Monday, August 10, 2009

Foro de Sao Paulo, documentos

A los-las compañeros-as del Foro de SP

Sigue la propuesta de texto-base del XV Encuentro. Esta versión incorpora las enmiendas propuestas desde la reunión del Grupo de Trabajo, en 18 de julio.

Recuerdo el calendario aprobado en la reunión del GT:

a) hoy, 5 de agosto, el texto-base será enviado para todos los partidos del Foro;

b) los partidos del Foro tendrán hasta el 13 de agosto para proponer enmiendas;

c) la comisión de redacción (PRD, PT México, PC Cuba, FSLN, PS Perú, PS Ecuador, PT Brasil, FA Uruguay) tiene hasta el dia 17 de agosto para trabajar las enmiendas y presentar la versión final, que será reproducida y entregue a los delegados en el XV Encuentro del Foro de SP.

Saludos

Valter Pomar

XV Encuentro del FSP: Las alternativas de la izquierda latinoamericana frente a la crisis capitalista (versión 5 de agosto)

Sumario

I: EL FSP FRENTE AL NEOLIBERALISMO Y LA CRISIS

II. LA CRISIS ACTUAL DEL CAPITALISMO

III: LA SITUACIÓN DE AMÉRICA LATINA Y CARIBE

IV: LAS PROPUESTAS DEL FORO DE SÃO PAULO

V: LAS TAREAS INMEDIATAS DEL DEL FSP

CAPÍTULO I: EL FSP FRENTE AL NEOLIBERALISMO Y LA CRISIS

El neoliberalismo fue una doctrina concebida para acelerar la concentración de la riqueza y legitimar la desigualdad social. Su obra fundacional, Camino de Servidumbre, escrita por el economista austriaco británico Friedrich Hayek, fue publicada en 1944, cuando se pensaba que la destrucción causada en Europa por la II Guerra Mundial desembocaría en una grave, prolongada y polarizada situación socioeconómica de posguerra.

El padre del neoliberalismo defendía al Estado de derecho como opuesto a lo que denominaba Estado arbitrario, cuyas peores expresiones eran –para él– el Estado fascista y el Estado comunista, entre los cuales no establecía distinción. Afirmaba que ideas de matriz marxista habían penetrado en la conducción estatal de la economía capitalista, criticaba al liberalismo del laissez‑faire por no reorientar la actuación del Estado para afianzar el papel rector de la competencia y se oponía a toda medida de compensación dirigida a los sectores sociales desposeídos. Respecto a esto último, Hayek afirmaba que “la igualdad formal ante la ley está en pugna y de hecho es incompatible con toda actividad del Estado dirigida deliberadamente a la igualación material o sustantiva de los individuos, y que toda política directamente dirigida a un ideal sustantivo de justicia distributiva tiene que conducir a la destrucción del Estado de Derecho”[1].

Sin embargo, esos principios doctrinarios no encontraron terreno fértil para su aplicación inmediata. La posguerra no fue el tétrico escenario previsto por Hayek, sino la etapa de más intenso y prolongado desarrollo capitalista, del que se beneficiaron, en primer lugar, los Estados Unidos y, en segundo término, las naciones más avanzadas de Europa Occidental y Japón. En lo económico, la reconstrucción de sus principales socios comerciales fue una necesidad y un lucrativo negocio para los monopolios estadounidenses. En lo político, la guerra fría contra la URSS aconsejaba cultivar el paradigma del «Estado de Bienestar» –al que tanto se oponía Hayek–, como elemento para la «contención del comunismo». Ambos factores explican la ayuda masiva estadounidense canalizada hacia Europa Occidental mediante el Plan Marshall y otras vías.

El «momento» de la doctrina neoliberal, que siguió siendo cultivada y promovida por pequeños grupos de intelectuales de ultraderecha como la Mount Pelerin Society, llegó a mediados de los años setenta, cuando la caída de la tasa de ganancia y el conflicto armado en Medio Oriente y el consecuente aumento del precio del petróleo pusieron fin al largo crecimiento expansivo de posguerra. Se inició una etapa de inestabilidad económica conocida como “estagflación” (estancamiento con inflación). Para ponerle fin, una ola de gobiernos de derecha encabezados por Reagan y Thatcher impuso políticas que llevarían a una drástica concentración de la riqueza y a una acelerada masificación de la exclusión social, con el propósito de garantizar la ganancia monopolista. No es casual que Hayek obtuviera en 1974 el Premio Nobel de Economía por su obra Ley, Legislación y Libertad.

La crisis integral del sistema capitalista de producción iniciada en la década de 1970 forma parte indisoluble del proceso de concentración transnacional de la propiedad y la producción, lo que constituyó la médula de la globalización. Por ello, la implantación del neoliberalismo no se circunscribe a un país o grupo de países, sino que se proyecta a escala mundial.

Si la avalancha universal del neoliberalismo se inicia a partir de la elección de Margaret Thatcher como primera ministra de Gran Bretaña (1979) y la de Ronald Reagan como presidente de los Estados Unidos (1980), ésta llega a su clímax a inicios de la de 1990, cuando el derrumbe de la URSS le permite al imperialismo norteamericano proyectar su propia imagen como un poder incontestado y omnipotente.

Es en esa coyuntura histórica que, del 2 al 4 de julio de 1990, nace el Foro de São Paulo, en una región donde el proceso de reforma y reestructuración neoliberal fue impuesto en su expresión más cruda y brutal, luego de un prolongado período de dictaduras militares de «seguridad nacional» que fueron sustituidas para la instauración del nuevo modelo, por democracias restringidas. Es por ello que nuestro agrupamiento político regional surge con una identidad antiimperialista y antineoliberal. En consecuencia, las declaraciones finales aprobadas por sus 14 encuentros celebrados hasta el presente –la mayoría de las cuales se nutre de seminarios especialmente convocados para debatir el tema–, abordan con sistematicidad y coherencia, tanto la caracterización del capitalismo neoliberal, como las ideas generales para construir las alternativas democráticas y populares.

En medio del derrumbe del bloque socialista europeo y a escasos meses de la ya entonces previsible desaparición de la URSS, la Declaración de São Paulo, aprobada por el Encuentro del Partidos y Organizaciones Políticas de Izquierda de América Latina y el Caribe el 4 de julio de 1990, afirma: “Rechazamos […] toda pretensión de aprovechar la crisis de Europa Oriental para alentar la restauración capitalista, anular los logros y derechos sociales o alentar ilusiones en las inexistentes bondades del liberalismo y el capitalismo […]”[2].

Con respecto a la Iniciativa para las Américas, lanzada en diciembre de 1989 por el presidente George H. Bush, señala: “El análisis de las políticas proimperialistas, neoliberales aplicadas por la mayoría de los gobiernos latinoamericanos, sus trágicos resultados y la revisión de la reciente propuesta de «integración americana» formulada por el presidente Bush para encauzar las relaciones de dominación de los Estados Unidos con Latinoamérica y Caribe, nos reafirman en la convicción de que a nada positivo llegamos por ese camino […]”.[3]

Acto seguido compara los irrisorios «incentivos» ofrecidos por la Iniciativa Bush, con las consecuencias que para América Latina y el Caribe tendría la integración asimétrica, subordinada y dependiente prevista en el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), cuyas líneas generales en ella se esbozaban.

El plan Bush –sentencia la Declaración de São Paulo– pretende abrir completamente nuestras economías nacionales a la desleal y desigual competencia con el aparato económico imperialista, someternos completamente a su hegemonía y destruir nuestras estructuras productivas integrándonos a una zona de libre comercio, hegemonizada y organizada por los intereses norteamericanos, mientras ellos mantienen una Ley de Comercio Externo profundamente restrictiva”.[4]

Ese texto también habla de la construcción de alternativas populares al capitalismo neoliberal, tema que el Foro de São Paulo nunca ha abandonado. Sobre este asunto, entre otros aspectos señala: “Pero también definimos aquí […] las bases de un nuevo concepto de unidad e integración continental. Ella pasa por la reafirmación de la soberanía y autodeterminación de América Latina y de nuestras naciones, por la plena recuperación de nuestra identidad cultural e histórica y por el impulso a la solidaridad internacionalista de nuestros pueblos […] Ella exige, finalmente, un compromiso activo con la vigencia de los derechos humanos y con la democracia y la soberanía popular como valores estratégicos, colocando a las fuerzas de izquierda, socialistas y progresistas frente al desafío de renovar constantemente su pensamiento y su acción.”[5]

La Declaración de México, aprobada por el II Encuentro del Foro de São Paulo el 15 de junio de 1991, ofrece la primera caracterización detallada de la reestructuración neoliberal en la región y del agravamiento que ella provoca de la crisis política y social del capitalismo dependiente. En ella resaltan: la transferencia de recursos hacia los grandes centros de poder mundial –entre otros conceptos mediante el servicio de la deuda externa–, la castración de la capacidad del Estado de defender la soberanía nacional y proteger a los sectores sociales afectados, la transformación del aparato jurídico institucional que rige las relaciones internacionales para eliminar las barreras protectoras del Sur, y el papel de las democracias restringidas y de los sistemas políticos fraudulentos y venales en la imposición de este esquema.

Los participantes en el II Encuentro del Foro concluyeron que «tal proyecto no es sino la subordinación de las economías latinoamericanas al proyecto de reestructuración global que comandan los países desarrollados y en especial los sectores hegemónicos de la economía norteamericana». En lo referente a la alternativa, consideraron que: “La solución de fondo a las dificultades y problemas se encuentra hoy en la transformación profunda de nuestras sociedades y en la integración política y económica de América Latina y del Caribe que ha sido durante siglos incentivo en las luchas libertarias y constituye ahora idea motora para impulsar nuestra cabal emancipación frente al proceso de reestructuración del capitalismo a nivel mundial para poder contribuir a forjar un nuevo orden internacional que respete nuestros valores nacionales y satisfaga las necesidades de nuestros pueblos”.[6]

La Declaración de Managua, aprobada por el III Encuentro del Foro el 19 de julio de 1992, incorpora referencias al papel que desempeñan el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a la manipulación de la deuda externa como mecanismo de dominación y a la formación de bloques por parte de las grandes potencias. Este texto incluye una referencia a la crisis que hoy podemos suscribir: “Es importante señalar que, estos intentos de realizar un nuevo reparto del mundo entre los monopolios de las principales potencias, se desarrolla en medio de la agudización de los conflictos interimperialistas y de la crisis mundial, que los pueblos oprimidos y explotados del mundo deben aprovechar”.[7]

Los participantes en el III Encuentro señalaban: “La ofensiva neoliberal se desarrolla también en el plano cultural e ideológico, apuntando a la disgregación de valores solidarios arraigados en nuestra sociedad, imponiendo un modelo individualista y competitivo que enfrenta unos a otros para sobrevivir. Se coarta así, cada vez más, la participación social y política de nuestro pueblo”.[8]

En la actualidad, cuando partidos y movimientos políticos miembros del Foro son parte de los gobiernos nacionales de 15 países de América Latina y el Caribe, y otros muchos son fuerzas principales de oposición en el resto de la región, cabe citar los tres primeros puntos de la parte programática contenida en la Declaración de Managua:

“1.El proyecto neoliberal propuesto para América Latina y el Caribe no admite enmienda, pues su mal radica en la naturaleza del injusto orden económico mundial que busca consolidar el modelo de sociedad que pretende imponer. Solo la unidad amplia, en toda su diversidad, de todas las izquierdas y las fuerzas progresistas podrá lograr un cambio de meta más acorde con las exigencias de la justicia y de la paz.

2.El contenido económico de una integración alternativa debe partir del interior de las sociedades, de la lucha destinada a superar las estructuras y modelos dominantes y a eliminar controles monopólicos y oligopólicos, y de la construcción de un desarrollo económico autónomo orientado, en primer lugar, a satisfacer las necesidades básicas de las mayorías, sustituyendo la actual alianza de los sectores transnacionalizados de la burguesía con el capital internacional, por una alianza entre todas las fuerzas interesadas en la promoción de proyectos nacionales para la construcción de la justicia social, la democracia y la liberación nacional.

3. Hoy en día se puede afirmar que todo proceso de desarrollo económico genuino pasa por un cambio de sujetos sociales en el poder, por una justa distribución de la propiedad y la riqueza, por la creación de poderes de mayorías y por el fortalecimiento de la sociedad civil […] Las políticas sociales no pueden estar separadas de las políticas económicas porque las políticas económicas deben diseñarse para atender los problemas sociales […]”.[9]

La Declaración de La Habana, aprobada por el IV Encuentro del Foro el 24 de julio de 1993, constata el inicio del quiebre de la hegemonía neoliberal y el auge de la movilización popular contestataria. En tal sentido, plantea:

“En el último año, se evidencia el resquebrajamiento en el proyecto neoliberal, hasta hace poco francamente hegemónico. El relevo de los presidentes de Brasil, Venezuela y Guatemala manifiesta la fuerza de la movilización social y una voluntad de cambio en el pueblo, tanto en el campo de la lucha contra la corrupción, como en el del rechazo a la política económica. Manifestación de este rechazo lo constituye también el resultado del plebiscito en Uruguay, en el que el 72% de los votantes se expresó contra la política de privatización de empresas públicas que el neoliberalismo ha venido imponiendo […].

Es necesario que nuestras fuerzas políticas contribuyan a la orientación y organización de las luchas sociales con una perspectiva política de trascendencia histórica. Para vencer los retos que plantea el cuadro de miseria social, crisis ética, inestabilidad social y política y autoritarismo, es necesario pasar de la denuncia y de la resistencia a propuestas y acciones alternativas concretas. Frente a estos desafíos, y en lo que se refiere a procesos electorales en lo que resta de 1993 y en 1994, varias de las fuerzas integrantes del Foro disputarán la presidencia o los gobiernos de sus países […] Urge, por ello, formular e implementar proyectos de desarrollo que, expresando los intereses y la fuerza organizada de movimientos populares, apunten hacia un crecimiento económico sostenido e independiente, ambientalmente equilibrado, y con distribución equitativa de la riqueza, en un marco de profundización de la democracia en todos los terrenos.”[10]

En vísperas de la primera gran batalla, a escala regional, por la elección de gobiernos nacionales de izquierda, los miembros del Foro proclamábamos: «No se puede aceptar la fórmula “primero crecer y después distribuir” sino que hay que definir una estrategia de crecimiento con distribución». Con respecto a la integración, la Declaración de La Habana dice: “La integración debe ocurrir en primer término en el interior de América Latina y el Caribe, como un proceso político y económico que nos articule como un bloque político y que nos potencie con voluntad de complementar y compensar las diferencias de nuestras economías. Solamente una comunidad latinoamericana y caribeña de naciones, económica y políticamente integrada, tendrá fuerza para reubicarse, con independencia, en un mundo hoy controlado por los grandes bloques económicos y por sus políticas adversas a los intereses de nuestros pueblos.”[11]

La Declaración de Montevideo, aprobada por el V Encuentro del Foro el 28 de mayo de 1995, analiza el ascenso de las luchas populares simbolizado por la rebelión del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, los resultados del bienio electoral 1994‑1995, la I Cumbre de las Américas y la crisis financiera mexicana de 1994. Sobre esos temas, señala: “En nuestros debates constatamos el incremento de la combatividad de los movimientos populares, que se expresó en su crecimiento, diversificación y fortalecimiento organizativo, así como en un importante desarrollo de sus luchas, a través de huelgas, protestas, manifestaciones, tomas de caminos y otras, entre las que se destaca la rebelión en Chiapas, caracterizada por la irrupción de nuevas formas de expresión, de democracia y poder popular […].

Las elecciones que se realizaron en 14 países de América Latina entre noviembre de 1993 y mayo de 1995, si bien no alcanzaron las perspectivas que se manifestaron en el IV encuentro de La Habana, fueron, sin embargo, el mejor resultado global que las izquierdas obtuvieron hasta hoy […].

Es de fundamental importancia realizar un análisis descarnado de nuestras propuestas programáticas, de nuestros canales de comunicación con amplios sectores populares y de nuestros niveles de inserción social, para comprender por qué, en muchos países, sectores empobrecidos de la población votaron a los candidatos conservadores.

Para que puedan continuar constituyendo una alternativa de poder, las izquierdas tienen que expresar –en contra de las posiciones neoconservadoras– las aspiraciones sociales, nacionales y democráticas de los sectores organizados de la sociedad, a la vez que aspiran ser la voz de los que no tienen voz, en consecuencia de la exclusión en que viven […].

En este entorno, la Cumbre de las Américas, celebrada en Miami en diciembre de 1994, constituye la culminación de la primera fase de un proceso dirigido a implementar un nuevo diseño de «seguridad colectiva» y a afianzar un modelo de integración aún más subordinado y dependiente de los Estados Unidos […].

El neoliberalismo, después de la crisis de diciembre de 1994, demuestra todavía más su incapacidad de consolidar un régimen de inversiones productivas […] Por el contrario provoca mayores niveles de pauperización en amplios sectores de la población, sobre todo entre las mujeres y la juventud, eliminando importantes conquistas sociales.”[12]

El VI Encuentro del Foro, celebrado en San Salvador del 26 al 28 de julio de 1996, fue el primero cuyos debates giraron en torno a un documento base, titulado Crisis y Alternativas al Neoliberalismo. Como resultado de esa discusión, la Declaración de San Salvador afirma que:

“La derrota del modelo neoliberal depende fundamentalmente de la capacidad de los movimientos políticos y sociales para generar una correlación de fuerzas favorables que permita las mejores condiciones para desarrollar el proyecto popular alternativo. Esto requiere elevar las formas de organización y participación popular desde abajo y en todos los ámbitos de la vida cotidiana, a través de las distintas formas de acción política, electoral, social, económico-reivindicativa, cultural, en donde vayamos construyendo espacios de poder popular, nuevas relaciones sociales y políticas, que permitan avanzar hacia una sociedad más digna, justa, fraterna, equitativa y solidaria.

