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Thursday, September 22, 2011

Probable que Sicilia y Marcos llamen a no votar, mientras AMLO podría retirarse de los comicios.





Pedro Echeverría V.

1. La campaña de Javier Sicilia contra la delincuencia y por la paz parece centrarse contra los tres poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) así como contra los partidos políticos. No ha dicho nada contra los empresarios, los yanquis en el país y la alta jerarquía eclesiástica. Es probable que llame a no votar porque “la política” corrupta parece ser su enemiga principal. Marcos, el dirigente del EZLN probablemente reitere su llamado a no votar porque la política ha sido sólo un instrumento de las clases poderosas que han hecho de México un país de grandes ricos, por un lado y de más del 60 por ciento de la población en miserables, por otro. La abstención electoral en México es de aproximadamente el 60 por ciento de los electores; así que, de entrada, México ha sido gobernado por políticos y partidos que gobiernan de manera ilegítima.

2. López Obrador –el único personaje honesto y valiente que aún confía en la política electoral- también puede retirarse de los comicios presidenciales de julio de 2012 si observa que no tiene posibilidad alguna de ganar. Después del “Golpe de Estado” que sufrió en las elecciones de 2006, del silenciamiento que ha sufrido durante seis años y de la derrota que le asestaron a Encinas en el Estado de México, se vislumbra que todo está totalmente preparado para destruirlo; mucho más cuando Ebrard –que sólo debe renunciar su precandidatura en apoyo a AMLO- insiste en ser candidato del PRD con el apoyo de Calderón. Si en enero de 2012 todas las maniobras y las encuestas lo colocan en segundo lugar o tercero, debe perder cualquier esperanza electoral y buscar otro camino. No se puede estar jugando con el electorado, menos con el pueblo.

Wednesday, July 13, 2011

VENIMOS A SUPLICAR A MARÍA DE GUADALUPE LA VIDA PLENA, LA LIBERTAD, LA JUSTICIA Y LA PAZ PARA COAHUILA Y PARA MÉXICO




Homilía de Fr. Raúl Vera, O.P. en la Basílica de Guadalupe
en la peregrinación anual de la Diócesis de Saltillo
México, D.F., 13 de julio de 2011

“¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo?” Nican Mopohua

Santa María de Guadalupe “Embajadora de la Vida”

Hemos venido en peregrinación a la casa de la Virgen de Guadalupe a visitarla. Las palabras con las que María se dirigió al obispo de México, por medio de  Juan Diego (hoy San Juan Diego), fueron que deseaba se construyera en este cerro del Tepeyac una “casita” –que nosotros traducimos como templo- para recibir a sus hijos e hijas, que quisieran venir a hablar con ella.

María en el Tepeyac es la embajadora de la vida para los pueblos de América, para el pueblo de México entre ellos, y sus cartas credenciales son la hermosa imagen que aquí se conserva, estampada en la humilde tilma del indio, su embajador ante el obispo.  Debemos decirlo desde un principio, aquí, a su “casita”, hemos venido para aprender de ella los secretos de todo lo que nos lleva a la vida, a la plenitud del amor, del temor –entendido éste como reverencia y estupor ante el Señor de la vida, de quien ella es embajadora- del conocimiento y de la santa esperanza.

Nosotros, rodeados de tantos signos de muerte en Coahuila, queremos obtener luz de los misteriosos destellos de la Señora del Cielo, de amable presencia, cuya sonrisa asemeja flores, cuyo hablar es más dulce que la miel y cuya mirada es como de quien atrae, porque está llena de compasión con el que sufre y gime.

Vinimos aquí confiados a verter nuestros llanto y nuestras aflicciones, con la seguridad de que ella está presente en este templo, como le dejó dicho a San Juan Diego para que lo transmitiera al obispo: “Deseo vivamente que se me erija aquí un templo para en él mostrar y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa, pues yo soy su piadosa madre; a ti, a todos ustedes juntos los moradores de esta tierra y a los demás amadores míos que me invoquen y en mí confíen; oír allí sus lamentos, y remediar todas sus miserias, penas y dolores” (Nican Mopohua).

Venimos pues a animar nuestro corazón para trabajar y luchar, junto con su Hijo Jesucristo, por la vida abundante para nuestro pueblo coahuilense, y para todo el noreste de México y para México entero, queremos que la vida se respete, se promueva, se cuide, se valore y se ame.

Para ser Libres nos rescato Jesús, el Hijo de María de Guadalupe

San Pablo, en la segunda lectura que hemos escuchado (Gal 4,4-7), nos dice que cuando la humanidad llegó al momento histórico adecuado a los ojos de Dios –eso quiere decir la expresión paulina “plenitud de los tiempos”- Dios envió a su Hijo único, Dios como él, glorioso como él, pero quiso que su llegada a la tierra y su vida en ella fuera en una condición semejante en todo a la nuestra excepto en el pecado, es decir, que tomara nuestra condición humana y quiso, por lo tanto, que naciera de una mujer, la Virgen María, dentro de un pueblo que tenía una ley. Como dice San Pablo, Jesús nació dentro de ese pueblo, sometido a una ley externa que no era todavía una ley de libertad, sino que se parecía más a una ley de esclavitud, porque su principio activo no partía desde dentro del ser humano, en donde todavía comandaba otra ley que era la del desorden del pecado.

Jesús, el Hijo de Dios, nunca estuvo sometido a esa ley de desorden, porque el pecado no va con Dios, por eso Él nos pudo liberar de la ley del pecado, como dice San Pablo: que Él vino para rescatar a los que vivían bajo esa ley, y para que llegáramos a ser hijos adoptivos de Dios, ya no sometidos a ninguna de las dos esclavitudes, lay ley interior del pecado y la ley antigua de los judíos, que venía desde fuera para controlar  los bajos instintos del pecado.

