Saturday, November 16, 2013

Julia Kristeva: espacio del amor


José Cueli


Qué aguda sensibilidad de la pensadora francesa Julia Kristeva en su extensa obra que la lleva a reflexionar en el sicoanálisis como espacio del amor en nuestra época. Milagro de ternura, aparición rica de escalofríos, armonía de líneas, prosa, trazo, color, melodía interna, palabras que emanan desde una mujer siempre anterior, de viejas esencias dormidas, envueltas en la palabra y tempestad del sentimiento, aspiración, lugar ideal del otro, que nos hace existir como ser. Elaboración infinita, flexibilidad sublimatoria de amor-odio, por la otra(o).

Identificación amorosa, paroxismo de asimilación de sentidos de la otra pérdida de la percepción de la realidad delegada en el ideal del yo, que constituye el soporte del estado amoroso, para reposar en extraño objeto (ella) a la que incorporar para ser yo mismo e identificarme en enigmática captación de un esquema de imitación, del estado amoroso como estado sin objeto.

Una vida anterior, madre depósito del primer afecto, la primera imitación, la primera vocalización, inicio del discurso y la dinámica de las posteriores identificaciones que dejan de lado la carga de lo preverbal, de lo irrepresentable que debe descifrarse según articulaciones más precisas del discurso (el estilo, la gramática, la fonética).

Transporte de la motilidad autoerótica en la imagen unificante de una sustancia que se constituya como un frente de la subjetividad. Objeto del deseo y del amor que se manifiesta a veces deseante, a veces enamorado, que reconcilia al yo con su ideal del yo y constituye ese espacio donde se da el amor.

El otro que habla, el otro como yo, en el amor de esa condena que permite ser. Los enamorados convenimos esa regresión que nos conduce de la adoración de un duende idealizado al agradecimiento en éxtasis o al dolor de la propia imagen y el cuerpo, en la semiología de la Kristeva.

Lógica de la idealización que es ilógica, busca de la imagen inadecuada del otro, existencia de una condición anterior que moviliza mucho más la palabra que la imagen, que sin embargo no deja de acompañarla. Música que es el discurso del amor que al ser captado por la belleza de la amada es trascendido, precedido y guiado por un sonido en el borde del ser que nos transporta al lugar del otro sin sentirlo, sin saberlo, sin verlo, indecible, irreversible.

Mujer, cuerpo amor fantasma alojado en ese espacio imaginario que no veo cuál es realmente, sino cómo me conviene que sea. Vértigo que se resuelve en purificación, entrega total, resplandor de cúpulas. Posibilidad de vida, muerte, abierta interiormente, separada de la alegría de su desborde hecho signo; música interna, poesía muerte.

Sombra encarnada en el tiempo y el espacio, deslumbrante de sexualidad, ritmo y acento de distancias y encuentros, repercusiones y contratiempos en otro tiempo que es el del amor muerte, opuestos a la norma y al matrimonio como eternidades. Enamoramiento condenado en el tiempo, limitado al instante, pero confiado en su mágico poder, de sonidos negros, pensamientos negros, deseos negros, voces tinieblas, locura instantánea del asombro, de lo inesperado. Negra muerte. Negro sólo mitad del tiempo y el espacio, lo irrepresentable, desborde pasional, búsqueda de ternura, éxtasis de placer pero también de muerte, para salvación de la carne, principio y fin de la vida.


Antigua ilusión hecha carne perdida en crepúsculos formidables de pasión prisionera. Ternura negra, imposible fuente y llama, profunda y mística, religiosa y erótica, sólo sombra encarnada en la palabra música. Poesía de Julia Kristeva, sicoanalista, lingüista ocupada del amor y su espacio.

Monday, November 11, 2013

Nicanor: de cantera de cantores



Foto: unapizcadecmha.blogspot
Enrique Héctor González


No abundan los escritores que son o han sido nonagenarios en la América hispana: Cardoza y Aragón, Uslar Pietri, Gonzalo Rojas, Sabato, Mutis, Dulce María Loynaz, Eugenio Florit, Westphalen, Chumacero y algunos más; menos aún son los que, como Juan Filloy, han rebasado los cien años. Pero la mera duración no es mérito si no va aparejada de una obra de creación realmente original y decisiva, de una vida consecuente con el espíritu de la letra. Premio Cervantes en 2011, Nicanor Parra, el antipoeta chileno, ronda el Nobel desde hace tiempo y, como la mayoría de los eternos candidatos a la presea consagratoria (¿lo será en verdad?), quizá no lo reciba nunca, lo que de seguro lo satisfará plenamente.
Parra nació en la segunda mitad de 1914, como el siglo, y es un provocador natural de primeras guerras literarias, porque su poesía también lo es, porque resulta inevitable que lo sea cuando el medio literario hispanoamericano sigue pareciendo tan solemne y arcaizante como siempre; es antipoeta porque su propio nombre deviene negación de lo canoro y porque definirse como tal fue, en su momento, la mejor manera de curar de emplastos postmodernistas y vanguardistas y de la espesa épica nerudiana a la poesía de su país y, de paso, a la de la lengua entera.
Templado en la tesitura del mejor Ramón, del buen Macedonio, el prosaísmo que invoca la obra parriana le devuelve a la ocurrencia algo de terrosidad, la amarra al suelo para mejor engañarnos con su disfraz de sentencia sin revés: “No hablamos para ser escuchados/ sino para que los demás hablen/ y el eco es anterior a las voces que lo producen.” Pero luego da la vuelta y, naturalmente, se contesta en otro poema: “Yo también digo cosas por decir,/ cada cual teoriza por su lado.”
La antipoesía es prosa porosa, brusca y llena de escollos pero asimismo blanda y dicharachera, rugosa y exacta como un papel mil veces doblado y, sin embargo, atento siempre a recobrar su forma. Si a veces recuerda el tono “de los anunciadores de feria”, según apunta Leónidas Morales, otras nos devuelve a la preciosa precariedad del lenguaje infantil, a la difícil ingenuidad de una poética que está de regreso de todos los artificios: “Urgente:/ Por suicidio/ Vendo/ Nube perfumada”, puede leerse en alguna de esas páginas murales que animó con Lihn y Jodorowsky y que recibió el nombre de Quebrantahuesos, collage de frases tomadas de anuncios y noticias diversas, empotradas para formar un objeto verbal distinto con el descaro propio de un niño que lo sabe todo (incluido lo que ignora).
La observación de Roberto Bolaño, a este respecto, no ha perdido la fulminante efusividad que caracteriza a las mejores sentencias poéticas del autor de Versos de salón: “Parra escribe como si al día siguiente fuera a ser electrocutado.” Pero aquí no yace Nicanor, “antipoeta y mago”, sino en el continuo de una vida que devela su obra de la manera más inopinada: jugando a las madelenitas en el té, en la Casa Blanca, con la esposa de Richard Nixon en plena Guerra de Vietnam, distracción (por decir lo menos) que casi le costó el linchamiento en el medio literario. ¿Pero cuál es la sorpresa, si tiempo después declararía que Pinochet “hizo lo que hizo con las mejores intenciones”? Sólo una mirada miope podría excusarlo en ambos casos, pero una mirada igualmente extraviada es la que evitaría vincular tales alardes al inveterado gusto por fanfarronear y “chulear” de su poesía. Y ahí está el meollo de su coherencia: en la festiva incongruencia de lo que dice micrófono en mano, en el esfuerzo que hace para no convertirse en poeta nacional.
Que no se malentienda: “la desacralización de la escritura y de la vida misma” que está en la base del fenómeno Parra, según observa Rafael Gumucio, arrasa con todo lo que él pueda alegar, empezando por sus declaraciones públicas. No es ni ha querido ser un luchador social y sus aberraciones políticas no lo justifican en ese plano de la realidad, como a Borges. Pero desde la otra orilla, desde las otras realidades que genera su obra, tales exabruptos se inscriben en la ambivalencia propia del humor, del más ácido y lúcido sarcasmo, ése que a quien primero golpea –desaforado bumerang– es al propio emisor.
Así como la risa y la angustia se dan la mano en la obra de Saki y en la de Swift, en la poesía de Parra frivolidad y crítica social devienen demiurgos idénticos de una ceremonia textual donde la relativización humorística todo lo descuaja y deshereda, donde cada verso puede ser una trampa o la más trivial de las notas a pie de página del mundo cotidiano. Piglia lleva razón cuando advierte que Dadá se enreda con frecuencia en la madeja de la antipoesía: “Los artefactos de Parra son a la literatura en lengua española lo que la obra de Duchamp ha sido para el arte contemporáneo.”
Profesor de Física, heterodoxo matemático como Lewis Carroll, primogénito de una familia de músicos y guitarreros más que conocida, Nicanor Parra, a punto de cumplir los cien años, sigue subvirtiendo la historia de las cosas con sólo llamarlas por su nombre, por el que mejor les conviene, de modo que bien podría suscribir que la verdadera doctrina Monroe se evidencia en la sinuosa sonrisa de Marilyn.

