sea antipático el presidente legítimo, sino simple y sencillamente no creemos en ese proceso. No creemos que alguien, ni siquiera tan guapo como el subcomandante Marcos, sea capaz de hacer esa transformación”.

El rompecabezas del poder y la pieza que no encaja

El zapatismo es incómodo, agregó. “Como si en el rompecabezas del poder llegara una pieza que no encaja, y hay que deshacerse de ella. De los movimientos que hay en México, uno de ellos (no el único), el zapatismo no permite conformarse, rendirse, claudicar, venderse”, mientras que en los movimientos de arriba “ésa es la lógica”. El “corrimiento a la derecha” de la izquierda que participa en el poder “se oculta diciendo que el EZLN se radicalizó, pero nuestro planteamiento sigue siendo el mismo: no buscamos la toma del poder, pensamos que las cosas se construyen desde abajo.

“El poder es un club exclusivo. La ‘sociedad del poder’ tiene reglas, y sólo se puede acceder a ella si se cumplen. Cualquiera que busque la justicia, la libertad, la democracia, el respeto a la diferencia, no tiene posibilidad de acceder ahí, a menos que claudique de esas ideas.”

En su primera aparición en público en lo que va del año, el vocero rebelde comentó: “Se dice, no sin razón, que en los últimos dos años el subcomandante Marcos trabajó, con empeño y éxito, en destruir la imagen mediática que se había construido en torno a él”.

También hizo mención de los “intermediarios”, dispuestos a viajar “con los gastos pagados a recibir aplausos y alguno que otro favor”. Admitió que la aparición de los “coyotes de la solidaridad” ocultó la existencia “de otros abajos”. Con la Sexta declaración de la selva Lacandona vino “la ruptura con este sector, y la búsqueda, en México y en el mundo, de otros que fueran como nosotros, pero diferentes”.

Marcos señaló que además de la posición que sostienen los zapatistas frente al poder, hay una característica “esencial”: la renuncia a hegemonizar y homogenizar la sociedad. “No pretendemos un México zapatista, ni un mundo zapatista. No pretendemos que todos se hagan indígenas. Nosotros queremos un lugar, aquí, el nuestro, que nos dejen en paz, que no nos mande nadie. Eso es la libertad: que nosotros decidamos lo que queremos hacer.”

Tras ofrecer a sus visitantes un “rápido recorrido” por la historia de EZLN, iniciada hace 25 años en la selva Lacandona, les habló de la “herencia moral y ética de los que nos fundaron. Tenemos una deuda moral con nuestros compañeros. No con ustedes, no con los intelectuales que se alejaron, no con los artistas, ni los escritores, ni los líderes sociales que ahora son antizapatistas”.

La deuda es “con aquellos que murieron luchando”, concluyó. “Queremos que llegue el día en que podamos decirles a nuestros muertos tres cosas nada más: no nos rendimos, no nos vendimos, no claudicamos.”

Jesús Ortega Martínez, un sujeto de doble rostro, una vez más denunciado

Nota I del posteador Renexio: Seguramente El Chucho quiere quedarse con la franquicia del Partido de la Revolución Democrática. Un partido al que se le está dando el tiro de gracia.


Nota II Renato Sales Heredia, exfuncionario del DDF, recibió amenazas o ante la maravilla de hacer carrera como tinterillo de segunda, se ha prestado a realizar toda clase de marrullerías para favorecer al pestilente Ortega Martínez


■ Acusa a los otros dos comisionados de “convalidar el fraude y provocar más confrontación”

Renuncia Ernestina Godoy a la Comisión de Garantías del PRD; “se favorece a Ortega”

Enrique Méndez





Ernestina Godoy durante la conferencia en que dio a conocer su renuncia al órgano perredista Ernestina Godoy durante la conferencia en que dio a conocer su renuncia al órgano perredista Foto: Víctor Camacho



Ernestina Godoy Ramos renunció ayer a la presidencia de la Comisión Nacional de Garantías (CNG) del PRD, tras argumentar que los otros dos comisionados, Dolores de los Ángeles Nazares y Renato Sales Heredia se constituyeron en “un bando que actúa como una facción” para favorecer a Jesús Ortega y al bloque de Nueva Izquierda (NI), y que con sus resoluciones únicamente “hicieron a la CNG cómplice del fraude, al convalidarlo, premiarlo e instaurar la impunidad”.