Jesús, mediante su muerte y resurrección, ganó de parte de su Padre para nosotros al Espíritu Santo, que fue enviado por el Padre y por Jesús mismo a nuestros corazones, para liberarnos de la esclavitud del pecado y hacer de nosotros hijos e hijas de Dios, de manera que podamos mediante el Espíritu Santo llamar a Dios Padre Nuestro, y vivir desde entonces en la libertad de los hijos y las hijas de Dios. Al ser hijos e hijas de un mismo Padre, hemos sido constituidos miembros de una sola familia, en donde Cristo es el Hijo primogénito y nosotros somos hermanas y hermanos suyos, herederos junto con Él de una vida que no tendrá fin, de una vida que no terminará nunca, de una vida eterna.

María de Guadalupe, al traernos a su Hijo y quedarse entre nosotros y nosotras, nos anima a conservar nuestra libertad de hijos e hijas de Dios, porque para ser libres nos rescató Jesús.  Porque solamente con plena libertad será posible que nos pongamos al servicio de un México en el que todos y todas tengamos un lugar, la paz que tanto anhelamos llegará a ser una realidad a la que sin excepción alguna tengamos acceso todas y todos los ciudadanos de este país, porque todas y todos la construiremos por medio de la justicia entre nosotros y nosotras. Pero para lograrlo tenemos que conservar esa libertad interior y exterior que nos dio Cristo.

Estamos ciertos que en México tenemos los conflictos que estamos viviendo, porque nuestro país se lo disputan distintos grupos y personas, con intereses de todo tipo: intereses económicos, intereses políticos, intereses de dominio y control sobre los demás, de apoderarse de territorios y recursos; para ello se utilizan todo tipo de medios, el asesinato, el terror, la amenaza, los tratos crueles, el robo y el secuestro, el sometimiento a trabajos forzados, donde aparecen métodos de esclavitud moderna. Todas las personas que actúan de esta manera son personas que no son libres, están dominadas por pasiones desbocadas que les impulsan a destruir y acabar con las estructuras y las instituciones que sustentan la vida de un pueblo, a su paso solamente van dejando terror y muerte, dolor y desolación, corrupción y desorden. Su esclavitud interior, los lleva a construir estructuras de sometimiento a personas y a territorios, que impiden la construcción de un México y un Coahuila  justos, donde podamos vivir en paz y con libertad.

Jesús, el Hijo de María de Guadalupe, Señor de la Justicia y de la Paz

El Evangelio de Lucas nos muestra el ejemplo de María, dispuesta a colaborar en la construcción del Reino de Dios que su Hijo vino a iniciar en esta tierra. Cuando ella, por el anuncio del Ángel Gabriel entiende que está llegado el momento de la llegada del Mesías, que Dios ha preparado por muy largo tiempo, y cuyo anuncio ella percibe en la concepción virginal de su Hijo y en el embarazo de Isabel su parienta, mujer estéril, que a pesar de su avanzada edad ha concebido un hijo, se apresura a colaborar con Dios en lo que sea necesario para que el Mesías realice la salvación de Israel y de la humanidad entera.

El encuentro conmovedor con su prima Isabel que nos narra Lucas, trasluce el impulso con el que María se apresta a colaborar con el plan salvador de Dios: Isabel, llena del Espíritu Santo proclama la bienaventuranza que María alcanzará en esta tierra y hasta la eternidad, porque por su fe ha creído en el proyecto de Dios para su pueblo y para el mundo. Isabel le anuncia que por la disponibilidad total que provienen de su fe y de su esperanza, María apoyará con toda su alma para que se cumpla todo lo que el Señor le ha dicho.

La respuesta de María a esta bendición de su prima no se deja esperar. Aún cuando el Evangelio de la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, que hoy hemos proclamado, solamente nos enuncia el principio de su hermoso cántico conocido popularmente como el Magníficat, todos conocemos por entero su contenido, en él María canta su alegría por la salvación que está llegando al mundo.

La primera alegría de María proviene de la elección de los humildes de parte de Dios, de los pequeños, de los que no cuentan, entre esos y esas pequeñitas se contaba ella y también estaban Isabel su parienta. La otra alegría suya proviene de la intervención de Dios para cambiar las condiciones históricas que a ella y a todos los excluidos del mundo les han puesto a un lado. Situación que les ha despojado de todos sus derechos, de su voz, de su participar en la construcción del mundo justo que los pobres tanto anhelan.

Pero tanto, María como los demás y las demás pobres, no espera una intervención de Dios con carácter vindicativo, sino un cambio tal de esta situación que provoque que los humillados del mundo se convierten en constructores de la historia, en robles de justicia, pobladores de tierras desoladas para volver a hacerlas producir, reedificadores de ciudades en ruinas (Cf. Is 61,3b-4). Que en el mudo se valore nuevamente la dignidad de todos y todas, que la tierra vuelva a producir sus frutos en beneficio de todas y todos quienes la habitan, porque todos y todas tienen derecho en la plan de Dios a gozar de los recursos que el Creador puso en el mundo para beneficio de sus hijos e hijas, sin exclusión de nadie.

En este furtivo recorrido por la Palabra de Dios que se nos ha proclamado, hemos profundizado en los planes de Dios que nos revela el Evangelio, la Buena Noticia que Jesús ha traído al mundo de parte de su Padre. Palabra que hemos escudriñado en el corazón de María, a quien hemos venido a visitar a su casa, su “casita”, (que la ha tenido que agrandar porque ya no cabíamos quienes la queremos ver), porque el corazón de María esta lleno de Dios, pues ella, mientras peregrinó en la fe, a su paso por esta tierra, meditaba la palabra de Dios y la de su Hijo, y la guardaba cuidadosamente en su corazón.

Ponemos nuestro dolor y nuestros anhelos a los pies de María de Guadalupe

Permítenos ahora Madre nuestra, recordando tus palabras a Juan Diego, para el Obispo de México, de las razones por las que te quisiste quedar entre nosotros y nosotras en este templo, queremos presentarte los clamores de cientos de hombres y mujeres que en Coahuila se enfrentan al desolado desierto de nuestro campo, cientos de mujeres y hombres que claman por justicia ante la pérdida de esposos y padres de familia, hijos e hijas, hermanos y hermanas, cientos de jóvenes que son amenazados y reclutados por grupos del crimen organizado, cientos de niños y niñas que tienen un  futuro incierto y no pocos y pocas de ellos y ellas, son reclutados por esas bandas.