Sunday, November 10, 2013

Las ilusiones perdidas: Fellini 20 años después



Foto: moviepilot.de
Carlos Bonfil
“Demasiado viejo en sus primeras películas, terriblemente joven en las últimas.” Esta apreciación  paradójica la hace el cineasta Manoel de Oliveira a propósito de su colega italiano Federico Fellini (1920-1993). A veinte años de la desaparición del director de Amarcord y a la luz de la evolución y transfiguraciones del cine contemporáneo en este nuevo siglo, es posible intentar una nueva valoración del trabajo del gran fabulador de Rímini, y de modo especial, de sus últimas realizaciones. Lo notable en La ciudad de las mujeres(1980), Y la nave va (1983), Ginger y Fred(1985) y Entrevista (1986) es no sólo el placer y la libertad con que Fellini se libra a la evocación nostálgica, acudiendo al artificio escénico, exacerbando el barroquismo de cintas anteriores, sino la lucidez un tanto amarga con que contempla la realidad y las perspectivas de la creación fílmica en la Italia neoliberal de Silvio Berlusconi. La muerte del director en 1993, a los setenta y dos años, simbólicamente coincide con una suerte de decadencia de todo el cine italiano que ha visto desaparecer a cineastas de la talla de Luchino Visconti y Pier Paolo Pasolini dos décadas antes, eclipsarse en la enfermedad y la inactividad artística a Michelangelo Antonioni, y abandonarse a la grandiosidad del espectáculo y a una estética convencional a Bernardo Bertolucci. Del cine italiano se ha disipado también en buena medida la conciencia política y su capacidad de indignación, las arriesgadas búsquedas formales y las exigencias de un punto de vista auténticamente crítico. Lo que se impone en el cine de finales del siglo XXitaliano, salvo excepciones, es el imperio del espectáculo televisivo. Fellini es, de modo elocuente, uno de los críticos más acerbos de este nuevo culto a la mediocridad mediática, y lo muestra de modo directo en Ginger y Fred, al evocar el ocaso de cierta manera de hacer cine y rendir tributo a rutilantes mitologías en los espacios mágicos de las grandes salas de cine, con un público vociferante e inquieto, siempre extasiado; ese público que mostró y celebró en muchas de sus cintas el propio Fellini, pero también sus compatriotas Ettore Scola en Splendor(1989) o Giuseppe Tornatore en Cinema Paradiso (1988).

Marcelo, Anita y Federico en Entrevista.
Foto: licantropunk.blogspot
¿Qué ha quedado en lugar de todo aquello? ¿Qué nueva cultura reemplaza al cine de la evasión romántica? Con su estilo característico, Fellini elabora enGinger y Fred la crónica del desencanto. Amelia y Pippo (Marcello Mastroianni y Giulietta Massina) interpretan a dos viejas sombras de la época dorada del espectáculo, dos bailarines prófugos del music hall que penosamente intentan revivir para la televisión italiana los personajes de Fred Astaire y Ginger Rogers, sólo para descubrirse totalmente ajenos al mundo de la publicidad y la mercadotecnia que impone las nuevas reglas de juego del entretenimiento. Una imagen triste del envejecimiento con su carga de afeites y sueños derrotados se contrapone a la vitalidad nerviosa y excedida de los estudios televisivos, a la galería de presentadores y empresarios y estrellas del momento, ruidosos e infatigables, petulantes en proporción directa a su ignorancia, más caricaturescos aún que las starlets y paparazzi de La dolce vita (1960) y Ocho y medio (1963), orgullosos del poder del monopolio audiovisual y de su encumbramiento oficial en la Italia nueva. En este territorio de la eficacia satisfecha y valores artísticos tan instantáneos y fugaces que apenas persisten en la memoria pocos meses después de su aparición sorpresiva, el mundo de las artes tradicionales tampoco tiene ya una razón de ser, y sus fastos y sus mitologías se desgastan y desvanecen lamentablemente. En Y la nave va Fellini ofrece una vez más el réquiem de un mundo de fantasmas decimonónicos en el cortejo de cantantes de ópera que acompaña las cenizas de una diva a su destino final en altamar. Son las vísperas de la primera guerra mundial y la música de Verdi anuncia el cataclismo inminente. La evocación histórica apenas disimula el propósito crítico de Fellini, su enjuiciamiento de una modernidad que ha arrumbado a la cultura clásica en el desván de lo accesorio o inservible, todo en aras de la rentabilidad y la eficacia. Con el hundimiento de la nave de los excéntricos y locos, Fellini sella su amarga constatación de un mundo de fantasía sin propósito, ubicación o significación precisos, no sólo en el marco de la desquiciante guerra que se avecina, sino también en el entorno de una modernidad tecnológica dominada por el entretenimiento televisivo.
Esta visión corrosiva del monstruo catódico y sus antenas que, como hordas, invaden el paisaje en Ginger y Fred, tiene una faceta más amable, un año después, en la recreación del encuentro de dos grandes mitos fellinianos, el propio Mastroianni, alter ego por largas décadas del realizador, y Anita Ekberg, esa encarnación del ideal sensual femenino, más allá del desbordamiento carnal de la sarracena en Ocho y medio o la exuberante estanquera en Amarcord (1973) o las matronas en el Satyricon (1969) o en Fellini Roma (1971). Los nuevos paparazzi, esta vez de la televisión japonesa, participan del rito pagano de reciclamiento de las mitologías. En Entrevista las estrellas de La dolce vita vuelven a encontrarse en el domicilio de una Anita Ekberg convertida en plácida ama de casa, y parsimoniosos y envejecidos se libran al ejercicio de nostalgia al que los invita su director preferido. Juntos celebran la vigencia del encantamiento cinematográfico. En la pantalla casera se proyecta la escena emblemática en la Fontana di Trevi, y en este juego de espejos que contrapone dos tiempos y dos realidades se consigna la reivindicación suprema del talento de ayer en una época moderna e indiferente, esterilizada ya, espiritualmente vacía.

Fellini eligiendo los actores para su película Casanova, París ,1975. Foto: Michelangelo Durazzo
Este tono de melancolía impregna las obras tardías del realizador italiano, y de modo particularmente agudo su reflexión sobre la sexualidad en esa proyección muy íntima de su escepticismo moral que es El Casanova de Fellini (1976), retrato exuberante del célebre libertino italiano, donde una rutina mecanizada remplaza los goces y la voluptuosidad de las míticas conquistas amorosas para exhibir no sólo el desgaste de un ser humano devorado por los excesos, sino, en alusión apenas velada, el de una civilización occidental moderna dominada ya por la voracidad y el consumismo. A pesar de una aparente diversidad temática, las cintas de Fellini en este período son vasos comunicantes que articulan una misma crítica social y un desencanto persistente. Esta imagen del seductor hastiado se repite en La ciudad de las mujeres, donde Snaporaz (Marcello Mastroianni,alter ego del cineasta, como en Ocho y medio) se descubre, por invitación de un amigo libertino, en un delirante universo poblado exclusivamente por mujeres, con todos los prototipos presentes en la obra del director (hembra devoradora, mujer fatal, figura materna, confidente comprensiva, ideal femenino), reunidas en un congreso feminista que habrá de juzgar al impenitente macho intruso, ridiculizándolo y exponiendo a un escarnio global sus petulancias gastadas y sus debilidades. Una suerte de prolongación del Casanova, pero también de aquel Guido (Mastroianni) que, látigo en mano, fustigaba a todo un harem de mujeres agradecidas. Expiación del macho crepuscular y tributo también a la mujer felliniana antes mitificada y vilipendiada que, para confusión y pasmo del realizador, en esta Europa de finales de los años setenta al fin se libera.
El cine desencantado que el director realiza a partir de El Casanova de Fellini deja constancia de sus propias ilusiones perdidas y muestra con un escalpelo particularmente afilado los yerros de una modernidad que al tiempo que congela la obra del artista como un producto pintoresco (lo felliniano), la critica por insistir en aquellas mismas obsesiones que antes juzgaba fascinantes.