La lucha contra el neoliberalismo y la búsqueda de un nuevo orden económico-social, demanda de la participación activa de las mujeres, y por tanto requiere que las organizaciones asuman los intereses estratégicos y las prácticas de las mismas.”[13]

La Declaración de Porto Alegre, aprobada el 3 de agosto de 1997 por el VI Encuentro del Foro, resalta que: “después de varios años de hegemonismo económico, político e ideológico del neoliberalismo, se presencia de nuevo un ascenso de las luchas populares, democráticas y sociales en prácticamente todos los países. Este ascenso va acompañado de avances electorales importantes en varias naciones de la región, además de la significación nacional e internacional de movimientos sociales con gran autoridad moral […] Para estar a la altura que exige estos procesos, los partidos integrantes del Foro de São Paulo, vemos conveniente desarrollar, en las condiciones de cada país, las alianzas y relaciones políticas que favorecen la consolidación del proyecto democrático y popular contra el neoliberalismo. Este contexto político de incertidumbres y esperanzas ofrece la oportunidad de ser creadores y actores decisivos en la conformación del nuevo poder emergente. La combinación de programas alternativos, de inclusión social y de determinación política son los ingredientes fundamentales para preparar a América Latina y el Caribe para el tránsito hacia el nuevo milenio y hacia una nueva vida de nuestros pueblos […]. “Las políticas compensatorias dirigidas hacia los sectores excluidos, deben incorporarse solo como soluciones de emergencia para corregir circunstancialmente situaciones críticas, mientras se desenvuelven los resultados de las reformas estructurales […] La estrategia de construcción del nuevo modelo económico y social, debe incorporar la visión de género. Para ello debemos establecer acciones concretas para eliminar la discriminación de la mujer en el empleo y salario, impulsar programas específicos para la mujer rural y las mujeres jefas de familia. Se trata de generar programas de formación profesional y adecuar las normas de seguridad social, incorporando los derechos de las mujeres. Asimismo debemos establecer políticas de acción afirmativa que aseguren el acceso de las mujeres a los puestos de decisión a todo nivel.”[14]

Con motivo del estallido de las bolsas asiáticas, la II Declaración de México, aprobada el 1ro. de noviembre de 1998 por el VIII Encuentro del Foro, sentencia: “La crisis, que se inició en el sudeste asiático, llegó a nuestro continente y amenaza con agravar aún más la situación de la mayoría de los latinoamericanos y caribeños […] Nunca como desde ahora se justificará tanto un cambio radical en las orientaciones prevalecientes en la región […].Es de resaltar que ahora se escuchen voces de «autocrítica» en el seno de los mismos organismos internacionales que son responsables del modelo e insensibles a las aspiraciones de los pueblos a una vida digna. Pero para nosotros es claro que no existe voluntad política de implementar cambios sustanciales al modelo, en función de los intereses que históricamente han defendido las élites latinoamericanas […]. Los gobiernos neoliberales pretenden absorber el efecto de los ajustes anunciados tras la crisis bursátil, con un asistencialismo puntual que solo busca impedir la adopción de medidas encaminadas a una justa producción y distribución de la riqueza material y espiritual, y a los cambios estructurales que dicho objetivo requiere.”[14]

La Declaración de Niquinohomo, aprobada por el IX Encuentro del Foro en esa ciudad nicaragüense, cuna del general Augusto C. Sandino el 20 de febrero de 2000, en conmemoración del septuagésimo sexto aniversario de su asesinato, señala: “En los albores del siglo XXI y del Tercer Milenio de nuestra era, a una década de fundado el Foro de São Paulo, el agravamiento de la crisis política, económica, social y cultural por la que atraviesa la humanidad, ha despejado las incógnitas –algunas reales y otras aparentes– que motivaron la convocatoria al Encuentro de Partidos y Organizaciones de Izquierda de América Latina y el Caribe, celebrado en Brasil, en julio de 1990 […].Los diez años transcurridos desde la creación de nuestro Foro no han hecho otra cosa que ratificar la validez de nuestras ideas iniciales. Al igual que en julio de 1990, los partidos y movimientos políticos del Foro de São Paulo rechazamos tajantemente que el neoliberalismo pueda constituir un proyecto de desarrollo que, tras un período del llamado ajuste, «derramaría» riqueza a todos los habitantes de la tierra. Rechazamos que la doctrina neoliberal responda a supuestas leyes inexorables del desarrollo económico y científico técnico […].La economía mundial ha entrado a una fase depredadora. Las palabras claves para describir al mundo contemporáneo son concentración, polarización y dominación neocolonial. Concentración de riqueza, propiedad y producción. Polarización política, económica y social, con su secuela de miseria, exclusión y marginación.”[15]

La II Declaración de La Habana, aprobada por el X Encuentro del Foro de São Paulo el 7 de diciembre de 2001, denuncia:Los atentados del 11 de septiembre de Nueva York, Washington y Pensilvania han agravado la situación internacional, generando una nueva coyuntura y abriendo un proceso de imprevisibles consecuencias […] “Las crecientes protestas contra el actual orden, que rechaza la mercantilización globalizada, impuesta a todas las esferas, y que ha comenzado a resquebrajar el triunfalismo neoliberal y también su omnipotencia, han obligando a las principales potencias capitalistas y a los organismos internacionales a edulcorar sus lenguajes y propuestas porque las masivas movilizaciones para combatir las políticas emanadas de esos centros hegemónicos no han podido ser desconocidas, ni subestimadas. La fortaleza demostrada por las Cumbres de los Pueblos, el Foro Social Mundial de Porto Alegre y otras acciones, evidencian también que el Foro de São Paulo, como espacio abierto y plural de coordinación de iniciativas políticas de las fuerzas progresistas y de izquierda de nuestra América, tiene ante sí una nueva etapa de trabajo. Necesitamos generalizar la resistencia, profundizar la propuesta, desarrollar la conciencia de toda la sociedad civil y potenciar el poder contestatario y la capacidad negociadora de las organizaciones sociales, de las redes, movimientos y partidos que se oponen al neoliberalismo.”[15]

La Declaración de Antigua Guatemala, aprobada por el XI Encuentro del Foro de São Paulo el 4 de diciembre de 2002, afirma: “Hoy el neoliberalismo sigue siendo la política de las principales grandes potencias, los organismos financieros internacionales y las élites gobernantes en América Latina. Sin embargo, crece día a día su crisis de credibilidad en los más amplios sectores sociales. Esa doctrina ya resulta incapaz de confundir y desmovilizar a los pueblos de la región: soplan vientos de cambio.En un mundo capitalista que se caracteriza por el aumento de la brecha entre ricos y pobres, la concentración del poder político, económico y militar, con su correlato de ampliación de la marginación y la exclusión social, de discriminación de género, racial, étnica, cultural, generacional y otras, la depredación del medio ambiente, de incremento de la amenaza y el uso de la fuerza militar, de la corrupción, el narcotráfico, el terrorismo y otros flagelos que ponen en riesgo el futuro de la humanidad, los partidos y movimientos políticos del Foro de São Paulo constatamos la certeza y la vigencia de las declaraciones políticas, acuerdos y resoluciones aprobados en nuestros diez encuentros anteriores. Como expresión de la agudización de la crisis y de la madurez de nuestras luchas, hemos pasado de la crítica, al combate y del combate a la construcción de alternativas concretas al neoliberalismo.”[16]

La II Declaración de São Paulo, aprobada por el XII Encuentro del Foro el 4 de julio de 2005 constata quecuando el FSP echó a andar –15 años atrás– (…)Estados Unidos se afirmaba como potencia dominante en la pretensión de imponer un mundo unipolar, mientras gran parte de América Latina recién salía de un ciclo de dictaduras militares. Salvo Cuba, que resistía heroicamente el bloqueo imperialista estadounidense, no había ningún gobierno de izquierda: reinaban el neoliberalismo y el «pensamiento único» […]Pero no son pocos los planes [imperialistas] que han fracasado. Los triunfos populares y progresistas le han arrancado el control de importantes países del continente, entre los que destacan Brasil, Venezuela y Uruguay, junto a importantes avances en otros países del Cono Sur […].Las dificultades de la política latinoamericana de Bush obedece a dos factores fundamentales: uno es la agudización de la crisis política, económica y social en la región; el segundo es la capacidad de lucha y construcción de alternativas demostrada por los pueblos en toda su diversidad, mujeres y hombres de nuestra América Latina y Caribe”[17].

Este texto resalta la resistencia de la Revolución Cubana, la derrota de los diversos intentos de derrocar a la Revolución Bolivariana en Venezuela, el triunfo de Lula en la elección presidencial brasileña de 2002 y el triunfo de Tabaré Vázquez en la elección presidencial uruguaya de 2004 y el avance de las izquierdas colombiana y ecuatoriana en las elecciones locales de 2003, así como la derrota del ALCA en la Reunión Ministerial de las Américas celebrada en Miami en noviembre de 2003, la derrota del intento de otorgar a la OEA facultades para monitorear el «funcionamiento democrático» de los países de la región y la derrota del intento de imponer a alguno de los candidatos favoritos de los Estados Unidos para la Secretaría General de esa organización.

También respalda la lucha contra el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y los Estados Unidos y contra el Plan Puebla Panamá, y destaca el avance de los procesos y mecanismos de integración regional, en particular, la Comunidad Andina de Naciones (CAN), el MERCOSUR, la Comunidad Sudamericana de Naciones, la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el Convenio Integral de Cooperación entre Argentina y Venezuela, el Convenio Integral de Cooperación Energética entre Venezuela y Uruguay, así como los acuerdos de creación de TeleSur, PetroSur y PetroCaribe.

La II Declaración de San Salvador, aprobada por el XIII Encuentro del Foro de São Paulo el 14 de enero de 2007, constata que: “…todas y todos coincidimos en que, pese a que el neoliberalismo sigue siendo la doctrina hegemónica impuesta por los centros de poder mundial, el enfrentamiento en ascenso de los pueblos a su secuela de concentración de la riqueza y masificación de la exclusión social, favorece una acumulación política sin precedentes por parte de la izquierda latinoamericana. Ese enfrentamiento es uno de los factores fundamentales que explica los triunfos electorales más recientes cosechados por la izquierda latinoamericana y caribeña, entre ellos, la segunda reelección del presidente Hugo Chávez Frías en Venezuela, la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, la elección del presidente Rafael Correa en Ecuador y del presidente Daniel Ortega en Nicaragua […].Los nuevos triunfos electorales de la izquierda se suman a los obtenidos con la elección del presidente Tabaré Vázquez en Uruguay en octubre del 2004, la elección del presidente Evo Morales Ayma en Bolivia, el primer líder indígena que logra la presidencia en un país de América latina en diciembre de 2005. Y a la presencia o apoyo de partidos integrantes del Foro en otros gobiernos de la región, como es el caso de Michelle Bachelet en Chile y la presencia de Néstor Kirchner en Argentina. También se obtuvieron triunfos en varias naciones del Caribe. En Haití el imperialismo norteamericano y la derecha local no pudieron consumar el fraude para evitar la elección del Presidente René Preval. Junto a estas nuevas generaciones de gobiernos latinoamericanos de izquierda o progresistas que se fortalecen con la primera elección de Chávez en diciembre de 1998, se yergue la Revolución Cubana con sus 48 años de lucha y resistencia”.[18]

La II Declaración de Montevideo, aprobada por el XIV Encuentro del Foro de São Paulo, el 25 de mayo de 2008, ya advertía el inminente estallido de la crisis económica mundial hoy en curso: “La crisis financiera en EEUU amenaza, junto con el aumento incontenible del precio del petróleo, en provocar una recesión a nivel mundial. La manipulación y especulación desatada por las grandes transnacionales aprovechando el aumento de la demanda mundial de alimentos, la concentración de la propiedad de las tierras, los monocultivos irracionales, el uso de maíz por Estados Unidos para producir etanol y el control de las fuentes acuíferas, han provocado una escalada de los precios de los productos agrícolas, que amenazan con sumir a grandes poblaciones del mundo en hambrunas de incalculable alcance. Como manifestamos en la consigna de este XIV Foro, las fuerzas progresistas del continente que se encuentran en el gobierno buscan por distintas vías implementar proyectos que, de acuerdo a las características propias de cada país, les permitan encarar los principales problemas que el neoliberalismo ha generado […].”[19]

Con respecto a la integración latinoamericana y caribeña, este señala: “Saludamos y apoyamos firmemente la creación de la UNASUR que engloba iniciativas como la del Banco del Sur, como eje de una futura unidad política de los países y los pueblos de América del Sur, y la propuesta de la creación del Consejo Sudamericano de Defensa. Su fortalecimiento permitirá avanzar en la creación de una organización permanente integrada únicamente por los países de A.L. y el Caribe, sin exclusiones”.

Esta apretada síntesis, en la que inevitablemente incurrimos en omisiones, permite apreciar la constante lucha del Foro y todos sus miembros contra la reestructuración neoliberal y a favor de proyectos populares alternativos. No solo fueron derrotadas la Iniciativa Bush, el ALCA y otras políticas del imperialismo norteamericano, sino que esa «organización permanente integrada únicamente por los países de A.L. y el Caribe, sin exclusiones», de la que habla la II Declaración de Montevideo, ya se encuentra en vías de fundación a partir del ingreso de Cuba al Grupo de Río. Hay un proceso encaminado a transformar a dicho grupo en una organización de todos los países latinoamericanos y caribeños. Este proceso sería impensable sin la acumulación de luchas políticas y sociales libradas por los miembros del Foro durante las últimas casi dos décadas.

CAPÍTULO II: LA CRISIS ACTUAL DEL CAPITALISMO

En las resoluciones de los encuentros del FSP se planteó la crítica y rechazo al capitalismo global y se advirtió sobre la ocurrencia una crisis similar a la que estamos viviendo.

La crisis se inició en Estados Unidos, corazón de la economía capitalista, a diferencia de lo que sucedió en las crisis previas de los ochentas y noventas, que se originaron en la periferia del sistema, América Latina y el Sudeste asiático.

La crisis financiera se hizo evidente entre septiembre de 2007 y marzo de 2008, y se agudizó a mediados de septiembre del 2008, cuando se conoció la quiebra del banco Lehman Brothers, colapsando al sistema bancario internacional y frenando severamente el crédito y la intermediación financiera. A raíz de ello se ha desatado también, a pesar de las medidas tomadas por los gobiernos, una grave recesión económica de alcances mundiales.

Las disfunciones productivas y el estallido de la burbuja hipotecaria, principalmente en EU, llevaron a la parálisis del sistema bancario, a las pérdidas de valor de los activos financieros [1], y a una drástica caída de la demanda final en los países más desarrollados, sobre todo en EU.

Precisamente, la conjugación de una crisis financiera con una recesión hace que los efectos sobre la economía global sean aún más dañinos y, según todos los expertos, que la recesión sean más prolongada y la recuperación más lenta. Pasarán varios años para que la economía mundial retome los niveles de actividad productiva que mantenía antes de las crisis. A principios de noviembre de 2008, el FMI calculó el crecimiento mundial en aproximadamente 2% para 2009[2]; pero en julio se preveía que el producto mundial retrocederá -1.4%, la peor caída en sesenta años.

Otras cifras confirman la gravedad de la crisis :

a) El producto per cápita mundial caerá entre -2.5 y -3.6% [3]

b) Las economías avanzadas retrocederán en -3.8%, Estados Unidos en -2.8 %, Europa (zona euro) en -4.2% y Japón -6.2%

c) Más graves son las cifras que señalan una caída del comercio mundial en -11.0% y -13%[5], sobre todo de los países avanzados que verán caer sus importaciones en más de 12%. Ello hará caer el precio de las commodities (bienes exportables, sobre todo materias primas). El petróleo caerá 46.4% a lo largo de este año y el resto de las materias primas en casi 28%.

g) Los flujos de capital retrocederán en un -6.18%. Junto a ello, la producción industrial tendrá una caída del -6.23% a nivel mundial

La recesión económica que se desató a fines del año pasado, se suma a otras crisis que sufre el mundo. Hay una crisis medioambiental que además es la expresión de otras crisis: la energética y la alimentaria, todo lo cual está agudizando la crisis social, lo que puede conducir a crisis políticas en varios países y regiones.

La crisis del medio ambiente se ha hecho patente sobre todo en el cambio climático, el cual avanza más rápido de lo previsto hace apenas dos años, pero también en la deforestación, desertización, estrés hídrico, deterioro de los mares, erosión acelerada de la biodiversidad y contaminación del aire, suelo y agua dulce.

El informe Oxfam[6] advierte que en los próximos seis años, el número de damnificados por desastres relacionados con el clima podría crecer un cincuenta por ciento hasta los 375 millones de víctimas, pues a medida que el cambio climático y la mala gestión del medio ambiente provoquen una proliferación de sequías, desprendimientos de tierra, inundaciones y demás desastres localizados", habrá "más personas vulnerables, debido a su pobreza y ubicación".

El informe pronostica que los cambios medioambientales no sólo causarán daños por sí solos, sino que además provocarán desplazamientos, migraciones y conflictos violentos entre países y plantearán un reto humanitario "sin precedentes" para el que la acción humanitaria internacional no está preparada

El director general de la UNESCO, Koichiro Matsuura, ha señalado que: “En 1972, la utilización humana de los recursos de la Tierra se aproximaba a 85 por ciento del nivel sostenible a largo plazo, mientras hoy día se sitúa en torno a 125 por ciento de ese nivel”.

Por su parte, la crisis alimentaria se ha manifestado en hambrunas y carestía causadas por el uso no directamente alimentario de algunas cosechas (en forrajes y biocombustibles), por el estancamiento de la productividad cerealera (se agotó la Revolución Verde que inició hace más de cuarenta años) y por la especulación de la que se benefician los oligopolios transnacionales.

El Banco Mundial ha señalado recientemente que: “Aunque los precios reales de los alimentos y los combustibles han registrado una considerable caída, todavía siguen altos frente a los niveles de la década de los 90... las repercusiones sociales y la crisis humana originada a raíz de la escalada siguen todavía coleando. Los mayores precios de los alimentos y los combustibles han incrementado la pobreza en entre 130 y 155 millones de personas totalizando 963 millones de personas que necesitan ayuda de manera urgente e inmediata para no morir de hambre”.

La FAO también ha señalado que: “La producción global de alimentos debe ser duplicada de aquí a 2050 para evitar el riesgo de que la escasez y los altos precios dañen la estabilidad internacional… Sin intervenciones inmediatas en agricultura y los sistemas de mercado vinculados, la crisis de 2007 se volverá estructural en sólo unas cuantas décadas. [7] Más bocas para alimentar en un escenario donde los alimentos aumentan sus precios progresivamente, nos impone tomar medidas políticas que permitan evitar la catástrofe.

Por su parte, la crisis energética se evidencia en patrones de consumo insostenibles (sobre todo en los Estados Unidos) Este dispendio es, además, la principal causa del cambio climático, y se refleja también en el ya visible agotamiento de los combustibles fósiles y en la paulatina reducción de su eficiencia energética.

La recesión económica y lo que ésta trae consigo, desempleo y más pobreza, la lucha cada vez más difícil por el agua, la carestía y la falta de alimentos, provocarán sin duda crisis sociales y políticas que no es posible saber cuando y donde acontecerán pero que sin duda afectarán muy diversos países y regiones del mundo.

La concurrencia o estrecha vinculación de todas estas crisis llevan a la conclusión de que estamos ante una crisis sistémica que no sólo pone en cuestión el modelo neoliberal imperante sino además al modo capitalista de producir. En este sentido, puede afirmarse que estamos no sólo en una época de cambios, sino ante un cambio de época.

Su impacto en los trabajadores y los países más pobres

La recesión está provocando una fuerte caída del empleo y de los salarios[9]. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) alertó que “la crisis económica mundial ocasionará dolorosas reducciones en el salario real de millones de trabajadores en el mundo, el año próximo”.

Según el informe, ello se debe a que el crecimiento económico lento o negativo, junto a unos precios muy inestables, reducirán los salarios reales de muchos trabajadores, en particular en los hogares pobres y de ingresos bajos.

La OIT consideró que en muchos países las clases medias también serán gravemente afectadas, y advirtió “que es posible que se intensifiquen las tensiones por los salarios y que el lugar de trabajo resulte más vulnerable a los conflictos salariales”. La OIT calcula que los salarios reales crecerán un máximo de 1,1 por ciento a nivel mundial en 2009. Esta cifra contrasta con el 1,7 por ciento de 2008. En general, según el informe, se prevé que el crecimiento de los salarios en países industrializados disminuirá de 0,8 a -0,5 por ciento en 2009.

La OIT también señaló que “la crisis económica mundial producirá un aumento espectacular del número de personas que engruesen las filas de desempleados, trabajadores pobres y trabajadores con empleos vulnerables”. Según este informe, la tasa de desempleo mundial pasaría de 6% en 2008 a 7.1% en este año. De inmediato, la crisis económica mundial ha dejado sin trabajo a 20 millones de personas, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Pero, agrega, “si la recuperación se retrasa hasta 2010, se sumarían 51 millones de personas al desempleo mundial, con lo que la cifra total se acercaría a los 230 millones de personas”.

No solamente habrá salarios más bajos y menos ocupación sino también empleos de menor calidad, sobre todo en la economía informal. Según un estudio, “un total de mil 800 millones de individuos, es decir más de la mitad de la población activa mundial, trabaja ya, actualmente, sin contrato de trabajo ni beneficios sociales. Esta cifra aumentaría para alcanzar en 2020 a los dos tercios de la población activa e incluso más si se agrava el impacto de la crisis sobre el empleo. Esto se debe en gran medida a que, en los países en desarrollo, donde la indemnización o el seguro por desempleo no existen, aquellos a los que la crisis priva de su empleo se ven obligados a aceptar empleos informales. En América Latina, los trabajadores del sector informal, que carecen de seguridad social, representaban 52.5% en el periodo 1990-94, cifra que subió a 54% en 1995-99 y a 57% en 2000-2007.

Por otra parte, la crisis castigará especialmente a los países más pobres, a los “mil millones de más abajo”, a los que ya son los más pobres del mundo, los habitantes del estrato más pobre de 60 países, muchos de los cuales viven en África subsahariana. Ello, debido a la reducción de los flujos de capital privado y a la ayuda oficial, así como a la caída de remesas y del empleo en sus países por el desplome del comercio mundial.

Según el Banco Mundial, las nuevas estimaciones indican que en 2009 el número de personas extremadamente pobres podría aumentar en más de la mitad de los países en desarrollo: “Se calcula que entre 55 millones y 90 millones de personas más caerán en la pobreza extrema en 2009 debido a la recesión mundial”. "Se prevé, también, que el número de personas que padecen hambre crónica superará los mil millones este año, lo que echará por tierra los progresos obtenidos en la lucha contra la malnutrición e imprimirá especial urgencia a la necesidad de invertir en agricultura" Si se mantienen las tendencias, morirán entre 200 y 400 mil niños por día desde hoy y hasta el 2015.

La combinación de una triple crisis: alimentaria, financiera y de escasez de combustible echó por tierra el objetivo de reducir a la mitad la pobreza en el mundo, el mayor objetivo de desarrollo fijado hasta ahora por la comunidad internacional (Las Metas del Milenio).

Las respuestas a la crisis.

Las respuestas estatales a la crisis economica en Estados Unidos y Europa tienen tres componentes:

a) medidas de rescate y salvataje del sistema financiero u operaciones de prestamista de ultima instancia (prestamos directos del gobierno y de la autoridad monetaria a los bancos y otras instituciones financieras, garantias publicas para las deudas de las instituciones financieras, elevacion del monto del seguro de depositos etc);

b) política monetaria expansiva (las tasas de interes de corto plazo han bajado hasta casi cero en Europa, USA y Japon, compras insusuales de bonos publicos de largo plazo y tambien algunas deudas privadas por parte de los bancos centrales como el de USA y UK);

c) politica fiscal expansiva (aumento del gasto publico, disminucion de impuestos etc).