Muchas y muchos de esas mujeres y de esos hombres están presentes en esta Basílica, en este espacio donde tú le dijiste a Juan Diego que querías un lugar dónde atender nuestras peticiones, dónde pudiéramos acudir a presentar ante ti nuestras dificultades.

Desgraciadamente, la esperanza que representaba para nosotras y nosotros coahuilenses el pasado proceso electoral, para cerrar filas en torno a un proyecto para salir del proceso violento de muerte y miseria en que vivimos, pasó en medio de condenas y reproches entre los candidatos, que dejaron del lado los retos que al proyecto político le presenta la situación actual de Coahuila, sumido en la violencia y el desconcierto social, en la destrucción de las instituciones y en el empobrecimiento creciente. Los partidos se valieron de las clásicas trampas puestas a la ciudadanía empobrecida, para aprovechar su necesidad y comprarle el voto,  moverla a votar por medio de promesas de índole inmediatista y no mediante una agenda política madura, que garantice la reestructuración profunda del estado.

El 60 por ciento de los ciudadanos registrados en el padrón electoral acudió a las urnas, lo que demuestra la buena disposición de los coahuilenses para encontrar una solución política a los problemas del estado. Qué pena que los partidos políticos solamente vieron en la ciudadanía carne de cañón para seguir aplicando los clásicos métodos de manipulación de los electores e inyectar así una fuerte dosis de regresión al Estado autoritario y paternalista. Se enfrascaron así en metodologías vergonzosas que se vienen utilizando desde hace cincuenta años, ignorando la emergencia social que vivimos en nuestro país y en Coahuila, donde urge rehacer la cohesión social mediante la vivencia de los valores democráticos, pues solamente por ese camino se puede enfrentar la arrolladora destrucción social que está provocando el crimen organizado con sus complicidades dentro del Estado mexicano y la iniciativa privada.

La mordaza a los medios de comunicación y la corta visión social en el proyecto político de la función pública, que privilegia el prestigio necesario para mantener la carrera política de los funcionarios, han rodeado de silencio los graves acontecimientos violentos que vivimos día con día en nuestro estado. Esto significa un retraso para la búsqueda de soluciones, porque si lo que se busca es invisibilizar los acontecimientos y no enfrentarlos para llegar a una solución efectiva, lo que prevalecerá será la impunidad. De este modo las y los ciudadanos, sin la información suficiente que les lleve a tomar conciencia real de lo que está pasando, se expondrán más a la muerte, pues no sabrán tomar las medidas necesarias para protegerse junto con sus respectivas familias, ante los riesgos que corren.

En Coahuila, en los últimos seis meses, según el recuento de un diario de Saltillo tenemos 300 ejecuciones. La PGR en su web oficial reporta de 2006 a 2010 654 muertes en eventos violentos en Coahuila. El Centro de Derechos Humanos de la Diócesis tiene documentadas 185 desapariciones forzadas en el Estado, y las autoridades estatales han recibido 219 denuncias de desaparición de personas.

También sabemos que hay decapitados, extorsiones, desplazamientos de poblaciones pequeñas, propiciadas por personas de la delincuencia organizada, agresiones a edificios públicos, concretamente en Saltillo la presidencia municipal y las instalaciones de un partido político. Hemos tenido en la zona norte del Estado saqueo, quema y destrucción total de viviendas en algunas ciudades, en espacios céntricos y a plena luz del día. Coahuila ocupa el tercer lugar en el país en agresiones a reporteros e instalaciones de medios de comunicación.

Los mineros del carbón continúan esperando justicia. Después de la muerte de 65 mineros en Pasta de Conchos, en febrero de 2006, que permanece impune, a la fecha han muerto otros 61 mineros, por lo menos. Los así llamados pozos del carbón son trampas mortales, que no cumplen en lo mínimo la norma mexicana ni los requisitos internacionales de seguridad para las minas donde se extrae el carbón. Las persona dañadas por el huracán Alex hace casi un año en la Zona del Desierto, siguen hasta la fecha esperando la reconstrucción de sus habitaciones, pues solamente fueron dotadas de un cuarto de mínimas medidas –eso las personas que recibieron ese servicio pues muchas ni eso. Muchos perdieron sus pocos animales, y todos sus haberes domésticos. La solución para la mayoría ha sido mínima. A esto se agrega la sequía que ha hecho sus estragos en la zona, sus animales mueren, no tienen agua potable y la producción de alimentos para el sustento de sus familias está en grave riesgo.

Las agresiones a los migrantes han aumentado; los voluntarios alemanes que por muchos años estuvieron apoyando a Belén, Posada del Migrante se retiraron del lugar en junio pasado por las amenazas recibidas por grupos delictivos.

Propósitos que hacemos en nuestra Peregrinación a esta Basílica

Tocados por la Palabra de Dios y conmovidos por el encuentro con la Madre de Jesús y madre nuestra, Santa María de Guadalupe, llevamos en nuestro corazón tres preocupaciones fundamentales para contribuir como ciudadanos  de esta patria, a la construcción de México y de Coahuila hoy, en la situación histórica en la que nos encontremos: En Primer Lugar: nuestra preocupación por reconstruir las condiciones que garanticen la vida humana como Jesús la desea para todas y todos: que todos y todas gocen de una vida plena y en abundancia, con calidad e integridad, sin admitir ninguna de las excusas con las que se intenta justificar actualmente su destrucción.

Crear las condiciones que garanticen nuestra libertad interior y exterior; este es un don del que Dios nos ha dotado y siempre se ha interesado porque lo conservemos, porque es una condición indispensable para que  ciudadanos que construyamos un mundo en el que todas y todos gocemos de las garantías que nos permitan gozar de los derechos y deberes que son intrínsecos a la naturaleza humana y a la imagen de Dios impresa en ella. Esto último es el fundamento de la dignidad de cada persona.