Foto: themacutocollective.blogspot
No se percibe con claridad suficiente que, de todos los cineastas italianos, el realizador deAmarcord es posiblemente el que mayor congruencia ha mostrado en una obra eminentemente autobiográfica. Y esa obra sólo muestra, de una etapa a otra, una evolución personal y artística con altibajos comprensibles, con crisis y transfiguraciones que informan de la proteica capacidad expresiva del realizador, y con una enorme complejidad en su delirio confesional. Considérense en su conjunto las primeras obras del cineasta. El impulso por plasmar enAmarcord (“Yo recuerdo” en el dialecto natal del cineasta) las reminiscencias de la propia infancia y adolescencia, tiene variaciones notables en obras anteriores, particularmente en Fellini Roma, donde el nombre de la ciudad se vislumbra en un cartel a lado del río donde juegan los adolescentes de Rímini. Hay instantáneas del proceso de maduración del joven alter ego de Fellini (Peter Gonzales) que abandona la provincia para descubrir la ciudad soñada y perderse en sus laberintos, sucumbir ante una mujer mítica (Anna Magnani), encarnación de la ciudad eterna, y asistir a esa feria de vanidades que el director ha venido lacerando gozosamente en cada una de sus películas, desde La dolce vita hasta Ocho y medio, con la exhibición de su esnobismo y sus miserias intelectuales, su fasto de pacotilla y sus celebridades decadentes. En Amarcord hay el recuerdo de una infancia en la provincia fascista, con personajes tiernos y pintorescos (la Gradisca, el tío loco, la joven Titta), y ceremonias religiosas y eventos grandiosos como la aparición en la noche de un gran buque transatlántico. En Fellini Roma el director explora los contrastes de la ciudad bajo tierra, con frescos antiguos que se desvanecen al momento de ser descubiertos, y la desquiciante urbe moderna que el escritor Gore Vidal, entrevistado en la cinta, califica de “lugar ideal para esperar el fin del mundo”. Esa nueva Babilonia es también la ciudad de Moraldo (Franco Interlenghi), el joven provinciano que en Los inútiles (I vitelloni, 1953) abandona a su familia, a su joven amigo y a sus camaradas de juerga para ir en pos de un destino incierto y estimulante. De otras obras mayores del realizador se ha hablado abundantemente (La calle, Las noches de Cabiria, La dulce vida, Ocho y medio, Julieta de los espíritus, Satyricon); todas ellas son obras emblemáticas que insisten en los temas y las obsesiones artísticas ya señaladas, y en ocasiones los exacerban. El cine de Fellini es relato autobiográfico, recuento pintoresco de la vida de provincia, almanaque de ritos de una iniciación juvenil, azoro ante el tonificante caos de la vida citadina y sus ofertas, infatigable búsqueda del ideal femenino a través de sus espejos deformantes, sátira también de la burguesía satisfecha, del esnobismo intelectual de las élites y del pétreo inmovilismo de la alta jerarquía eclesiástica. Ese cine es de igual manera un largo recorrido que va de los primeros entusiasmos juveniles al desencanto amargo de la edad madura. Al escéptico realizador veterano de Ginger y Fred y deEntrevista, denostado por los críticos implacables que le reprochan insistir en los mismos temas y esquemas de representación, en evocaciones anacrónicas y sátiras sociales gastadas, el tiempo ha terminado por darle la razón hasta volverlo casi un visionario. Las salas de cine en varios países europeos están hoy casi desiertas, los raquíticos presupuestos para la creación fílmica en países como España la condenan a una extinción a corto plazo, y el poderío del entretenimiento televisivo es en todas partes avasallador. Ninguna conciencia crítica ha podido plasmar en el cine los posibles alcances de esta debacle tan certeramente avizorada por el realizador de La voz de la luna (1990), su última cinta. A veinte años de la desaparición de Fellini, su cine representa una vigorosa resistencia cultural que, por el bien de la creación artística, importa hoy mantener viva.

Thursday, November 07, 2013

Chicanas: las migrantes fronterizas

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Miércoles, 09 de Octubre de 2013 09:32

Mabel Bellucci
Durante la década de los setenta, emergió el movimiento chicano por los Derechos Civiles orgulloso de su origen mexicano emigrado hacia el Norte o nacido en los Estados Unidos. Con su conformación, no sólo había un interés por reivindicar la conquista de justicia social e igualdad sino también por concientizar a su comunidad en cuanto al racismo y a la discriminación. Por lo tanto, el chicano o “mexican o latin-american”, desde sus orígenes, presentó aristas diversas, complejas y dinámicas en relación al “anglo” que no es más que cualquier persona blanca de habla inglesa. Una buena parte de sus iniciativas consistía en establecer una variedad de objetivos relacionados a la educación: reducir la deserción escolar; mejorar los logros educativos; llevar a cabo programas bilingües y biculturales. Además, con tales iniciativas intentaban incrementar materias con temáticas propias en el plan de estudios, creación de cursos y programas de conocimientos chicanos junto con el aumento de profesores de ese origen. Por esa razón y muchas otras más, miles de estudiantas/es se movilizaron y formaron organizaciones que apuntaban a la reforma educativa, al activismo por la visibilidad como una intervención política en el ámbito público.

Un elemento de significativa trascendencia para el reconocimiento del movimiento en Estados Unidos, consistió en realzar el arte chicano en su diversidad de expresiones que fue floreciendo a pasos acrecentados. Asimismo, irrumpió en el campo universitario, en las organizaciones políticas y sindicales. En fin, todas estas apuestas partieron de una urgencia imperativa por parte de dicha comunidad en decir “acá estamos”.

En cuanto a las mujeres, en los años setenta, al irrumpir el movimiento chicano junto con el feminismo de la Segunda Ola, en un escenario histórico más que estruendoso por la incursión polifónica de los activismos en Estados Unidos, ambas corrientes le proporcionaron nuevos marcos teóricos como perspectivas de lucha. Así al inicio de esa década, las chicanas se organizaron en colectivos autónomos y autogestivos. Entre los más conocidos, se podría recordar “La Hija de Cuauthémoc” de California; “Las Mujeres Chicanas” de los Ángeles y “La Comisión femenil Mexicana”. Un año más tarde, “La Conferencia de Mujeres por la Raza”, celebrada en Houston, reunió a más de 600 mujeres de diferentes regiones del país del Norte. Este evento simbolizó un nuevo espíritu de cambio a largo plazo[1]. Precisamente, ellas comenzaron a manifestar sus malestares de opresión dentro de la propia comunidad. De esta manera, se lanzaron a la búsqueda de propuestas legislativas en cuanto a educación y a empleo que representaban sus situaciones más vulnerables. Por esta razón, accionaron para conquistar derechos de las minorías y, al mismo tiempo, para impugnar la discriminación que emana desde las entrañas del Imperio.  En resumidas cuentas, estas mujeres al transitar una triple exclusión -género, raza y clase- atravesaron situaciones desventajosas no solo en el interior de su misma cultura sino también en la sociedad estadounidense, conocida como la “América Blanca Patriarcal”.

Y sin más, esta primera camada tuvo como desafío batallar contra la pobreza marginal, la segregación racista y el sexismo, todo al mismo tiempo. Después de haber pasado mucha agua bajo el puente, las chicanas descubrieron que tanto el feminismo dominado por las blancas - que enfatizaba al género como único origen de su propia opresión- como el machismo voluptuoso y homofóbico de sus pares masculinos, las dejaban de lado. Entonces decidieron cortar por lo sano. Como el camino a recorrer era largo y lento, optaron por construir un movimiento independiente, es decir, se negaron a estar bajo la sombra del movimiento sociopolítico chicano y  además del movimiento feminista blanco. La profesora en estudios culturales Marisa Belausteguigoitia sintetizó su visión en estos términos: “Pueden servir de puente tanto a lo mexicano como a lo americano, pero constituyendo algo nuevo que no es ni lo uno ni lo otro. Las chicanas son mujeres migrantes o fronterizas, por los que pueden circular lo mexicano en Estados Unidos o viceversa. Son migrantes que crean con sus lenguas y sus espaldas, al trabajar intensamente para que las culturas, sexos, géneros y naciones diferentes puedan entenderse y convivir”. [2]

Ahora bien, hacia fines de los años setenta, comenzaron a utilizar la expresión “mujeres de color”, una forma de distinción política (que incluye a otras ascendencias raciales y étnicas) frente a la cultura hegemónica. Norma Alarcón, Cherríe Moraga, Gloria Anzaldúa o Yolanda López son algunos nombres de escritoras y artistas chicanas que suenan en las capillas académicas y en las huestes del activismo callejero. En 1981, se aunaron voluntades para publicar This Bridge Called My Back: Writings by Radical Women of  Color, bajo la mirada atenta de Cherríe Moraga y Gloria Anzaldúa. Siete años después, Ana Castillo y Norma Alarcón lo tradujeron y adaptaron al castellano con otro nombre Esta puente, mi espalda. Voces de mujeres tercermundista en los Estados Unidos, editado por Ism Press, San Francisco. En rigor, esta antología feminista -ensayos, narraciones personales, poesía y teoría política- se compone de escritos por chicanas, asiáticas, afroamericanas, indígenas y latinas, o sea, mujeres de color que viven en los Estados Unidos. A partir de la publicación de Esta puente, mi espalda la conciencia feminista se esparció en todos los sectores culturales, sociales y económicos en un intento de abrir caminos para enlazar mujeres de color estadounidense junto con hispanoamericanas.