En el resto de los paises del centro y de la periferia y que no han sufrido una crisis financiera y quiebras de bancos y otras instituciones similares, el primer componente de esta respuesta de politica estatal es mucho menor (Australia, por ejemplo, ha subido el seguro de depositos y ha garantizado la deuda externa de corto de su sistema bancario) o simplemente no existe. Los otros dos componentes keynesianos (politica monetaria y fiscal expansivas) son un rasgo comun no solo en el resto del centro sino tambien en la periferia.

Asia y América Latina responden así al enorme impulso recesivo generado por la caída del valor de las exportaciones (caen algunos precios de las materias primas y el volumen de manufacturas exportadas) y la salida de capitales desde la periferia hacia el centro; este proceso implica también una disminución de las reservas de divisas o dinero de curso internacional en la periferia y una presión hacia el alza del tipo de cambio. Si bien este proceso no es homogéneo para todos los países de la región, no deja de ser preocupante por las asimetrías que genera.

En Europa oriental hay algunos casos de paises que responden a la crisis con politicas monetarias y fiscales restrictivas (Hungria, por ejemplo, que ha subido las tasas de interes y recortado el gasto publico); estos paises son usualmente los que se han quedado sin reservas de divisas y se han obligados a acudir al FMI (debido a la negativa del banco central europeo y de los gobiernos del area del euro para prestarles euros); como contrapartida, el FMI exige la aplicacion de una politica macroeconomica antikeynesiana. Otros paises como Rusia han subido por propia decision su tasa de interes intentando amenguar la salida de capitales.

En las circunstancias actuales, el hecho es que el capital fluye desde la periferia, que tiene tasas de interés relativamente altas, hacia el centro que tiene tasas de interés históricamente bajas. En algunos casos ese proceso se ve relativizado por otros factores: la seguridad que ofrecen a las inversiones ciertos países de la región, así como tasas de ganancias que benefician a algunos capitales externos.

Las politicas monetarias y fiscales mas expansivas se aplican en USA, China y Japon. Europa aplica una politica fiscal mucho menos expansiva que China o USA por eleccion propia (tienen limites autoimpuestos al tamaño del deficit fiscal) y no por imposibilidad como es el caso de algunos paises de la periferia que no pueden financiar los deficits fiscales que resultan normalmente de uma politica fiscal expansiva en condiciones de recesion aguda.

En la periferia es mas dificil saber donde son mayores los estimulos fiscales porque hay un componente de propaganda mayor y menos informacion disponible.

La fuerza de los estimulos monetarios y fiscales aplicada en la periferia depende de algunas condiciones objetivas (reservas de divisas, fortaleza de las cuentas publicas y acceso al financiamiento propio o prestado, tipo de cambio fijo o flexible, etc), y de la voluntad politica de los gobiernos y de la capacidad de su tecnocracia estatal.

La fuerza que este choque recesivo proveniente del exterior tenga en un pais especifico depende directamente de la magnitud y los eslabonamientos que la industria exportadora tenga en ese pais y de la facilidad con que entran y salen los capitales financieros del pais. Por ejemplo, los paises como China y Venezuela que controlan este movimiento de capitales financieros sufririan menos por la salida generalizada de capitales de la periferia.

Existe un cuarto componente, habitualmente clandestino, en la respuesta estatal ante la crisis mundial que es un creciente proteccionismo (via impuestos a los productos importados o via otras restricciones sanitarias, tecnicos etc) que asume diversas formas y que esta mucho menos documentado (en particular, la proteccion no arancelaria).

Este proteccionismo puede responder efectivamente tanto a la recesion y al desempleo como a la carencia de divisas, pero esta sujeto a eventuales represalias de los socios comerciales que lo perciban. Por ejemplo, Ecuador y Rusia han elevado sus aranceles para reducir sus importaciones, USA ha impuesto una clausula de compre nacional en su programa de expansión fiscal, China ha aumentado sus subsidios a las exportaciones, etc. El dumping sigue distorsionando el comercio mundial y las relaciones económicas entre los países.

Estas politicas proteccionistas favorecen al pais que las aplica y perjudican a sus socios comerciales, en terminos de produccion y empleo locales. Son un sustituto de la depreciacion de la moneda nacional. La impresion es que su aplicacion se esta extediendo en el centro y la periferia.

Finalmente, existe un quinto componente de estas politicas expansivas que solo puede ser internacional. En esta crisis sincronizada a nivel global, el comercio mundial medido por las exportaciones de todos los paises se ha desplomado. No existe, por tanto, ninguna posibilidad seria a corto plazo de una reactivacion de la economia motorizada por las exportaciones, en particular para las grandes potencias exportadoras como China, Japon o Alemania o las economias del sudeste asiatico. La unica opcion es aplicar simultaneamente una politica fiscal expansiva en la mayor parte del planeta.

La opcion de la politica monetaria en USA, Japon y Europa ya se jugo en gran parte al llevar las tasas de interes a cero y la propia crisis financiera quita mucha potencia a esta opcion monetaria. La opcion de una expansion fiscal coordinada reviviria simultaneamente la demanda interna y las exportaciones de un gran numero de paises, sin deteriorar las cuentas externas de ninguno en particular. Esa fue la propuesta principal del G-20, pero Europa no estuvo de acuerdo lo cual es un gran problema para esta opcion, ya que su participacion en la economia mundial es similar a la de USA (un 25%).

Para los paises de la periferia, la aplicacion de politicas monetarias y fiscales expansivas, que compensen con exito el impulso recesivo generado por la caida de las exportaciones y las salidas de capitalen, implica necesariamente un deterioro de la balanza de pagos, una presion sobre el tipo de cambio y una reduccion de las reservas de divisas. Este es el principal obstaculo para la aplicacion de las politicas keynesianas en los paises cuyas monedas no tienen curso internacional. Y probablemente implica que muchos de estos paises recurriran tarde o temprano a una forma u otra de proteccionismo.

Una manera simple de resolver este problema es otorgar mas reservas de divisas a los bancos centrales de estos paises perifericos, ya sea via prestamos sin condiciones (swaps) del banco central europeo o del banco central norteamericano (cosa que el Fed ha hecho con grandes economias de la periferia como Brasil, Mexico, Singapur y Corea del Sur) o ya sea via un aumento de la asignacion de los derechos especiales de giro (DEGs, una suerte de moneda internacional) via el FMI.

En la reunion del G-20 se acordo un incremento insuficiente de los DEGs por 250 mil millones de dolares, ya que el grueso de estos (un 60%) se quedaria en manos de los paises del centro. Por ejemplo, una economia como la peruana requeriria unos 30 mil millones de dolares (el monto que el Fed ha prestado a Brasil) de reservas de divisas extra para aplicar politicas monetarias y fiscales expansivas sin preocuparse por la situacion de su sector externo; mientras mas economias de la periferia estuviesen en esta situacion, mas rapido se reactivaria la economia mundial. El G-20 o los paises ricos han preferido un incremento de los recursos del FMI para atender –com condicionalidad y politicas antikeyneasianas de por medio- a la periferia sin reservas de divisas y con problemas de balanza de pagos, donde destaca Europa oriental.

Da manera general, hay un cuestionamiento de la hegemonía de los Estados Unidos. El surgimiento de la Unión Europea y la afirmación del euro como moneda de reserva, la regionalización en Medio Oriente y la aparición del khaleeji como moneda común del Consejo de Cooperación del Golfo, así como la conformación del BRIC, abre las posibilidades de un mundo policéntrico contrapuesto a la unipolaridad. La convocatoria al G20, reconoce en cierta forma esta nueva realidad.

La crisis actual del capitalismo ha acelerado el proceso de constitución de bloques. La crisis y la declinación del poder hegemónico de EE.UU. han llevado a diversos países a constituir acuerdos económicos y políticos regionales. Por otra parte, la crisis también puede profundizar las contradicciones dentro de esos bloques, como está ocurriendo con el NAFTA (Tratado de libre comercio en la América del Norte) y con la Unión Europea. También puede generar alineamientos alrededor de potencias regionales, como parece ocurrir alrededor de China, cuya reacción a la crisis constituye una de las variables fundamentales de la coyuntura internacional.

Creció la presencia China en el mundo, incluso en América Latina: en 2007 el monto del comercio bilateral sino-latinoamericano superó los 100.000 millones de dólares, y las previsiones para 2009 prevén alcanzar los 150.000 millones, a pesar de la crisis. Actualmente los acuerdos comerciales sino-latinoamericanos han alcanzado los 143.390 millones de dólares, cerca de un 40% más con respecto al año precedente y 10 veces más si se compara con el monto de 2000. Que China se haya transformado a mediados de 2009 en el primer cliente de Brasil y luego de Chile, desplazando a Estados Unidos, no es un dato menor. Demuestra que la presencia de la nueva potencia emergente en nuestro continente será clave para nuestro futuro. Asimismo el nuevo papel de Europa en Latinoamérica, sus inversiones directas así como las ventas de tecnología, instrumentos financieros y armamento, han recolocado la posición de la UE en los últimos tiempos.

El debate sobre la crisis

La crisis capitalista está, hoy, en el centro de la coyuntura mundial; también lo estará en el 2010 y durante los próximos años.

Hay un intenso debate ideológico y teórico sobre las causas y la caracterización de la crisis. La tesis más popular afirma que estamos ante una crisis financiera, que tiene como origen las políticas neoliberales implementadas en las últimas décadas, como la liberalización del sistema financiero.

Para sectores de la derecha, argumentar que se trata sólo o principalmente de una crisis financiera, permite defender el “capitalismo productivo” y sustentar que “una vía distinta al capitalismo no ofrece ninguna solución para la crisis actual”.

Para sectores de la izquierda, argumentar que se trata de una crisis del neoliberalismo permite saborear la victoria en la polémica que sustentamos contra el monetarismo, el Estado mínimo, la desregulación, la flexibilización y el Consenso de Washington. Pero esta caracterización no es suficiente, en tanto que las raíces de la crisis van más allá del neoliberalismo.

La crisis desenmascara y quita autoridad moral a la ideología neoliberal, que no reconocia que el modo de producción capitalista genera crisis periódicas y tiene fracturas estructurales y que depende de la acción del Estado para sobrevivir. Esto nos lleva a la siguiente conclusión: la continuidad o no de este modo de producción no es una fatalidad ni un hecho natural, sino una opción política y social.

La crisis evidencia y agrava, también, la declinación de la hegemonía de los Estados Unidos. Aunque continúe siendo la mayor economía del mundo, conserve el mayor poderío militar y el control de los principales medios de comunicación de masas, los EUA enfrentan crecientes dificultades internas y externas.

El desenlace de la crisis abre un amplio e incierto abanico de opciones a futuro y será producto de dos movimientos combinados: la lucha entre las clases sociales en el interior de cada país y el conflicto entre los diferentes Estados y bloques regionales. La dinámica de estos movimientos y su interrelación darán por resultado diversos experimentos: conservadores, progresistas y socialistas. El peso relativo de cada uno de ellos definirá el diseño del mundo tras la crisis.

Algo similar ocurrió a partir de los años 1930, cuando surgió el New Deal en Estados Unidos; se consolidó el fascismo en Europa y se extendió la colectivización en la URSS. También se produjeron diversas alianzas y conflictos militares entre las grandes potencias y los países de la periferia que concluyeron, al final de la Segunda Guerra, con la división del mundo en dos grandes “campos” y diversos “modelos” (socialismo de tipo soviético, welfare state, diferentes tipos de desarrollismo etc.).

Hoy, los Estados y las clases sociales que se beneficiaron del orden neoliberal buscan redefinir cual será el nuevo orden mundial. Si bien Estados Unidos buscará mantener su poder hegemónico, la nueva realidad global y las nuevas correlaciones de fuerza planetarias muestran que su intento no será necesariamente exitoso.

Los Estados y las clases dominantes de los países de la periferia capitalista buscan conquistar más espacio en el futuro mundo pos neoliberal, tentativa que se expresa de diferentes formas, entre las cuales están las acciones del G20; la defensa de una reforma de la ONU y otras instituciones internacionales; así como variados acuerdos bilaterales o multilaterales entre los países “en desarrollo”.

La disputa entre estas dos líneas (la “conservadora” y la “progresista”) solo ha empezado, pero será muy profunda. Indicios de ello son el proteccionismo, la progresiva nacionalización de instituciones financieras, el crecimiento de los déficits públicos y el riesgo de crisis cambiarias, así como el creciente desempleo. En el abanico de posibilidades a futuro, la opción progresista deberá dar, sin duda, una dura lucha para triunfar.

Cuanto más masiva, intensa y radical sea la reacción de los movimientos populares, más avanzado será el diseño del mundo posterior a la crisis. Un desenlace socialista, por ejemplo, depende de la movilización de las clases trabajadoras y de los movimientos populares, no solo para resistir, sino sobre todo para conquistar el poder de Estado y a partir de ello enfrentar no solo los efectos de la crisis, sino también sus causas; el neoliberalismo y el capitalismo.

Compete a los partidos de izquierda, a los movimientos sociales y a los gobiernos vinculados a los trabajadores estimular un amplio y profundo debate sobre la crisis y sobre las alternativas; movilizando a los sectores populares y a las clases trabajadoras, en defensa de su nivel de vida y la ampliación de sus conquistas; y, donde la izquierda es gobierno, adoptando medidas prácticas para superar la crisis, en favor de las mayorías.

Por ello, en el debate sobre la crisis, debemos ir más allá de las explicaciones parciales según las cuales la crisis internacional fue resultado de la “falta de controles”, de las políticas neoliberales y del agotamiento de las instituciones de Bretton Woods.

Todo esto es verdad, pero es una verdad parcial. Una explicación adecuada de la crisis debe comenzar reconociendo que estamos ante una crisis del capitalismo, más profunda que la iniciada en 1929, sobre todo porque la crisis actual ocurre justamente en la etapa histórica de máxima expansión y hegemonía del modo de producción capitalista.

Debemos entender que estamos ante una crisis estructural del capitalismo, una crisis del modo de producción y no solamente de su órbita financiera. Para ello es necesario recordar que:

1) las grandes empresas capitalistas actúan en el mercado financiero y, además, extraen una parte importante de sus ganancias financieras de los instrumentos especulativos: derivados, mercados de valores, hedge funds, etc.

2) el crecimiento de la “economía real”, en los 80s y sobre todo los 90s se debió fundamentalmente a la expansión de las nuevas tecnologías de la información y al desarrollo de los sectores productivos ligados a ellas: computadoras, telefonos celulares, comunicaciones por satélite, etc. Después de este auge vino a fines de esta década la burbuja inmobiliaria y del crédito, facilitado por el crecimiento exuberante de los activos financieros y por la oferta de crédito barato para el consumo;

3) el propio neoliberalismo, como política de Estado, fue una respuesta a las bajas tasas de crecimiento y la caída de la tasa de ganancia experimentadas por el capitalismo desde el inicio de los años 1970. Por tanto, estamos viviendo “la crisis de la respuesta a la crisis” de los años setenta;

4) la especulación financiera que asistimos en los últimos años, se relaciona directamente con la realización de valor de los países emergentes, especialmente en China. Fueron en último análisis respuestas a una contradicción estructural del capitalismo, a saber: su tendencia a producir cada vez más mercancías con cada vez menos trabajo vivo, generando superproducción de mercancías y un excedente de capitales que no podían invertirse a tasas de ganancia competitivas. Esta contradicción pudo ser paliada para posponer la crisis, pero al final estalló y condujo a la destrucción en gran escala de los capitales y empresas.

5) la desvalorización de los activos financieros, la concentración y centralización de capitales (que incluye cerrar las empresas), la ampliación del desempleo y la transformación de deuda privada en deuda pública son algunas de las consecuencias típicas de las crisis del modo de producción capitalista tal como se ha observado históricamente.

Por esto, entre otros motivos, es que podemos decir que estamos ante una crisis del capitalismo, de su modo de producción en en términos marxistas, y no solo de una crisis financiera o de una crisis resultado de las políticas del del neoliberalismo.

Además, habrá que recordar que el capitalismo es un sistema afectado por crisis recurrentes. Para citar un estudio reciente: entre 1970 y 2007 ocurrieron 127 crisis bancarias, 208 crisis cambiarias y 63 crisis por incumplimiento en el pago de la deuda pública. ¡O sea, 3 crisis bancarias, 5 crisis cambiarias y 2 morataria de pagos, por año!

La crisis actual será de larga duración, entre otros motivos porque no existe, ni surgirá en el corto plazo, un poder político capaz de administrar la situación y construir soluciones: al contrario, asistimos simultáneamente a la declinación de la hegemonía de los Estados Unidos, la desmoralización del neoliberalismo y la parálisis de las instituciones de Bretton Woods.

La novedad de la crisis actual reside, por tanto, tanto en su profundidad como en su duración.

La profundidad deriva de un hecho simple: nunca el capitalismo fue tan hegemónico y tan poderoso como es en la actualidad. Así, su crisis también es por definición más profunda, lo que salta a la vista cuando observamos sus múltiples dimensiones.

La duración deriva de la combinación entre la crisis económica y la declinación de la hegemonía de los Estados Unidos, declinación que comienza, aunque no se hace evidente, en el exacto momento cuando la URSS es derrotada, debilitando los motivos que llevaron las otras naciones capitalistas a aceptar la hegemonía de EE.UU., empezando por la ONU, OTAN y las instituciones del llamado sistema Bretton Woods.

No celebramos la crisis, pues ella causa sufrimientos para decenas de millones de trabajadores en todo el mundo. Tampoco nos acobardamos: la crisis constituye una extraordinaria oportunidad, tanto para imponer límites al capitalismo, cuanto para iniciar un nuevo ciclo de tentativas de construcción del socialismo.

En estos momentos de crisis estructural cuando se torna evidente que el capitalismo es un modo de producción social de alto costo humano y ambiental, se hace también notorio que es no solo posible sino necesario y urgente, construir otro modo de producción, que vuelva su atención a las necesidades humanas, y no se base en el lucro.

La caracterización de esta crisis como profunda y de larga duración, derivada del modo de producción capitalista, nos coloca en una mejor posición en el debate ideológico y en la lucha política que está en curso.

En inicio de los años 1990, cuando hubo la crisis general del socialismo, la burguesía se lanzó en una ofensiva ideológica total, que intimidó a sectores importantes de la izquierda en todo el mundo.

Aquella ofensiva fue en favor de una alternativa ideológicamente extrema (el neoliberalismo), no a favor de un proyecto socialdemócrata.

Ahora, después de la caída del “muro de Berlín”, el debate es aún incipiente y se da, esencialmente, entre neoliberales y keynesianos, que tienen ciertas identidades ideológicas, pues al final se tratan de corrientes que defienden el uso de los recursos públicos en favor del buen funcionamiento de los mercados y de la acumulación de capital.

La izquierda debe participar de este debate, sabiendo diferenciar lo táctico (el combate a la herencia neoliberal, especialmente la hegemonía del capital financiero), lo estratégico (la defensa de las reformas estructurales democrático populares), y lo programático (la defensa del socialismo).

En el debate ideológico, un punto central es: si el capitalismo produce crisis periódicas, si hoy puede sobrevivir gracias al “crédito público”, si necesita del Estado para volver a funcionar, entonces el capitalismo no es un producto de la naturaleza, ni es eterno: depende de la política y, por lo tanto, otra voluntad política puede construir una alternativa socialista.

Del punto de vista táctico, la crisis constituye fundamentalmente una amenaza, tanto social cuanto política, especialmente donde somos gobierno. Motivos por los cuales no debemos celebrar su eclosión.

Pero, del punto de vista estratégico, la crisis constituye una inmensa oportunidad, tanto del punto de vista ideológico, cuanto estratégico, para aquellos que luchan por el socialismo. Claro está que también es una oportunidad para las clases dominantes, riesgo que debemos siempre considerar en el análisis político.

Del punto de vista estratégico, la disputa es en relación a la construcción del pos neoliberalismo, cuyo contenido será definido por la lucha entre las clases, dentro de cada Estado, y por la lucha entre Estados, en la esfera mundial. Simplificando, podemos decir que en esta lucha ha tres vertientes:

1) la conservadora, a saber, los mismos que implantaron y lucraron con el neoliberalismo, buscan definir los parámetros del pos neoliberalismo. Esta es la orientación fundamental del gobierno de Estados Unidos;

2) la progresista, expresada por diversos gobiernos de países desarrollados o en desarrollo, que no participaron en la toma de decisiones durante el periodo neoliberal. Su objetivo es un capitalismo más democrático, que supone inclusive que el dólar deje de ser la moneda mundial. Este capitalismo más democrático puede o no ser acompañado de más igualdad social. Y mismo que se lleve a cabo un cambio del modelo de acumulación dentro del capitalismo, que sea beneficioso para la población que siempre fue postergada, excluida de los beneficios del crecimiento y castigada en la recesión, en lo esencial este proceso tiende a se agotar en el desarrollismo.

3) la socialista, que lucha por un pos neoliberalismo que no sea capitalista.

