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Monday, February 18, 2013

Respuesta a un cuestionario



Marina Ivánovna Tsvietáieva
Nacida el 26 de septiembre de 1892 en Moscú
Noble
Mi padre era hijo de un sacerdote de la provincia de Vladímir, especialista en literatura europea; doctor honoris causa de la Universidad de Bolonia; profesor de historia del arte, primero en la Universidad de Kiev y después en la de Moscú; director del Museo Rumiántsev; fundador, inspirador y coleccionista particular del primer museo de las bellas artes de Rusia. Héroe del trabajo. Murió en Moscú en 1913, poco después de la inauguración del Museo. Legó su patrimonio (escaso, porque era generoso) a la escuela de Talitsi (su aldea natal, en la provincia de Vladímir). Su biblioteca, enorme, reunida gracias a su trabajo y con grandes dificultades, la legó toda, sin exceptuar un solo libro, al Museo Rumiántsev.
Mi madre era una polaca de sangre azul, discípula de Rubinstein, dotada de un raro talento musical. Murió prematuramente. La poesía me viene de ella. También donó la biblioteca (la suya y la del abuelo) al Museo. De este modo, de nosotros los Tsvietáiev, Moscú ha recibido tres bibliotecas. Yo también donaría la mía, si no hubiese tenido que venderla durante los años de la Revolución.
Mi primera infancia – transcurrió en Moscú y en Tarusa (nido de una secta cristiana de flagelantes en el Oká); de los diez a los trece años (muerte de mi madre) – viví en el extranjero; hasta los diecisiete, nuevamente – Moscú. Nunca en una aldea rusa.
Influencias principales – por el lado materno: la música, la naturaleza, la poesía, Alemania. La pasión por el judaísmo. Uno contra todos. Heroica.
Algo más oculta pero no menos fuerte fue la influencia de mi padre: la pasión por el trabajo, la ausencia de arribismo, la sencillez, la renuncia. La influencia conjunta de mi padre y de mi madre – mi carácter espartano. Dos leitmotivs en una sola casa: la música y el Museo. El aire en casa no era burgués ni intelectual, era – caballeresco. La vida se entendía de manera sublime.