En el prólogo de esta colección, llamado “En el sueño, siempre se me recibe en el río”,  Cherríe Moraga propone lo siguiente: “ Dada las varias comunidades que representamos -como mujeres y como obreras pobres- las mujeres de color podemos servir como la puenta entre las columnas de las ideologías políticas y la distancia geográfica, ya que en nuestros cuerpos coexisten las identidades de opresiones múltiples a las que hasta ahora ningún movimiento político, no obstante su origen geográfico, ha podido dirigirse simultáneamente”. En suma, Esta puente, mi espalda ha servido como testimonio de la existencia del feminismo tercermundista en los Estados Unidos y, además, como catalizador del avance de ese movimiento en un ascenso permanente.

* Mabel Bellucci. Activista feminista queer. Autora de Historia de una desobediencia. Aborto y Feminismo. Editorial Capital Intelectual.


[1]S/R ( 1988): “La nueva ola del feminismo en México”, Año 12, N°63, México, FEM .p.32. 
[2]Belausteguigoitia, Marisa( 2004): “Las nuevas malinches: Mujeres fronterizas“ , n°14, México, Nexos, p. 29
 

http://anarquiacoronada.blogspot.com.ar/2013/10/chicanas-las-migrantes-fronterizas.html 

Thursday, October 24, 2013

Tribunal Permanente de los Pueblos, Capítulo-México


Imágenes integradas 1





La Coordinadora de Pueblos en Defensa del Río Atoyac

Como parte de la Audiencia Temática de Devastación Ambiental y Derechos de los Pueblos, en el marco del Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos,
 convoca a la

Preaudiencia Sobre la Devastación Ambiental y la Defensa Integral de la Cuenca del Río Atoyac en Veracruz

 AAA realizarse los días 26 y 27 de octubre 2013  en el municipio de Cuitláhuac, Veracruz de 9:00 a 19:00 en  Casa Guizar y Valencia de Cuitláhuac, Ver.

Luchemos y defendamos la vida de nuestras comunidades y del Río Atoyac!
SOLICITAMOS A TODOS LOS PARTICIPANTES ATENDER LAS SIGUIENTES RECOMENDACIONES:
·      Habrá alimentos.
·      Solicitamos su apoyo trayendo sus utensilios para comer: plato, vaso, cuchara.
·      Habrá espacio para acampar: traer tienda de campaña y bolsa de dormir.
  
CONTACTO:

LA CNTE VIVE, LA LUCHA SIGUE. CON LA UNIDAD DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO; NI UN PASO ATRAS

Plan de acción


A pesar de la intensa campaña del Gobierno Federal, orquestada desde el Duopolio Televisivo, contra la inconformidad magisterial, la CNTE, hemos demostrado fehacientemente con argumentos, con los preceptos constitucionales pero sobre todo con la participación de cientos de miles de trabajadores, padres de familia y estudiantes, en las movilizaciones en todo el país.
A pesar de estas campañas que se montan en la línea fascista de enfrentarnos con el pueblo, culpándonos de todos los males que aquejan a la ciudad, cuando los comerciantes de Tepito asumen que las bajas ventas no se deben a nuestra presencia en la ciudad sino a los bajos salarios, a la carestía de los productos básicos como la gasolina y al desempleo creciente derivado de las malas políticas de los gobiernos.
Otra línea de su campaña es la represión en todas sus formas; desde la física como ha ocurrido en dos ocasiones en Quintana Roo, los permanentes retenes de Federales en  las carreteras de Michoacán al D F, sobre todo cuando hay movilizaciones masivas. Las actas administrativas y los descuentos a los compañeros del D F, de Zacatecas, de Baja California Norte, de Chiapas, de Campeche, Etc.
El estallamiento del paro indefinido en Michoacán y en Zacatecas, así como la paulatina incorporación de Guerrero a la Jornada, tiene como vil respuesta del Gobierno Federal encabezado por EPN, no el dialogo y la negociación; tiene la amenaza de órdenes de aprehensión y en una burda e increíble declaración de los medios corporativos de que la CNTE, tiene vínculos con grupos armados.
Con la amplia movilización del día lunes 21 de octubre, donde entregamos más de 200 mil amparos, ratificamos nuestra organización por la vía legal y pacífica y la demanda de una mesa de negociación con el Gobierno Federal.
Esta gran movilización que se enmarca en el plan general del Quinto Encuentro Magisterial Popular, también demuestra a propios y extraños que la Jornada de la CNTE no ha sido derrotada, y que por el contrario va en aumento como lo demuestra la incorporación de contingentes a la movilización como: Jalisco, Colima, Sonora, Sinaloa, Tabasco y de manera muy contundente el estado de México a partir de la Coordinadora Magisterial Popular Mexiquense.
Nuestro plan, la unidad y la organización, no solo conjuraran las campañas de odio y de represión hacia la CNTE, también nos darán, tarde o temprano el triunfo sobre la mal llamada reforma educativa y también nos darán la posibilidad de rescatar nuestro sindicato.
El compromiso de lucha, en la unidad y en la organización lo ratificamos ayer en nuestra Asamblea Nacional Representativa, donde los saludos y adhesiones de directivos, padres de familia y  nuevos contingentes magisteriales dieron un marco a la reunión de certeza del camino correcto.
En la ANR, también ratificamos nuestro plan de acción, valoramos la perspectiva y refrendamos nuestro compromiso con la defensa de la Educación Pública y los derechos constitucionales de la población.
1.- Fortalecer el Plantón Nacional Magisterial Popular. 2.- Estallar el paro indefinido en las Secciones Sindicales que tengan las condiciones. 3.- Desarrollar una segunda fase intensiva de brigadeo nacional e internacional. 4.- Declararnos en alerta máxima para accionar en cuanto se pase a discusión la Reforma Energética. 5.- Preparar la acción del éxodo en cuanto se presente la iniciativa de Reforma Energética. 6.- Seguir en la entrega de amparos. 7.- 22 de octubre, actividad en las oficinas del INEGI, en todo el país. 8.-  23 de octubre, actividad en televisoras. 9.- 24 de octubre acción en puertos y fronteras. ANR a las 18:00 hrs. 10.- 26 de octubre, Sexto Encuentro Magisterial y Popular, se presentara una propuesta de PLAN DE ACCION a corto mediano y largo plazo. 13.- 28 de octubre, encuentro con intelectuales y personalidades. 11.- 29 de octubre, conferencia internacional. Por la tarde Foro de discusión estratégica sobre la Desobediencia Civil y Pacifica. 12.- 30 de octubre. Concentración masiva nacional y ANR. 15.- 31 de octubre, actividad en casetas de peaje.

UNIDOS Y ORGANIZADOS VENCEREMOS
DPNMICH



México D F a 22 de Octubre de 2013

Wednesday, October 23, 2013

La revuelta magisterial: ocho meses

by DeLaCalle RADIO
Luis Hernández Navarro
Una profunda y persistente revuelta social desde abajo sacude a México. Son ya ocho meses de movilizaciones magisteriales ininterrumpidas. Desde que el pasado 25 de febrero los profesores de Guerrero se fueron al paro indefinido en rechazo a la reforma educativa, las protestas de docentes en casi todo el país no cesan.
No hay precedente histórico de una movilización gremial de esta magnitud. Los maestros parecen no fatigarse. Suspensión de labores, ocupación de edificios públicos, bloqueo de vialidades, campamentos en plazas públicas, marchas, eventos culturales, conferencias, mesas de negociación con autoridades se suceden unas a otras a lo largo de la geografía nacional. Leer más de este artículo
DeLaCalle RADIO | 23 octubre, 2013 en 2:29 AM | Categorías: Sin categoría | URL: http://wp.me/p3E3xA-1V