Hoy, la vertiente más poderosa es la conservadora. No obstante la crisis, Estados Unidos, Unión Europea y Japón siguen controlando la mayor parte de la economía, de las fuerzas armadas y de la comunicación mundiales. De manera contradictoria, la crisis produce el temor, en la mayoría de los demás países, de que el colapso de las economías centrales arrastrará al resto del mundo. En este contexto, Obama puede ser el “hombre correcto, en el momento correcto”, dando para algunos la esperanza de que los Estados Unidos serán capaces de ejercer su liderazgo “suavemente”.

El post neoliberalismo será definido de acuerdo a las diversas realidades nacionales e internacionales. En consecuencia la diversidad de dinámicas políticas, económicas, sociales y culturales crearan escenarios múltiples, que definirán la ruta hacia el socialismo, no por fórmulas predeterminadas, sino gracias a una militancia creativa y los diversos aportes de las distintas vertientes de la izquierda.

En tal sentido, la vertiente conservadora, que busca dirigir la ruta de la fase post neoliberal, se enfrenta a la nueva correlación de fuerzas, plural y variada, que se ha desarrollado en América Latina y otras regiones del mundo. De esta manera, los gobiernos progresistas y de izquierda, confluyen en la realización de una fase del proceso histórico de acumulación de fuerzas, que habilita etapas superiores del desarrollo social y humano. La época actual es un momento histórico fundamental en la construcción del futuro socialista al que aspiramos. Éste dependerá en su realización de cada realidad particular, tanto a nivel de cada país, como respecto de la coyuntura regional e internacional en el momento de su realización.

Hoy, la vertiente conservadora se encuentra en una encrucijada. Pocas veces en la historia de las luchas sociales, las derechas latinoamericanas estuvieron tan vacías de proyectos históricos, tan debilitadas ideológica y políticamente. La crisis capitalista del primer mundo y especialmente el debilitamiento de la hegemonía norteamericana confirman lo anterior. Es probable que los “temores” de las derechas la precipiten a tomar medidas desesperadas.

La vertiente progresista ha ampliado su espacio, que depende en cierta medida del avance de la crisis en los países centrales, así como de la capacidad de presión de los llamados “gobiernos progresistas”. Muchos gobiernos progresistas buscan un acuerdo con el G8, en el ámbito del G20, y en otros espacios; pero, como la crisis es sistémica y profunda, los gobiernos salen de reuniones internacionales preocupados por defender sus propios intereses, luchando unos contra los otros, en una dinámica que no genera estabilidad, ni construye una solución final pronta para salir de la crisis. La verdad es que la globalización generó un desarrollo económico basado en procesos y cadenas financieras y de producción mundiales, pero las contradicciones intercapitalistas impidieron el surgimiento de un “gobierno mundial”.

La vertiente socialista depende de la ocurrencia, en algunos países y regiones del mundo, radicales transformaciones anticapitalistas. Éstas se realizarán de acuerdo a cada realidad puntual. Habrá que señalar, sin embargo, que la profundización de la crisis no genera, de por si, revoluciones socialistas, especialmente en este período histórico que nos encontramos, que todavía es de defensiva estratégica en el plano ideológico , que aún no sana de las heridas dejadas por la primera tentativa de construcción del socialismo, realizada en el siglo XX.

Es importante acompañar el desarrollo del “socialismo del siglo XXI”, un proyecto en construcción, cuyas principales características son el antiimperialismo, el distributivismo, la democracia popular y la socialización autogestionaria y asociativa de la propiedad.

Así como ocurrió al final de otras grandes crisis, el mundo pos neoliberal probablemente será una combinación de las tres vertientes: conservadora, progresista y socialista. Hoy, podemos decir dos cosas: a) en el mundo aún es fuerte el riesgo de un predominio de la vertiente conservadora; b) pero, en América Latina, existe una correlación de fuerzas favorable a las vertientes “progresista” y “socialista”.

CAPÍTULO III: LA SITUACIÓN DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

La crisis europea, tras la Revolución Francesa de 1789, creó el ambiente y las condiciones para el proceso de independencia en América Latina. La crisis de los años 1930 aceleró el proceso de industrialización de importantes países de América Latina. En los años 1970, la crisis viene acompañada de un ciclo de dictaduras militares, que prepararon el escenario para el neoliberalismo.

Ahora, la izquierda es parte de importantes gobiernos en la región y puede, no sólo denunciar, movilizar y presionar, sino también hacer mucho para combatir los efectos de la crisis, profundizar los cambios estructurales que nuestras sociedades requieren y acelerar el proceso de integración.

Por supuesto, una correlación de fuerzas favorables en ambito continental no es garantía de éxito de todos y cada una de las experiencias nacionales. En primer lugar, porque la derecha está actuando para bloquear nuestros avances y para destruir la acumulación de fuerzas realizados por nosotros hasta este momento. Además, el impacto de la crisis reduce el margen de maniobra de los gobiernos de izquierda y progresistas, mas no necesariamente facilita las cosas donde somos oposición a gobiernos conservadores y neoliberales.

Las fuerzas de izquierda y progresistas que están en el gobierno enfrentan por lo menos tres riesgos: a) no realizar modificaciones estructurales, convirtiéndose en cómplices involuntarios del status quo; b) asistir al retorno de la derecha, haciendo de nuestros gobiernos sólo un breve intervalo en la historia conservadora; c) intentar colaborar en la construcción de un nuevo ciclo histórico, pero sin tener las condiciones políticas e ideológicas necesarias para enfrentar la reacción de las clases dominantes.

Para evitar estos riesgos y para que nuestros gobiernos colaboren para combatir los efectos de la crisis, profundizar los cambios estructurales y acelerar el proceso de integración, es importante identificar con claridad los impactos de la crisis en América Latina, conocer la estrategia de las fuerzas de la derecha (donde estan y donde el gobierno está en la oposición); y percibir donde estan las debilidades de la izquierda (donde somos gobierno y donde seguimos en la oposición).

La crisis en América Latina

En el caso de América Latina, la crisis tiene diversas causas:

a) La contracción del comercio mundial, en particular la baja de las importaciones norteamericanas y europeas repercutirán en las exportaciones de nuestros países y por lo tanto en la producción nacional. Este efecto pude reflejarse tanto en una caída en el volumen como en el precio de los productos de exportación latinoamericanos y tanto en los productos primarios de exportación como en los bienes industriales[10].

b) En algunos casos, la baja en el precio del petróleo y otras materias primas de exportación en los mercados mundiales trajo una disminución aún indeterminada de los recursos públicos y por lo tanto de la disponibilidad de esos ingresos para invertirlos en el desarrollo nacional[11], aunque esta tendencia empezó a revertirse desde mediados de abril de este año.

c) La caída del financiamiento y del comercio a nivel mundial también repercutirá en las empresas, las cuales venden sus activos y consecuentemente despiden personal y bajan el ritmo de sus actividades[12].

d) La demanda de dólares de bancos y empresas (sobre todo extranjeras) y los segmentos más ricos de la población ha provocado presiones al tipo de cambio de las monedas latinoamericanas[13]. La crisis en la balanza de pagos de algunos países[14] puede prolongarse y eventualmente provocar una crisis similar a las que conocimos en México en 94 – 94 o en Argentina pocos años después.

e) En México y América Central, sobre todo, la caída en las remesas de los migrantes harán caer el gasto de muchas familias[15]. Además de que el tema de la migración será un problema social cada vez más delicado.

La crisis golpea a América Latina por partida triple: la recesión mundial, las presiones devaluatorias y la carestía de alimentos. Por ello, como indican algunos estudios del Banco Mundial, unos 12,7 millones de latinoamericanos podrían caer debajo de la línea de pobreza en los próximos dos años, lo que significa un incremento del 7%. Al mismo tiempo, el número de personas en situación de extrema pobreza podría aumentar en siete millones. Si tomamos en cuenta que unas 48 millones personas han superado la línea de la pobreza desde 2003, se estará perdiendo más de la cuarta parte de lo que se había ganado con los esfuerzos, sobre todo, de los gobiernos progresistas que se propusieron combatir la pobreza con nuevas políticas sociales.

En materia de empleo, la tasa de desempleo urbano en América Latina y el Caribe aumentaría este año por primera vez desde 2003, en medio de un menor crecimiento económico en la región debido a la crisis financiera internacional (según la Organización Internacional del Trabajo, OIT). La organización señaló además que el desempleo urbano bajó en 2008 a 7.4 por ciento, desde 8.1 por ciento del año previo, en un contexto de crecimiento de 4.6 por ciento en la tasa del PIB regional. Entre 2.3 y 3.2 millones de trabajadores podrían perder sus empleos en América Latina en 2009, elevando la tasa de desempleo de la región por primera vez en seis años. Este dato supone un crecimiento negativo del PIB frente al 5% promedio de los últimos años.

Un problema clave para América Latina será el problema de los alimentos. Aunque habrá una caída de los precios, éstos seguirán siendo altos y además las importaciones peligran por las devaluaciones de las monedas locales y las presiones sobre la balanza de pagos.

Si bien los gobiernos de la izquierda latinoamericana han cambiado muchas cosas que nos hacían extremadamente vulnerables a los impactos externos, la estructura económica no ha cambiado sustancialmente. Aun no se ha transformado una estructura de producción dependiente de exportaciones poco diversificadas y de la importación de los paquetes tecnológicos y bienes de capital indispensables para mantener la planta productiva local.

Las inversiones extranjeras están localizadas en muchos de los paises latinoamericanos en sectores de exportación que se han convertido en monocultivos de de algunas materias primas y alimentos.

Seguimos sujetos además a una deuda externa impagable, cuyo servicio por las amortizaciones e intereses sigue siendo muy oneroso y que atenta contra los recursos fiscales, tan necesarios para las políticas anticíclicas, cuando falla la liquidez internacional, como ahora. Por esto es que no podemos caer en un optimismo exagerado, generado por el éxito reflejado en el logro de un mayor equilibrio macroeconómico. Esta situación es alentadora pero, debido a los problemas estructurales de nuestras economías, no puede sostenerse por mucho tiempo.

Para América Latina, en conclusión, los efectos de la crisis pueden hacer retroceder lo que se había avanzado en materia de crecimiento económico, empleo y disminución de la pobreza. Aunque la crisis no afectará a todos los países por igual, nuestras sociedades sufrirán sin duda su impacto y, en el mejor de los casos se verá interrumpida la tendencia al crecimiento de los últimos años.

Desde el punto de vista político, hay que diferenciar los efectos de la crisis en los países bajo gobiernos de derecha (principalmente los casos de México, Colombia e Perú) y lo que sucede en los países que cuentan con gobiernos progresistas y de izquierda. Pero es indudable que se crea un panorama social y político distinto en nuestra región, en comparación al período que transcurrió entre 1998 y 2008, fundamentalmente porque sereduce el margen de manobria de nuestros gobiernos.

La estrategia de las fuerzas de la derecha

Las fuerzas de derecha siguen siendo muy fuertes en la región, contando con inmensos medios economicos, mediáticos, institucionales, militares y diplomáticos. Gracias a ello, tratan de impedir el acceso de las fuerzas progresistas y de izquierda al gobierno o sabotean permanentemente a estos gobiernos tratando de recuperar el terreno perdido desde 1998. Ademas las fuerzas de la derecha aprovechan las debilidades de la izquierda.

Las fuerzas de derecha, todavía actúan bajo una situación estratégicamente distinta da que prevalecia hasta 1998.

A lo largo del siglo XX, la izquierda latinoamericana y caribeña enfrento dos grandes obstáculos: la resistencia de los opositores en el plan nacional y la injerencia extranjera. Esta última estuvo siempre presente, especialmente en los momentos en que la izquierda estuve en el gobierno. Cuando las clases dominantes locales no conseguían ya contener el avance de la izquierda, realizaban movimientos golpistas con la ayuda y apoyo de sus aliados regionales y, por supuesto, del gobierno de los Estados Unidos.

Desde 1998 y hasta hoy, se ha constituido en América Latina y Caribe una correlación de fuerzas regional que impone limites al accionar de la derecha, como se vio en diversos episodios recientes (tentativas de golpe contra Chávez y Evo Morales, el bloqueo contra Cuba, la invasión de Ecuador por tropas colombianas y recientemente el golpe de estado en Honduras).

Otra novedad importante es el gobierno Obama. Evidentemente, no compartimos ninguna ilusión sobre la posibilidad de que este gobierno promueva cambios estructurales progresistas en la región. Hay que recordar que los poderes fácticos en Estados Unidos siguen siendo enormemenete influyentes, en especial aquellos que tienen intereses imperialistas en América Latina. A pesar de esto, es evidente que estamos frente a un gobierno que adoptará táticas nuevas incluso en relación a la derecha latinoamericana.

Su estrategia de “nuevo comienzo” en relación con América Latina deberá confirmarse con hechos y, por ahora, se ve limitada por las presiones que la derecha neoconservadora yanqui ejerce desde sus posiciones de poder. El “ciclo de Bush” dejó encriptados factores de poder que seguirán jugando su estrategia imperial, dificultando las medidas que Obama busque aplicar para volver realidad sus discursos. Pero igualmente, cabe destacar, el quiebre que ha significado el nuevo inquilino de la Casa Blanca en sus intenciones de diálogo con Latinoamérica.

Otro elemento reciente que conforma una situación estratégicamente distinta de la que prevalecia hasta 1998, es la crisis internacional, que erosionó las bases de credibilidad del discurso neoliberal, imponiendo para la derecha la necesidad de un cambio de discurso, por lo menos.

Frente a esta nueva situación estratégica, la derecha latinoamericana no está paralizada. Por el contrário, su accionar es muy intenso y tiene algunos rasgos que se deben destacar:

1) una campaña ideológica contra las fuerzas progresistas y de izquierda, que asume muchas veces rasgos tipicamente anticomunistas y prejuicios racistas, pero que como antes busca presentarse “en defensa de la democracia” y contra los experimentos “populistas y autoritários”;

2) frente a la existência de gobiernos progresistas y de izquierda, la derecha redefinió, en algunos casos, sus líneas de acción : la izquierda puede gobernar, pero no puede hacer câmbios estructurales, por lo tanto las reformas estructurales y constitucionales no pasan.

3) Ante las debilidades estructurales de La democracia representativa y de las economias latinoamericanas, la derecha promueve acciones de desprestigio contra las instituciones y los partidos políticos, com el objetivo de fortalecer los llamados poderes “fácticos”: los médios de comunicación, los grupos oligárquicos, y algunas organizaciones empresariales o civiles, y así influir decisivamente en la orientación de las políticas estatales y sujetar a las fuerzas políticas a su propia agenda conservadora.

3) acentuar la política del miedo, en especial donde la desestructuración de la sociedad y del Estado, como efecto de las políticas neoliberales, ha abierto espacio para el fortalecimiento del crimen organizado y del narcotráfico. Frente a esto, la derecha promueve políticas de “seguridad” que militarizan la sociedades, reducen el espacio para la política y para la izquierda, y amedrentan los sectores médios y capas populares que demandan “gobiernos fuertes”, o sea, represivos y conducidos por la derecha;

4) la continuidad de la presencia militar de los EUA en la región, praticada abiertamente por el gobierno colombiano pero defendida por las derechas de todos los países, como un contrapeso a la supuesta “agresividad” de que acusan a algunos gobiernos progresistas y de izquierda. Lo anterior se confirma por la aplicación del Plan Colombia, el establecimiento de bases en ese país y la presencia de la Cuarta Flota.

Así como la izquierda opera de acuerdo a cada coyuntura nacional, la derecha echa mano a sus recursos conservadores también en sintonía con sus realidades. En algunos países donde las tensiones regionales son muy fuertes, han promovido movimientos y acciones separatistas. El caso de Bolivia es el más relevante. La violencia fascista y el intento de asesinato de Evo Morales son la demostración palmaria de que el accionar derechista no va a limitarse a la acción política legal. Colombia y los paramilitares abonan la tesis anterior, así como los intentos desestabilizadores en Venezuela.

Por otro lado, la derecha, en muchos casos fragmentada internamente, opera dentro de la institucionalidad democrática con duras críticas a los gobiernos progresistas, promoviendo una agenda que busca tener un disfraz “moderno”, pero que no puede esconder su profundo sentido clasista. Chile, Argentina, Uruguay, Brasil son ejemplos de esta derecha “democrática modernizante”. Si bien se han apuntado triunfos electorales a nivel estatal o municipal, sus discursos y sus propuestas son huecos y poco creíbles, por ahora. Sus aversiones “históricas” al gasto social, a la incidencia del Estado, a la profundización de la democracia, no pueden ser disimuladas a pesar del maquillaje “democrático”. En realidad la derecha latinoamericana busca sintonizarse con los populismos conservadores europeos en todas sus versiones; desde los más moderados –a imagen y semejanza de Sarkozy- hasta los más radicales, con una fuerte carga xenófoba y racista.

En el caso de México, la derecha está utilizando el “combate” al crimen organizado para crear un ambiente de miedo e inseguridad que es aprovechado por el gobierno usurpador de Calderón con el fin de consolidarse en el poder. Esta política incluye una serie de medidas y reformas legales para construir un Estado policiaco y autoritario que le permita criminalizar la protesta social y satanizar a la oposición política, en especial al PRD. Es un modelo muy parecido al que ha utilizado Uribe en Colombia.

Aunque los pueblos ya no se engañan tan fácilmente, no hay que subestimar a la derecha. Su poder económico es importante, su anclajes en los sectores medios y altos también; el control de los medios de comunicación les permite mentir y tergiversar la realidad. A todo ello hay que agregar los apoyos internacionales económicos, camuflados en ONGs conservadoras, que hacen llover dólares y euros a favor de proyectos reaccionarios.

HONDURAS

El golpe de Estado ocurrido en Honduras, asi como los acontecimientos recientes en Panamá y Guatemala, para sólo hablar de los ocurrido en Centroamérica, están sirviendo a la derecha como un laboratorio para definir sus estrategias en el futuro inmediato.

El Foro de Sao Pablo y todos los partidos que lo integran reafirma su más enérgica condena al golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Honduras.

El repudio generalizado al golpe, por todos los gobiernos latinoamericanos y los organismos internacionales y continentales (ONU, OEA, Grupo de Río, ALBA, entre otros), es una muestra de lo que ya hablamos: la existencia de una nueva correlación de fuerzas en la región.

El golpe confirmó la vocación dictatorial de los sectores de derecha de los Poderes Legislativo y Judicial, y de las Fueras Armadas hondureñas. Se ha confirmado también la conducta antidemocrática de ciertos medios de comunicación en Honduras y otros países, que estimularon y apoyaron el golpe.

El Foro de São Paulo exhorta a los gobiernos y organismos que se pronunciaron contra el golpe, a continuar la presión a favor del cumplimiento de los acuerdos: el retorno incondicional del Presidente Zelaya y el restablecimiento del orden constitucional en Honduras, asimismo, a no permitir la impunidad de los golpistas, a defender el derecho soberano que el pueblo hondureño tiene para darse el régimen político que considere más conveniente, y a ejercer su derecho a tener la Constitución Política que emane de su soberanía como el más elemental principio de la democracia.

Es necesario un análisis más profundo de estos acontecimientos pues revelan la estrategia de la derecha, la cual consiste en atacar donde consideró que había mejores condiciones para imponer su fuerza en contra de las transformaciones socioeconómicas y políticas.

El golpe en Honduras debe servir de alerta a la izquierda y a los gobiernos de América Latina y el Caribe, ante la evidencia de que las fuerzas más retrógradas que en el pasado fueron protagonistas de regímenes dictatoriales promotores de múltiples crímenes, de la más brutal represión contra el movimiento popular y la más funesta negación de los más elementales derechos de los ciudadanos, aún tiene posibilidades de actuar. No es suficiente la solidaridad internacional pues el desenlace depende siempre, en última instancia, de la capacidad organizativa y política que alcancen los sectores populares. En el caso de Honduras a pesar de su precario nivel de organización política las fuerzas populares han tenido el inmenso mérito de resistir firmemente a lo largo de todo el período que llevan en el poder las fuerzas golpistas. Pero la disposición de lucha no es suficiente: es necesaria la existencia y acción permanente y organizada de una fuerza política vinculada estrechamente con el pueblo, capaz de poner en movimiento las fuerzas avanzadas, progresistas y revolucionarias de la sociedad.

Por ello, es importante señalar que ha fracasado el intento de la derecha por frenar al movimiento popular, pues éste se ha fortalecido ante el golpe de Estado.

Independientemente del rumbo que tomen los acontecimientos las fuerzas populares se han levantado en rebeldía. El deber de la izquierda es ser consecuente con esa voluntad popular y levantar con el movimiento popular las banderas que conduzcan a los cambios que la realidad socioeconómica y política demanda, incluyendo el proceso de la Constituyente asi como la exigencia de que los golpistas no queden impunes, pues ello sería un peligroso precedente para la democracia latinoamericana y una grosera indiferencia ante la sangre que ya está siendo derramada por el pueblo hondureño en su lucha por la democracia y la justicia social.