Y una preocupación fundamental por la que debemos luchar y trabajar, es la edificación de un sociedad con justicia para todos y todas, en donde se garanticen sin excepción todos los derechos humanos integralmente considerados, a cada uno y a cada una de quienes formamos parte de este país. Nosotros nosotras que estamos en Coahuila, tenemos que pensar muy especialmente a nuestra entidad, como primera responsabilidad. Solo salvaguardando la justicia tendremos la paz, que no es un don acabado, sino que se debe construir cada día, por medio de la preservación y promoción de la justicia. 

Estos propósitos coinciden con el objetivo de la primera fase del Plan Pastoral Diocesano que hemos inaugurado el pasado 21 de marzo, que es adquirir mayor conciencia de nuestra dignidad de personas, hijos e hijas de Dios. Descubrir la propia dignidad y la de los demás nos lleva a valorar la propia vida y la de nuestros semejantes, como don de Dios que ha de ser respetado y promovido, descubrir la verdad que nos hace libres, nos lleva a actuar con mayor responsabilidad en la obligación de construir la sociedad con sentido de justicia, lo que nos hace  promotores de la paz. Regresamos pues a nuestra Diócesis cargadas y cargados de esperanza, confiados en la segura protección de la Virgen María de Guadalupe. Que Dios les bendiga y les proteja con todas y todos quienes viven en Coahuila.

Antes de terminar quiero enviar desde aquí un afectuoso saludo a Javier Sicilia y todas y todos las y los adherentes al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad para México. Les encomiendo a la Santísima Virgen y le pedimos a ella que les anime a perseverar en su noble propósito. Amén.

Thursday, June 30, 2011

No me arrepiento del abrazo a Calderón; eso no nos iguala


Se siente incomprendido por la lluvia de críticas que ha recibido
Aunque se va a intentar desvirtuar la esencia del diálogo, no podemos dejar de acudir, porque sería alimentar la violencia. Nosotros estamos por encima del Presidente porque somos víctimas. Quiero hablar al corazón de ese hombre, que en un gesto de descortesía atroz nos manoteó en la mesa, señala

Con el golpe que me tocó a mí empezó la visibilidad de los no escuchadosFoto Cristina Rodríguez
Blanche Petrich