Saturday, October 19, 2013

Carta de Oaxaca:


maestros, un sueño indígena

Javier Castellanos Martínez

En Oaxaca, de cualquiera, padre, madre, abuela o abuelo de niños que asisten o han asistido a una escuela pública, después de tantos años de estar conviviendo con los maestros de la sección 22 del SNTE, motor principal de la lucha de la cnte, nuestras reacciones ya son bastante meditadas, cargadas de experiencias: más de 30 años con maestros en la oposición política. Hemos hecho de la suspensión de clases una tradición anual, hemos vivido con ellos una insurrección que logró paralizar y hacer a un lado durante meses al gobierno en turno (2006), casi nos hemos hecho indiferentes a las desapariciones y asesinatos de muchos maestros o sus familiares que tienen que ver con su comportamiento político. Ése es el ambiente escolar educativo en el que vivimos los que aún confiamos en la educación pública o que no tenemos la posibilidad de volvernos clientes de las numerosas escuelas privadas que han surgido en la ciudad de Oaxaca. Esto puede hacer pensar que este gran movimiento se refleja en todo el ámbito educativo; sin embargo esto es muy contradictorio, casi rayando en lo traumático, ya que encontrarse en la comunidad al maestro que vimos en el centro de la ciudad en una huelga de hambre, o al que se alimentaba y dormía en la calle para mantener su plantón, o al que vimos marchar combativamente gritando con convicción sus reclamos, encontrarse con ellos como nuestros maestros, es encontrarse a la esperanza. Creemos que son tan humillados como cualquier indígena. Sus reclamos de libertad, de democracia, de defensa inquebrantable de los derechos, nos ilusionan pensando que podrán entendernos.
Hoy que se está discutiendo la educación (aunque el gobierno no quiera) sería bueno generar formas que hagan que la educación colectiva y pública sea provechosa, que nos haga avanzar y nos saque del marasmo. Es necesario hacerlo por sectores; la educación para los indígenas del país no debe ser igual que la de los que no lo son.
Pero cuando en la cotidianidad escolar nos confrontamos con ellos, en las aulas, porque nos obligan a uniformar a nuestros hijos aduciendo los más absurdos argumentos —los niños se ven más bonitos y nuestra escuela más bonita, ocultan la diferencia entre los que tienen y los que no, son identificables por si se salieran de la escuela, motivan un mejor aprovechamiento—, tal vez lo más certero o la verdadera razón sería mejor: disciplinan (entiéndase amansan) y uniforman al futuro ciudadano. En cuántas escuelas indígenas no se ha discutido con esos maestros sus propuestas de usar traje, corbata y zapatos para los niños que terminan la primaria en la clausura del curso, ellos con argumentos demoledores:  “Deben ir aprendiendo cómo se usa lo que les puede hacer falta cuando salgan de su pueblo”. Nos dejan callados, y cuando no se obedece es porque la mayoría de los padres de familia no tienen para comprar esas extrañezas. Cuando los vemos como los más entusiastas promotores de los valores occidentales en pueblos indígenas: el espíritu navideño, la madre de un día (el 10 de mayo), la primavera desde el punto de vista europeo, alejar a los niños de su cotidianidad volviendo sus formas de vida en elementos escenográficos. Cuando no solamente callan sino que impulsan las cooperaciones económicas de los padres de familia para mantener personal, mobiliario, útiles escolares, en lugar de enseñar y acompañar a luchar porque el gobierno cumpla con sus deberes constitucionales. Cuando su falta de interés ha propiciado el continuo desplazamiento de las lenguas maternas de los pueblos indígenas.
Cuando sucede todo esto se llega a una gran neurosis colectiva, que se pregunta uno: si en éstos no puedo confiar para la resolución de mis problemas, qué hacer. Es cuando la mayoría de los padres de familia pierden toda iniciativa y ya sólo obedecen lo que el maestro dice, que para entonces ya puede darse el lujo de sólo sugerir.
Todo esto es lo que sucede en una región indígena, que es donde yo me muevo. Los maestros y maestras de mi región son mis amigos, parientes, compañeros de alegrías y fiestas, con algunos hemos trabajado juntos, la mayoría de ellos bien intencionados, nobles y trabajadores (hay excepciones). Entonces ¿qué pasa? Esto se puede entender si vemos el origen de los maestros para los pueblos indígenas: fueron jóvenes improvisados, con que tuvieran estudios de secundaria o algo de bachillerato bastaba, poco a poco aprovechando los días destinados al descanso empezaron a asistir a la ciudad de Oaxaca a centros pomposamente llamados de perfeccionamiento pedagógico, y muchos lograron títulos de licenciados o maestrías. Obviamente, lo que han reproducido en la comunidad a través de las aulas es lo que en esos centros se les ha inculcado. Ahora ¿quiénes son los que enseñan en esos centros? No son profesionales de la educación, la mayoría son profesionistas que trabajan durante la semana en instituciones que poco tienen que ver con la educación, y que los fines de semana para completar sus ingresos hacen la labor de pedagogos. Así es como funciona la formación del maestro de pueblos indígenas.

Fotos: Thomas McGovern
Hoy que se está discutiendo la educación (aunque el gobierno no quiera) sería bueno generar formas que hagan que la educación colectiva y pública sea provechosa, que nos haga avanzar y nos saque del marasmo en que nos encontramos. Es necesario hacerlo por sectores; la educación para los indígenas del país no debe ser igual que la de los que no lo son. En primer lugar, incluso por cuestiones didácticas, es necesario atender el uso de la lengua propia para empezar a aprender. Hay que asomarse a la experiencia educativa de los pueblos zapatistas, a la mejor de allí puede venir la inspiración, para volver la educación algo útil para la solución de los problemas colectivos.
Para terminar quiero agradecer a los maestros que están luchando por sus derechos, porque han hecho que este asunto de la educación esté en las tiendas, en las cantinas, en los centros de trabajos, en el facebook. Tanto, que me provocó un sueño: soñé que el gobierno decretaba suspensión de clases durante todo el año escolar en curso y en todas las escuelas del país, para que maestros, pedagogos, padres de familia, estudiantes, gobierno y ciudadanos en general empezaran a plantearse no una reforma educativa, sino una revolución educativa. Por eso cuando desperté, se me ocurrió escribir esto. Adelante maestros

Monday, October 14, 2013

El factor mexicano



Hermann Bellinghausen

Siempre es raro llegar a una fiesta en la que los invitados del cumpleañero se permiten husmear por detrás de la entrepierna de cada recién llegado sin que nadie proteste. Es más, uno debe celebrarlo, de preferencia con risas. Acudieron niños pequeños, y sus padres, y muchos que podrían ser sus abuelos, pero la fiesta no es propiamente para ellos, sino para Frijol y sus amigos, a quienes, como es sabido, no les gustan las harinas ni son vegetarianos. Una parte de la generosa botana consiste estrictamente en verdura y fruta, aunque incluye quesos y galletas. Panqués para los niños, caramelos y refrescos. En otra mesa, el trago de los adultos, tinto de Napa, whisky, vodka, ron, tequila, lo usual. Cervezas regionales y mexicanas en una hielera. Nada que atraiga a Frijol y los suyos. Para ellos se colocaron recipientes especiales en lugares estratégicos con las golosinas que les gustan; son educados, no se avorazan. Reina el buen humor esta noche templada en las afueras del barrio de Castro. Frijol cumple 10 años, y para como luce en la puerta recibiendo a los invitados, eso tiene mérito y es digno de celebrarse.

Si bien en San Francisco abunda la gente fachosa, es una ciudad estilizada, muy fashion. Paraíso de hipsters de todo el mundo, cuna de la nueva civilización líquida, ha sido casa para sucesivas generaciones de ciudadanos bien pensantes, moderadamente progresistas pero, eso sí, muy tolerantes. Hoy se percibe. La locación del festejo, de suyo simpática, es un célebre estudio de tatuajes en la calle 14, amplio, un poco peluquería, otro poco galería o consultorio, y más que nada estudio de diseño. Los muros se encuentran abrumados de cuadros y polaroids con miles de modelos de tatuajes, ora sí que para todos los gustos y tamaños, de lo gótico a lo cómic, caligráfico, obsceno, metálico, romántico, zoológico, místico, de motociclista, meditante, punk, aborigen. Varios escritorios compactos, computadoras Mac, anaqueles con álbumes y catálogos, material de dibujo. Y los instrumentos propiamente dichos.

Algunos de los presentes, sobre todo los viejos, cosa rara, lucen llamativos tatuajes en partes considerables de sus cuerpos. Tienen todos en común, además de ser caucásicos y hablar sólo inglés, querer mucho a Frijole (como le dicen al pobre). Un par viste camisetas rojas con el camafeo de Frijol en sombrero de charro: Happy Birthday Frijole, se lee. Me intriga la conexión mexicana de Frijol. Siendo adoptado, cualquier origen es posible. Pero no deja de ser extraño que la bandera de México sirva de mantel para la botana, la bebida y el pastel de chocolate en forma de la silueta del festejado, con velitas mágicas tricolores. Que los palillos de dientes lleven una banderita de México con su águila y todo. Que le pongan al buen Frijol un sombrero de charro que le queda grande. Que aquí nadie sea mexicano.