El Foro de São Paulo asume el compromiso de continuar apoyando la lucha del pueblo hondureño que es la de toda América Latina y el Caribe, exigiendo entre otras cosas la inmediata liberación de los presos políticos, el fin del toque de queda en Honduras y el cese de toda persecusión política tanto contra los ciudadanos que ejercen su legítimo derecho a la protesta como contra los medios de comunicación independientes que han sido clausurados y/o intervenidos.

El FSP se compromete a promover la unidad de todas las fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda en Honduras, tanto para la resistencia contra el golpe, como para el proceso de transformaciones que demanda no solamente la sociedad hondureña, sino una cantidad creciente y mayoritaria de los ciudadanos en toda la región latinoamericana y caribeña. Y ratifica su compromiso de apoyar a la izquierda en el futuro proceso electoral en Honduras con el objetivo de contribuir a la vigencia de las libertades democráticas y al triunfo de los sectores populares en la lucha por sus reivindicaciones.

COLOMBIA

Los partidos políticos del Foro de Sao Paulo han expresadosu preocupación y rechazo all anuncio del acuerdo entre el gobierno de Estados Unidos y el gobierno de Colombia que permite el traslado de la Base de Manta a varias bases aéreas y marítimas colombianas ya que ello permite ampliar la fuerza militar estadounidense en este país mediante el uso, por al menos 10 años, de bases colombianas ubicadas estratégicamente en el territorio nacional con el pretendido objetivo de luchar contra el narcotráfico y el terrorismo, pues ello que legaliza la intervención directa de los Estados Unidos en el conflicto armado de ese país.

Este acuerdo no solo atenta contra la soberanía nacional de Colombia, sino que además constituye una amenaza directa a los países vecinos, porque afecta la estabilidad democrática y la convivencia pacífica en la región. Es claramente violatorio de la Constitución Política Colombiana y desconoce la consulta a otras instancias del Estado como el Senado de la República y el Consejo de Estado.

Convocamos a los partidos y las fuerzas progresistas y democráticas, sociales y políticas del continente y del mundo a oponerse categóricamente a la firma del acuerdo entre Estados Unidos y Colombia , y a desarrollar la más amplia movilización contra la militarización en el continente y por el levantamiento de las bases existentes en otros lugares como Honduras, Aruba y Curazao, entre otras. Estas bases y la presencia de la IV Flota Naval Norteamericana buscan elevar el poderío norteamericano en Latinoamérica y el Caribe, convirtiendo a dichos territorios en verdaderas plataformas de guerra e intervención militar en la región.

Invitamos a los gobiernos de América Latina y el Caribe a convocar a los espacios multilaterales como el Grupo de Río, UNASUR y la OEA a desarrollar un amplio debate sobre las implicaciones de este acuerdo para la estabilidad y la convivencia pacífica en la región.

Promoveremos la más amplia solidaridad y respaldo al Polo Democrático Alternativo y a las fuerzas democráticas sociales y políticas en Colombia que luchan por la paz, la soberanía nacional y el respeto de los derechos humanos y despliegan una campaña mundial contra la militarización, la intervención militar y las pretensiones de los Estados Unidos y sus aliados de afectar los procesos de integración y los avances democráticos de los gobiernos de izquierda y progresistas de la región.

Fortalezas y debilidades de la izquierda

Aunque que los gobiernos progresistas y de izquierda vendrán reducido su margen de maniobra, es verdad también que cuentan con una serie de ventajas o diferencias en comparación con el resto del mundo:

1) Salvo México, la recesión de los países latinoamericanos tiende a ser menos fuerte que en los países desarrollados y que el promedio mundial. Eso quiere decir que la posición de varios países de América Latina puede mejorar (aunque todos retrocedan) en el cambio general de la correlación de fuerzas mundial;

2) Aunque el retroceso en materia de pobreza será severo, éste se dará después de varios años de mejoría de los niveles de vida de la población;

3) los países latinoamericanos no pasan por una crisis fiscal, por lo menos no tan grave como otras regiones en desarrollo, ni una crisis bancaria, como Estados Unidos y la mayor parte de Europa. Tienen menos deudas, más reservas monetarias y además la inflación va a ceder en la mayoría de los países de la región. El promedio será de 2% menos, un 6% promedio para 2009 aunque los alimentos, como ya se señaló, seguirán siendo caros. En los últimos años han creado instrumentos financieros novedosos, e instituciones regionales promisorias y con fuerza de futuro.

4) por ello, los gobiernos tienen algún margen de maniobra para poner en práctica políticas para detonar la producción y el empleo aumentando el gasto público.

Los gobiernos progresistas de América Latina tienen todavía condiciones para encabezar el cambio y no verse arrastrados por la crisis. Los gobiernos de derecha, como México, tendrán mucho más dificuldaes para enfrentar la crisis y lo harán desde una perspectiva conservadora.

La crisis obligará a los gobiernos progresistas y de izquierda a radicalizar su opción a favor de la acción del Estado, de la inversión pública, del mercado interno y de la integración regional. Y obligará, también, a enfrentar com más fuerza el debate sobre la crisis y las alternativas.

Los gobiernos progresistas han profundizado sus solidaridades y sus coordinaciones efectivas. La conformación de la UNASUR y del Grupo de Río, el MERCOSUR y el Alba, el Consejo de Defensa Sudamericano, el accionar común frente al conflicto colombo-ecuatoriano, el respaldo al gobierno de Bolivia, el plantarse frente al imperio en acuerdo para criticar el bloqueo a Cuba, la coordinación económica para sortear la crisis global, entre tantas, marcan un nuevo comienzo. Destacamos el triunfo obtenido en la OEA para la Revolución Cubana, y la condena unánime al Golpe de Estado en Honduras. Destacamos tambíen las propuestas de intercambios comerciales entre varios países latinoamericanos utilizando la moneda propia.

Por otro lado, también es cierto existen contradicciones internas en América Latina, en particular en el MERCOSUR. Éstas sólo podrán ser enfrentadas positivamente a través de una acción combinada de las mayores economías de la región, empezando con Brasil, para evitar que esa integración se traduzca en la subordinación de las economías más débiles a las más fuertes y a la expansión de las grandes empresas privadas.

Ahora bien, independientemente del curso de la integración regional y de la evolución de los distintos bloques comerciales, en el caso de América Latina y el Caribe, especialmente en América del Sur, la existencia de un bloque de gobiernos de izquierda y progresistas, ha permitido hasta el momento que cada proceso nacional siga, fundamentalmente, el curso determinado por la correlación de fuerzas interna, sin el desequilibrio causado por la intervención extranjera.

CAPÍTULO IV: LAS PROPUESTAS DEL FORO DE SÃO PAULO

Los temas centrales para la izquierda en la región son: mantener los logros y victorias alcanzados, profundizar los cambios, y acelerar la integración.

Para esto, debemos: 1) enfrentar la crisis con medidias progresistas (en el plano nacional, regional y mundial); 2) combinar la lucha por la democracia y la paz, con el combate al crimen, al narcotráfico y a la militarización; 3) combatir a pobreza y la desigualdad, en el plano imediato y estrutural medianate reformas profundas.

Oponerse a los gobiernos neoliberales y defender a los gobiernos progresistas

Los últimos acontecimientos económicos mundiales han demostrado que el neoliberalismo está agotado y, además, como proyecto histórico de construcción social sólo ha provocado crisis económica y miseria social.

Los gobiernos neoliberales que restan –como México, Perú, Colombia- se mantienen con base en el fraude, la violencia y el miedo, aunque también hay que reconocer los errores de la izquierda en estos países.

Si bien no hay recetas ni modelos prefabricados para generar los cambios, las lecciones de nuestras historias recientes pueden ser útiles. Los cambios hacia la izquierda se generaron luego de medianos y largos períodos de acumulación de fuerzas, por medio de la lucha política militante y acompañada por el accionar social organizado. De la misma manera, por medio de la acción política y la lucha social se logrará derrotar los últimos focos del neoliberalismo, principalmente en Colombia, México y Perú.

Los focos neoliberales y, principalmente, Colombia, representan una plataforma de entrada del capitalismo globalizado más rapaz y de penetración imperialista. Luchar por la paz en Colombia es la mejor forma de contrarrestar el imperialismo y el neoliberalismo aún presentes en esa hermana república. La paz en Colombia es una victoria para el rumbo político de las izquierdas en nuestro continente y una derrota de la ultraderecha y de la intervención norteamericana en nuestro continente.

Pero también lo anterior vale para la defensa de los gobiernos progresistas. La radicalización de la democracia es el instrumento político prioritario para que las experiencias no se frustren. Más democracia, más participación y más organización social son las herramientas del cambio. Defender los gobiernos de izquierda no debe ser un ejercicio retórico, sino una práctica militante y activa que radicalice la democracia profundizando la participación popular en la gestión del Estado. Así, las experiencias colectivas, comunales y descentralizadoras valen como instrumentos de cambio y de defensa de los gobiernos populares.

Las sociedades latinoamericanas han decidido hacer de la democracia representativa un instrumento útil para darse gobiernos progresistas. Durante años, las derechas monopolizaron el discurso democrático, pero vacío de contenido, y obligaron a algunos sectores de la izquierda a utilizar métodos de lucha no electorales e incluso a optar por la vía armada.

Hoy existe una nueva correlación de fuerzas en la región, que además de impulsar cambios en el seno de cada país, limita la ingerencia imperialista en los procesos de transformación que están en curso en América Latina. Esta situación regional convive con otras dos variables: la defensiva estratégica de la lucha por el socialismo y la larga y profunda crisis del capitalismo. Esta es la realidad política que hace posible y necesaria la cooperación entre las diferentes corrientes de la izquierda latinoamericana: la existencia de una situación histórica en la cual se cruzan la presencia de la izquierda en múltiples gobiernos de la región, la defensa estratégica de la lucha por el socialismo y una larga y profunda crisis del capitalismo.

Esas son las variables de la ecuación estratégica común a toda América Latina, que tornan posible y al mismo tiempo exigen un alto nivel de cooperación entre los diferentes sectores de la izquierda latinoamericana. Desde el punto de vista de la izquierda, las cuestiones centrales a considerar son: cómo utilizar la existencia de los gobiernos de izquierda y progresistas como punto de apoyo en la lucha por el socialismo; cómo fortalecer a los partidos de oposición en países como México, Colombia y Perú, y cómo coordinar los diferentes procesos en curso, en cada país, de manera que se refuercen los unos a los otros.

Creemos que marchando hacia ese horizonte, la unidad en la diversidad es un objetivo estratégico fundamental, así como el diálogo con todos los sectores de izquierda a nivel global.

Nuestra propuesta debe fortalecer los procesos que comenzaron en Latinoamérica, pues el fracaso de esos proyectos sería un inmenso retroceso histórico. Así, la estructuración de políticas creíbles y la ampliación de los controles económicos por parte de los gobiernos y la redistribución de los recursos, deben ser causa y resultado de un estricto control democrático.

Otras metas son: la profundización de la integración regional así como la creación de organismos supranacionales de gestión política, económica, social, cultural y ecológica. Igualmente, la promoción de la organización social y política militante, que elaboren y realicen proyectos redistributivos y que profundicen política y económicamente la democracia

Dicen que en las crisis se dan dificultades y oportunidades y debemos tener una mirada estratégica para ambas cosas.

Puede ser el momento en que nuestros países asuman la necesidad imperiosa de fortalecer la unidad y concretar la construcción de un bloque de naciones, que pueda salir al mundo a negociar con voz única frente a las imposiciones y restricciones que nos impone el mundo desarrollado. Para eso debemos trabajar por fortalecer las herramientas integradoras que ya existen: UNASUR, MERCOSUR, CAN, ALBA, CARICOM, SICA, etc., con el objetivo estratégico de la integración latinoamericana.

Por último, por la propia coyuntura, se dan condiciones para que los países de América Latina disminuyamos la ancestral subordinación con Estados Unidos. Tenemos recursos energéticos (petróleo y gas), tenemos una codiciada biodiversidad, somos países productores de alimentos, podemos aportar en la fabricación de biocombustibles, somos potencia medioambiental, tenemos capacidades materiales y humanas que han demostrado la posibilidad de construir políticas productivas que garanticen el desarrollo interno y el crecimiento de las exportaciones, no solo de materias primas, sino de productos industrializados, que agreguen valor y garanticen mayores puestos de trabajo para nuestra población. Si desarrollamos el comercio interno, entre los países de Latinoamérica, podemos impulsar el desarrollo también, ya que hay millones de personas sin acceso a los alimentos que necesitan y que podríamos satisfacer con la producción de nuestras regiones. No hay que olvidar que nuestro comercio interno es hoy de un 10% y el comercio interno en la Unión Europea es de un 60%. El Banco del Sur puede ser una salida común para las necesidades financieras futuras, sobre todo para impulsar proyectos productivos. Es urgente la integración energética entre países productores y consumidores así como es prioritario que avancemos en obras de infraestructura para unirnos y comunicarnos mejor entre nosotros.

Esta coyuntura es propicia para que el horizonte latinoamericano sea el mundo global y no dependamos tanto ni de Estados Unidos, ni de Europa, como en el pasado. Para lograrlo, hace falta voluntad política, valentía y mucha diplomacia e inteligencia, pero fundamentalmente unidad y integración.

Enfrentar la crisis (en el plano nacional, regional e mundial)

Nuestras políticas para enfrentar la crisis se deben materializar en la defensa de un programa práctico, que comienza por: a) mantener y ampliar los empleos y salarios, impidiendo así que los capitalistas transfieran la cuenta de la crisis para los trabajadores; b) adoptar medidas que reduzcan estructuralmente la fuerza del capital y amplíen la fuerza del trabajo, como la reducción de la jornada sin reducción del salario; c) colocar más y más empresas monopolistas bajo control directo o indirecto del Estado; d) ampliar los controles públicos sobre las instituciones de Estado, sobre el llamado mercado y sobre la actuación del capital extranjero.

También deben implementarse políticas de distribución de riqueza y de medios de producción a trabajadores asociados en cooperativas, sociedades mixtas, productores agropecuarios, de tal forma que la población forme parte del proceso de democratización del capital y de los ingresos, descentralizando poder hacia aquellos que hicieron posible que la izquierda llegara al poder en el continente.

En América Latina, los efectos de la crisis comienzan a sentirse sobre todo en el mercado laboral, haciendo peligrar las políticas sociales implementadas por los gobiernos de izquierda. Las reacciones de los diversos gobiernos han sido positivas en términos generales, pero las asimetrías en todo el continente son demasiado grandes como para esperar resultados homogéneos. En tal sentido, las coordinaciones y los acuerdos políticos económicos se vuelven imperativos para poder seguir adelante con los proyectos sociales.

América Latina debe aprovechar estos últimos años de crecimiento sostenido y la mejoría relativa de las finanzas públicas, para la reinversión en proyectos económicos de mediano y largo plazo, que generen empleo y que permitan distribuir mejor el ingreso nacional, sobre todo las ganancias de los monopolios y las grandes empresas capitalistas.

Así, la creación o el redimensionamiento de organismos regionales y continentales, proactivos y dinámicos, serían un aporte central para que Latinoamérica pueda seguir creciendo y distribuyendo. Asimismo, políticas impositivas equilibradas y redistributivas, operarían como un compensador socio económico frente al impacto de la crisis global, que inevitablemente nos afectará. El hecho de que estemos mejor preparados que otras épocas para enfrentar la recesión no debe operar como un aliciente pasivo. Los gobiernos deben operar y coordinar sus acciones, no sólo para amortiguar el golpe, sino también para seguir mejorando el nivel de vida de la gente, en una región donde por lo menos el 40% de los latinoamericanos se encuentran bajo la línea de pobreza.

La disputa por un nuevo orden mundial

La coyuntura internacional de nuestro tiempo es un momento de inflexión. Nunca fue tan evidente la crisis de hegemonía de los Estados Unidos ni la oportunidad que eso significa para nuestros países.

Pero la historia enseña que ningún imperio se entrega sin dar la lucha, así que seguramente tendremos varios años de pujas entre lo que está muriendo y lo que todavía no ha nacido.

Hoy se dibuja ante nosotros los primeros trazos de un mundo policéntrico. El policentrismo global implica que no sólo los Estados son los jugadores mundiales, sino una multiplicidad de actores de diferente peso como los organismos internacionales, los movimientos sociales, las multinacionales etc. Así, en un escenario de crisis de hegemonía todos los protagonistas –estatales o no- jugaremos para hacer cumplir nuestros proyectos.

Decíamos que el escenario es peculiar. Efectivamente, los viejos instrumentos globales y regionales están mostrando sus carencias, su agotamiento histórico. Mientras la ONU es marginada o considerada solamente para situaciones urgentes, los “Grupos” de países desarrollados fueron superados por la realidad. Así, el G8 y el G7 no pudieron lidar con la crisis de hegemonía y la convocatoria al G20, incluyó a los países emergentes pero sólo logró acuerdos menores cuya eficacia aún está por verse.

La resolución del G20 de potenciar, de nuevo, al FMI tuvo una contrapartida inesperada. Los países latinoamericanos y otros países en desarrollo exigen un cambio de reglas de juego dentro del Fondo. La proporción del poder de decisión de acuerdo a los nuevos aportes, la anulación del poder de veto de EEUU y el fin de las imposiciones del FMI a los países del tercer mundo son las primeras medidas exigidas para que el FMI deje de ser un instrumento de control imperial. Sin estos cambios, el FMI seguirá siendo la pésima organización que siempre ha sido.

Reconfigurar y democratizar estos instrumentos, e inclusive proyectar la creación de otra organización financiera global totalmente distinta, basada en criterios democráticos y humanistas, debe ser un horizonte que no debemos perder. Algo similar sucede con el Banco Mundial y su correlato regional, el Banco Interamericano de Desarrollo. El uso y destino de sus recursos financieros y los nuevos roles que deben cumplir ante está crisis inédita, abren un abanico de oportunidades que no podemos desperdiciar. En tal sentido, se podría llegar a concretar nuevas instituciones, pensadas en clave popular, como señalábamos más arriba.

Las regulaciones financieras y la creación o potenciación de los organismos mundiales de control necesitan de voluntad política que ninguna potencia se mostró dispuesta a realizar. Los gobiernos del primer mundo no pueden ejecutar “la nueva ingeniería financiera” ni crear “el nuevo sistema financiero” ni un “nuevo capitalismo”. Atados de pies y manos a sus intereses históricos, limitados por sus propios sistemas económicos, juegan un ajedrez mezquino, donde buscan la mayor tajada para sus intereses y poco más. En esencia, la solución económica global quedó congelada. El nuevo orden mundial, por tanto, dependerá de la nueva correlación de fuerzas que surja de esta crisis; el futuro, entonces, está preñado de incertidumbres.

El escenario de la disputa por la hegemonía mundial llegó a América Latina y depende de nosotros saberla aprovechar como un instrumento de liberación y no como un simple cambio de cadenas.

Por el momento los cambios de los organismos internacionales y regionales son sólo una intención. La ampliación del Consejo de Seguridad de la ONU integrando a Brasil, así como la democratización de toda la organización es por ahora una proclama. La OEA, agotada como instrumento político continental, deberá reconvertirse o morir, y ese recambio implica desde el traslado de su sede, hasta las forma de gestión e incidencia igualitaria para todos sus integrantes.

En resumen, lo más importante es que los partidos y gobiernos progresistas de América Latina participen en el debate sobre el nuevo orden mundial que surgirá después de la crisis y que ya es matéria de disputa. Se trata de proponer la creación de nuevas reglas y de nuevas instituciones mundiales. Entre ellas:

a) La creación o rediseño de un nuevo Banco Mundial que sirva para fortalecer el financiamiento a proyectos de desarrollo sobre todo para los países más pobres bajo reglas y condiciones distintas a las del pasado neoliberal;

b) Creación de una nueva institución financiera y monetaria reguladora mundial, en lugar del actual Fondo Monetario Internacional;

c) La creación de una moneda mundial (o monedas regionales) para darle liquidez a los mercados y reactivar las economías mundiales;

d) También habrá que discutir una nueva orientación para la Organización Mundial del Comercio (OMC) y promover un esquema que permita fomentar la industrialización y el desarrollo. Deberá discutirse la necesidad de un nuevo proteccionismo regulado con la adopción de cláusulas sociales y reglas de desempeño de observancia obligatoria;

e) La ONU también debe jugar un nuevo papel. Ello exige su reestructuración, sobre todo del Consejo de Seguridad bajo un nuevo equilibrio de fuerzas;

f) Asimismo, la creación de un Consejo de la Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable, que propicie políticas de desarrllo más justas y efectivas;

g) Se requiere, una nueva regulación mundial y nacional de los flujos de capital. Ello debe incluir, no solo poner fin a los paraísos fiscales, sino también impuestos regulatorios mundiales como el impuesto Tobin.