Periódico La Jornada
Jueves 30 de junio de 2011, p. 10
El poeta Javier Sicilia no niega que el del Castillo de Chapultepec fue un diálogo de sordos entre el Ejecutivo y las víctimas de la violencia, al menos en cuanto al cambio en la estrategia de seguridad que estamos exigiendo.
Pero no admite que sea un fracaso para el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que él encabeza. Ni una claudicación. Logramos romper el monólogo del poder, y ese es un primer paso en un proceso que seguramente va a ser muy largo.
El escritor reconoce que en el entorno del gobierno calderonista se va a manipular el contenido de estos acercamientos y se va a intentar desvirtuar la esencia del proceso. Pero no por eso podemos dejar de acudir. Negar el diálogo es alimentar la violencia, polarizar al país más de lo que ya está.
Ha transcurrido una semana del encuentro cara a cara entre el Ejecutivo –el presidente Felipe Calderón y su núcleo duro del gabinete de seguridad– y un grupo representativo de 23 familiares de asesinados y desaparecidos en el contexto de la guerra contra el crimen organizado declarada por el gobierno federal. Y el efecto mediático y político tiene perplejo a este hombre que nunca pretendió ser líder de nada.
Antes de ser golpeado por el homicidio de su hijo de 24 años él se dedicaba, como oficio, a construir endecasílabos (el último que escribió empieza así: El mundo ya no es digno de la palabra...). Escribía. Analizaba la realidad desde sus convicciones de cristiano progresista, inspirado por Mohandas Gandhi y Martin Luther King. Hasta que, a finales de marzo, el camino de Juan Francisco, su Juanelo, se cruzó con unos sicarios. El crimen lo lanzó a encabezar una de las movilizaciones ciudadanas más notables de los últimos años.
A estas alturas, Sicilia se siente incomprendido por la lluvia de críticas que ha recibido, principalmente de las izquierdas, con quienes se identifica mucho más que con los sectores conservadores que hoy lo alaban. Entre otros epítetos, le han llamado títere de Calderón y traidor. Claudicantetambién. En contraste, el poder y la derecha –con la que antagoniza– elogian anticipadamente su voluntad de pactar.
Para el poeta, es incomprensible que, entre cientos de imágenes que se sucedieron el 23 de junio, a lo largo de las tres horas que duró el encuentro en el alcázar, se destacara una sola: la del abrazo con Calderón. No me arrepiento de haberlo abrazado, porque quiero hablarle al corazón de ese hombre; aunque él nos haya manoteado en la mesa, en un gesto de descortesía atroz. Pero ese abrazo no nos iguala. Nosotros estamos por encima de él, porque somos víctimas. Sus funcionarios y sus propagandistas tergiversan lo que ahí sucedió. Ellos tienen el poder y la fuerza...pero no la razón.
Desde que regresó de la caravana –casi 4 mil kilómetros recorridos– sus días se consumen entre reuniones en corto con amigos y críticos; en asambleas y consultas con sus antiguos y nuevos compañeros de ruta; en idas y venidas de Cuernavaca a la ciudad de México, siempre custodiado por policías que asignó el gobierno morelense para su seguridad. Desde aquel viaje pavoroso de regreso de Filipinas (donde se encontraba cuando recibió la noticia de la muerte de su hijo) hasta la fecha no he podido retomar mi vida, mi rutina, mi trabajo cotidiano. No sé hasta dónde me va a llevar este vuelco.
No voy a volver a permitir el detector de metales
Por el momento, su trabajo tiene un plazo: la siguiente reunión con el Ejecutivo, dentro de tres meses. Tengo dos cosas claras. No quiero cambio de sede; es importante que se haga en el Museo de Antropología. Y no voy a permitir que a las víctimas nos pasen por el detector de metales. A los secretarios de Estado no los hacen pasar por ahí, ¿verdad? Pues a nosotros, menos. Hemos demostrado ser intachables, limpios. No vamos a permitir que nos traten como sospechosos. En el Castillo de Chapultepec cometí el error de permitir esa grosería.
Gandhi y el mariscal Smuts
Un amigo de larga data de Sicilia –más que amigo, maestro– acaba de advertirle:No conozco a nadie que vaya tan en cueros a meterse a la boca del lobo como usted lo hizo. Al hombre le cala lo dicho, se nota. Tal vez por eso, al arrancar la entrevista con La Jornada,cuenta lo que en el momento de sentarse a la mesa del alcázar le pasó por la mente.
“Me puse a imaginar cómo sería aquel encuentro de Mohandas Gandhi con el mariscal de los boers, el sudafricano Jan Christian Smuts, en Pretoria, en 1914, cuando ambos se sentaron a negociar la ley marcial que confinaba a los inmigrantes hindúes (el antecedente del apartheid)”. En ese episodio de la historia, el pacifista le regaló al militar segregacionista unas sandalias que había hecho en prisión. Sicilia le entregó a Calderón no sandalias, sino un escapulario, uno de los muchos que las víctimas le entregaron en el camino. A la larga, Smuts traicionó el acuerdo con Gandhi, pero éste nunca depuso su doctrina de resistencia pacífica mediante la desobediencia civil.
–A muchos observadores y analistas les está costando trabajo entender y aceptar este movimiento, surgido apenas hace tres meses y que ya ocupa tanta atención.
–Porque es complejo, creo. Es una formación espontánea que hereda mucho del zapatismo, desde lo moral, aunque no es igual. El zapatismo, con el que yo me identifico muchísimo, es una construcción lenta, de muchos años. Esto fue casi un relámpago. Lo generan varios actores que no estaban en la escena política, pero que desde hace muchos años hacen política en la sombra; gente que viene de la lucha por derechos humanos, de la teología de la liberación, de la cultura. Ni siquiera fui yo quien lo inició. La articulación del movimiento a partir de la muerte de mi hijo empieza incluso antes de que yo pudiera regresar de Filipinas.
“No es que este asesinato fuera diferente a los miles de crímenes anteriores. Fue tal vez la gota que derramó el vaso, porque tocó a un sector, el de la cultura, que no había sido tocado. Habían sido muy golpeados la franja de los segregados, los que nadie pela. O la de los empresarios. Pero esta vez me toca a mí el golpe. Ojalá que no hubiera sido así, ojalá que a nadie le tocara, que no le toque a nadie más. Pero entonces empieza a suceder algo que no había pasado todavía: la visibilidad de los invisibles, de las víctimas no escuchadas, de los familiares que por temor, por desprecio, por soledad, por marginación, no habían podido encontrar la coyuntura para ser nombrados.
Así se vio toda la podredumbre de las instituciones. Y esto ocurre en un momento histórico que ya no se parece a la época de Díaz Ordaz, cuando el Ejecutivo era todopoderoso. No, estas son las épocas de Calderón, un presidente obcecado en su estrategia de seguridad, pero débil, que enfrenta a una República en la que los gobernadores son reyes en su territorio y con un Poder Judicial que ha abonado a la impunidad en una forma atroz.
–¿Cómo siente la reacción de la izquierda partidista, del movimiento de Andrés Manuel López Obrador, frente a estas movilizaciones? ¿Cercanos, distantes?
–Respetuosos. Nos hubiera gustado que se involucraran más.
Nadie puede negar nuestra legitimidad
Después del sismo del 85, pero también bajo el influjo de las revoluciones en Centroamérica, un grupo de poetas mexicanos iniciaron en 1986 una revista de y para la poesía. Sicilia participaba. De ahí nació una colección de ediciones modestas que se llamó Los cuadernos de la orquesta, que dirigió Eduardo Vázquez. Uno de esos libros, La revelación de los días –Sicilia y el potosino Tomás Calvillo fueron los autores– bordaba sobre los principios filosóficos de Gandhi, Lanza del Vasto, Luther King, incluso la madre Teresa de Calcuta. Y Salvador Nava, en pie de lucha contra el caciquismo del PRI. Puro pacifismo. Algo que, admite Sicilia, no es demasiado familiar en la cultura política de los sectores progresistas de México.
–¿Será por eso que a algunos sectores les cuesta trabajo comprender ese pensamiento?
–Hay una fuerza moral detrás de nosotros. Nadie puede negar nuestra legitimidad. Nadie puede cuestionar la veracidad de lo que grita este movimiento. Nadie puede reclamar que gritemos nuestro dolor y nuestros agravios. Nadie puede desmentir este fondo que desnuda al poder en todos los sentidos. Nuestra base es muy plural: están los empresarios, pero también los de Atenco, los familiares de las víctimas pero también los estudiantes, los intelectuales, los trabajadores despedidos.

–Esta fuerza acumulada también representa un capital político que puede ser aprovechado con otra intención...
–Hay de todo. Esa es precisamente nuestra fuerza y nuestra debilidad. Por ejemplo, lo que vivimos en Ciudad Juárez (donde culminó la caravana, el 11 de junio). Hubo grupos que subieron otras agendas a las asambleas y que nos pusieron en riesgo de perder de vista el reclamo de las víctimas a cambio de exigir un juicio político contra Felipe Calderón o demandar la salida del Ejército de manera irresponsable. Eso desviaba la atención de nuestro objetivo primordial. A eso le dijimos no. Defendimos los seis puntos de la marcha del 8 de mayo porque no nos los sacamos de la manga, fueron producto del consenso con organizaciones que han trabajado, como muchos sectores de la sociedad. Todos quieren utilizarnos, los partidos, el Ejecutivo, los poderes.