No sólo se permite la intromisión de Frijol y sus amigos en cualquier conversación –de hecho proporcionan tema–, sino que se les premia con una caricia. No ladran, no gruñen, no hostigan. Afables, casi humanos, lamen manos sin abusar. El champú de almendras los deja lustrosos. Imagino balanceada su dieta.

Los niños corren jalando globos blancos ilustrados con pequeñas huellas caninas que producen un efecto dálmata. La mesa de regalos (mantel tricolor también) incluye cajas de croquetas, trozos de carnaza envueltos en celofán y con moño, cepillos, jabones biodegradables y hasta una almohadilla bordada. Frijol debe tener un problema de cadera, arrastra las patas de atrás. Pero se deja querer, café como es, mestizo como me lo parece. Sus pares, salvo excepciones, sí sugieren pedigrí. Muestra liderazgo un espléndido labrador con un paliacate azul al cuello igual al mío. Hay un chihuahua con chaleco escocés y unos gemelos pomeranos como de calendario. Otros son perros de aguas, un afgano negro de pelo rizado. En fin, variados.

Tan rebosante el local que se han formado grupos en la banqueta, de gente y de perros. Los unos fuman, celebran lo agradable del clima, toman el fresco, intercambian direcciones y datos a través de sus dispositivos electrónicos como antes se intercambiaban tarjetas de presentación. Los otros aprovechan para mear y olfatear a cualquier intruso de su especie. Atraída por la bulla, una mujer sin edad se aproxima y reparte flyers amarillos que anuncian cursos de yoga para ciegos, que me parecen excelente idea.


Bajo las arboladas calles en pendiente y sus casas victorianas como de porcelana escurre la cera de la noche y desemboca en el río de luces de Market Street, cerca del Café Bagdad. Noche de viernes. Reina el rush festivo. Aunque al otro lado de las colinas, de cara al océano, reinen la niebla y un excesivo frescor, aquí los veranos son largos, los estiran hasta la Noche de Brujas, cuando todos se disfrazan y deschongan, y los extienden hasta un ya muy incorporado y loquísimo Día de los Muertos. (El factor mexicano, otra vez.)

Sunday, September 29, 2013

Remedios Varo: apuntamientos y testimonios


Raquel Tibol/I

El 8 de octubre se cumple medio siglo de la muerte de la pintora Remedios Varo, figura fundamental en la historia de la plástica mexicana. Para recordar a la artista, la crítica de arte Raquel Tibol, una de las voces más autorizadas en el tema, comparte con los lectores de La Jornada un testimonio acerca de la autora de una vasta, compleja y deslumbrante obra. La segunda parte se publicará el domingo próximo

Remedios Varo pertenece a la generación que vivió de manera consciente y fue marcada por la primera y la Segunda Guerra Mundial. Llegó a México en 1942 en compañía de Benjamin Péret, a quien había conocido en 1936 en España, cuando él decidió ir personalmente a expresar su solidaridad a los anarquistas concentrados en el frente de Aragón y tratar de unirse a las Brigadas Internacionales.

Cuando comenzaron a vivir juntos en 1937, ella tenía 29 años de edad y llevaba cuatro separada de su marido, el pintor Gerardo Lizárraga, condiscípulo suyo en la Academia de San Fernando de Madrid, con quien se había casado en 1930. Su unión con Péret, hombre de extrema izquierda, demuestra que no compartía la filiación política de su hermano Luis, menor que ella y su adorado compañero de juegos infantiles, quien militaba en las filas del franquismo. Su hermano mayor, Rodrigo, era republicano, fue encarcelado por los falangistas y debió exiliarse en Venezuela para poder ejercer su profesión de médico.

¿Habrá sido Remedios la gacela perdida en un cine de los bulevares, la que tenía en la mirada picaflores que huían por los espejos, a quien Péret declara su amor en el poema ¡Hola!, publicado en Je sublime justamente en 1936?



En 1937 Remedios y Péret llegan a París pensando tramitar su pronta salida hacia México, alentados por los planes que desde 1936 venía elaborando en tal sentido André Breton, quien sí logró partir a fines de 1937. El 9 de junio de 1938 Péret le escribe angustiado la siguiente carta a Breton:

Mi querido André: Recibí ayer tu tarjeta postal. Desde hace casi seis semanas estoy esperando los papeles que necesito para partir. Fraysse me ha prometido arreglar las cosas en el Quai d’Orsay, de conseguir un pasaporte a Remedios y de obtener después nuestras visas diplomáticas. El Quau d’Orsay nos ha hecho dar vueltas de semana en semana para finalmente negar toda posibilidad alegando que yo deseo ir allá por razones políticas y que mi pasado en este terreno no le permite confiar en mí, etc. Ya puedes imaginarlo. Además también han negado el pasaporte a Remedios y ahora me encuentro con el dinero del viaje asegurado y en la imposibilidad de partir a causa de este pasaporte y por la imposibilidad en que estoy de sacar trescientos dólares para depositar en la aduana mexicana. Telegrafié a Lupe (a quien escribo al mismo tiempo que a ti) y quien probablemente te ha hablado de esos telegramas.

Testimonio de aquel difícil tiempo parisino lo encontramos en la Historia del surrealismo de Maurice Nadeau:

Péret, vigilado a su vuelta de España es, algunos meses después de la movilización, encarcelado por sus actividades revolucionarias. Evadido durante el éxodo, fue, antes de partir para México, el único surrealista de nota que residió en París en los años 1940 y 1941. Siempre el mismo intransigente y el mismo poeta natural y grande. Varias veces corrió el rumor de su muerte que nunca quisimos creer. Luego se supo que continuaba su lucha en México.

El 20 de noviembre de 1941, con la ayuda de varios amigos y vía Casablanca parten Remedios y Péret hacia el Nuevo Mundo. Por la militancia política de él no pueden ingresar a Estados Unidos y se acogen al único destino posible: México, donde ella, se ganará la vida diseñando publicidad para la industria farmacéutica Bayer, decorando paredes y muebles para restaurantes y residencias y restaurando cerámica prehispánica. Por su parte Péret hace traducciones y da clases de francés en la Escuela Nacional de Pintura y Escultura de la Secretaría de Educación Pública y en otros lugares. En una nómina de esa escuela, de marzo de 1944, el nombre de Péret figura junto al de Esteban Francés, el pintor que en 1934 iniciara a Remedios en los movimientos vanguardistas al invitarla a participar en el grupo Logicófobo que él había organizado en Barcelona. Figuraban también en la nómina Diego Rivera, Germán Cueto (primo mexicano de Marie Blanchard), dos artistas que habían despertado el interés de Antonin Artaud: el escultor Luis Ortiz Monasterio y la pintora María Izquierdo, y Frida Kahlo, la pintora cuya contribución al arte de nuestra época había sido señalado por Breton como llamada a tomar, entre las diversas tendencias pictóricas que se abren camino, un valor de participación muy particular.

Sunday, September 22, 2013

Un encuentro en clave de resistencia


 Karla Lara/ desde Honduras nos hace llegar este trexto

El 20 de septiembre Berta Cáceres, coordinadora general del COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), recibirá junto a los compañeros Aureliano Molina y Tomás Membreño, la resolución en un juicio en el que la fiscalía pretende enviarla a prisión, acusándola de daños contra la empresa DESA, encargada del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca. Es uno de los varios juicios contra Berta, promovidos desde las transnacionales que pretenden privatizar el río sagrado Gualcarque, en una verdadera persecución judicial en la que participa el gobierno del lobo, el Ministerio Público, y el Ejército hondureño.
Cuando tuve la oportunidad de llegar hasta Río Blanco, pude compartir con la comunidad lenca las razones que la llevan a defender al río y a sus territorios, como parte de su cultura y de su vida. Ese mismo día, en la base donde se asienta la empresa, fui recibida por un oficial del Ejército que nos habló (incluso en inglés), para explicarnos que integraba la “Operación Libertad”, y que como tal su tarea era cuidar los bienes de las transnacionales ahí estacionadas. La base de DESA-SINOHYDRO, es en la práctica, un asentamiento militar policial, preparado para actuar contra el pueblo lenca de la región.
En este juicio, Berta Cáceres puede ir presa.
No sé ni me importó averiguar si los daños que la empresa dice que le hizo la comunidad lenca que se opone a su presencia en el lugar, son reales. No me importa saber si los provocó la comunidad, si los provocó la misma empresa o algunos de sus actores comprados; como aquellos que en medio del conflicto fueron a sentarse con el gobierno para entregarle sus ríos y a las comunidades que lo cuidan.
No me importa, porque sé perfectamente que la destrucción de ese río, de su entorno, del pueblo que vive de él, es un daño irreparable; es un crimen que nadie castigará, mientras sigan gobernando los herederos del golpe de Estado, y los jueces que cumplen las órdenes del capital y del poder.
Berta Cáceres no estuvo en el lugar cuando se dice que se cometieron las acciones de destrucción de la empresa. Pero no es eso lo que me importa.
Me importa decir sí, que Berta es parte del pueblo lenca que defiende, no para sí misma, el lugar, la tierra, las aguas, la energía, que las transnacionales buscan destruir y apropiarse, con el fin de obtener sus enormes ganancias.
Me importa decir, sí, que Berta es una mujer del pueblo, una mujer lenca. Una mujer que tiene un compromiso de vida con las luchas por cada uno de los derechos de su comunidad. Una mujer que supo compartir la lucha revolucionaria del pueblo salvadoreño cuando fue necesario. Una mujer que se ha enfrentado con coraje al golpismo, a las corporaciones transnacionales y a sus Ejércitos. Una mujer que es parte de las redes solidarias e internacionalistas que defienden a los pueblos agredidos por el militarismo y el imperialismo. Una mujer que tiene conciencia feminista, antipatriarcal, libertaria. Y que precisamente por eso, es una mujer libre. Vaya o no vaya presa.
Porque es una mujer libre, Berta puede defender un río, el territorio que lo rodea. Berta también puede enfrentarse a un macho violento, cuando éste agrede a un cuerpo de mujer. Y puede despreciar a quienes en nombre de una virilidad heroica, hacen ejercicios de homofobia, lesbofobia, misoginia.
Porque es una mujer libre, Berta sabe amar y ser amada.
Todo eso duele y molesta al poder capitalista, colonial, patriarcal. A sus servidores de todos los tiempos.
Por eso la quieren presa, como al río Gualcarque. Represar al río, y apresar a Berta, son parte de la cita colonial que los tribunales de la injusticia y sus lacayitos del Ministerio Público, como perros de garra de la empresa, están convocando.
Defenderlos y defenderla es tarea de una comunidad. La nuestra, la de los pueblos que nos sentimos hermanados en las luchas por todas las emancipaciones.
Cuerpos libres. Ríos libres. Territorios libres. Pueblos libres. Un mismo territorio.
Escribo estas líneas cuando una de nuestras madres de Plaza de Mayo, Norita Cortiñas, está viajando para abrazar a Berta, y a Tomás, a Aureliano, los tres compañeros que se enfrentan a la resolución judicial.
Norita sabe de resistencias y sabe de libertades. Es nuestra embajadora, la del sur del mundo, en cada cita con la vida. Con ella viajan nuestros 30000 compañeros desaparecidos y desaparecidas. En su pañuelo blanco está la memoria de nuestras muchas resistencias y rebeldías.

Thursday, September 19, 2013

El Estado boliviano retirará concesiones a más de mil 700 minas improductivas

Evo Morales advierte que no habrá indemnizaciones


Ap, Reuters y Xinhua
Jueves 19 de septiembre de 2013, p. 35
La Paz, 18 de septiembre.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó hoy una ley que permitirá al Estado recuperar mil 717 minas en manos privadas que ocupan millón y medio de hectáreas, y advirtió que debido a que se consideran improductivas al mantenerse inactivas y sin inversión, no habrá indemnizaciones para los concesionarios nacionales o extranjeros.

Quiero que sepan algunos concesionarios: no habrá ninguna indemnización, no tenemos por qué indemnizar; esto es del pueblo boliviano y se queda para el pueblo boliviano, aseveró. No obstante, en su discurso pronunciado en el palacio presidencial Quemado, agregó que donde hay inversión y trabajo se respetará.

El mandatario, quien desde que asumió el poder en enero de 2006 ha nacionalizado sectores estratégicos de la economía como el de hidrocarburos, una telefónica y la industria eléctrica, criticó que anteriores gobiernos entregaron minas que se traspasaban de forma hereditaria y muchas eran hipotecadas, lo que no se permitirá con la nueva ley de minería.

Hemos promulgado esta ley para recuperar concesiones mineras donde nunca se han hecho inversiones, en adelante los concesionarios privados tendrán que garantizar la inversión.

Bolivia está discutiendo un cambio profundo de sus regulaciones mineras como base para una reestatización del sector.

El presidente explicó que en Bolivia existen unas 7 mil concesiones mineras y que las reversiones afectarán a la mayoría. Vamos a recuperar 70 por ciento de estas inversiones, y las concesiones revocadas serán distribuidas en diferentes sectores.

Los maestros y los sentimientos de la nación


Adolfo Gilly


Una cuestión central que nos plantea a todos el movimiento de los maestros en defensa de sus derechos y de la educación es la ruina en que sucesivos gobiernos han dejado caer al sistema educativo entero, pilar de la existencia de México como nación y de cualquier otra comunidad imaginable de seres humanos.

Bien describe esta situación el sociólogo Manuel Gil Antón, profesor de El Colegio de México, en una entrevista ampliamente difundida en las redes: [youtube.com/].

Allí nos recuerda que, en su reciente informe, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que 64 por ciento de las 109 mil escuelas públicas –dos de cada tres– tienen problemas de mobiliario y sanitario, es decir, deterioro o estado ruinoso de pupitres, bancas, pizarras, instalaciones sanitarias y otras. En esa degradación acumulada durante décadas están obligados a cumplir su tarea de enseñar los maestros de este país saqueado y empobrecido.

La primera e indispensable reforma educativa debería ser, entonces, poner en condiciones de funcionamiento aceptable todas las instalaciones escolares, desde los pupitres de los profesores, las bancas de los alumnos, los techos, pisos y paredes de las aulas hasta las bibliotecas, los patios de recreo y los servicios sanitarios de cada una de esas escuelas públicas. Es una simulación presentar como reforma cualquier plan de evaluación de los docentes sin antes evaluar y corregir las condiciones ruinosas en las cuales tienen que desempeñar sus tareas.

Tuesday, September 17, 2013

Comunicado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional





Compañeros del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN

Compañeros responsables regionales y locales del EZLN

Compañeros y compañeras bases de apoyo del EZLN

Compañeros combatientes zapatistas

Por mi voz habla la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Hermanos:

El día de hoy estamos aquí reunidos para recordarle al pueblo de México quiénes somos y qué queremos. Hace 184 años un puñado de indígenas y algunos mestizos se alzaron en armas contra la corona española para exigir la libertad que la soberbia oprimía con la esclavitud, para exigir la democracia que la soberbia ahogaba con la dictadura, para exigir la justicia que la soberbia encadenaba con la explotación.

Hoy, 184 años después que los primeros insurgentes iniciaran la lucha por la democracia, la libertad y la justicia, por la bandera de la independencia, por el derecho de los pueblos a gobernar y gobernarse según su parecer y razón, la bandera que pasó de la imagen de la virgen de Guadalupe a la del águila devorando una serpiente con los tres colores, la bandera de México, la bandera de los obreros, de los campesinos, de los indígenas, de los maestros y de los estudiantes, de los pobres todos de estas tierras, nuestra bandera, es levantada con dignidad por las tropas zapatistas.

Hoy en las calles de la ciudad de México desfilan las tropas de la usurpación. Pretenden engañar al pueblo de México presentándose como un ejército popular, como el Ejército Mexicano. Aquí el único ejército mexicano es el Zapatista de Liberación Nacional. El otro es un grupo armado al servicio de los poderosos, falto de honor militar y de vergüenza por servir a la mentira. Hoy, en San Juan Chamula, el ejército federal entrena y arma a los caciques locales para que se enfrenten con sus hermanos expulsados. Dicen los federales que es labor social armar y entrenar a los caciques expulsadores.

Hoy, la palabra de verdad y justicia que camina en los zapatistas es objeto de dudas y ataques de aquellos que ayer veían con esperanza nuestro grito de rebeldía. Ponen nuestra sangre como precio para creer nuevamente en nuestra lucha por la democracia, la libertad y la justicia. Quieren que camine nuevamente la muerte nuestra para convencerse de nuestra honestidad. Ellos, los siempre solidarios con cualquier lucha que no fuera la de su propio pueblo. Ellos, los que no escatimaron ayuda alguna para las luchas de liberación en cualquier país que no fuera México. Ellos, los que regatean ayuda a los más pequeños de la patria. Ellos, los rápidos para cobrar cualquier apoyo. Ellos pretenden culparnos de la mentira que envenena su corazón. Los que ayer decían que estaban dispuestos a empuñar las armas junto a los zapatistas para oponerse al mal gobierno, hoy llaman a no hacer nada, a la rendición a cambio de la triste ventaja de un puesto en el siguiente gobierno.

