
¿ LIDER MORAL ?
René Zúñiga
El Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano renunció a un liderazgo ganado a pulso al interior del Partido de la Revolución Democrática al asumir una conducta contradictoria y prepotente. No siempre se gana, no se puede cuestionar fuera de tiempo conductas y yerros del Andrés Manuel, cuando se tuvo oportunidad de asumir una posición clara previa al proceso electoral y presentar propuestas para que estas fueran agregadas al Proyecto Alternativo de Nación, es más, antes, bien pudo enfrentar en una elección interna a AMLO, sin embargo, sabía que no las tenía todas consigo y prefirió la oscuridad en la acera de enfrente. Aceptó sin recato alguno el ofrecimiento del Sr. Fox para presidir las fiestas del Bicentenario de iniciación de la lucha de independencia y se mantuvo a distancia de AMLO en los medios masivos y cuanta oportunidad tuvo la aprovechó para denostar con su silencio el proyecto encabezado por Andrés Manuel y millones de mexicanos en todo el país.Ya en 1988, previo a ser el candidato de lo que después se conoció como el Frente Democrático Nacional, no pensó en la trayectoria del Ing. Heberto Castillo y su candidatura a la presidencia por el Partido Mexicano Socialista y sus merecimientos para ser el candidato. No, sus operadores y cientos de oportunistas que arribaron al besamanos con él, se dedicaron a boicotear al Ing. Heberto, quién en una actitud generosa y consecuente renunció a su candidatura en favor del Ing. Cárdenas y en lugar de rumiar amarguras en lo oscurito, hizo campaña en favor del nuevo candidato. Así que ahora el Ing. Cárdenas, quién tuvo en su momento la oportunidad de encabezar una lucha en contra de las corrientes que tienen maniatado al PRD y a sus sedicentes lideres y democratizarlo, debe atender asuntos del bicentenario y no montarse a golpear a un dirigente que se ha ganado el respeto de millones de mexicanos y que encabeza un movimiento social que hubiéramos deseado se diera en 1988. No, el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano no es el líder moral del Partido de la Revolución Democrática.
El PRD es el partido donde milito desde 1989 y yo no lo reconozco como mi lider moral.