“Renuncio porque mis votos no producen más efecto que el de testimonio de oposición”, afirmó. En conferencia de prensa en la sede nacional perredista, aseguró que Nazares y Sales han supeditado sus decisiones a lo que les ordena el candidato de NI, y confió en que el Tribunal Electoral del Poder judicial de la Federación (TEPJF) no revocará la anulación del proceso para presidente y secretario general del PRD, “y no se enlode levantándole la mano a Ortega”.

En un pronunciamiento para razonar su renuncia, Godoy Ramos definió que en las condiciones de confrontación del partido, la CNG tenía la responsabilidad política de estudiar a fondo todas las irregularidades de la elección interna del 16 de marzo pasado, pero que con sus posiciones los otros comisionados, “al convalidar el fraude, propiciaron mayor confrontación entre algunos militantes, y desaliento y frustración entre otros”.

Sin embargo, el comisionado Renato Sales Heredia rechazó las declaraciones de Godoy Ramos, y aseguró que en ningún momento sus decisiones buscaron favorecer al bloque de Nueva Izquierda ni a Ortega Martínez. Afirmó que sus opiniones y votos se ciñeron al estatuto del PRD, al reglamento interno y al derecho electoral. “Lo he hecho con apego a la legalidad estatutaria”, declaró.

Lamentó la renuncia de la presidenta de la CNG, pero también sus acusaciones en el sentido de que él y Nazares hubiesen convalidado el fraude. “De ninguna manera”, atajó, y sostuvo que la postura de Ernestina Godoy agrega un ingrediente más a la confrontación interna del partido. “Es un elemento de crispación; ya ha sido suficiente y debemos superar esta elección, aprender de nuestros errores para no volver a cometerlos; no reconocer que sí los hubo sería cegarnos a la realidad”.

En el caso específico de las críticas sobre la resolución de distintos estados, entre ellos el de Oaxaca, explicó que para validarlos se siguió el mismo criterio que el aplicado para la elección del Distrito Federal, y detalló que para decidir si en algunos casos instalaron o no las casillas, no es suficiente con el dicho de una de las partes o con la presentación de copias fotostáticas, sino de pruebas plenas.

En contraste, Ernestina Godoy aseguró que para Sales y Nazares la comisión se convirtió en un espacio donde el pragmatismo político se consolidó jurídicamente, cuando no puede ser “tratado a conveniencia, al mercadeo político del mejor postor”.

En ese contexto, dijo que no es una simuladora y, en congruencia, no puede ser “cómplice por omisión de personas que carecen del mínimo compromiso con los principios que defiende el PRD”.

Ernestina Godoy refirió, por ejemplo, que en la CNG Nazares y Sales validaron actas de cómputo de casillas que no fueron instaladas, así como de algunas atípicas o “zapato”, que si bien no inciden en la elección de presidente nacional, por que ésta se anuló por otras consideraciones, sí resulta determinante para la calificación de las elecciones de Veracruz, Puebla, Chiapas y Oaxaca.

Si se declaran válidas esas actas, expuso, también se validará “una acción fraudulenta, se consumará la mentira y se dará el triunfo a candidatos que manipularon la papelería electoral”, cuando lo procedente era decretar su nulidad porque, aseguró, no se acreditó la legal instalación de las casillas y la debida recepción del voto de los militantes.

Refirió que en la CNG se configuraron dos posiciones jurídicas opuestas sobre el tratamiento que se debía dar a las casillas no instaladas o con votación atípica. “Por una parte, dos comisionados tienden a convalidar la votación consignada incluso en las actas apócrifas; otra, la que represento, reitera que del análisis exhaustivo de la documentación referente a cada una de estas casillas carece de legalidad y por tanto procede su anulación”, afirmó. Estas decisiones, dijo, sólo propiciaron entre la militancia de los estados “un clima de confrontaciones interminable”.

Aseguró que su renuncia se debe a que en la CNG ya no se debatían argumentos jurídicos, sino que Nazares y Sales “optaron por eludir la responsabilidad, evitaron dar la cara en el debate y asumieron una acción política de mayoría, sin oportunidad para una discusión”.

Más aún, expresó, resolvieron avalar “la impunidad, propiciando así que las conductas fraudulentas cometidas en algunos estados se vuelvan a repetir, y dejando sin castigo a los responsables. Ante la opinión pública, esto deslegitima no sólo el proceso interno, sino al partido en general”.