Lo importante es no perder de vista que la base del movimiento es el dolor de las víctimas, porque si lo hacemos vamos a entrar a una lógica, a una narrativa que ya conocemos, a una disputa ideológica. Y eso no es lo que queremos.
–Cuando se habla de los de Juárezse cae en la descalificación, se les señala como los extremistas. El movimiento social en Juárez también tiene una identidad, una historia de resistencia.
–Juárez, tan dolido, tiene sus particularidades. Nosotros defendemos lo que quieren los juarenses, pero si Juárez necesita la retirada del Ejército de las calles, que se haga ahí. Como demanda nacional no es una cosa que se pueda discutir y decidir en tres horas. Lo que estamos discutiendo es la estrategia de seguridad nacional, caso por caso, estado por estado. Ese fue el problema de la mesa de la militarización. Ahí se expresó claramente la idea de otros lugares, por ejemplo, los de Cherán, en Michoacán, que dijeron muy claramente que en lo inmediato no quieren la salida del Ejército, lo mismo que los grupos que llegaron de Tamaulipas.
“No hubo consenso. Mi obligación moral era decirles: ‘pues no es así, señores’. Ahora nos acusan de traición. Nosotros pensamos que traición sería permitir la imposición”.
El debate ciudadano sobre el Ejército apenas empieza
–El tema del papel del Ejército casi no se debate en México. Siempre fue tabú, tanto para la clase política como para el movimiento social. ¿Cree que ahora la sociedad ha empezado a analizar y debatir sobre las fuerzas armadas?
–Creo que sí; quisiera que sí. Pero los diálogos son largos y éste apenas lleva tres meses. Y tenemos cuatro años y medio de ver al Ejército en las calles de esta manera, de sufrir esta descomposición. Antes de sacar acuerdos debemos debatir y analizar con mucha claridad y profundidad. Sabemos que al meter al Ejército al combate contra el narcotráfico hubo omisiones muy graves por parte del gobierno. Dio a los cárteles carácter de parte beligerante, de ejército regular, lo que es un equívoco fundamental, gravísimo. Además, eludió al Congreso, que por derecho constitucional debe aprobar o vetar la participación de las fuerzas armadas en esas funciones. El Ejército ya está ahí, ya se cometieron todas las barbaridades. ¿Hay que regresarlo a los cuarteles? Yo creo que sí. El problema es cómo.
–¿Y cómo?
–No lo sé. Nos falta hacer una radiografía muy fina sobre el problema, como la que estamos haciendo con las víctimas. Apenas estamos empezando. No podemos tomar decisiones sobre temas tan delicados sin pensarlo bien. ¿Cómo vamos a ir sacando al Ejército? Hay que mirar experiencias interesantes de autodefensa y discutirlas para que se puedan aplicar en más lugares, para que puedan ser aceptadas. Es verdad que una parte de la izquierda ya empezó ese debate, y esa misma izquierda es la que ahora me dice: no vayas a los diálogos con el gobierno.
–¿Quiénes son?
–Ciertas fracciones. Los mismos de Juárez nos dijeron: no vayan al diálogo con Calderón porque los va a traicionar. Y sí, hay traición a la palabra, lo sabemos. En Chiapas los diálogos de San Andrés Larráinzar entre el gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) fueron traicionados (durante el gobierno de Ernesto Zedillo). A pesar de ello, hoy son los mismos zapatistas quienes nos dicen: vayan, tienen que pasar el trámite. No podemos dejar de acudir a los diálogos.
–¿Y qué se logró en el alcázar?
–Hay un plazo y cosas que hacer en estos tres meses.
Vamos a demostrarle a Calderón que sigue de necio
–¿Diálogo de sordos?
–Sí lo fue, en cuanto a la estrategia de seguridad. El Presidente no se movió de su posición. Al próximo diálogo vamos a ir con expertos a discutir las estrategias, a demostrarle a Calderón que hay alternativas y que él sigue de necio.
–¿No cree que el gobierno de Calderón tiene su propio cálculo, que tiene otras intenciones, incluso de cooptación?
–De cooptación no creo. A ninguno de nosotros nos va a cooptar con puestos, con dinero. Pero sí intentan tergiversar, desvirtuar el movimiento.
El papá del ajedrecista
Son muchas las instantáneas que guarda Sicilia en la memoria de lo ocurrido el jueves, hace una semana, en el alcázar. Como el rostro ajado de Roberto Galván, de Monterrey –comenta–, un hombre ya mayor que participó en la caravana. Hace años busca a su hijo Roberto Galván Llep, un ajedrecista que fue levantado por la fuerza pública durante un operativo en una plaza, y nunca más supo de él. Años de ser un cero a la izquierda frente al Ministerio Público, de ser ninguneado y humillado por la procuraduría estatal. Y de pronto, en Chapultepec, la esposa del presidente, Margarita Zavala, se le acerca, le habla, le da su número de celular y le dice:Para lo que se le ofrezca. La esperanza resplandeció en su cara.
–¿No es muy cruel, un gesto trivial frente a la impunidad absoluta?
–Mira, cuando pasamos por Monterrey, a las 12 de la noche, después del mitin, fuimos a ver al procurador estatal. Llevamos nueve casos; lo sentamos frente a las víctimas y lo emplazamos: ¿Por qué no hay solución? Algunos casos llevan tres, cuatro años sin ningún avance. Don Roberto era uno de ellos. ¿Cómo no entender que este hombre sienta por primera vez una esperanza? La señora María Elena Herrera, de Michoacán, buscando como loca en varios estados a Jesús, a Raúl, a Gustavo, a Luis Armando, sus cuatro hijos desaparecidos. Le dicen: véngase a Los Pinos, la vamos a ayudar. ¿Cómo negarles esa rendija de esperanza? No se está haciendo justicia, desde luego, pero esos padres viven el infierno desde que les desaparecieron a sus hijos. Si alguien les dice: al menos te voy a decir dónde está, ¿cómo negarles esa mecha de luz? Eso es lo que no pueden ver los ideologizados de cualquier signo. Yo, sólo por ver que atrajeron el caso de María Elena Herrera, cuyo dolor no me es imaginable, considero que el recorrido de los 3 mil kilómetros valió la pena. Sólo por eso.
–¿Es este un movimiento político?
–Es de lo mejor de la política. Es la vida de la polis, la ciudad, en el sentido humano de la palabra, sin intereses partidistas; es el rescate de la relación entre seres humanos.
–¿Cuáles son los pendientes más inmediatos?
–Todos lo son, pero el tema de las indemnizaciones es importante. Las familias con un hijo muerto, con un padre muerto, no sólo se destruyen anímicamente, sino que se arruinan en lo económico. Por eso es importante revisar el fondo de víctimas. Si hay que ampliarlo, hay que ampliarlo. Por eso la importancia de visibilizar qué le pasó al asesinado, al desaparecido; cómo pasó, investigar, determinar si es inocente o no. Y si lo es, se indemniza, se apoya, se restituye el honor. Si no es inocente, hay que ver qué parte del tejido social se está desgarrando, dónde está lo que estamos dejando de hacer para producir criminales.
–En tres meses, en un siguiente encuentro ¿cómo cree que va a encontrar estos temas?
–Vamos a exigir resultados. Y vamos a volver a exigir el cambio de la estrategia de seguridad, no vamos a quitar el dedo del renglón.

Tuesday, June 07, 2011

Javier Sicilia en Monterrey, Explanada de los Héroes, Plaza del Colegio Civil, transmitido en vivo por Somosuno Radio

Los seis puntos de la propuesta para el pacto por Un México en Paz

Durante la concentración en el Zócalo capitalino, a la que convocó el escritor y poeta, Javier Sicilia hizo una propuesta de Pacto “que contiene seis puntos fundamentales que permitirán a la sociedad civil hacer un seguimiento puntual de su cumplimiento y, en el caso de traicionarse, penalizar a quienes sean responsables de esas traiciones; un pacto que se firmará en el Centro de Ciudad Juárez -el rostro más visible de la destrucción nacional- de cara a los nombres de nuestros muertos y lleno de un profundo sentido de lo que una paz digna significa”. Este el texto:
Pacto por un México en paz, con justicia y seguridad.
I Razones de urgencia
Ante la emergencia nacional, hoy más que nunca resulta necesario tomar medidas urgentes para detener esta guerra con su escalada de violencia y regenerar el tejido social y comunitario.
Este momento histórico adverso y profundamente violento es resultado de estructuras económicas y sociales que generan desigualdad y exclusión Aquí impera la muerte lenta causada por la miseria la pobreza el desempleo la falta de oportunidades para el desarrollo pleno de nuestras vidas y por la destrucción del ambiente.
La guerra contra el narcotráfico es una manifestación de políticas y acuerdos internacionales que sitúan a México como el campo de batalla donde a los pobres de este país y Centroamérica les toca pagar una alta cuota de vidas humanas para que las drogas lleguen a su destino y consoliden grandes negocios.
Frente a este escenario el Estado ha optado por una estrategia militar para enfrentar al crimen organizado y la protesta social privilegiando un proceso de militarización intensivo y extensivo de la seguridad pública no sólo por el amplio despliegue de las fuerzas militares en territorio nacional sino también por la creciente presencia de los mandos castrenses en la dirección de las policías civiles.
Resultado de esta estrategia que pone en el centro la confrontación violenta es una guerra civil donde mexicanos matan mexicanos generando 40 mil ejecuciones en lo que va del sexenio.
Sólo en el mes pasado en abril se contabilizaron mil 427 asesinatos considerando los cuerpos hallados en las narcofosas Las víctimas civiles se cuentan ya por miles en todo el país más de 230 mil personas desplazadas 10 mil huérfanos la Redim calcula 30 mil aunque no es una cifra oficial 10 mil secuestros de migrantes más de 30 alcaldes asesinados.
Un componente fundamental que explica esta escalada de violencia y guerra es la enorme corrupción y su infiltración en el Estado en todos sus niveles.
La impunidad es otro de los factores que determinan lo que hoy sucede en el país 98 3 de los delitos quedan impunes Tenemos un sistema de procuración e impartición de justicia incapaz de investigar y sancionar a quienes cometen los delitos y la violación de derechos.
II Visión común con exigencias mínimas y compromisos
1 Exigimos esclarecer asesinatos y desapariciones y nombrar a las víctimas Proponemos a la sociedad y planteamos la exigencia y mandato a las autoridades acciones de corto y mediano plazo que inicien un nuevo camino de paz con justicia y dignidad.
A.- Se deben esclarecer y resolver los asesinatos las desapariciones los secuestros las fosas clandestinas la trata de personas y el conjunto de delitos que han agraviado a la sociedad Determinar la identidad de todas las víctimas de homicidio es un requisito indispensable para generar confianza.
B.- Exigimos a las autoridades estatales y federal la resolución pública que presente a los autores intelectuales y materia les de algunos de los casos emblemáticos que han agraviado a la sociedad entre ellos la familia Reyes Marisela Escobedo y su hija Rubí Bety Cariño y Jirí Jaakola las niñas y niños de la guardería ABC la familia Le Barón los jóvenes de Villas de Salvárcar los jóvenes de Morelos.
C.- Convocamos a la sociedad civil a rescatar la memoria de las víctimas de la violencia a no olvidar y exigir justicia colocando en cada plaza o espacio público placas con los nombres de las víctimas.
2 Exigimos poner fin a la estrategia de guerra y asumir un enfoque de seguridad ciudadana
A.- Se debe cambiar el enfoque militarista y la estrategia de guerra de la seguridad pública y asumir una nueva estrategia de seguridad ciudadana con enfoque en los derechos humanos.
B (I).- Exigimos que antes de dos meses los Congresos locales aprueben la reforma constitucional en derechos humanos y sea publicada para darle plena efectividad y que en el mismo plazo se instituya el mecanismo de protección de periodistas y defensores de derechos humanos.
B (II).- Exigimos que no se aprueben leyes o normas que conculquen los derechos humanos y las garantías individuales bajo el concepto de seguridad nacional y que no se aprueben las modificaciones propuestas al dictamen de la Ley de Seguridad Nacional.
3 Exigimos combatir la corrupción y la impunidad
A.- Se requiere una amplia reforma en la procuración y administración de justicia que dote de verdadera autonomía al Ministerio Público y al Poder Judicial que establezca el control ciudadano sobre las policías y los cuerpos de seguridad avance en la reforma de los juicios orales y establezca sistemas más efectivos de control judicial que reduzcan la discrecionalidad en los procedimientos y resoluciones de fondo La justicia no puede seguir al servicio de intereses y cálculos políticos También se requiere legislar para generar la capacidad y atribuciones de investigación y consignación de funcionarios públicos de los tres órdenes de gobierno en casos de corrupción.
B.- Exigimos que en máximo 6 meses el Congreso elimine el fuero de legisladores y funcionarios de los tres órdenes de gobierno en materia de actos de corrupción delitos del orden común y de crimen organizado.