Hoy el poderoso nos repite una vieja mentira, dice su rostro doble que es el olvido en el corazón de nuestro pueblo, el pago para la sangre y muerte de los nuestros, que a nuestra rebeldía insurrecta el pueblo responde con el olvido y la desidia. Quiere el poderoso engañarnos con un país que ama la opresión y la humillación.

Hoy, usando como argumento un proceso electoral sucio e ilegítimo, el poderoso se vanagloria de su dominio. Quiere ignorar que la desilusión del cambio pacífico cunde entre los más pobres del país, que la impotencia frente al aparato del sistema de partido de Estado hará que la gran participación ciudadana del proceso electoral pasado se torne en un escepticismo futuro frente al cambio democrático pacífico. Conforme crece el falso orgullo de los poderosos, crece la rebeldía violenta en todo el territorio nacional.

Hoy el usurpador y la mentira que habitan en Palacio Nacional nos amenazan con armas y palabras, nos piden el abandono de nuestra justa causa, la rendición incondicional, la traición a nuestros muertos y a la sangre nuestra.

Hoy, a la palabra verdadera de los insurgentes zapatistas, a su estar dispuestos a buscar un camino de paz con justicia y dignidad, el supremo gobierno ha respondido con amenazas y bravatas. Hoy hay más soldados y más maquinaria de muerte en manos del mal gobierno bajo los cielos mexicanos que justicia, libertad y democracia en los suelos del sureste mexicano. Vuelven los aviones de guerra a pasear su amenaza de muerte sobre los techos de nuestra gentes.

Hoy el supremo gobierno pretende meternos miedo, nos amenaza con decenas de miles de soldados, con sus tanques y sus aviones, con sus bombas, con sus periódicos, televisión y radio. El supremo gobierno olvida que nosotros somos los muertos de siempre, los que tenemos que morir para vivir, los que hemos dejado el miedo guardado en lo más profundo de nuestra historia, los que hemos recogido de la palabra de nuestros viejos más viejos la dignidad perdida.

Hoy debemos mirar a la montaña, a donde viven nuestros muertos, para oír su palabra. Votán-Zapata, guardián y corazón del pueblo, vuelve a entonar su canto de guerra y muerte para los hijos mas pequeños de estas tierras, vuelven a sonar los tambores de la pelea en el corazón y la mente de los hombres y mujeres verdaderos, en la palabra que de noche anda, que en la montaña vive. La sangre de nuestros muertos, los de ayer, los de enero, los de estos 250 días de cerco, los de los próximos días, la sangre de los nuestros, nuestra sangre nos está hablando. Debemos acallar nuestro dolor un momento para poder escuchar la palabra que camina en la muerte de los muertos nuestros.

Hoy nuestros jefes hablan de los muertos nuestros para escuchar su palabra, para saber el camino que deberán andar nuestros pasos de fuego.

Hoy de la boca del mal gobierno sólo ha salido mentira y guerra. Habló doble su voz cuando dijo paz y diálogo, guerra y amenaza decía la verdad que en su mentira se ocultaba. Quieren los poderosos que todo siga igual en las tierras de los hombres y mujeres verdaderos, que sigan reinando la mentira y la muerte. Quieren que sea inútil la muerte de los muertos nuestros, que sea estéril la sangre de los sin rostro, que no tenga camino el dolor de los armados de verdad y fuego.

Hoy piensa el poderoso que hay miedo viviendo en el corazón nuestro, que sus armas y soldados podrán echar atrás la voluntad de libertad que vive en nuestros pasos. Cree el poderoso que nosotros, los muertos de siempre, tenemos miedo de morir peleando.

Hoy el tirano no escucha el canto guerrero que habla la montaña, el honor y la dignidad que viven en la muerte de los guerreros sin rostro y sin mañana, en nosotros los muertos de siempre, los que tenemos que morir para vivir.

Hoy el mal gobierno prepara sus fuerzas para callar nuestro grito rebelde, para llenar de sangre y muerte estas tierras de rebeldía,

Hoy estamos listos.

Hoy eso queremos decir: estamos listos.

Hoy estamos aquí para decirles a los grandes comerciantes y ganaderos, a sus guardias blancas, que estamos listos para darles su merecido. Que sabemos dónde se entrenan, quién los entrena, cuáles son las armas que les dan, quiénes son, en dónde viven, en dónde comen, en dónde duermen.

Hoy queremos decirle al mal gobierno que si la resistencia civil y pacífica que lleva adelante el pueblo chiapaneco en contra de la imposición sigue siendo reprimida y amenazada, si continúan los asesinatos contra dirigentes populares, si se desata la represión, no permaneceremos de espectadores mientras caen los mejores hijos de Chiapas.

Hoy nosotros nos hemos reunido aquí para volver nuestro corazón y nuestro dolor a la montaña, para que nuestro corazón sea buena tierra para la semilla de la palabra de los que en la noche andan, de los que son montaña.

Hoy nosotros, los muertos de siempre venimos a decirles a nuestros muertos que estamos listos, que la larga noche de mentira que se niega a hacerse amanecer necesita más sangre para abonar la semilla que será la luz mañana, nosotros venimos aquí para hablarle a nuestros muertos. No tenemos vida ya, anda la muerte en nuestros pasos desde el amanecer del año, desde la historia. No habrá mañana para los hombres y mujeres sin rostro, los del paso armado, los de la palabra verdadera.

Hoy venimos a decirles a nuestros jefes a los muertos de siempre, que estamos listos, que esperamos la orden, que la cumpliremos.

Hoy nosotros, los soldados zapatistas, los guerreros de las montañas, somos los mismos que peleamos contra la conquista española, los que luchamos con Hidalgo, Morelos y Guerrero por la independencia de estos suelos. Los mismos que resistimos la invasión del imperio de las barras y las turbias estrellas, los que con Zaragoza peleamos contra el invasor francés. Los mismos que con Villa y Zapata recorrimos la República entera para hacer una Revolución que murió entre los libros, aplastada por los monumentos de la nueva clase gobernante. Los mismos que con Arturo Gámiz asaltamos el cuartel Madera. Los mismos que caminamos la montaña y la muerte con Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas. Los mismos que en las cárceles y las torturas resistimos los golpes represivos en los setenta y los ochenta. Los mismos que fertilizamos con nuestra sangre los suelos de San Cristóbal de las Casas, de Rancho Nuevo, de Las Margaritas de Altamirano, de Ocosingo, los mismos que abonamos con nuestro dolor callado estos 250 días de asfixia y olvido. Los mismos que hablamos con palabra verdadera a nuestros hermanos en la miseria de toda la República Mexicana por medio de la Convención Nacional Democrática.

Hoy somos los mismos que venimos a decirles a nuestros jefes que estamos listos, que esperamos órdenes, que el dolor y el olvido que viene de afuera, de nuestros hermanos en otros suelos de la patria nuestra, no nos debilita, que suena en nuestro pecho el tambor de la guerra y quiere nuestra sangre encontrarse de nuevo y para siempre con la sangre de los muertos nuestros.

Hoy nosotros, los insurgentes zapatistas, venimos a decirle a nuestros muertos que esperamos, que estamos listos, que esperamos. Nosotros, los insurgentes de ayer, hoy y siempre, venimos a gritar la palabra de nuestro padre Vicente Guerrero: ¡Vivir por la patria o morir por la libertad!

Hoy venimos a decir que si la patria no nos quiere vivos, en la muerte ganaremos la libertad.

Hoy venimos a decirle al pueblo de México, a recordarle, que los zapatistas no se rinden, que los zapatistas no se venden, que sigue nuestro pensamiento de "para todos todo, nada para nosotros".

Hoy venimos a decir que si la guerra se reinicia ya no se detendrá. Que pasarán días, meses, años, décadas enteras y seguirá la muerte acechando la mesa del hartazgo, el paso del poderoso, la mansión de la soberbia.

Hoy venimos a decir, otra vez, que la paz que queremos es una paz con justicia y dignidad, que no aceptaremos seguir viviendo y muriendo sin libertad, democracia y justicia, que no veremos diciembre de 1993 repetirse en diciembre de 1994.

Hoy venimos a levantar nuestras armas para recordarle a todos que somos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Hoy venimos a repetir que somos el EZLN y que luchamos por democracia libertad y justicia para los mexicanos todos.

Salud hermanos y soldados zapatistas. La lucha tiene todavía larga la noche de la muerte, amanecerá con sangre, con la muerte de abono habrá luz para los mexicanos todos.

¡Larga vida a los muertos nuestros!

¡Que hable su voz del Votán-Zapata! ¡Que nos hable el canto guerrero del guardián y corazón del pueblo!

¡Que nuestro corazón escuche!

¡Que hable luego nuestro paso armado!

¡Vivir por la patria o morir por la libertad!

Desde las montañas del Sureste mexicano

Comandancia General del EZLN