Añadió que en las sesiones Nazares ha dicho expresamente “que sus decisiones tienen que ser consultadas y se le ha ordenado no firmar algunas resoluciones, a pesar de estar de acuerdo en su contenido, mientras que Sales ha demostrado total subordinación a los planteamientos esgrimidos por Nazares, que le son ordenados desde fuera de la comisión”.

Respecto del recurso que Jesús Ortega interpuso ante el TEPJF en contra de la anulación de las elecciones, dijo esperar que los magistrados actúen con “el rigor lógico de su alta investidura”, y señaló que esa instancia “no puede ni debe sustituir al órgano de justicia” perredista.

Friday, August 01, 2008

FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO, comunicado

Morelia, Michoacán a 1 de Agosto de 2008.





A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ESTATALES, NACIONALES E INTERNACIONALES.

A LOS ORGANISMOS DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS.

A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES INDEPENDIENTES Y DEMOCRÁTICAS.



Ante la reciente ola de hostigamientos, desapariciones y torturas vividas por nuestros compañeros comuneros de la Comunidad Tabiquera La Loma de Uruapilla, estado de Michoacán, de la Organización Campesina Indígena y Popular Ricardo Flores Magón, integrantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (OCIP-RFM–FNLS), denunciamos:



· Que a pesar de la desaparición forzada y tortura por 15 días del comunero Moisés Molina Rodríguez, del compañero baleado José Reyes Aguilar y la detención desaparición forzada y tortura por 17 horas del compañero Avenicio Reyna Cruz, las agresiones han ido continuando por parte de: el encargado del orden de la comunidad Joel Soria Sánchez, quien cumple órdenes del gobierno del estado, paseando al comunero torturado Moisés Molina Rodríguez el día de su liberación por las calles de Uruapilla, presionando a que desistieran de sus tierras bajo la intimidación, y amenazando con que si no lo hacían les iba pasar a la vez que las amenazas de muerte iban para niños, mujeres y hombres.



· La constante intimidación por parte de funcionarios públicos de realizar el desalojo de los compañeros comuneros de Uruapilla.



· En una mesa de trabajo realizada el 31 de julio en las instalaciones de conciliación agraria con los funcionarios Jorge Medina Sánchez, director de concertación agraria del estado; José Albino González Cortés, subsecretario de concertación agraria, y Fernando Sánchez Bonilla y Obdulia Segovia Manrique como funcionarios del gobierno federal, todos éstos por medio de presiones querían obligar a los compañeros a negociar directamente con ellos sin el apoyo de nuestra organización, llevando a cabo un trabajo policiaco con el llenado de una lista bajo presión y amenaza con nombres y firmas de compañeros comuneros de Uruapilla; bajo la advertencia de ejecutar el desalojo en caso de no aceptar la reubicación.



Con todo lo anterior se confirma la represión psicológica y física que los compañeros de la OCIP-RFM –FNLS dieron a conocer al Frente Nacional de Lucha por el Socialismo.



Lejos de resolver el conflicto agrario entre los comuneros de la comunidad Tabiquera La Loma de Uruapilla y ejidatarios de Santiago Undameo, el gobierno del estado ha hecho caso omiso a las peticiones de nuestros compañeros y se ha empeñado en seguir respaldando los intereses de “los Ramírez”: familia de la oligarquía estatal que ha acumulado grandes riquezas con el despojo de tierras en Michoacán; utilizando en este caso a los ejidatarios de Santiago Undameo como medio para intimidar y presionar a nuestros compañeros para que acepten una reubicación.



Hacemos un llamado a los organismos defensores de Derechos Humanos a estar atentos a los posibles actos que puedan ocurrir.



Ante estos graves hechos recientes, responsabilizamos al gobierno del estado encabezado por Leonel Godoy y al gobierno federal espurio de Felipe Calderón Hinojosa de todo acto que atente con la integridad física y psicológica de nuestros compañeros comuneros de la comunidad Tabiquera La Loma de Uruapilla.





¡ALTO AL HOSTIGAMIENTO E INTIMIDACIÓN A LOS

COMPAÑEROS COMUNEROS DE URUAPILLA!



¡CESE A LA REPRESIÓN CONTRA LA OCIP-RFM -FNLS!




¡PRESENTACIÓN CON VIDA DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!



¡LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLITICOS Y DE CONCIENCIA DEL PAIS!





¡POR LA UNIDAD OBRERO , CAMPESINO, INDÍGENA Y POPULAR!



FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO.