Poblador de Chablekal en las tierras ocupadas. Foto: Iván Castaneida |
Gloria Muñoz Ramírez
Chablekal, Yucatán. Por estos rumbos de la región maya, la tierra es cada vez menos de quien la trabaja. La especulación voraz y el despojo de tierras y recursos naturales es la cotidianidad desde hace dos décadas. La venta de tierras ejidales, que no funcionó en otros lugares, aquí es un hecho. Los grandes anuncios espectaculares con anuncios de nuevos centros comerciales y lujosos fraccionamientos acompañan todo el camino hacia el pueblo de Chablekal, a unos 20 kilómetros de Mérida, espacio privilegiado para quien desea vivir fuera y cerca de la ciudad.
Pero no todo es venta. En esta pequeña comunidad se conformó un movimiento de pobladores y pobladoras que se organizan para defender la tierra en la que llevan décadas viviendo, aunque no sean ejidatarios. Que paren la venta de las tierras, es la exigencia, y para eso se han organizado en asamblea 250 personas, entre hijos de ejidatarios y no hijos, pero que viven en esta comunidad y por lo tanto son parte de la misma.