4 Exigimos combatir la raíz económica y las ganancias del crimen
A.- La criminalidad y su violencia tiene como su motor las ganancias derivadas del narcotráfico los secuestros la trata de personas la extorsión la venta de protección y demás delitos que después reinyectan los recursos en la economía mediante el lavado de dinero Exigimos un combate frontal al lavado de dinero y activos de los delincuentes mediante la creación de unidades autónomas de investigación patrimonial en coordinación con fa Unidad Federal de Inteligencia Financiera que permitan reunir material probatorio para formular acusaciones y dictar sentencias por los actos de negocios ilegales.
B.- Exigimos la presentación de un Informe a la Nación sobre los resultados de la investigación patrimonial y el lavado de dinero que muestre los casos más notorios que se han sancionado en este sexenio y sobre el avance en la integración de las Unidades de investigación sobre lavado de dinero de las 32 entidades federativas y la federal.
5 Exigimos la atención de emergencia a la juventud y acciones efectivas de recuperación del tejido social
A.- La seguridad ciudadana no se resolverá con armas y violencia Exigimos una política económica y social que genere oportunidades reales de educación salud cultura y empleo para jóvenes porque son las y los principales víctimas de esta estrategia Exigimos la recuperación del carácter público de la educación y romper el control corporativo que ejerce la cúpula del SNTE sobre la política educativa así como el incremento inmediato en los recursos destinados a las acciones sociales de seguridad ciudadana al menos en la misma proporción de los destinados a las fuerzas armadas y de seguridad pública.
B.- Exigimos que en los próximos 3 meses se establezca un programa especial de emergencia nacional para y de jóvenes que invierta las prioridades del presupuesto garantizando al menos lo mismo que se destina a seguridad para la construcción de escuelas y el aumento de la matrícula en educación secundaria media superior y superior un sistema universal de becas para estudiantes de secundaria EMS y superior de escuelas públicas así como recursos para proyectos culturales deportivos productivos y sociales realizados por los propios Jóvenes y sus organizaciones como actores de reconstrucción del tejido social en sus barrios comunidades y unidades habitacionales.
6 Exigimos democracia participativa
Mejor democracia representativa y democratización en los medios de comunicación. La seguridad requiere democracia y nuevos medios de participación ciudadana Exigimos que se amplíen los medios e instrumentos de participación ciudadana en los asuntos públicos mediante el reconocimiento institucional de la consulta popular las candidaturas independientes la revocación de mandato, la contraloría social y las acciones colectivas.
Se requiere una política de Estado en materia de telecomunicaciones que rompa en el menor tiempo posible los monopolios y genere una amplia democratización y apertura no sólo a la competencia sino al fortalecimiento de los medios públicos.
Exigimos a la Cámara de Diputados que en un periodo extraordinario a más tardar en dos meses apruebe la minuta de reforma política constitucional aprobada por el Senado que establece la consulta popular la iniciativa legislativa las candidaturas independientes y la reelección inmediata de legisladores y alcaldes.
III Para iniciar el camino
Proponemos dos momentos para lograr esto:
-Un pacto ciudadano entre los miembros de la sociedad civil y;
-En un segundo momento, una serie de planteamientos y de mandatos de exigencias a los gobernantes a los líderes de los partidos políticos y a los factores de poder.
Este momento requiere la participación de todas y todos el Pacto de la sociedad civil implica un esfuerzo de unidad y organización de la sociedad civil nacional para que tengamos una voz y acciones con el fin de parar esta guerra y la violencia social corrupción e impunidad que nos está destruyendo como personas y como nación.
El 10 de junio nos reuniremos en Ciudad Juárez con las Comisiones de Verificación y Sanción que la sociedad civil nacional establecerá en este tiempo con especialistas y gente honorable para cada uno de los 6 puntos.
Durante este periodo hasta el 10 de junio las Comisiones con las aportaciones del resto de la sociedad civil irán especifican do con más detalle las acciones correspondientes a cada exigencia.
Invitamos a toda la ciudadanía en las comunidades barrios colonias lugares de trabajo a aportar en esta discusión y construir espacios de reflexión y acción colectiva nacional permanentes.
Hacemos además un llamado a nuestros compatriotas que radican allá y al pueblo de los Estados Unidos de América para que apoyen nuestra movilización y exijan al gobierno y al Congreso de ese país que detengan el flujo de armas hacia México y el lavado de dinero.





Llama Sicilia en SLP a resistencia civil si gobierno no responde

Friday, May 13, 2011

Remover a García Luna no es condición para el diálogo

Ya comenzaron los contactos con Bucareli: Javier Sicilia

Foto
El obispo Raúl Vera y Javier Sicilia, en conferencia de prensaFoto Roberto García Ortiz
Víctor Ballinas

 La Jornada

El poeta y escritor Javier Sicilia, quien convocó a la Marcha por la Paz con Justicia y Dignidad, informó ayer que ya se iniciaron los contactos, por conducto del secretario de Gobernación, Francisco Blake, para el diálogo con el presidente Felipe Calderón. “Incluso se entregó un formato y no ha habido respuesta. Pedimos que el diálogo fuera público, en Palacio Nacional y con la presencia de familiares de las víctimas de desaparecidos, asesinados y ejecutadospor esta guerra.”
Sicilia destacó que la renuncia del titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, Genaro García Luna, no es el tema fundamental, sino los seis puntos del pacto social que propuso el pasado domingo en el Zócalo de la ciudad de México ante decenas de miles de personas.