CAPITULO V: LAS TAREAS INMEDIATAS DE LOS PARTIDOS DEL FORO DE SAO PAULO

El “giro a la izquierda” en nuestro continente y la llegada al gobierno de las organizaciones miembros del FSP, evidentemente introducen un nuevo elemento relevante a nuestro debate.

El rol opositor al neoliberalismo que nuestros partidos desarrollaron en los últimos veinte años sigue vigente. En algunos casos, aun somos oposición. En muchos otros casos, es a partir de los gobiernos que nos enfrentamos con la tarea de superar la herencia neolibeal, al mismo tiempo que tratamos de abrir una nueva etapa de desarrollo de nuestro continente.

El objetivo del momento es acompasar la estructura del FSP al cambio de época, manteniendo la riqueza de la diversidad, privilegiando como estrategia la unidad, teniendo como objetivo la integración latinoamericana y caribeña, aumentando los logros de nuestros gobiernos, integrando a plenitud y de manera cabal las nuevas organizaciones, administrando el momento favorable; acompañando el proceso con nuevos y mayores objetivos para el Foro de Sao Paulo, con nuevas y más exigentes pretensiones, con nuevas y más modernas formas de trabajo, con una estructura organizativa acorde a los cometidos, que generen dinámicas nuevas y que posibiliten el avance del conjunto de los procesos tanto en su escala nacional como en escala continental, donde confluyan y se retroalimenten los avances de cada uno.

Un debate central es el relacionamiento de los partidos del FSP, tanto los que están en el gobierno como en la oposición. La experiencia en diferentes países muestra que no es un tema sencillo; el debate nacional sobre esta problemática tendrá sin dudas su repercusión en el FSP, el cual se debe transformar en el articulador político del accionar común de nuestra región en temas de importancia, y no solamente en la actividad “marginal” que hoy realizamos. El FSP debe transformarse en el referente principal de la izquierda latinoamericana.

Las organizaciones integrantes del FSP que han logrado el gobierno a nivel nacional deberán hacer un esfuerzo por conceptualizar sus logros, coordinar sus acciones en diferentes niveles, buscar objetivos comunes y trasmitir en diferentes y permanentes formas, sus experiencias a los que luchan por acceder a funciones gubernamentales.

Las organizaciones políticas que lideran los principales procesos de cambio y que son parte de los procesos de acumulación de fuerzas en cada uno de nuestros países, pero que todavía no integran el FSP o no participan en forma permanente y comprometida, deberán ser especialmente convocadas.

A partir de estas premisas, el XV Encuentro del Foro de SP aprueba el siguiente plan de trabajo para el próximo año:

1. Acompañar los gobiernos progresistas y de izquierda, organizando un debate e intercambio permanente de información entre los dirigentes de los partidos del FSP sobre la evolución de la situación en América Latina y de los gobiernos de la región.

2. Acompañar los procesos electorales de 2009 y 2010, con dos objetivos: no perder ningún gobierno para la derecha y ampliar los espacios de la izquierda. Para ello, constituir una institución que pueda hacer encuestas, enviar observadores electorales y dar apoyo en la comunicación de las campañas.

3. Acompañar directamente la situación de México, Colombia y Perú, incluso realizando a lo largo de 2010 una reunión del Grupo de Trabajo en cada uno de estos países, con el objetivo de debatir las respectivas situaciones nacionales y lo que puede hacer el Foro de Sao Paulo en términos de apoyo efectivo;

4. Articular la acción del Foro de Sao Paulo con la lucha de los inmigrantes latinoamericanos en los Estados Unidos;

5. Proponer a las Fundaciones partidarias un programa de reflexión sobre los temas de interés del Foro de Sao Paulo, por ejemplo, la creación de un Observatorio de Gobiernos Progresistas y de Izquierda; una línea de publicaciones que pueda destacar el pensamiento latinoamericano que se está constituyendo en estos últimos años; y experiencias comunes en formación política de cuadros; asimismo, un seguimiento permanente y puntual de la crisis económica mundial que permita alentar el debate sobre las alternativas de la izquierda.

6. Creación de la Secretaría Ejecutiva del Foro de Sao Paulo, compuesta por una Secretaría General y por las 3 secretarías regionales (Cono Sur, Andino Amazónica, Mesoamericana y Caribeña);

7. Dar continuidad al trabajo de género y juventud;

8. Crear las condiciones para que el FSP tenga un aporte financiero, que le permita costear algunas actividades regulares (página electrónica, funcionamiento de la secretaría ejecutiva, viajes, seminarios).

NOTAS

INTRODUCCIÓN

[1]Friedrich Hayek: Camino de Servidumbre, Alianza Editorial, Madrid, 1976, p. 111.

[2]Foro de São Paulo: «Declaración de São Paulo». Las declaraciones de todos los Encuentros del Foro se encuentran en la página web de su Secretaría Ejecutiva (www.forosaupaulo.org).

[3]Idem.

[4]Idem.

[5]Idem.

[6]Foro de São Paulo: «Declaración de México».

[7]Foro de São Paulo: «Declaración de Managua».

[8]Idem.

[9]Idem.

[10]Foro de São Paulo: «Declaración de La Habana».

[11]Idem.

[12]Idem.

[13]Foro de São Paulo: «Declaración de Montevideo».

[14]Foro de São Paulo: «Declaración de San Salvador».

[15]Foro de São Paulo: «Declaración de Porto Alegre».

[16]Foro de São Paulo: «II Declaración de México».

[17]Foro de São Paulo: «II Declaración de Niquinohomo».

[18]Foro de São Paulo: «II Declaración de La Habana».

[19]Foro de São Paulo: «Declaración de Antigua Guatemala».

[20]Foro de São Paulo: «II Declaración de São Paulo».

[21]Foro de São Paulo: «II Declaración de San Salvador».

[22]Foro de São Paulo: «II Declaración de Montevideo».

[23]Idem.

Capítulo I

[1] La pérdida de valor de los activos financieros (real y potencial) es de 4 billones de dólares (trillions), de los cuales 2.8 son valores de origen norteamericano. Cf. IMF – GFSR, abril 2009. Tan sólo las Bolsas de Valores de EU perdieron 53% de su valor. Por su parte, las 500 mayores empresas estadunidenses vieron caer sus beneficios 85 por ciento en 2008, su peor resultado en más de medio siglo, señaló la revista Fortune en su edición de fines de abril.

[2] Cf. IMF, “World Economic Outlook” de noviembre de 2008; enero de 2009; abril de 2009; y julio de 2009.

[3] Dependiendo si se mide a precio de mercado (la cifra más baja) o mediante la paridad del poder de compra (PPP)

[4] Según el Financial Times de Londres, China es ya la tercera economía del mundo y reportó un crecimiento de 13% en 2007.

[5] El FMI calcula la caída en -11 y la OECD en -13%

[6] Arias, Marta y José Antonio Hernández, "El derecho a sobrevivir. El reto humanitario del siglo XXI", preparado por Oxfam,, abril 2009.

[7] Informe de la FAO, septiembre de 2008.

[8] Cf. Bartra, Armando. La Gran Crisis. La Jornada, 10, 11 12 y 13 de abril de 2009.

[9]Cf. OIT, Primer informe mundial sobre salarios publicado a finales de noviembre de 2008 y “Tendencias Globales de Empleo 2009”, febrero de 2009.

[10] En el caso de México, la industria automotriz mexicana sufrió un desplome, en enero de 2009, de de 50.9 por ciento. Ello respondió a una caída en las exportaciones de 56 por ciento y en menor medida por la reducción de las ventas al público nacional por 28.1 por ciento, informaron la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA). La Jornada, 12 de febrero de 2009.

[11] El precio de la mezcla mexicana de exportación acumula una caída de 66.2 por ciento a causa de la menor demanda de energéticos a nivel internacional que provocó la actual crisis global. El petróleo mexicano que se vende al exterior inició este año con un precio de 84.99 dólares por barril, sin embargo, para el 23 de diciembre este valor se redujo a 28.72 dólares, 56.27 dólares menos. (La Jornada, 26 de diciembre de 2008). Esta tendencia empezó a revertirse des de mediados de abril de este año.

[12] Cf. “Panorama laboral 2008”, OIT, Ginebra, 2009.

[13] El peso mexicano se devaluó en un 21% durante 2008. A lo largo de 2009, la devaluación ha continuado y en febrero llegó a casi 15 pesos por dólar acumulando una caída si se toman en cuenta los extremos (agosto de 2008 y febrero de 2009) de más del 30%. Ello se explica en la medida en que en un par de meses, pero de manera más intensa en octubre, inversionistas extranjeros sacaron de México recursos por 22 mil 190 millones de dólares que tenían depositados en acciones en la Bolsa Mexicana de Valores o en bonos de deuda del gobierno federal, según datos de BBVA Bancomer, el principal grupo financiero del país. En febrero se reveló que la cantidad de dólares que habían salido era superior a los 50 mmd.

[14] América Latina cerrará 2008 con déficit de 25 mil 500 millones de dólares en su balanza de pagos, con lo que rompe cinco años consecutivos de saldos positivos al respecto, advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Lo anterior, debido al aumento en los precios de los alimentos y la crisis económica mundial que ocasionaron vuelcos en los flujos de bienes, servicios y capitales entre las naciones de la región, constitutivos de la balanza de pagos.(la Jornada, 29 de diciembre de 2008). Los 25 mil 500 millones de dólares equivalen al 0.6 por ciento del producto interno bruto (PIB) de la zona latinoamericana e implican un deterioro de 44 mil 200 millones de dólares, en comparación con el saldo durante 2007.

[15] Según la última información conocida, “en términos acumulados, de enero a noviembre los ingresos por remesas sumaron 21 mil 577 millones de dólares, dato menor en 2.6 por ciento al de los 11 primeros meses de 2007”. (Banco de México, 2 de enero de 2009) Ello sería el efecto de un mayor desempleo entre los latinos en Estados Unidos. Según el Departamento de EU, “casi un millón de hispanos perdieron su empleo en el último año. En febrero de 2008 la cifra de personas desocupadas fue de un millón 482 mil, número que creció a 2 millones 416 mil personas en febrero de 2009. Tan sólo en ese mes, 284 mil latinos ingresaron a las filas del desempleo. A ello hay que agregar que el desempleo afecta más a los latinos que a otros grupos étnicos: de enero a febrero el desempleo entre los latinos aumentó 1.2% ­para ubicarse en 10.9%­ contra los incrementos de 0.4% y 0.8% registrados entre las poblaciones blanca y afroamericana”

Sunday, August 09, 2009

No a la construcción del túnel en la Sierra de la Silla


Dentro del marco por la lucha en contra de la construcción del Arco Vial Sureste se realizó una marcha que recorrió el río artificial de los Ojos de Santa Lucía. Un éxito, cientos de manifestantes de un movimiento que crece día con día, consigna, alegría y originalidad.



Las encantadoras musas que representan a la naturaleza, fueron uno de los principales encantos de la marcha






Vista panoramica de los asitentes quienes coreaban: No somos siete, no somos cien, mira Medina cuéntanos bien




Vestidos en representacion de los àrboles caidos




El agua que nos da sustento y vida, representada por una de nuestras ambientalistas





Comentando las últimas, con la decisión de no permitir más depredación de las áreas protejgdas






Frente a Palacio , la exigencia ciudadana: No mas árboles caídos, no mas zonas protegidas destruidas en aras de jugosos negocios para unos cuantos


Un solo Grito: ¡ No al Túnel si a la Sierra !

Dialogando con la policia. Tambièn a ellos se les invita a defender nuestro patrimonio natural






































Friday, August 07, 2009

Insurrectasypunto en A Romper el Cerco...

antipatriarcales, antifascistas, antiimperialistas

A cuarenta días de resistencia popular, Honduras no se rinde

Insurrectasypunto y Kaos America latina

Colombia: Agresiones y discriminación constante recibe la comunidad LGBT

Grupos LGBT Colombia

Soldados israelies maltrataron y usaron como escudos humanos a niños palestinos

PressTv /Aporrea

Israel: el 46% cree que la homosexualidad es una perversión, según un sondeo

20090803-tel-aviv2

Andrés Bacigalupo/ Universogay

Sinceramiento del imperio: EE.UU. reconoce que en Honduras no respalda a nadie en particular

La Jornada - México

Estados Unidos busca bloquear el avance independentista en Suramérica

Ana Navea / YVKE Mundial

Argentina: Con la cruz, la pluma y la palabra

Mariana Carbajal / Página 12

Argentina: A los y las periodistas, ante los dichos de Aguer

Red de Periodistas de Argentina por una comunicación no sexista (PAR)

La educación sexual es un derecho humano

Prof. Marisa Vázquez / La Otra Voz

Comunicadores Ciudadanos del Noreste, A.C., a través de www.somosunoradio.org, transmite para la IV República y el mundo

La Casa de la Neta, desde Ciudad Capital del noreste del país, como todos los viernes de 18:50 a 20:00 horas, un programa musical con las voces de la calle, de la esquina, de los mercados.

Aquí comentamos los hechos de todos los días y aquellas noticias que los medios convencionales no mencionan por temor a perder el negocio y caer en desgracia con el gobierno en turno.



La Casa de la Neta es un programa de música popular, nada pretencioso, si en la búsqueda de identidad de quienes no tienen nada, incluso, ni voz. Las tocadas y las experiencias cotidianas escritas de manera sencilla y musicalizadas nos llevan a una realidad que todos ignoramos, pero que existe. La Casa de la Neta, música que llegó para rolarse !

Viernes 19.00 - 20.00 Horas

Repeticiones:

Sabado 00.00 (madrugada) 7.00, y 12.00

Domingo: 16:00 hrs.

Thursday, August 06, 2009

Bio-Justicia

México SA



¿Dónde se localiza la recuperación del empleo tan pregonada?

Los ministros de la Corte, a sacar la casta en el caso de la guardería ABC

Carlos Fernández-Vega

Como no tiene de dónde agarrarse, entonces el gobierno calderonista pretende sacarse la espina con promocionales. Así es, y ahora la campaña mediática se enfoca a convencer·a la ciudadanía de que el empleo se recupera, en el entendido que lo peor ya pasó. El martes fue el pianista poblano pregonando plazas laborales con nombre y apellido que no aparecen por ninguna parte, y ayer uno de los grandes bancos trasnacionales que opera en el país con máscara mexicana celebrando el incremento de la ocupación siete entidades de la República.

Banamex (propiedad de Citigroup, el que a su vez mayoritariamente pertenece al gobierno estadunidense, en franca violación a las leyes mexicanas) aseguró que al cierre del primer semestre de 2009, Campeche, Chiapas, Oaxaca, Zacatecas, Veracruz, Tabasco y Michoacán han contribuido con 12.1 por ciento del empleo nacional, al reportar un incremento de 3.3 por ciento de nuevas plazas respecto del mismo periodo de 2008; el desempeño positivo del empleo en estas entidades se debe a la generación de puestos en las actividades de servicios y el comercio, ya que en todas ellas se registran variaciones positivas. Lo anterior, una vez más, de acuerdo con la agencia oficial Notimex.

Pues bien, la información oficial –la del IMSS– documenta que en seis de las entidades citadas por Banamex se registraron 23 mil 250 nuevos empleos urbanos durante el primer semestre de 2009, 36 por ciento de los cuales correspondieron a Veracruz (aunque el total sigue por abajo del registrado en octubre de 2008), casi 20 por ciento a Campeche, una proporción similar a Michoacán y el resto se distribuyó entre Chiapas, Oaxaca y Zacatecas (apenas 642). Para el caso de Tabasco, el organismo público no celebra ninguna plaza de nueva creación. Por el contrario, certifica la defunción de casi 4 mil de ellas. Qué bueno, pues, que en algunos estados de la República se registren empleos urbanos de nueva creación. En un semestre, 23 mil 250 familias tendrán algún ingreso para torear la crisis, aunque se puede adelantar que será insuficiente para alcanzar tal propósito.

Lo lamentable de todo esto es que el gobierno federal, no sin la desinteresada contribución de algunas instituciones privadas –como en el caso de Banamex– insista en que el empleo se está recuperando, y lo afirma con dos ejemplos concretos: que de junio a julio del presente año se han creado 32 mil nuevos plazas en el país (Calderón dixit), y que en igual sentido se reporta un desempeño positivo en siete estados de la República, cuando en el mejor de los casos se observa en seis y en proporciones raquíticas.

En lugar de estar duro que te dale con el discurso de que hay signos positivos, el gobierno federal debería trabajar intensamente para sacar del barranco a la economía, invertir y generar empleo de verdad, no de micrófono. Lo mismo para el caso de instituciones como Banamex, la cual afirma que en materia de ocupación el país va para adelante, se recupera. En los hechos, en el primer semestre de 2009 (de acuerdo con la información gubernamental) se cancelaron 269 mil empleos urbanos (permanentes y eventuales) y alrededor de 310 mil a nivel nacional. Si se anualiza la pérdida (junio de 2008 a igual mes de 2009), entonces la defunción de plazas laborales urbanas en el sector formal de la economía se aproxima a las 600 mil (45 por ciento de ellos dadas de baja en el primer semestre de 2009) y a 700 mil si se incluye el circuito completo.
Qué bueno: 23 mil nuevas fuentes de trabajo en seis estados no son despreciables, pero afirmar que el empleo se recupera·no sólo es una falta de respeto a la ciudadanía en su conjunto, sino una verdadera agresión a los más de 2 millones 300 mil mexicanos y sus familias que obligadamente han sido incorporados, y allí se mantienen, al cada día más grueso ejército de reserva. Recuperar, precisa el Diccionario de la Lengua Española, entre otras cosas quiere decir volver a tomar o adquirir lo que antes se tenía, y antes se tenían 700 mil empleos más que ahora; volver a poner en servicio lo que ya estaba inservible, y la generación de fuentes en el trabajo en el país se mantiene inservible; trabajar un determinado tiempo para compensar lo que no se había hecho por algún motivo, y por ningún motivo se crean plazas laborales, y ”volver en sí”, es decir, un imposible para el gobierno calderonista.

Cuando autoridades o jilgueros salgan a informar que el empleo se recupera porque se registraron 700 mil un empleos, entonces, con todas las reservas del caso, podrían presumir aquello de la recuperación. Pero con los enormes y profundos agujeros que va dejando la crisis en, por ejemplo, el mercado laboral del país, lo dicho por funcionarios y amigos que los acompañan no es más que una tomadura de pelo.

El mapa del IMSS se distribuye en cuatro regiones, cada una de las cuales cubre a un determinado número de estados de la República hasta incluir a los 31, más el Distrito Federal. Así, en materia de empleo formal urbano, la región Norte registra una cancelación cercana a 135 mil plazas laborales (permanentes y eventuales) en el primer semestre del presente año, y poco más de 292 mil de junio de 2008 a igual mes de 2009, es decir, un desplome de 7.8 por ciento (incluye Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas).

La región Occidente (Baja California, Baja California Sur, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Sinaloa y Sonora) documenta la pérdida de más de 47 mil empleos urbanos formales en el primer semestre del año, y más de 154 mil de junio a junio, lo que representa una caída de 4.02 por ciento; la región Centro (Distrito Federal, Guerrero, Morelos, estado de México y Querétaro) registra la defunción de 75 mil plazas urbanas formales entre enero y junio de este año, y 133 mil de junio a junio, equivalentes a un descenso de 3.1 por ciento. Y la región Sur (Campeche, Chiapas, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán) tiene la cancelación de 11 mil 400 plazas en el primer semestre y casi 15 mil de junio a junio, una baja equivalente a 0.6 por ciento.

Entonces, ¿dónde se localiza la recuperación del empleo?

Las rebanadas del pastel

Ya es jueves, y los ministros de la tremenda Corte deberán pronunciarse sobre el caso de la guardería ABC de Hermosillo. Si fuera decisión del ministro Sergio Aguirre Anguiano, entonces los incendios en estancias infantiles serían legalizados, pero esperemos que la mayoría de sus colegas saque la casta.

cfvmexico_sa@hotmail.com y mexicosa@infinitum.com.mx
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Despidió AHMSA a 10 mil eventuales; no habrá proyecto Fénix

Leopoldo Ramos, corresponsal

Saltillo, Coah. La crisis económica y la reducción de las ventas de acero en el mundo obligaron a la siderúrgica Altos Hornos de México, Sociedad Anónima (AHMSA) a cancelar el proyecto Fénix, el cual reuniría a largo plazo inversiones hasta por mil millones de dólares. La medida ha significado en los últimos seis meses el despido de 10 mil trabajadores eventuales contratados por proveedoras de la acerera ubicada en Monclova, Coahuila, informó su vocero, Francisco Orduña Mangiola. Aseguró que la plantilla laboral directa de la empresa (estimada en 17 mil plazas, considerando compañías subsidiarias) se mantiene intacta no obstante a que desde finales de 2008 la fábrica redujo su producción entre 40 y 50 por ciento. El año pasado estábamos con una producción sobre 3.5 millones de toneladas de acero al año y actualmente estamos en 2 millones de toneladas, anotó.
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Considera poco viable aumentar el precio de la gasolina por su impacto social e inflacionario

La situación de México empeoró y tardará más en salir de la recesión, prevé Invex
La solución factible es un mayor déficit programado para 2010, opinan los especialistas

Israel Rodríguez

Analistas financieros anticiparon que la discusión en materia fiscal para el presupuesto del próximo año será difícil, y es poco viable la propuesta de aumentar los precios de las gasolinas para incrementar la captación del gobierno federal.

