Thursday, March 31, 2016

Ayotzinapa: Sembrando “no me olvides”


Padres y madres de familia de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa realizaron un acto simbólico por la vida, la verdad y la justicia, a 18 meses de su desaparición forzada,  sembrando 43 plantas llamadas “no me olvides”  en el antimonumento por las personas desaparecidas en México “+43” , en la Ciudad de México.
Ahí los padres y madres de familia  precisaron que la versión del Estado mexicano tiene la intención de distraer a la opinión pública y desacreditar el trabajo de quienes se solidarizan con esta lucha en busca de la verdad:  “Los padres y madres de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa estamos en la búsqueda de nuestros hijos y exigimos que el Estado le de más tiempo al Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI); que permita las entrevistas a los militares;  que sean castigados los altos mandos que inventaron la mentira histórica; y que cese el desprestigio al GIEI.
De igual forma expresaron que esta lucha no terminará hasta que aparezcan los estudiantes e invitaron a la población en general a seguir caminando juntos por la verdad y la justicia.
Con una simbólica marcha del Paseo de la Reforma y Bucareli hacia el Hemiciclo a Juárez, se refrendó la dignidad de su búsqueda por sus hijos y por la verdad.
¡Vivos se los llevaron. Vivos los queremos!

Sunday, March 27, 2016

CRISTO HA VENIDO PARA QUE TENGAMOS VIDA Y VIDA EN ABUNDANCIA...Mensaje de Pascua 2016 Fr. Raúl Vera, O.P., Obispo de Saltillo



«¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado” (Lc 24,5b-6)



La Resurrección de Jesucristo. El Bautismo y el Perdón del pecado del mundo. Vivimos la fuerza del Amor que produce Vida

El Evangelio de San Lucas nos narra que un grupo de mujeres, que había estado presente en el Calvario el día que Jesús murió crucificado y que vió dónde habían colocado su cuerpo, fue al sepulcro el primer día de la semana muy de madrugada, preparadas para ungir el cuerpo de Jesús. Sin embargo se encontraron con que la piedra que cubría el ingreso del sepulcro había sido retirada; entraron pero no vieron el cuerpo, lo que las dejó desconcertadas (Cf. Lc. 24,1-4). En ese momento se presentaron ante ellas dos varones con vestidos resplandecientes, por lo que se llenaron de miedo e inclinaron su rostro en tierra, los varones les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recuerden lo que Él les decía cuando aún estaba en Galilea: «Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día». Ellas recordaron sus palabras (Lc. 24,5-8).

Las mujeres fueron inmediatamente a contar a los Apóstoles lo sucedido, pero ellos no les creyeron (Cf. Lc 24,9-11). No obstante Pedro fue al sepulcro a cerciorarse y ver qué pasaba; encontró el sepulcro como las mujeres lo habían contado, estaban en él sólo los lienzos con los que Jesús había sido envuelto después de que embalsamaron su cuerpo, y nada más, así que no sabía qué pensar (Cf. Lc 24,12)

La resurrección de los muertos que Jesús inaugura con su propia resurrección es una novedad impresionante que lleva consigo la experiencia de la Pascua de Jesús, porque fue una experiencia visible, sensible para quienes, en el transcurso de ese día domingo, poco a poco fueron percatándose de la noticia de que, en efecto, Jesús estaba vivo, había resucitado (Cf. Mt. 28,9-10; Jn. 20, 14-17; Lc. 24,13-35; 36-49; Mt. 28,16-20).

Jesús resucitado inmediatamente habla a los Apóstoles de la misión que tienen encomendada a partir de ese momento, anunciar al mundo la salvación y el perdón de los pecados que él había obtenido con su muerte y resurrección (Cf. Jn. 20, 21-23; Mt. 28,18-20; Mc. 16,15-18; Hch. 1,8; 2,38; 3,19; 4,12; 5,31-32; 10,42-43). Expresamente el Señor Jesús ordena a los apóstoles bautizar a quienes acepten hacerse discípulos de él (Cf. Mc. 16,15-16; Mt. 28, 19-20). Entrar en comunión con Cristo resucitado es el efecto misterioso que obtenemos los seres humanos, de la sangre redentora de Cristo derramada en la cruz.

En su diálogo con un rico y sabio fariseo llamado Nicodemo -según nos lo transmite el Evangelio de San Juan en forma velada- Jesús le describe los efectos del bautismo: Fue de noche a ver a Jesús y le dijo: «Maestro, sabemos que tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede realizar los signos que tú haces, si Dios no está con él». Jesús le respondió: «Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios.» Nicodemo le preguntó: «¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre y volver a nacer?». Jesús le respondió: «Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace de Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: «Ustedes tienen que renacer de lo alto». El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu» (Jn. 3,2-8).

El apóstol San Pablo nos habla también de esta nueva ¿fe? a la que nos da acceso el bautismo en su Carta a los Romanos. Ser bautizados en Cristo nos lleva a sumergirnos con él en su muerte, somos sepultados con él, para que del mismo modo que Él resucitó, nosotros entremos a una Vida nueva. Somos identificados con Él en su muerte, para identificarnos también con él en su resurrección. El ser humano viejo que vivió en el pecado –que nos llevaba a la muerte- queda destruido para que dejemos de ser esclavos del pecado. Quienes hemos muerto con Cristo al pecado, y ya no tenemos nada que ver con el pecado, ahora vivimos unidos a Él. Y de la misma manera que Cristo, una vez resucitado ya no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre Él, porque hizo morir al pecado por medio de su muerte en la cruz y ahora vive para Dios, así nosotros que hemos sido bautizados en Él, debemos alejarnos del pecado, considerarnos muertos para él y vivos para Dios en Cristo Jesús, y no permitir que reine más el pecado en nosotros (Cf. Rm. 6,2-12). En la medida en que hacemos el intento de eliminar las condiciones de muerte para otros, nos acercamos más al proyecto de vida del Señor Jesús por quien somos bautizados e invitados a resucitar a una nueva vida con Él.

De otras muchas maneras el Señor Jesús y por medio de muchos ejemplos nos dio entender en su Evangelio esta realidad de la nueva vida. Se trata de una vida plena, que empezamos a vivir ya desde este mundo, unidos a Él. Uno de esos ejemplos es el de la Vid y los Sarmientos (Cf. Jn 15,1-17). Jesús nos invita a permanecer siempre en esta vida nueva que tenemos unidos con Él, si queremos dar el fruto que esta novedad de vida debe producir en el mundo. Y Él pone el ejemplo de la planta de la vid que da su fruto a través de los sarmientos que crecen unidos al tronco de la vid y producen los racimos de uva. Recurriendo al ejemplo del sarmiento que solamente puede dar fruto si permanece unido a la vid, así nosotros hemos de permanecer unidos a Él. Este regalo de poder vivir ya en esta tierra unidos a Él, lo ha pagado Él por su muerte de cruz, y su resurrección gloriosa de entre los muertos, como lo hemos visto. Por el misterio de su Pascua, su paso de la muerte a la vida, Jesús obtuvo para nosotros la purificación del pecado, y el don de la vida divina que Él comparte ahora con nosotros. Jesús nos invita a permanecer en esta comunidad de vida con Él, porque de la misma manera que el sarmiento no da fruto si no permanece unido al tronco de la vid, tampoco nosotros daremos fruto si no permanecemos unidos a Él. Nos dice claramente que Él es la vid y nosotros los sarmientos, que para poder dar frutos hemos de permanecer unidos a la Vid, que es Él, pues separados de Él nada podemos hacer. Y dice con mucha claridad que quien no permanece unido a Él, es como el sarmiento que se tira y se seca, lo toman y lo arrojan al fuego y se quema.

En su ejemplo de la vid y los sarmientos, nos da también la clave para poder saber si verdaderamente permanecemos en Él, sin engañarnos a nosotros mismos. Esta clave la da con estas palabras: “si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes” van a estar dando frutos, y todo lo que pidan de ayuda en su oración para poder seguir dando fruto, lo obtendrán. Y nos dice además, que la gloria de su Padre Celestial consiste en que nosotros demos abundantes frutos mientras pasamos por esta tierra. De esa manera seremos verdaderos discípulos de Jesús su Hijo.

Con el ejemplo que eligió par hacernos entender el modo de comunión que empezamos a vivir con Él desde este mundo, nos dice que se trata de una comunión de amor, y lo dice con estas bellas palabras: “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor. como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Éste es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando” (Jn. 15,9-14), donde el mandato es el amor y la cercanía, distinta a la esclavitud y la utilización de la persona.

Sólo desde el amor verdadero que consiste en una entrega por quien se ama, permanecerá en nosotros el espíritu de amor y servicio por la familia humana que nos mostró con su vida el Hijo de Dios hecho hombre, nuestro Señor Jesucristo. Él no solamente nos reveló el rostro misericordioso del Padre, con toda su vida en medio de nosotros, mientras pasó por esta tierra, sino que en su mismo ser de Verbo Encarnado, nos enseñó quiénes somos nosotros los seres humanos, mujeres y hombres portadores de la imagen de Dios amor, Padre y Madre de la humanidad entera, lleno de misericordia para con todas y todos.

Frutos que Cristo nos pide hoy en México. Reconstrucción de la Nación. Con la Participación de Todos. Manteniendo la Primacía de la Persona. Particularmente en Coahuila

Para abordar una reflexión respecto a los frutos que tenemos que dar hoy entre lo más cercano a nosotros, quiero poner nuestra atención en algunos de los mensajes que el Papa Francisco nos dio en su Visita a México, en el pasado mes de febrero.

Ante los obispos de México, en la Catedral Metropolitana, en la Ciudad de México, el Papa dijo: 2Les ruego no minusvalorar el desafío ético y anticívico que el narcotráfico representa para la juventud y para la entera sociedad mexicana, comprendida la Iglesia. La proporción del fenómeno, la complejidad de sus causas, la inmensidad de su extensión, como metástasis que devora, la gravedad de la violencia que disgrega y sus trastornadas conexiones, no nos consienten a nosotros, Pastores de la Iglesia, refugiarnos en condenas genéricas -formas de nominalismo- sino que exigen un coraje profético y un serio y cualificado proyecto pastoral para contribuir, gradualmente, a entretejer aquella delicada red humana, sin la cual todos seríamos desde el inicio derrotados por tal insidiosa amenaza. (Papa Francisco, Mensaje a los Obispos, Catedral Metropolitana. México, D.F., 13 de Feb. 2016)

Si bien el Papa nos habló ahí a los obispos, la advertencia vale para todas y todos quienes vivimos en este País. Él a los obispos nos pidió formular un “serio y cualificado proyecto pastoral”, sin embargo, yo quisiera extender este llamado, en primer lugar, a quienes se confiesan seguidoras y seguidores de Jesús en México, desde nuestra vocación específica en el seguimiento de Cristo, y en el lugar donde estamos sirviendo a la sociedad mexicana, a todos nos afecta esta situación por la que pasa la Nación, como lo señala el Papa. Pero tampoco el llamado del Santo Padre se cierra a sólo los cristianos, las bases de México las sustenta toda la ciudadanía y para todos se plantea por igual este desafío ético y anticívico que ha generado lo proliferación de la corrupción y descomposición social que este fenómeno esta propagando por todas las latitudes de nuestra Patria.

Después de comentar todos los argumentos que San Juan Diego le puso a la Santísima Virgen, para convencerla de que él no era la persona indicada para mover al Obispo a que construyera su Santuario, sugiriéndole que enviara a otra persona, el Papa, en la Homilía pronunciada en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe afirmó: “María le dice que no, que él sería su embajador. Así logra despertar algo que él no sabía expresar, una verdadera bandera de amor y de justicia: en la construcción de ese otro santuario, el de la vida, el de nuestras comunidades, sociedades y culturas, nadie puede quedar afuera.

“Todos somos necesarios, especialmente aquellos que normalmente no cuentan por no estar a la «altura de las circunstancias» o por no «aportar el capital necesario» para la construcción de las mismas. El Santuario de Dios es la vida de sus hijos, de todos y en todas sus condiciones, especialmente de los jóvenes sin futuro expuestos a un sinfín de situaciones dolorosas, riesgosas, y la de los ancianos sin reconocimiento, olvidados en tantos rincones. El santuario de Dios son nuestras familias que necesitan de los mínimos necesarios para poder construirse y levantarse. El santuario de Dios es el rostro de tantos que salen a nuestros caminos”. (Papa Francisco, Homilía en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. México, D.F., 13 de febrero de 2016)

En Ciudad Juárez, el Papa, ante las personas relacionadas con el mundo del trabajo, empresarios y obreros, señaló la primacía de la persona humana y su dignidad, en todas las decisiones que se tomen con respecto a todo lo que se refiere al tema del trabajo en México. Transmito una parte de su Mensaje, como una de las prioridades fundamentales que debemos considerar, entre los frutos que hoy espera Cristo de nosotros sus seguidores, como fermento dentro de la construcción de la sociedad mexicana.

“Uno de los flagelos más grandes a los que se ven expuestos los jóvenes es la falta de oportunidades de estudio y de trabajo sostenible y redituable que les permita proyectarse; y esto genera en tantos casos –tantos casos– situaciones de pobreza y marginación. Es un lujo que hoy no nos podemos dar; no se puede dejar sólo y abandonado el presente y el futuro de México”. (Papa Francisco, Discurso en el Encuentro con el mundo del trabajo, Ciudad Juárez, Chih., 17 de Feb., 2016)

“Desgraciadamente, el tiempo que vivimos ha impuesto el paradigma de la utilidad económica como principio de las relaciones personales. No sólo provoca la pérdida de la dimensión ética de las empresas sino que olvida que la mejor inversión que se puede realizar es invertir en la gente, en las personas, en las familias”. (Ibid)

“La mentalidad reinante pone el flujo de las personas al servicio del flujo de capitales, provocando en muchos casos la explotación de los empleados como si fueran objetos para usar y tirar, y descartar (cf. Laudato si’, 123). Dios pedirá cuenta a los esclavistas de nuestros días, y nosotros hemos de hacer todo lo posible para que estas situaciones no se produzcan más. El flujo del capital no puede determinar el flujo y la vida de las personas”. (Ibid)

Entre otros, los frutos que Dios espera de nosotras y nosotros los coahuilenses, nos pide que pongamos atención a resguardar la dignidad de las y los migrantes, que recorren el País en busca de un futuro mejor para sus familias, en medio de una situación que ya constituye una tragedia humanitaria. Que cuidemos la tierra, de la que viven las campesina y los campesinos y vivimos también todos nosotros, pues ellos obtienen de la tierra los alimentos que consumimos. Pienso en la amenaza que representa el fracking y de manera especial me refiero a la lucha que realizan ellas y ellos, campesinas y campesinos, para impedir la instalación del Confinamiento de Residuos Tóxicos que pretende realizar una empresa, en medio de los Ejidos del Municipio de General Cepeda. Dios nos pide el fruto de nuestro acompañamiento solidario a ellos y ellas en su lucha contra esa barbarie. Los mineros del carbón, y el caso Pasta de Conchos es una deuda pendiente que tenemos en Coahuila.
Otro fruto que Jesús nos pide es acompañar a las familias de los desaparecidos que buscan afanosamente y en medio de un gran sufrimiento a sus familiares, cuyo paradero y suerte desconocen hasta hoy, para que su lucha dé resultados positivos, pues son muchos años los que llevan en esta batalla. También Jesús nos ordena que pongamos atención a quienes están en las cárceles de nuestro estado y a sus familiares, que sufren junto con ellas y ellos las injusticias y violaciones constantes a sus derechos fundamentales, en todo lo que se refiere al trato que reciben al interior de los penales, el respeto al debido proceso jurídico y las revisiones infamantes de que son objeto las mujeres, en el momento del ingreso al penal, para visitar a sus familiares.

El Jubileo de la Misericordia
El Jubileo de la Misericordia convocado para toda la Iglesia por el Papa Francisco, representa para todos los mexicanos y de manera particular para nosotros los coahuilenses, una oportunidad para mirar a nuestro lado y más allá de lo que constituye nuestro entorno visible y palpable, y comprender la urgencia de movernos a organizar un País donde sus instituciones propicien una articulación social, cuyos frutos sean de justicia y respeto a la dignidad de todas y todos, donde el amor, la libertad y la verdad sean las columnas que sustenten la vida de México. En todo esto especialmente debemos partir, como nos lo indicó el Papa Francisco, desde los más insignificantes, los que no están siendo tomados en cuentan, todas y todos a quienes hemos hecho invisibles hasta ahora.
Para construir un País a la altura que se necesita, el conjunto de las y los mexicanos hemos de enarbolar aquella bandera del amor y la justicia, que aún sin expresarlo del todo en aquel momento, tomó San Juan Diego en su mano, cuando aceptó ser parte de la construcción del Santuario de Dios que es toda esta Nación (Cf. Homilía del Papa Francisco en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, 13 de Feb., 210).
Con estos deseos de que la redención humana que Cristo sigue realizando hasta hoy día en el mundo, por medio de su Misterio Pascual, siga dando abundantes frutos en nuestra Patria y en nuestro estado de Coahuila, les abrazo y les bendigo. Deseo para todas y todos ustedes una ¡MUY FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Saltillo, Coahuila, 27 de marzo, Solemnidad de la Pascua, de 2016


Wednesday, February 03, 2016

Perfiles partidarios



Perfiles partidarios
Luis Linares Zapata
L
a base de sustentación de los partidos que permite la continuidad del modelo de acumulación vigente tiende a presentar semejanzas notables. Fenómeno similar acontece con los simpatizantes de aquellos partidos que propugnan por un cambio hasta de sistema completo. Las similitudes y diferencias son destiladas por varias razones, pero, a pesar de ello, pueden encontrar puntos en común. Por el lado conservador (derecha) las confluencias son fáciles de percibir. Los partidarios del Partido Popular (PP) español y del PRI mexicano, por ejemplo, se hermanan en varias características de sus mayorías votantes: bajos ingresos, ruralidad y escaso nivel educativo como sellos distintivos. En la última elección española el PP obtuvo más de 50 por ciento de sus votos en territorios donde sólo vive 20 por ciento de la población de ese país. Este resultado lo hace factible una legislación que privilegia localidades de baja densidad poblacional sobre los centros urbanos. Condiciones (trampas) impuestas desde el inicio de la llamada transición que tuvo el objetivo de preservar la hegemonía del grupo franquista dominante. El PRI, durante el proceso de 2012, inesperadamente, logró un fantástico cúmulo de simpatizantes en zonas de alta marginación, todos susceptibles de múltiples manipulaciones. Aun considerando tales peripecias, tanto del PP como del PRI, apenas alcanzaron un magro 29 por ciento de la votación total. Es fácilmente entendible que, con menos de un tercera parte del electorado, el respaldo sea insuficiente para llevar a cabo las tareas de gobierno con la legitimidad exigida en estos azarosos tiempos. Tan exiguo soporte popular, en el caso del PP, le ha impedido formar gobierno. Para superar tal situación se recurre a fuertes presiones cupulares (empresariado de gran nivel) para sumar a los dirigentes del PSOE y permitir a Mariano Rajoy ser, de nueva cuenta, presidente español. El PRI, sin embargo, mediante una serie de alianzas, altamente cuestionables en su ética, con el cuestionado PVEM y Nueva Alianza, llega a incluir una ley compensatoria (8 por ciento) para alcanzar la mayoría. De esta singular manera se arroga la facultad de imponer un diseño, por demás autoritario, sobre el resto de los mexicanos que, sin duda, no dieron tal mandato continuista.
Los apologistas de la continuidad apuntan a un hecho innegable: cierta penetración priísta en los sectores medios. En ellos coinciden con el grueso de los panistas, segmento inclinado, por conveniencia y subordinación, a la continuidad del modelo.
Las comparaciones anteriores pueden extenderse a otros procesos político-electorales de la actualidad. Una bastante extraña incluye a lo que viene aconteciendo en Estados Unidos. La candidatura de Donald Trump (independiente dentro de los republicanos) es crecientemente apoyada por individuos blancos de bajos ingresos y poca educación. Tiene, este grupo de electores, un rasgo adicional: se sienten presionados, hasta atropellados en sus derechos, por los inmigrantes. Piensan que tanto estos sujetos ( ilegales o no) abusan de su sistema de salud y demás beneficios (educación, empleo) sin pagar los debidos impuestos. El creciente enojo por tal circunstancia se empareja con otra circunstancia: el miedo a lo distinto que les puede causar daño y ante lo cual deberán defenderse (Tea Party) Ven en un personaje como Trump alguien que los preservará de tales daños. Es por razones como las anteriores que su candidatura, lejos de frustrarse por los continuos errores que usualmente comete, se ve con apoyos que pueden permitirle alzarse con la candidatura republicana.
Los que se sienten abocados a introducir cambios (de drásticos a moderados) en el actual modelo imperante se agrupan en los llamados partidos de izquierda. Éstos llevan a sus filas grupos humanos con mayor escolaridad, niveles medios y altos de ingresos, urbanitas dotados con mejores herramientas para su desarrollo individual. Este conjunto de hombres y mujeres son, por lo general, los que impulsan a Podemos en España o a Morena en México. Tanto el PRI como el PP se distinguen, en la actualidad, por la extendida corrupción e impunidad que reproducen en sus filas. También se han ido definiendo por la caducidad de su oferta programática. Sus mismas narrativas se identifican cuando recurren a defender sus posiciones o cuando atacan a sus contrincantes de la izquierda: los denuestan llamándolospeligrosos, irresponsables o chavistas.

El novedoso fenómeno encabezado por el senador Sanders en Estados Unidos también ha logrado adherir a cuadros similares a los de Podemos o Morena. La juventud y, en especial, la inconformidad con lo establecido (desigualdad) permite integrar un batallón creciente y decidido que empuja a sus líderes y candidatos. En este complejo ejército de apoyadores, de firmes posturas, la honestidad y congruencia son características exigibles e indispensables, tanto para los factibles funcionarios gubernamentales como para el propio liderazgo partidista. La dura lucha a desplegar por estos contingentes los obliga a verse, a sí mismos, como actores de una transformación de gran alcance: revolución política la llama Sanders y de conciencia la proclaman AMLO y Podemos.

Monday, February 01, 2016

Televisa se tambalea



El dueño
de
Televisa,
Emilio
Azcárraga
Jean.
Foto:OctavioGómez

Todo indica que Televisa empieza a hacer agua. Por un lado, enfrenta una crisis económica derivada de la baja en los ratings y en la venta de espacios publicitarios. Por otro, la competencia de la televisión on line (en particular Netflix) la tomó por sorpresa y la está desplazando del gusto mayoritario. Así, el emporio de los todavía autodenominados “Cuatro Fantásticos”, encabezados por Emilio Azcárraga, ha comenzado a adoptar medidas de emergencia: reorganización interna, cambios en sus espacios informativos y reestructuración de su Consejo de Administración.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Desde 2001, cuando lograron remontar la deuda de mil 800 millones de dólares, heredada por el mal manejo del Tigre Emilio Azcárraga Milmo, el equipo directivo de Grupo Televisa –conocido comoLos Cuatro Fantásticos: Emilio Azárraga Jean, Bernardo Gómez, Alfonso de Angoitia y José Bastón– no había enfrentado un desafío tan complejo como el que se le presenta para este y los próximos años.
El panorama no es halagüeño: disminución de la venta publicitaria en televisión abierta, caída de la audiencia en sus segmentos de entretenimiento más importantes (deportes, telenovelas y concursos), crisis de credibilidad de sus espacios informativos y consecuencias negativas del “apagón analógico”. Además, la emergencia de una competencia no prevista: la televisión on line, cuyo crecimiento ha sido exponencial con empresas globales, como Netflix, que amenazan con rebasar en cinco años hasta la televisión restringida, donde Televisa domina 62% del mercado nacional.
Los focos rojos se encendieron en el segundo trimestre de 2015, cuando Televisa reportó ante la Bolsa Mexicana de Valores una baja de 16.4% en ventas publicitarias, y en el tercer trimestre del mismo año, cuando se confirmó otra disminución de casi 9%, en comparación con los mismos periodos de 2014.
El 2 de octubre de 2015, de acuerdo con fuentes de la televisora consultadas entonces por el reportero, Los Cuatro Fantásticos fueron anfitriones, en una comida-tour en sus foros de grabación, de 650 publicistas ante quienes presumieron, para incitarlos a invertir, que Televisa “conecta” con 14 millones de personas en una sola emisión de sus horarios estelares.
Según las mismas fuentes, Azcárraga Jean afirmó: Dejamos de hacer esta comida hace tiempo y para mí es un orgullo poderla volver a hacer en este foro, el foro 2. Créanme que éste es un relanzamiento de Televisa y la relación con sus anunciantes. Queremos crear estas conexiones.
El panorama no mejoró mucho después del “relanzamiento”. Televisa trató de incrementar las tarifas publicitarias de televisión abierta entre 40 y 50%, pero acabó negociando con las grandes compañías aumentos de sólo 10%, ante la resistencia de los corporativos, confía a Proceso uno de los participantes de esta negociación.
Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2048 de la revista Proceso, ya en circulación.

Sunday, January 24, 2016

David Bowie



Dignidad, elegancia y generosidad no alivian el luto: hasta aparentes ajenos lamentan dolida y elocuentemente el deceso de David Bowie. Aún no asimilado el impacto de su legado final, el sorprendente álbum Blackstar, que lanzó en su cumpleaños, conmocionó que el cáncer le venciese dos días después, dejando tan inefable adiós. Dijo el productor Tony Visconti, su veterano y frecuente colaborador: “Su vida, como su muerte, fue una obra de arte.”
Su logro final corona una larguísima serie de ellos –así como de inevitables tropiezos– que vertebran cincuenta y un años de adictiva productividad: veinticinco álbumes de estudio, cinco en concierto (tres de ellos dobles), cincuenta y un videoclips, veintiún roles fímicos, diez televisivos, ciento once temas musicales sencillos (más de dos por año) y un total estimado en 140 millones de álbumes vendidos desde su debut en 1967, le redituaron una fortuna estimada en 192 millones 462 mil 750 dólares.
Formidable numeralia, no razón sino efecto de su trascendencia: “Soy un generalista”: “Por qué se te asocia más con el rock’n’roll?”, se le preguntó. “¡Es sólo una fachada!”, reveló.
Las semillas de la voracidad cultural que subyace tan vasta productividad fueron sembradas desde la infancia de David Robert Jones, nacido en el barrio londinense de Brixton el 8 de junio de 1947, precisamente cuando Elvis Presley cumplió doce años. El contraste es dramático, ante infancias similarmente modestas. El Rey del Rock perdió a su mellizo al nacer, pero el pequeño David tuvo un medio hermano nueve años mayor cuya influencia detonó su vocación artística: Terry Burns, primogénito ilegítimo de Margaret Mary Peggy Burns, mesera del restaurante frecuentado por John Jones, quien se divorció para legitimar a David, el hijo que concibieron. La admiración del pequeño por su medio hermano mayor, proclive a música, literatura y bohemia enceló a su padre, que trató de separarlos. Pero David, quien se maquilló por primera vez a los tres años con los cosméticos de su madre, siguió gustoso a Terry hacia Chuck Berry, Buddy Holly y su propia mayor inspiración, el exhibicionista Little Richard, seguidos de John Coltrane, Charles Mingus, Eric Doplhy y los autores beat que leía su hermano: Kerouac, Ginsberg, Corso, Ferlinghetti, Burroughs.

El ojo de Bowie: adiós a la normalidad

La sensibilidad musical de David se manifestó pronto: se abandonaba al baile tan espontáneamente que le auguraban un futuro balletístico. Atraído por el saxofón, empezó a tomar lecciones a los doce años con un instrumento de plástico. En 1962, en una riña por una chica con su amigo George Underwood, éste le golpeó con su anillo el ojo izquierdo que, paralizado con la pupila distendida, le impartió su insólito aspecto característico.
Asistía al Tecnológico de Bromley cuando estalló el Beat Boom detonado por los Beatles. Encabezó en 1964 los Kon-Rads, luego los King Bees y los blueseros Mannish Boys, desbandados ese 1965. Persistente, fundó The Lower Third y grabó con ellos temas tan típicos de 1966 como los Monkees, grupo sintético televisivo cuyo sedicente vocalista Davy Jones –compatriota y homónimo–, lo orilló a diferenciarse adoptando nombre de cuchillo de combate. Su debut fue Do Anything You Say, pulcro pero adocenado, uno de tantos.
Nunca más. Impuesto por su mánager, grabó el atípico sencillo humorístico “The Laughing Gnome” (que inicia con fagots) y un sorprendente álbum debut epónimo, donde abandonó el rock pop en boga para retrotraerse al estilo orquestal del baladista y entre-tenedor crooner británico Anthony Newley; no con canciones convencionales, sino de su extravagante autoría: desde románticas y oscuramente humorísticas hasta cuadros costumbristas, parodias del ambiente pop y sus trepadoras, travestis, mendigos, enterradores y hasta canibalismo. Su histrionismo interpretativo, nutrido en su fascinación infantil por la comedia musical, atrajo al mimo Lindsay Kemp, quien le instruyó en danza, pantomima y artes amatorias.
Rechazado en 1968 por el sello Beatle Apple, fundó el pronto disuelto trío Feathers, que dio paso a un trunco proyecto ambicioso: un corto para televisión basado en canciones de su primer álbum y un nuevo tema que Bowie escribió con inspirada urgencia tras ver 2001: Odisea del Espacio, de Stanley Kubrick: “Space Oddity” (singularidad espacial), recién reversionada en conmovedor videoclip musical autoproducido y grabado a bordo de la Estación Espacial Internacional por su significativo admirador, el astronauta Chris Hadley.
El sencillo, lanzado un mes antes de la muerte de su padre, no impactó en 1969. Empero, recibió la presea Ivor Novello del gremio autoral para destacar la originalidad de su canción espacial. Su balada romántica “When I Live My Dream” ganó convencionales festivales cancioneros de Malta e Italia, y organizó un festival gratuito en Beckenham donde cantó ante 5 mil personas, vivencia que inspiró el tema “Memory of a Free Festival”. Crecida su presencia radial, la televisión lo proyectó a la popularidad al usar “Space Oddity” para la cobertura del primer alunizaje. Su primera gira fue como cantautor solista a lo Bob Dylan, otra gran influencia.
Intentó otro proyecto grupal, Hype, con el bajista Tony Visconti y los futuros “Arañas de Marte”: Mick Ronson, el guitarrista y Woody Woodmansey, baterista. Conoció a la modelo Angela Barnet y pronto convivieron; casados en 1970, ella le sugirió ostentarse andrógino y travestirse para impactar en los medios. La portada de su segundo álbum, el inesperadamente pesado The Man Who Sold The World lo mostró enfundado en un vestido (“un vestido de hombre”, aclaró luego), y postrado en actitud provocativa que fue sustituida por un retrato escénico más convencional para el relanzamiento internacional.

La sexualidad iconoclasta

Su primogénito, Duncan Zowie Haywood, nació el 28 de mayo de 1971, cuando su ambigüedad sexual hacía famoso a su padre; pero ni su siguiente álbum, Hunky Dory (en cuya portada imita a Lauren Bacall), ni su sencillo, el hoy clásico “Changes”, tuvieron éxito inmediato. Irónicamente, otro tema incluido, “Oh, You Pretty Things” sí lo tuvo... ¡pero en la versión de Peter Noone, exfigura frontal de los sesenteros Herman’s Hermits!
En 1972, Bowie proclamó su bisexualidad e inició una larga gira británica al frente del trío que, con Trevor Boulder al bajo, bautizó como The Spiders. Su primera presentación televisiva, el 23 de mayo, su elocuente interpretación de “Starman”, marcó su despegue al estrellato.
Su nuevo personaje, un apocalíptico antihéroe bisexual inspirado en el protorrockero británico Vince Taylor (a quien Bowie conoció tras el colapso mental sufrido por aquél, luego del cual Taylor decía ser una mezcla de dios y extraterrestre) protagonizó The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders From Mars con tal éxito que Bowie, hastiado, anunció su retiro, pero sólo fue el primero de una la larga serie que posteriormente le valió el estereotipo de “camaleón del rock”.
Le sucedió, enajenado e icónico, el álbum Aladdin Sane, inspirado en su afligido hermano (quien, víctima de la esquizofrenia familiar que siempre temió David, se suicidó en 1985) como imagen de la enajenación contemporánea; luego vino Pin Ups, inesperado homenaje nostálgico de sus años formativos, retratado con la icónica modelo sesentera Twiggy, en el que hizo atinadas versiones de viejos temas ajenos. De regreso al futuro, frustrado por la negativa de la viuda de George Orwell a permitir que basara un musical en su célebre distopía 1984, hilvanó el delirante relato postapocalíptico Diamond Dogs, cuyo rollingstoneano sencillo, “Rebel, Rebel”, abonó a su creciente popularidad.
En su siguiente álbum y primer directo, David Live, hizo su versión del clásico “Knock On Wood”, anticipo del “plastic soul” que caracterizaría Young Americans, álbum que grabó en Philadelphia para abrazar su vieja fascinación por la música negra americana y que, a partir del éxito del tema titular, le proyectaría al éxito masivo, ya descartada la androginia y sustituida por un dandismo más grato al gran mercado.
Su residencia en Los Ángeles mediando los años setenta lo dejó adicto a la cocaína, que le estragó físicamente, como lo delata su debut fílmico El hombre que cayó a la Tierra (The Man Who Fell To Earth), donde encarnó sin esfuerzo a un extraterrestre varado en nuestro planeta tras fracasar en el salvamiento del suyo, que resucitaría cerca de su propia muerte.
Confrontado con su beligerante esposa Angie, entró a su rescate Corrine Coco Schwab, quien, habilitada como asistente personal (y eventual amante) de por vida, rentó un apartamento en Berlín, donde alejó a Bowie de tentaciones en compañía del protopunk Iggy Pop (a quien, como a Lou Reed, agradeció su influencia artística produciéndoles sendos álbumes que reactivaron sus carreras) y del talentoso productor y sedicente antimúsico Brian Eno, con quien creó entre 1976 y 1977 su seminal “trilogía berlinesa”: Station To Station, Low y Heroes, álbumes con los que marcó tendencia innovadora para luego ser un narrador comedido en la versión de Pedro y el lobo, de Prokofiev, a cargo de Eugene Ormandy.
Su segundo álbum doble directo, Stage, hizo tiempo en 1978 para la aparición al año siguiente de Lodger, otro radical viraje no sólo para él sino para el rock entero, completado al año siguiente por Scary Monsters, cima de su creciente discografía en la que el tema “Ashes To Ashes” revisa por primera vez su propia historia a través del resurrecto náufrago espacial Capitán Tom, tan vencido y enviciado como el extraterrestre de su debut fílmico.
El 8 de febrero de 1980 formalizó su divorcio y obtuvo la custodia de su hijo a cambio de una compensación económica. Debutó en teatro, aclamado por público y crítica en el papel de John Merrick, en El hombre elefante. En 1982 protagonizó Baal, de Bertolt Brecht, para la televisión británica, que rindió el extended play de cinco temas Baal’s Hymn. También coprotagonizó la vampírica El ansia (The Hunger) con Catherine Deneuve y Susan Sarandon, el drama bélico Merry Christmas, Mr. Lawrence y coestelarizó en tele-visión Little Drummer Boy, postrer sencillo del primer ídolo pop, Bing Crosby.
En la cima de su popularidad, ventajosamente recontratado en términos económicos, combinó a integrantes claves del grupo Disco Chic con el descollante joven bluesero texano Stevie Ray Vaughan para grabar el álbum Let’s Dance, que capitalizó exitosamente su idoneidad para el floreciente medio del videoclip musical. Intentó, por primera vez, reiterar ese éxito con el similar pero fallido Tonight y grabó con el guitarrista de jazz Pat Metheny This Is Not America, para la banda sonora de la cinta de espionajeThe Falcon and The Snowman.
En 1985 cantó con un grupo improvisado (que incluyó en las congas a Perico Ortiz, único mexicano que llegó a tocar con Bowie) en el magno festival internacional de beneficencia Live Aid, donde también se proyectó el mortificante video donde se pavoneaba forzadamente con Mick Jagger, haciendo la pantomima de “Dancing In The Street”.

El corazón, el silencio y el regreso a casa

En su siguiente álbum, irónicamente titulado Never Let Me Down, intentó reaccionar contra su reciente sesgo comercial, pero el resultado fue un confuso punto bajo de su discografía. Su consecuente gira Glass Spider, la más cara y compleja de su carrera, lo agotó al punto de reinventarse una vez más como si fuese sólo otro miembro del grupo Tin Machine, con la sección rítmica de los hermanos Sales, ex de Iggy Pop, y el estridente guitarrista virtuoso Reeves Gabrels, con quienes grabó dos álbumes de estudio y un directo ante la general indiferencia del público.
Su gira de 1990, Sound And Vision, programada por votación pública, pareció por primera vez retrógrada, pero su boda con la bella modelo somalí Iman le inspiró Black Tie White Noise, álbum nupcial que logró balancear su filia por la música negra con sus experimentos electrónicos. Reactivada su creatividad,Outside le reveló nuevamente a la vanguardia, como luego sucedió con Earthling, influido por la electrónica drum & bass y cuya gira le trajo por primera vez a México. Tras proyectos tan radicales, Hourssorprendió con su síntesis de pasadas búsquedas, en consecuencia lograda y serena. El siguiente álbum,Heathen, prosiguió su autorredescubrimiento tras larga peregrinación estilística, clásico sin reiterar, maduro sin complacencia, como el subsecuente Reality que le confirma capaz de recuperar su pasado yendo hacia el futuro sin redundancia. Álbumes de madurez, acaso mejor apreciables desde la misma, precedieron al período “lennoniano” en que el otrora notorio se refugió en el relativo anonimato de una vida familiar en la urbe de hierro, y devota paternidad de su segunda hija, Alexia, a la que solía llevar de la mano caminando rumbo a la escuela.
Una década de tal silencio transcurrió tras sufrir en 2004 la indignidad de una paleta arrojada contra su ojo hábil en Noruega, seguido por una crisis cardíaca en escena que pasó factura de sus antiguos excesos. Se rumora que sufrió hasta seis infartos, pero sus seres cercanos dicen que por primera vez Bowie disfrutaba de la placidez doméstica con su familia, hasta que sorprendió al mundo con The Next Day, álbum que lo reunió con viejos colaboradores como Visconti y su veterano pianista Mike Garson, para evocar sus viejos personajes autointerviniendo su pasado creativa y promisoriamente. Durante el año y medio transcurrido desde que le diagnosticaron cáncer de hígado, Bowie libró digna y discreta batalla mientras preparaba el musical Lazarus, que prosigue la historia del extraterrestre caído entre nosotros y el álbum, que se convertiría en su regalo y revelador mensaje de despedida, epilogado conmovedoramente por “I Can’t Give It All Away” (no puedo revelarlo todo).
El viejo mago nos dejó la impresión de una pulcra despedida calculada, y un boquete irrellenable en la cultura que, en su calidad de intenso lector, pintor y espectador, fue su única adicción vital. Visconti reveló, empero, que su muerte le sorprendió: tenía cinco canciones listas para una secuela que ya no existirá. Tras su partida, Garson recordó que Bowie le contó años atrás que un psíquico le había anunciado que moriría a los sesenta y nueve años. Se equivocó: David Bowie ya es inmortal 


Sunday, December 13, 2015

Nahui Olin vs el Doctor Atl Elena Poniatowska


Dedicado a su mujer Matiana, hija del extraordinario arquitecto, ciclista y cantante de boleros y rancheras Fernando González Gortázar, el crítico Alain Paul Mallard escribió el guión de una película que transformó en libro: Nahui versus Atl.

Alain no sólo es el autor de Nahui versus Atl sino de un inquietante libro de gran literatura: Evocación de Matthias Stimmberg. También en París, tuve el privilegio de ver una exposición que le dedicó a una pareja notable, Bona de Pisis y André Pieyre de Mandiargues, ella pintora de una belleza sobrecogedora y él un escritor que hizo época, amigo de Leonor Fini. El fotógrafo francés que tanto amó a nuestro país y retrató a casi todo Juchitán además de inmortalizar a las prostitutas de la calle del Órgano en el DF. Henri Cartier Bresson tomó una foto de Leonor Fini desnuda en el agua de una piscina, frente a André Pieyre, de Mandiargues, que contempla su belleza que rivalizó con la de Leonora Carrington.

Nahui Olin es hija del general contrarrevolucionario Manuel Mondragón, quien participó en el asesinato de Francisco Madero. Su verdadero nombre es Carmen y la historia de su vida es digna de la curiosidad no sólo de Alain Paul Mallard sino de muchos mexicanos, entre otros lo fue del gastroenterólogo Raúl Fournier, quien la trató hasta los últimos días de su vida y siempre la encontró creativa y sorprendente, y del poeta y novelista Homero Aridjis, quien también escribió sobre ella. Su adorador de toda la vida es el generoso Tomás Zurián, quien ha coleccionado no sólo su obra poética escrita en francés sino su obra pictórica, además de objetos personales, fotografías, prendas de vestir, biografías y recuerdos para levantarle en su casa un verdadero altar. Cualquiera que quiera saber de Nahui Olin tiene que recurrir a ese pozo de sabiduría que es Tomás Zurián. También Adriana Malvido es una biógrafa confiable y excelente.

El Dr. Atl bautizó al astro Carmen Mondragón con el nombre de Nahui Olin y la volvió mítica. Nahui Olin es el nombre náhuatl del cuarto movimiento del sol y se refiere a la renovación de los ciclos del cosmos. El cosmos es una constante en la vida y en la escritura de Nahui que, según Andrés Henestrosa, predijo viajes interespaciales mucho antes de que los astronautas pisaran la Luna. En 1922 publicó su libro de poemas: Óptica cerebral. En 1937 la editorial Botas publicó su libro Energía cósmica con una portada diseñada por ella misma; en él, Nahui propone una serie de ideas sobre el desgaste molecular del universo y comenta de la teoría de la relatividad de Einstein. Dice no estar de acuerdo con algunos detalles de la teoría, sin especificar en cuáles. Da pruebas de un raro genio matemático para su época.

Nahui y Atl vivieron en la azotea del Convento de la Merced, donde el amor los hizo rodar por el tiempo como una bola de fuego. Para calmar sus ansias, se bañaban en los tinacos de la Merced y cuando los demás inquilinos protestaron, el Dr. Atl alegó: Si toman píldoras del Dr. Ross bien pueden beber agua del Dr. Atl. Nahui y Atl eran muy fiesteros y Nahui recibía a los amigos desnuda, una charola de tacos y tostadas bajo sus dos senos. Diego y Lupe Rivera, Adolfo Best Maugard, Ricardo Gómez Robelo, Tina Modotti, Edward Weston, Dalila y Carlos Mérida. Bailaban, cantaban, pintaban, fotografiaban y sacralizaban a México. Sobre un pedazo de cartón, Nahui le hizo un retrato a lápiz a Weston. Sus dibujos eran como ella: ingeniosos, libres y frescos.

Contemporánea de Edward Weston y de Tina Modotti, Weston tomó retratos prodigiosos de sus ojos y de su cuerpo desnudo que han hecho historia. También Antonio Garduño capturó desnudos de su cuerpo de diosa, pero no logran el impacto de las fotografías de Weston.

¿De dónde provienen los ojos de sulfato de cobre de algunas mexicanas que las hacen parecer encandiladas, posesas, veladas por una hoja de árbol, una ola de mar? De que Nahui Olin tenía el mar en los ojos no cabe la menor duda. El agua salada se movía dentro de las dos cuencas y adquiría la placidez del lago o se encrespaba furiosa tormenta verde, ola inmensa, amenazante. Vivir con dos olas de mar dentro de la cabeza no ha de ser fácil. Convivir tampoco. Se abrió ante el Dr. Atl un abismo verde: Yo caí ante este abismo, instantáneamente, como un hombre que resbala de una roca y se precipita en el océano. Atracción extraña, irresistible.

A Alain Paul Mallard le encargaron el guión de una película y prefirió hacer un libro que rescata el paraíso de ambos. ¡Pobre de Nahui! ¡Pobre del Dr. Atl! Vulcanólogo, vulcanizado. Su volcana rugía más que la Iztaccíhuatl, que no dormía jamás. Sus escurrimientos eran fuego. ¡Ay, volcana! ¡Pobre del Dr. Atl! Según Alain Paul Mallard, Nahui no sólo era un relámpago verde sino una mujer culta que amaba el arte, hablaba de la teoría de la relatividad, habría discutido con Einstein de ser posible, tocaba el piano y componía, hacía poesía y pintaba, sabía juzgar una obra de arte y creía en Dios. Eres Dios, ámame como a Dios, ámame como todos los dioses juntos.


Foto
Nahui Olin, por el fotógrado Edward Weston
La que sabía todo del placer por tener al mar en los ojos era Nahui. Atl le escribió:


Mi vieja morada ensombrecida
por las virtudes de mis antepasados
se ha iluminado con los fulgores de la pasión.
Nada nos estorba, ni los amigos ni los prejuicios.
Ella ha venido a vivir a mi propia casa
y se ha reído del mundo, y de su marido.
Su belleza se ha vuelto más luminosa
como la de un sol cuyos fulgores se acrecientan
con el choque contra otro astro.


Alain Paul Mallard la encerró para examinarla a solas, verla caminar desnuda en la azotea del Convento de La Merced y es probablemente quien ahora más la conoce gracias a su sensibilidad de escritor y de maestro de cine de varias generaciones de jóvenes europeos. Cuenta Juan Soriano: “Atl era chiquito, flaquito y perverso. Vivía en el Convento de La Merced y él fue quien más corrompió a Nahui Olin, porque le dio drogas alucinantes. También enamoró a la gran actriz, según Soriano, Isabela Corona pero a ella no la echó a perder porque tenía un carácter muy fuerte y nadie podía con ella.

Nahui se asumió sexualmente en un país de timoratos y de hipocritones y así la vio Alain Paul Mallard, quien la convierte en mujer-cuerpo, mujer-cántaro, mujer-ánfora. Poderosa por libre, se derrama a sí misma sin muros de contención. En el libro de Alain Paul Mallard parece que la piel de Nahui está escribiendo. Sus ojos son de un erotismo brutal, hasta violento. Las escenas de Nahui trasquilándose y luego rapándose que nos da Alain Paul Mallard son excelentes, así como lo son también los retratos que Diego Rivera hizo de ella en su mural La creación, en el Anfiteatro Bolívar, en 1922 y en 1923 en el fresco Día de Muertos en la planta baja de la Secretaría de Educación Pública. En 1929 Diego volvió a representarla en el muro de la escalera mayor del Palacio Nacional. En 1953, la colocó con un collar de perlas en medio de la burguesía porfiriana en el mural Historia del teatro en México, en el Teatro Insurgentes. También Roberto Montenegro le hizo un retrato espléndido en que ella parece un personaje de la corte española. Tomás Zurián la considera una de las primeras feministas sin pancartas que, con la sola fuerza de sus actos, transforma la condición femenina y se pregunta: “Si Nahui Olin estuvo loca eso no importa. ¿Acaso no lo estuvieron Juana la Loca, Camille Claudel, Federico Nietzche, Otto Weininger, Antonio Gaudí, Hugo van der Goes y Antonin Artaud? Nietzche dejó escrito: ‘siempre hay un poco de locura en el amor. Pero siempre hay algo de razón en la locura’. A esto podríamos añadir que una locura creativa produce mejores frutos que una razón improductiva”.

Tal y como lo describe Mallard, una relación tan intensa entre una volcana y un vulcanólogo tenía que hacer erupción. Nahui centelleaba de celos, su boca roja se volvió injuriosa, el convento barroco de la Merced se llenó de insultos y los gruesos muros resonaban con los celos, los gritos hirientes, las cóleras, los pleitos, el desgarramiento. ¡Qué extraño! El odio más grande sobre la tierra es el de dos que se han amado.

Encenizados, se separaron. Nahui repetía a quien quisiera oírla que Atl era un pinche medicucho cabrón.

En alguna ocasión vi de lejos en La Alameda a una mujer de edad que había caído en el abandono y Juan Soriano me informó: Mira, esa vieja despeinada a quien siguen los gatos es Nahui Olin; come en una cocina económica y los albañiles que suben al autobús se apartan de ella porque les mete mano.

En su libro, Mallard optó por presentar a Nahui Olin sin la gloria de la juventud. Sólo la ira de sus ojos verdes recuerdan la grandeza que la coronó años atrás. ¿Por qué empezar de atrás hacia adelante? La diosa del movimiento es, en su libro perfectamente documentado, una anciana rodeada de gatos, vivos o muertos y quienes se encuentran en su camino en La Alameda la temen como a una bruja.