Expertos del grupo financiero Invex consideraron un aumento en el precio de la gasolina como una medida poco viable para aumentar los ingresos públicos, debido a su impacto social e inflacionario.

Comentaron que se percibe difícil un acuerdo en el Congreso sobre una reforma estructural que permita ampliar la recaudación fiscal. La solución más factible que vemos es un mayor déficit programado para 2010.

Después de que los organismos internacionales más reconocidos en materia económica y el mismo Banco de México han ajustado fuertemente a la baja sus pronósticos de crecimiento para el país, los analistas señalaron: Por donde se vea, la situación para México empeoró de un trimestre a otro y el país podría tardar más en salir de la recesión.

Por su parte, el grupo financiero Santander señaló que en el frente fiscal el escenario no es alentador, ya que que aun cuando la situación fiscal de 2009 parece que será salvable, las presiones fiscales para 2010 se han incrementado significativamente. Indicó que la discusión sobre el presupuesto 2010 se antoja difícil.
Consideró que el mayor riesgo para la inflación está en la posible revisión al alza de los precios públicos, así como el resultado en términos de impuestos de una posible reforma fiscal, que podrían implicar un mayor nivel de IEPS en productos con relativo peso en el Índice Nacional de Precios al Consumidor, como la cerveza o los cigarros.

El gobierno tendrá que enviar su propuesta de paquete económico para 2010 (que incluye ley de ingresos, presupuesto de egresos y criterios de política económica) a más tardar el 8 de septiembre al Congreso, y en la Cámara de Diputados (encargada de aprobar el presupuesto de gasto) el gobierno de Calderón se enfrenta a la dominancia de los partidos de oposición.

La expectativa de Santander en este caso es que se realizará un ajuste, además por el lado del gasto (el cual ya se ha adelantado), por el lado de los ingresos a través de un ajuste en los precios de tarifas públicas así como impuestos indirectos sobre algunos productos. Sin embargo, esto podría no ser suficiente por lo que no descartamos la posibilidad de una ampliación en el nivel del déficit público, anotó.
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México SA

¿En qué tienda de fantasías compró Lozano 235 mil empleos virtuales?

¿Desmemoria de Karam en el caso de la guardería ABC?


Carlos Fernández-Vega

Sostiene la sabiduría popular que aclaración no pedida, acusación manifiesta”; es decir, lo que ayer sucedió con el secretario calderonista del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, cuando según él “explicó” los “logros” en materia de empleo: “el gobierno federal no maquilla cifras; son datos duros que tienen nombre y apellido”. No satisfecho con su dicho, le puso la cereza al pastel: “el empleo en México va a la alza, pues en lo que va de esta administración federal se han generado 235 mil fuentes de trabajo formales”.

A saber en qué tienda de fantasías compró esas plazas laborales virtuales, pero más allá de la alegoría del pianista poblano lo cierto es que la propia estadística gubernamental (del IMSS y de la misma Secretaría del Trabajo) documenta exactamente lo contrario; es decir, que en términos netos el “presidente del empleo” sólo ha generado desempleo.

Pero a Lozano Alarcón tal estadística le tiene sin cuidado. Además de las citas citadas arriba, en conferencia de prensa afirmó: “Todos los días se generan empleos en el país a pesar de los momentos difíciles por los cuales está atravesando México... En el mes de diciembre de manera cíclica se generan un número importante de empleos, prueba de ello, es que a finales de 2006 se crearon 800 mil empleos pero se perdieron en la segunda quincena alrededor de 314 mil... Recordó que en 2007 se crearon 525 mil 400 fuentes de trabajo formales de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social; sin embargo, un año después se perdieron 37 mil” (Notimex).

Pues bien, para aclarar dudas sólo hay que asomarse a la realidad nacional, pero en este caso recurrimos a la estadística gubernamental para saber de qué se trata. Por ejemplo, dice el pianista poblano que “en lo que va de esta administración federal se han generado 235 mil fuentes de trabajo formales”. Eso dice, pero el informe oficial del IMSS –avalado por la ST– ofrece el siguiente balance: del primer día de diciembre de 2006 al último de junio de 2009, se cancelaron poco más de 274 mil empleos formales registrados en el propio IMSS (permanentes y eventuales), con lo que el número de trabajadores se redujo de 14 millones 145 mil 371 a 13 millones 871 mil 175 de una fecha a otra. Por ese lado, pues, no aparecen la plazas formales anunciadas por Lozano Alarcón.

También, que “el gobierno federal no maquilla cifras, son datos duros que tienen nombre y apellido”, y para demostrarlo celebra la “creación” de poco más de 19 mil empleos registrados en el IMSS durante el sexto mes de 2009. Esa es la cifra oficialmente presumida (la cual, ante la magnitud de la cancelación de puestos de trabajo, parece de risa), pero es la correspondiente a empleo (permanente y eventual) en el ámbito urbano; si se considera, como debe ser, el total nacional, entonces esos 19 mil rápidamente se reducen a poco más de 3 mil en junio pasado, o lo que es lo mismo, una cantidad seis tantos inferior al gran “logro” que reiteradamente es citado en el discurso oficial, de tal suerte que si no existe maquillaje todo apunta a manipulación.
De igual forma, hay que celebrar, porque “todos los días se generan empleos en el país a pesar de los momentos difíciles por los cuales está atravesando México”. Bien, pero resulta que cuando Calderón se instaló en Los Pinos la tasa oficial de desocupación abierta en toda la República se ubicó en 3.58 por ciento de la población económicamente activa (algo así como 1.6 millones de mexicanos en esa condición); 31 meses después, al cierre de junio de 2009, la misma tasa se había incrementado a 5.17 por ciento de la población economicamente activa (unos 2.3 millones de mexicanos; es decir, un aumento cercano a 45 por ciento en el periodo.

En fin, organismos nacionales e internacionales, públicos y privados, académicos, analistas y demás personal interesado en el devenir de este heroico país coinciden, amén de la confirmación por medio de la estadística oficial, en que uno de los más graves problemas nacionales es la raquítica generación de empleo en tiempos oficialmente no reconocidos como de crisis, y de creciente desempleo en los de sacudida económica con efectos de “catarrito”, como los actuales, y a un lado el avance sostenido de la subocupación, la informalidad y la emigración como recursos de sobrevivencia ante la sistemática carencia de puestos de trabajo en el sector formal.

Sin embargo, todos los eruditos son enviados directamente al caño, porque un día sí y el otro también brinca al escenario de la zarzuela política alguien del distinguido equipo calderonista para asegurar todo lo contrario, al más puro estilo foxista.

Pero aún en el lejanísimo escenario de que, como asegura Lozano Alarcón, “el empleo en México va a la alza, ya que en lo que va de esta administración federal se han generado 235 mil fuentes de trabajo formales”, no habría nada que presumir, pues ese fan
tasioso número de plazas laborales serviría para atender la demanda real de dos meses y 10 días, y han transcurrido dos años y medio de calderonismo.

Seis años de “paraíso foxista” y sus nefastas consecuencias parece que no al-canzaron para que de esa negra y costosa etapa los panistas sacaran algunas conclusiones y evitaran ciertas prácticas.

Las rebanadas del pastel

¿Cinismo, falta de lectura, carencia de memoria? Dice el director del IMSS, Daniel Karam, que el informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre la guardería ABC de Hermosillo –una de las subrogadas por el instituto– “no contiene nada nuevo”. ¿Será que cotidianamente lo acusan de “negligencia criminal” y “actos violatorios a los derechos humanos” de las víctimas del incendio? ¿O de plano le vale?

cfvmexico_sa@hotmail.com y mexicosa@infinitum.com.mx

A 2 meses de la tragedia en la Guardería ABC de Hermosillo no hay responsables procesados, el saldo 49 niños muertos y 15 más marcados de por vida

por terribles quemaduras, familias desoladas e indignadas por la ausencia
de respuesta de autoridades que protegen a los responsables



La jornada nacional en apoyo a La Marcha de las Flores tuvo presencia en Monterrey
donde activistas sociales se reunieron en la céntrica calle peatonal Morelos para mani
festarse en contra de la indiferencia de las autoridades y la impunidad , que es un cán-
cer que lacera a la sociedad mexicana e informar a la ciudadanía.

Denisse Almillo, incansable, junto a ciudadanos que ejercen su derecho a informar a la
ciudadanía sobre la apatía e indiferencia de las autoridades.


Transeúntes interesados en la información se congregaron frente a un altar donde las flores
y las fotografías de niños sacrificados por la corrupción y la voracidad de gente afín a funcio
narios sin escrúpulos que en toda actividad, la búsqueda de la ganancia encausa sus acciones.

Rostros infantiles, cruces, silencio y al fondo un símbolo de la seguridad social
que ha sido corrompida por el lucro.

No habrá silencio, el grito permenente denunciando y señalando al funcionario, al em
presario que por su voracidad murieron 49 niños indefensos.


Después de la jornada de denuncia y en solidaridad con las familias de los niños muertos,
jóvenes activistas que auguran un futuro distinto al vivido por muchos mexicanos, ya
que tienen la certeza de que otro mundo es posible.










En México, D.F. distintas organizaciones también hicieron lo propio. Mujeres sin Miedo
denunciando, informando a la ciudadanía.

En pleno Paseo de la Reforma, donde se ubican las oficinas Generales del
IMSS, una ciudadana con antorcha para manifestar indignación y flores
para los niños muertos.

" El pueblo" declara culpables al góber Bachoco, Deskaram y Rochín

ONG realizan juicio político frente a las oficinas del IMSS

Ángeles Cruz Martínez

Al unísono, y con el puño en alto, el pueblo declaró culpables al gobernador Bachoco, Eduardo Bours; al director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Daniel Deskaram, y a la ex coordinadora de guarderías, Karla Rochín, por la muerte de 49 niños en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora. Así revivió la justicia que esos funcionarios habían matado y pretendían enterrar.

La víspera de la sesión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la que los ministros resolverán si investigan el incendio en la estancia infantil ocurrido el 5 de junio pasado, cientos de personas, integrantes de las organizaciones Fuerza y Conciencia Ciudadanas y Mujeres sin Miedo, realizaron una protesta frente a las oficinas centrales del IMSS, que fue más concurrida que las realizadas antes por el mismo motivo.

Poco a poco, y a pesar de la lluvia, los manifestantes llegaban a Paseo de la Reforma y colocaban veladoras en el piso, que se fueron acumulando hasta totalizar 49 luces, en memoria de los pequeños fallecidos.

Ahí estaba la impunidad, un cuervo negro representado por Jesusa Rodríguez, que durante más de una hora resguardó la entrada del edificio hasta que llegó el ataúd en que sería sepultada la justicia.

Con un performance en el que estuvo acompañada por Ofelia Medina, quien hizo el papel de la justicia, las actrices denunciaron la corrupción y negligencia de las autoridades en la investigación y la aplicación de sanciones a los responsables de la tragedia.

Lo que se planteó como protesta silenciosa, se convirtió en un coro que exigió: ¡Justicia, justicia. Nos tienen que oír. Es por los niños que estamos aquí!, ¡Juicio político para Calderón! y ¡Los asesinos están en Los Pinos!

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Jesusa Rodríguez, durante el performance realizado frente a las oficinas del Seguro Social en la ciudad de México para exigir que se castigue a los responsables del incendio en la guardería ABCFoto Carlos Ramos Mamahua

Después de que se guardó un minuto de silencio por las víctimas, se exigió que se castigue a los responsables del incendio. Estamos lejos de Hermosillo, pero tenemos el mismo coraje que ellos con tanta impunidad, señaló una mujer, quien igual que todos los participantes, ante la mención de los dueños de la guardería y en particular de los parientes de Margarita Zavala, soltaban chiflidos.

Antes, integrantes de Fuerza y Conciencia Ciudadanas se manifestaron frente a la Procuraduría General de la República y entregaron una carta dirigida al titular de la dependencia, Eduardo Medina Mora, en la que exigen un informe detallado de las investigaciones y preguntan si ha incluido la situación de la bodega del gobierno de Sonora, aledaña a la guardería.

Después marcharon sobre Reforma hasta las oficinas del IMSS, donde se reunieron con Mujeres sin Miedo y ciudadanos independientes. Cientos de personas presenciaron el entierro de la justicia en el templo de la impunidad, como definió Jesusa Rodríguez.

La justicia, postrada sobre el ataúd, no se dejó vencer y solicitó a los presentes que alzaran el puño izquierdo, con lo que le darían fuerza para revivir. De inmediato se levantó y convocó al juicio popular. Nombró a los funcionarios y a los dueños de la guardería ABC y preguntó: ¿son culpables o inocentes?. Todos fueron declarados culpables y sentenciados a cadena perpetua, la cual inició ahí mismo.

Wednesday, August 05, 2009

Padres de niños muertos no quieren que tragedia ABC quede en el olvido


Tragedia en Guardería



Por Redacción SDPnoticias.com con información de Notimex/SDP
05 de Agosto, 2009 - 13:17 — Ciudad de México, México
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Padres de niños muertos no quieren que tragedia ABC quede en el olvido
Foto: /Cuartoscuro

Exigen a la PGR que informe sobre las investigaciones de los responsables

En tanto, reportan fuera de peligro a 8 infantes hospitalizados

A dos meses de la tragedia en la guardería, el grupo "Fuerza y Conciencia Ciudadana por los Niños de Sonora" busca que los papás se sumen al conjunto, sobre todo los que tienen a niños con secuelas terribles y que no están siendo bien atendidos.

Los padres y familiares de los niños que fueron víctimas del incendio en la guardería ABC, en Hermosillo, Sonora, pretenden romper el cerco informativo, toda vez que hay mucha omisión por parte de los medios de comunicación. "Queremos que esto quede en la memoria ciudadana, queremos estar presentes", afirman.

En este contexto, el grupo "Fuerza y Conciencia Ciudadana por los Niños de Sonora" fue formado por personas de todos los sectores de la sociedad y de organizaciones no gubernamentales.

Pablo Hazo, integrante del grupo, explicó que espera que "se sumen los demás papás, sobre todo los que tienen a niños con secuelas terribles y que no están siendo atendidos debidamente".

Durante una entrevista radiofónica, Pablo Hazo reiteró que muchos padres de familia no están teniendo el apoyo necesario, por lo que se tienen que valer de sus propios medios o recibir el apoyo de organizaciones no gubernamentales. Puso de ejemplo el caso de Dayana, la menor que está en Estados Unidos, su familia sobrevive con sus propios medios.

Informó que a dos meses de la tragedia en la guardería ABC, alrededor de las 17:00 horas se llevará a cabo una marcha desde la Procuraduría General de la República al IMSS.

Uno de los propósitos de la marcha es solicitar al procurador que les informe sobre las investigaciones de los responsables y dueños de la guardería.

Para el tercer mes de la tragedia, se llevará a cabo otra marcha, la cual partirá del Instituto Mexicano del Seguro Social al Zócalo.

Reportan fuera de peligro a 8 niños hospitalizados

La Secretaría de Salud Pública(SSP) estatal informó que ya están fuera de peligro los ocho niños que continúan hospitalizados por lesiones sufridas en el incendio de la guardería ABC.

El director de Comunicación Social de la dependencia del gobierno de Sonora, Carlos Gutiérrez Celaya, mencionó que el estado de salud de los menores es estable.

Indicó que los niños que se encontraban en terapia intensiva, ya salieron de esa sección y se encuentran fuera de peligro bajo observación médica.

En el Hospital Shriners de Cincinnati, estado de Ohio, Estados Unidos, se encuentra Paulina Villaescusa Bueras, quien resultó con quemaduras en el 80 por ciento del cuerpo.

En el nosocomio del mismo nombre pero de Sacramento, California, están Paúl Mendívil Avilés, Alejandra Esquer Ochoa, Héctor Robles Villegas, Dayana Lizárraga Montoya, Paola Villarreal Montaño y Astrid Yesca García.

De los hospitalizados en México, dijo sólo queda el niño César Fernando Díaz Lucero, quien está en el Hospital de Occidente de la ciudad de Guadalajara, Jalisco.

Mencionó que son los últimos ocho menores que continúan internados, de un total de 75 que sufrieron lesiones en el siniestro que cobró la vida de 49 niños.

AMLO 2012, LO QUE LE FALTA A EBRARD


Por Federico Arreola


Marcelo Ebrard es el candidato de izquierda natural de El Universal, Reforma, Excélsior, Milenio, Radio Fórmula, Televisa, TV Azteca, etcétera.

¿Qué le garantiza eso a Ebrard? El desprecio de los verdaderos votantes de izquierda, nada más. Porque en esos medios se insulta a diario a los millones de ciudadanos que siguen siendo leales al movimiento de resistencia civil encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Se les insulta, sí: se les llama, con excesiva frecuencia, fanáticos lopezobradoristas alborotadores y desestabilizadores.

Creo que Ebrard no se ha dado cuenta del costo político que para él representa ser tan amigo de los medios que ofenden a la gente que no ha dejado de luchar durante los últimos tres años.

Y Ebrard tampoco parece entender que lo están usando y que lo van a desechar en cuanto deje de ser útil los propietarios, los periodistas y los colaboradores de esos medios, que ya eligieron: en 2012 van a apoyar a Enrique Peña Nieto o a cualquier otro que postulara el PRI, y si este partido perdiera fuerza, favorecerían a quien nominase el PAN.

Lo anterior significa que los medios alientan la candidatura izquierdista de Ebrard porque lo ven objetivamente mucho menos popular que el político más destacado con el que cuenta actualmente la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador, el único capaz de enfrentar con posibilidades de éxito a la mafia del PRI y del PAN.

¿Es exagerado hablar de la mafia PRI-PAN, en la que participan las grandes empresas mexicanas, los medios de comunicación mencionados y hasta una parte del PRD? Desde luego que no.

Uno de los significados de la palabra "mafia" en el diccionario de la Real Academia Española es el siguiente: "Grupo organizado que trata de defender sus intereses". Sin duda, la defensa de sus intereses, legítimos y de los otros, es lo que cohesiona al PRI, al PAN, a los empresarios y a los directivos y periodistas de los medios tradicionales. No pocas veces, desde luego,lo hacen de manera ilegal y hasta recurriendo a organizaciones clandestinas de criminales, que es otra de las acepciones de "mafia" en el citado diccionario.

López Obrador va a buscar la Presidencia en 2012. Ya no hay duda. Si el PRD se suma al proyecto, qué bueno. Si no, será candidato del PT, de Convergencia o de cualquier otro partido que decida apoyar al movimiento de resistencia civil pacífica que lucha por cambiar a México.

El principal de los cambios al que aspira el movimiento de resistencia es el de quitarle poder a la mafia de la política. Lo saben el PRI y el PAN, lo saben los empresarios, lo saben los medios y lo saben los perredistas chuchos. Por eso, trabajan tanto para golpear a AMLO, para lastimarlo, para desprestigiarlo. Pero es una tarea en la que la mafia no ha sido exitosa. Porque Andrés Manuel sigue siendo el político más popular en la izquierda.

Si AMLO va a buscar ser candidato en 2012 no se debe a vulgares ambiciones personales, sino a que diariamente se lo piden muchas personas en todo el país. A mí, desde hace años, me llaman y me escriben numerosos ciudadanos para pedirme que le haga llegar mensajes a López Obrador. Desde hace meses, lo único que quieren que le diga a Andrés Manuel es que busque la Presidencia. Y en las últimas semanas, por cierto, ha crecido el número de hombres y mujeres que me solicitan que le diga otra cosa al Peje: que antes estaban de acuerdo en la estrategia de que fuera candidato presidencial de la izquierda el que estuviera mejor en las encuestas entre AMLO y Ebrard, pero que esta idea ya no les parece correcta, simplemente porque Ebrard ha decepcionado.

Me lo dijo una señora la semana pasada en un café de la Colonia Condesa ubicado frente a las oficinas del SDP: "López Obrador tiene que entender una cosa. Lo seguimos y lo apoyamos, pero no somos sus incondicionales. Le hicimos caso en apoyar a ‘Juanito', pero no creo que vayamos a aceptar obedecerle si López Obrador nos dijera que él no va, que lo más conveniente sería que Marcelo fuera el candidato de izquierda. Si Andrés Manuel sale con eso, yo me retiro. Y muchos también se van a retirar. Porque a Marcelo le pasa lo que a los chuchos: están muy bien con esos locutores y columnistas que a nosotros, los que resistimos y peleamos abajo, tanto nos atacan, tanto nos ofenden, tanto nos calumnian. Cómo no me voy a sentir mal oyendo en el radio que Gómez Leyva o López-Dóriga elogian a Marcelo un minuto después de que a nosotros nos llamaron turba de fanáticos lopezobradoristas desestabilizadores del país. Si esos son los amigos de Marcelo, que no cuente conmigo".

Como esa mujer piensan importantes intelectuales y políticos del movimiento de izquierda: Ebrard está dejando de ser confiable por causa del buen trato que recibe de parte de los medios afines a la mafia política.

No es una buena noticia que el gobernante más importante de la izquierda haya perdido aceptación entre los activistas del movimiento de resistencia.

¿Qué le falta a Ebrard? Romper con esos medios. Porque ni modo de que espere que le aplaudan sus buenas relaciones con los periodistas de la mafia, los millones de personas que esos periodistas a diario insultan solo por el hecho de mantenerse leales a un proyecto.

Supongo que a Ebrard no batallará para entender algo tan sencillo. Todavía tiene tiempo para rectificar, de tal forma de volver a ser aceptado por los más valioso que tiene la izquierda: su gente realmente comprometida

Monday, August 03, 2009

La política es 90 por ciento quebrazón


Patricio Cortés

pcortesc@yahoo.com.mx



* La reforma del Estado, prioridad de prioridades: Muñoz Ledo * 1988, momento culminante * Cárdenas negoció con Salinas en las sombras * AMLO no desmovilizó a la población * Con el desafuero se rompió el orden legal * La izquierda se hizo de la vista gorda * Lo que falló fue no permitir la toma de posesión de Calderón * Existen muchas izquierdas * Sólo aquí el Ministerio Público depende del Ejecutivo * El joven Felipe de Jesús vivía en la otra cara de la luna * Construir una oposición que represente a la sociedad



Nosotros (la izquierda) tenemos que ser creíbles para la gente, porque vienen capítulos muy grandes y no hablo del 12 hablo del 10. En 2010 van a pasar muchas cosas en México, se va a empezar a deformar la situación precisamente por la crisis económica, por la crisis política y tiene que haber una izquierda consolidada que pueda plantear una alternativa. Ya están en internet los llamados a la rebelión, eso es muy grave porque en este país las armas las tiene el narco”, advierte a Forum Porfirio Muñoz Ledo.


Para el político y analista es necesario entender el sentido histórico de las cosas y por tanto para entender el resquebrajamiento de la política, hay que referirse a puntos transcendentes de nuestra historia y hacia ahí nos lleva.

¿Qué pasó con la política mexicana que parece haber roto todas sus reglas?


—Sigue siendo la prioridad de las prioridades la reforma del Estado. Este país tiene que llamar a un constituyente, porque lo que está pasando ahora es la quebrazón, como le llaman en las fábricas a lo que se va cayendo. La política mexicana es 90 por ciento quebrazón porque la transición democrática que pretendimos fracasó después del fraude del 88 y se fue transmitiendo el poder a la derecha y sobre todo a poderes sobre el Estado, pero si usted no analiza los fenómenos en su conjunto no se entiende absolutamente nada.

Antes había mucha estabilidad política, aunque enmarcada en un terrible autoritarismo.

—Nosotros rompimos esa política estable, ése fue el debate con Miguel de la Madrid. Las conversaciones que tuvimos con De la Madrid en el 87-88 son fundamentales. El viejo sistema privilegiaba la estabilidad sobre la democracia, incluso sobre la justicia. El desarrollismo es estabilidad con crecimiento.


“Yo no digo que no hubo avances sociales, los hubo, insuficientes, pero privilegiaba el control político del país. Entonces nosotros propusimos un modelo más democrático. Miguel de la Madrid no podía aceptarlo porque él era un subproducto del antiguo sistema. Él no se había formado en la política y como tecnócrata, como financiero, privilegiaba todavía más la estabilidad que servia a sus fines económicos, sin tener la sabiduría que tenían los políticos de antaño para ir acomodando el sistema, adaptándolo a los tiempos. De la Madrid usó el sistema que heredó, pero no lo enriqueció. Era el momento de empezar a abrir la política del país por la sencilla razón de que estaba abriendo la economía”, complementa.

El experimentado político nos refiere: “A partir de ahí el momento culminante de la historia política contemporánea es el 88, si todos hubiéramos entendido de alguna manera, como yo lo propuse, de iniciar una gran movilización social para evitar la consumación del fraude, este país habría cambiado. ¿Hacia dónde? No lo sé.

En 2006 se intentó esa movilización y no se logró nada.

—Son dos problemas distintos. Cuauhtémoc Cárdenas hizo una negociación en las sombras con (Carlos) Salinas, él dice que no existió, que no hablaron de nada, pero tuvo los mismos efectos. Él pidió nada más que se limpiaran las elecciones, pero ¿quién las iba a limpiar si no había ni IFE, ni nada? Él desmovilizó a la población. La diferencia es que Andrés Manuel no la desmovilizó y sí asumió que era presidente legítimo. Los resultados son distintos pero no tan distantes. Unas son las causas de una decisión personal del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, seguramente orientado por los partidos y por la propia familia, de desmovilizar, de la utopía de que iba a crear un partido y ¿para qué?, ya teníamos cuatro. Juntarnos todos, eso sí, lo que no se hizo. En el caso de Andrés Manuel López Obrador él representó el ala social del movimiento, mantuvo la esperanza de la gente, la mantiene todavía. Ahí fallaron otros resortes, la historia hay que escribirla, así como hay un libro de Martha Anaya que es crucial sobre el 88, habrá que hacer otro de toda la bibliografía y las entrevistas del 2006.

¿Cuáles fueron esos resortes que fallaron en 2006?

—Lo que no hay que olvidar es que la Convención Nacional Democrática acordó solemnemente por unanimidad no permitir la toma como presidente de Felipe Calderón. Ésa es la parte que falló esencialmente porque, como en el 88, hubo distintas opiniones y predominó claramente, como en 88, el evitar la violencia. Yo soy partidario de la movilización que no necesariamente conduce a la violencia, pero que mueve. Que hayan tumbado el Muro de Berlín no significó que los agarraran a balazos, eso no es cierto. Los balazos es pensar en términos de la Revolución mexicana, el mundo ha evolucionado mucho desde entonces.

“Para mí la clave es que un sector importante de diputados y algunos senadores cumplieron su papel, pero otros dirigentes francamente permitieron la entrada de Calderón. Lo que había que impedir era la toma de protesta para generar el supuesto constitucional de la vacancia y hacer un gran movimiento nacional que pidiera un gobierno interino. En ese momento habría un gobierno interino que en un término de 18 meses debe convocar a nuevas elecciones. Todos los países encuentran soluciones en el orden constitucional. ¿Ya para qué contar votos? Ya los votos no servían para nada, ni el voto por voto”, opina.

¿Con toda su experiencia política, realmente pensaba que les iban a reconocer el triunfo?

—Yo sí, está escrito. Entonces claro que sí ¿por qué iban a hacer otra cosa? Cuando De la Madrid se dio cuenta de que estaba ascendiendo nuestro voto se preocupó mucho, la gente salió del campo, rompió sus ataduras. Yo no estaba confiando en papá gobierno, confiaba en la movilización de la gente. Los soldados no hubieran disparado contra millones de personas aunque De la Madrid diga y repita que lo hubieran hecho ¡Claro que pudimos haber cambiado la historia en el 88! Nos falto... Como nos metimos con partidos que estaban haciendo su agosto y creciendo, eran partidarios de una vía más tranquila y ellos no tenían las perspectivas.

¿Y en 2006, después de su experiencia del 88, creía que reconocerían el triunfo a López Obrador? ¿No esperaba el fraude?

—Sí, pero no era la idea predominante. Yo no estaba en el equipo de campaña, estaba en el Consejo Consultivo. Las veces que hablé con los responsables de esto les dije que mucho cuidado con el IFE, que tenia datos concluyentes, discusiones muy fuertes con Luis Carlos Ugalde, que se estaba perpetrando algo, pero lo dejaron ir muchos de los organizadores porque Andrés Manuel iba muy arriba. Este fue un viejo dilema de la izquierda: denunciar el fraude a precio de ahuyentar a los votantes o hacerse un poco de la vista gorda y confiar en la victoria. Para mí se rompió el orden legal ya con el desafuero, era suficiente para saber lo que iba a pasar. El presidente de la República organizó, esto, no lo hubiera hecho un presidente del PRI. Con eso bastaba para decir no vamos más, decir no vamos a permitir el fraude bajo ninguna circunstancia, se acabó ¿Cómo que no se va a ganar? Si pasa algo grave, ni modo ya pasó, la historia tiene que escribirse con determinaciones, no con retracciones.

¿Aún existe en el PRD izquierda combativa?

—¡Hay de todo en la viña del señor! Yo creo que la izquierda que encabeza Andrés Manuel López Obrador sigue siendo muy combativa la base y ahora mucho mejor organizada que antes, pero también tenemos una izquierda acomodaticia, una chambista y otra que es un pretexto de la modernidad, que no hace la denuncia clara de que nosotros representamos un modelo distinto, lo que se presta a todo tipo de arreglos a cambio de ventajas menores.

¿Será que hay hombres de derecha de closet en la izquierda oficial, la reconocida?

—No, yo no creo que sea eso, creo que hay muchos temperamentos y muchos intereses y a veces le hacen el juego a la derecha. Yo no estoy de acuerdo en que se confunda a la izquierda con los partidos, ése es un error garrafal. Hay una izquierda intelectual del país, parte de ella es el Consejo Consultivo del Frente Amplio Progresista, hay una izquierda social de distintos objetivos, hay una izquierda laboral que ahora no se ve en México, se han perdido y ahora están plegados al nuevo sistema. Hay una izquierda alternativa, contestataria, no solamente por el subcomandante Marcos y lo que se quiera representar y luego hay difusas, si usted quiere la izquierda altermundista.

Añade: “Los partidos son vehículos para llegar al poder, pero en México se rompió la relación entre el sistema representativo y los movimientos sociales en el 88, porque los cuatro partidos que nos apoyaron no tenían ni el 15% de la votación y nosotros tuvimos más de 40%, fue la sociedad la que se expresó y junto con sus organizaciones fue relegada”.

Advierte: “En México no hay una ley de partidos, no hay las válvulas de escape. Hay desigualdad en el trato a los partidos que tiende a coagular el poder de quien ya lo tiene. No hay candidaturas independientes, no hay partidos locales, no hay un control de los gastos de los partidos, si eso no cambia las cosas no se van a poder arreglar”.

Prosigue con la pasión que caracteriza sus discursos: “El sistema de partidos, y más una transición que no se han completado, están en permanente evolución. Que el PRI esté aspirando nuevamente al poder es una aberración histórica, es una señal el que el PAN haya sacrificado su prosapia supuestamente democrática, primero al apoyar a Salinas y hacer un compromiso, luego con el fraude del 2006. El PRI aspira a regresar al poder por la peor de las vías: haber convalido el fraude dos veces. Los partidos de izquierda, por la reforma electoral que hicieron, no pudieron presentarse en coalición”.

También se ha roto la regla del silencio de los expresidentes.

—En un país donde un expresidente de la República que impuso a su sucesor a base de apretar todas las tuercas que quedaban en su poder y que lo llevó al poder de modo fraudulento, diga que ese heredero fue cómplice del narcotráfico y que además es un criminal, que se robaron hasta la caja chica, en ese país si no actúa el Ministerio Público (que depende del Ejecutivo) el actual presidente está siendo cómplice. Debe abrirse una investigación inmediata. ¿Qué clase de país somos? En Estados Unidos cayó Nixon por un asunto mucho menor. ¿En qué otro país la gente sigue aguantando, a lo tonto, que el Ministerio Público dependa del Ejecutivo? Es el único país que queda en el mundo.

Estalla en Forum contra el gobierno: “Tienen frenado el cambio y la reforma porque no quisieron hacer democracia, quieren quedarse con los restos del poder. Ha sido antidemocrática la transición, se apoderaron de los resortes del poder y los usaron de modo vulgar, lo han hecho esencialmente de modo ilícito.

Hace años alguien me dijo que cuando llegara un partido distinto al PRI al poder, haría más destrozos que un chivo en una cristalería.

—Tenía razón, salvo que nosotros éramos una clase política formada económicamente, hecha y derecha, y ahí los equilibrios no se manejaron bien y por eso no había que darle a los partidos que no tienen experiencia de gobierno más que funciones parlamentarias, mientras se formaban. Yo tuve un debate con Calderón cuando era joven y vivía en la otra cara de la luna. Lo que debió haber gobernado en este país es la izquierda del sistema. Nosotros nos prendimos como izquierda del sistema. Siempre supimos, en la función pública, sobre todo en el periodo desarrollista, donde estaba la izquierda y donde la derecha, quienes estábamos a favor de más fondos para el desarrollo económico, de la alza constante de los salarios para mejorar el nivel de vida, del aumento del presupuesto para educación, salud y vivienda, de la rectoría del Estado; y quienes estaban por la economía de mercado. Esto se vio muy claro cuando termina el periodo de desarrollo estabilizador. Terminó un periodo, la clase política le dio demasiado poder a la clase tecnocrática, fueron los que se endeudaron, no nosotros, yo estuve contra el endeudamiento y fueron apoderándose de la situación.

Explica: “Los grandes centros de poder mundial tenían dos métodos para controlar a los países de la periferia, el método pentagonista: a través de los secretarios de la Defensa , lo que llevó a las dictaduras militares, y el método financista: ir endeudando a los países de modo que la clase tecnocrática tuviera las decisiones porque era la que podría endeudarse, renegociar la deuda, la que establecía las condiciones de renegociación hasta que se apoderó del poder”.

En 1988 nosotros teníamos más gente para gobernar que ellos, dentro del gobierno mismo. Yo tenía 300 colaboradores que conocían los resortes del Estado. La gente lo intuyó, por eso en los primeros mítines nos gritaban “¡Viva el PRI bueno!”. Está escrito por (Daniel) Cosío Villegas que la única manera de salvar al país, sin comprometer su estabilidad y su desarrollo era que ganara el ala progresista y nacionalista del gobierno. Todo sucedió entre los años 70 y 80 y la decisión histórica es el nombramiento de Miguel de la Madrid , que todos sabíamos que era un funcionario competente en su ramo, pero que representaba los intereses de la clase tecnocrática del país.

Pues si lograran algo en 2012, ya no cuentan con esos cuadros.

—Es otro mundo, habrá que reconstruir la clase política pero se ha hecho, no se puede decir simplemente ya no hay nada. ¿Cómo se construyó el socialismo democrático en Europa? ¿Cómo lo construyó con Felipe González o Mario Suárez o en Alemania en la posguerra? Se construyó con cuadros nuevos, sacados de las universidades, de las pequeñas y medianas empresas. Hay que ver cómo se ha formado, lo que pasa es que esto no se quiso aquí, se entregó el poder de la izquierda a las tribus de partidos que habían medrado del gobierno. Los chuchos son los que vienen del PST (Partido Socialista de los Trabajadores) de (Rafael) Aguilar Talamantes. Fueron errores históricos.

Usted encabeza las listas del Partido del Trabajo para diputados. ¿Qué piensan lograr con unos cuantos escaños?

—¡Oposición! Lo que yo hice en el Senado, compañero! ¡Ya se olvidó lo que yo hice! Éramos cuatro, pero que ruido hicimos, éramos una oposición de adeveras, nunca se aceptó un sólo cachondeo, éstos aceptan el primero que les viene. Lo que hicimos en la Cámara de Diputados, aliarnos con otros hasta ser mayoría. Hay que estar frente al gobierno y en contra del gobierno, hay que entender que la democracia es un juego entre oposición y gobierno. La oposición no actúa como oposición, porque tiene miedo que le digan no eres constructivo, parece que estamos en la época del PRI. Hay que construir una oposición que represente a la sociedad.

Tras despedirnos de Porfirio Muñoz Ledo crecen las interrogantes hacia el futuro cercano y hasta cuándo romperemos el círculo vicioso surgido en los 80.

JORNADA NACIONAL CONTRA LA IMPUNIDAD EN EL CASO DE LA GUARDERIA ABC DE HERMOSILLO, TAMBIEN EN MONTERREY LAS ORGANIZACIONES SOCIALES SE MANIFESTARAN !

49 niños fallecidos


Marcha de las Flores : segunda marcha y/o concentración nacional

Jornada Nacional e Internacional de Protesta contra la Injusticia y la Impunidad
A dos meses de la tragedia de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, participaremos con organizaciones ciudadanas y personas indignadas por la injusticia, en el "Plantón" frente al IMSS de Reforma 476 para exigir que se castigue ya, a los culpables de este crimen contra la humanidad.

Las Mujeres sin Miedo partiremos del Angel de la Independencia a las 20hs. en procesión hacia el IMSS, dónde haremos un Performance.

Miércoles 5 de agosto
19 hrs.
Procesión del Ángel de la Independencia y plantón en el IMSS
Lleva flores, cirios y veladoras

Convocamos: Mujeres sin Miedo: Ofelia Medina, Begoña Lecumberri, Carmen Huete, Francesca Guillén,
Claudia Santiago, Giovanna Cavasola, Humberto Robles, Clara Ferri , Jesusa Rodríguez, entre otr@s.

Saturday, August 01, 2009

Movimiento Ciudadano Ambientalista, una forma precisa de hacer ciudadanía...

Cañón de Santa Ana-Sierra de la Silla: territorio no urbanizable, especialmente protegido.

Excursión al Cañón de Santa Ana-Sierra de la Silla.

El 1 de agosto pasado, fue realizada una excursión al Cañón de Santa Ana como parte de las acciones de movilización que establecen el rechazo a la construcción del Arco Vial Sureste en la Sierra Cerro de la Silla.

La celebración de la excursión es uno de los pasos previos para la Marcha a favor de la conservación de la Sierra de la Silla y en contra de la construcción del Arco Vial Sureste en el Cañón de Santa Ana, ha realizarse el 8 de agosto, en el cruce del Paseo Santa Lucía con Félix U. Gómez.

Es importante tener acercamientos que resulten en el conocimiento de la Sierra de la Silla, cuya protección y defensa se hacen de las promociones urbanizadoras hechas por el Gobierno de Nuevo León.

Cañón de Santa Ana-Sierra de la Silla: territorio no urbanizable, especialmente protegido.

El crecimiento de Monterrey, realizado con una planeación que nunca ha considerado la protección efectiva de las montañas que la rodean, ha tenido como resultado la invasión de los cerros de Las Mitras, El Topo, Sierra Madre, la Sierra Madre y la Sierra de la Silla, todas con categoría de área natural protegida..

Los resultados evidentes de la invasión son visibles en cualquier punto de la zona conurbada de Monterrey, todas las montañas poseen asentamientos humanos y se tienen casos graves en las Sierras de Las Mitras y La Silla, que han sido modificadas partes de las mismas, de manera permanente, para la extracción de material pétreo para construcción.

La Sierra de la Silla, en el territorio correspondiente al oriente de la montaña, con un menor grado de urbanización e invasión de sus partes ambientales más sensibles, esta en riesgo de perder la integridad de sus ecosistemas, por el proyecto de obra pública que promueve el Gobierno de Nuevo León, llamado Arco Vial Sureste.

Con el eventual establecimiento de la carretera y un túnel en la Sierra de la Silla, además del impacto ambiental negativo irreversible que representan esas construcciones, se establece la condición básica para la urbanización de la Sierra de la Silla, circunstancia adversa para la conservación de los ecosistemas representativos de la biodiversidad en dicha montaña.

Antonio Hernández Ramírez.

Los agentes del cambio en el lugar de la cita: Metro Exposición en Ciudad Guadalupe, un recuento de entusiasmo e interés por construir puentes de comunicación en una lucha justa por preservar nuestra ecología.


Denisse Almillo de espaldas y con las alas extendidas para remontar las alturas del Cañón de Santa Ana, al extremo derecho La Mujer Tatuada, propia y con el arma en la mano para lograr captar los instantes del mundo.



Alma en la cima del mundo, representando a Somosuno Radio, como siempre, en la contemplación del instante.




La lucha por evitar la construcción del Arco Vial Sureste no solamente es la preocupación de Denisse Almillo, sino de la ciudadanía que ve como destruyen el patrimonio de las nuevas generaciones.




Por las veredas de la sierra donde pueden observarse las marcas, en rojo, de los trabajos de ingeniería para hacer los trazos donde pasará, si lo permite la ciudadanía, el arco vial sureste


La otredad


Toño explicando las luchas del Movimiento Ambientalista Ciudadano, esto apenas inicia, la lucha será larga y complicada.



Una vez terminada la jornada de trabajo, los miembros del Movimiento Ambientalista Ciudadano deja constancia de que la sierra no está sola, existe la voluntad de no permitir un ecocidio y se convoca a la marcha el próximo 8 de Agosto. Llevemos nuestra lucha a tod@s, la marcha debe ser la punta de lanza para una movilización total.



¡ NO A LA CONSTRUCCIÓN DEL ARCO VIAL SURESTE !