Nahui versus Atl va de atrás hacia adelante. Un espejito oval azogado devuelve el rostro de una mujer bellísima. El libro Nahui versus Atl – por su valor y su valiosa información– está llamado a engrosar la leyenda de un personaje formidable: Nahui que al igual que Tina Modotti y Nellie Campobello fueron satanizadas, lo cual contribuyó a que sólo se les reconozca ahora cuando ya han muerto como ha sucedido con tantos mexicanas valiosas. México acostumbra ser injusto con sus mujeres, comprueba una vez más el escritor Alain Paul Mallard.

Chopin - La Polonesa "Heroica" - el gran "Rubinstein" (Grandes interpret...

Thursday, December 10, 2015

LÓPEZ OBRADOR...



Arnaldo Córdova

Muchos lo pensamos varias veces al observar la intensa, ferozmente obsesiva e incansable actividad política de Andrés Manuel López Obrador. Parecía hecho de hierro y, de verdad, parece que lo está. Nuestro temor era que no se trataba de un accionar normal ni tenía nada de tranquilo. Algunos fuimos testigos de algunas debilidades físicas de El Peje. Un día en que mi esposa y yo visitábamos a José María Pérez Gay, enfermo, nos reveló que le dolía una pierna por mala circulación. Otra vez, en una gira por Durango, cuando yo probaba un rico caldo durangueño, me confesó que a él le había hecho daño.
Era muy fuerte, pero no era inmune al cansancio y al agotamiento. Nadie lo es. La sobrexplotación del propio físico, finalmente, pasó la cuenta. Hay que alegrarse, no obstante ello, de su extraordinaria fortaleza. A otra persona ese infarto agudo al miocardio tal vez la habría aniquilado. Él la libró bastante bien. La operación fue exitosa y ahora se encuentra en franca recuperación. Alguna vez le dije, jocosamente, que él ya no se pertenecía a sí mismo, sino a millones de mexicanos que creen en él. Él lo aceptó, y no podía ser de otra forma.
Ahora tendremos que repensar muchas cosas y volver a decidirlas. La primera tendrá que ser su modo tan personal de realizar el trabajo político. Por lo pronto, por prescripción médica, inicialmente tendrá que guardar el debido reposo y seguir un régimen de vida y, sobre todo, una dieta que le ayuden a fortalecerse más y mantenerse en forma. No es un problema personal. Es un problema político, es un problema del partido en formación: Morena. Tendremos que ir sustituyendo en la medida de lo posible el intenso trabajo personal por métodos de dirección más colectivos, en los que participen muchos más.
Yo no estoy alarmado, aunque la noticia me resultó sumamente dolorosa, sobre todo porque ya la presentía. López Obrador ha sido un dirigente excepcional que, en su sola persona, ha sustituido al partido. Un líder así no puede ser un elemento negativo. Todo lo contrario. Para Antonio Gramsci, un dirigente que se ha creado la fama de ser honesto y firme en sus convicciones no puede pasar como el rocío matinal. Su obra permea toda la realidad en la que actúa. Su ejemplo se vuelve duradero e imperecedero y la fuerza de su acción particular deriva siempre en una expansión masiva.
México tiene la gran suerte de contar con un político de la talla de Andrés Manuel López Obrador. Para sus partidarios, que suman millones, ni duda cabe. Pero él ha resultado ser un elemento sumamente estabilizador y equilibrador de la paz social. Ni a él ni a sus millones de partidarios se les ha podido jamás acusar de provocar actos de violencia o provocadores. Sus constantes llamados a la lucha pacífica y a contender por el poder del Estado por la vía electoral lo muestran claramente. Nunca ha habido un movimiento político más disciplinado, pacífico y respetuoso de la legalidad que Morena.
Aun con López Obrador en el hospital, recuperándose, sus partidarios están movilizados por los objetivos que se trazaron. Nadie lo olvida y todos invocan su nombre y su imagen de dirigente auténtico. Él está con ellos y lo sienten de verdad. Muestran su solidaridad con su líder luchando a brazo partido por la causa que entre todos hicieron propia. No hay desánimo. El entusiasmo sigue tan encendido y vital como cuando veían a su dirigente expresando por ellos sus sentimientos más genuinos.
El proceso exitoso de formación de Morena como partido político está en curso y nadie podrá frustrarlo o desvirtuarlo. Ha realizado las asambleas estatales que se requieren por ley y el propósito es hacerlas en todas las entidades de la Federación. Sus estructuras son endebles y frágiles todavía, pero se está tratando de evitar a toda costa que se consoliden tumores burocráticos que anulen la libertad de militancia de sus miembros. Se están heredando algunos vicios típicos del PRD de las tribus, sobre todo, debido a grupos de ese partido que han entrado a la nueva formación. El peligro se ha advertido y se pondrá remedio.
Desearía insistir en que, cuando el líder vuelva a su actividad normal, será de vital importancia ponerlo todo a discusión: su propio papel como dirigente indiscutible, los métodos de dirección y el estilo individualista de dirigir, así como la creación de nuevos mecanismos de deliberación y de decisión, una distribución lo más amplia posible del trabajo de dirección, de manera que no se queme al dirigente principal en una labor sobrehumana y, a final de cuentas, muy costosa; también una nueva estrategia de crecimiento y edificación del partido, sobre todo, en vísperas de su legalización plena.
El lópezobradorismo deberá cuidar su partido y a su dirigente. Al primero porque, resulta obvio, será el cemento que fundirá en un solo ente colectivo a toda la militancia; al segundo, porque la mayor riqueza de este movimiento es, justo, su inspirador e incansable animador. Perder a uno significa perder a los dos. Los dos deben preocupar por igual. El uno depende del otro. Uno no se explica sin el otro. López Obrador, una vez plenamente recuperado, debe seguir siendo el pivote del movimiento, pero, al mismo tiempo, debe dejar que el partido crezca y se multiplique por sí solo.
Muchos piensan que sin López Obrador el movimiento se extinguirá en un abrir y cerrar de ojos. Creo que están equivocados. Pese al carácter tan personalísimo de la labor del dirigente tabasqueño, su obra es fecunda y no tiene nada de estéril. Ha despertado la conciencia de millones de mexicanos y los ha hecho comprender que hay un nuevo modo de hacer política, un honesto, inteligente y muy convincente modo de actuar en la política. Él los ha hecho creer de nuevo en la buena política, honrada, sincera ante el pueblo y coherente consigo misma. No ha arado en el desierto. Su obra está a la vista.
Luego de su recuperación, habrá que convencerlo de que el trabajo individualista, a pesar de sus logros y de su brillantez, es una forma obsoleta, desde hace mucho tiempo, de dirección política. A un partido sólo lo puede hacer el trabajo colectivo, y su dirección tendrá que ser, por fuerza, colectiva y colegiada. Hay que hacer embonar mutuamente el esfuerzo del gran líder y el esfuerzo de la colectividad que ya está tomando forma en Morena. En el futuro tendrán que caminar al parejo y de común acuerdo.
No quiero dejar de mencionar todo el afecto y la devoción a la mutua amistad que tengo por López Obrador. Me estremeció la noticia y, por un instante, me dejé deprimir. De inmediato reaccioné violentamente a cualquier actitud pesimista. Lo que ha hecho ya ha dejado huella. Tenemos que encargarnos de que eso perdure y crezca. El futuro sigue siendo tan promisorio como antes en los mejores momentos. Con él, mejor que todo; sin él, pues adelante.